martes, 19 de diciembre de 2006

"El doom es más que solo dolor y tristeza"




Entrevista a la banda Lapsus Dei

Lapsus Dei de Chile es una agrupación de death doom metal (creada en el año 1998) un estilo que en el hermano país tiene varias bandas intérpretes así como un buen número de seguidores y propagadores de este género.
Para conocer más acerca de la banda nos pusimos en contacto -a la distancia- con su vocalista Rodrigo Moreno quien da a conocer en este diálogo, un poco largo por cierto pero enriquecedor, todos los pormenores de la banda, así como su más reciente producción oficial. Asimismo esta entrevista se consagra como la primera hecha a una banda extranjera que se publica en este medio, brindando la posibilidad de no solo difundir metal ecuatoriano sino también extranjero, siempre y cuando las bandas invitadas tengan algo de valor que comunicar como el presente ejemplo.

P: Hola amigos de Lapsus Dei, vamos por parte y lentamente para no agotar todo este rollo de interrogantes ¿por qué interpretar death doom cuando el mercado latinoamericano ha encontrado a la gallinita de los huevos de oro en el heavy y en el Black metal?
R: Primero que todo quisiera saludarte a ti Alexis y agradecerte el espacio que nos brindas en tu zine. Refiriéndome netamente a tu pregunta concuerdo 100% con tu comentario. Creo que como bien dices el heavy y el black metal se llevan gran parte de las ganancias económicas por una razón lógica: son géneros musicales más escuchados, por ende, más comprados. Pero hay una cosa que se llama consecuencia de ideales, nosotros no transamos y siempre hemos sido consecuentes con nuestras ideas. Jamás hemos sido una banda que haya pensado en vender miles de copias si esto implica venderse, ¿me entiendes?. Nunca hemos pensado en lucrar con lo que hacemos, y si tocamos doom death metal es porque eso es lo que nos gusta hacer y el día que nos sintamos mejor tocando otra cosa no te quepa la más mínima duda que así lo haremos, aunque lo dudo mucho. Solo se trata de ser consecuente con los gustos personales y con lo que creemos.
P: ¿El doom como íntima muestra de valoración a sentimientos y sensibilidad poco frecuentes de denotar en el medio metalero latinoamericano?
R: Creo que el doom es mucho más que eso. A nosotros no nos gusta mucho mezclar el cliché del doom con lo que realmente sentimos y es real. Jamás hemos hecho, por ejemplo, una letra que hable de tristeza y dolor solo por tratarse de material para algún tema, me refiero a que si escribimos algo así es por que verdaderamente lo sentimos y no por que creamos que las lyrics deben ser así en este tipo de metal. Suponemos que si hablamos de valoración a sentimientos como tú lo llamas también deberíamos meter al saco a toda clase de música (metal, obviamente y siempre y cuando se esté siendo consecuente). Es bueno que la gente demuestre sus reales sentimientos en algo que escribe, sea cual sea el tema a tratar, dolor, perversión, gore, muerte… que sé yo, hablar de un solo tema al final creo que nos termina limitando.
P: ¿A qué hace alusión el nombre de la banda, cuál es su significado y qué representa para ustedes?
R: Lapsus Dei es una palabra (o frase) en latín que en buen castellano quiere decir “Error de Dios”. Para nosotros representa nuestra manera de ver la vida y expresar más allá de esto que dios en sí es un error. Respetamos cada una de las creencias religiosas, pero no las toleramos dentro de nuestras existencias, es decir, creemos en las libertades de expresión siempre y cuando el de al lado no nos moleste con sus falsas doctrinas. Las religiones son para personas débiles de mente que necesitan creer en un dios (sea cual sea) para poder imitarlo. Dios es sinónimo de represión, de no poder actuar como tu propia moral te lo dicte, en el fondo es solo un ser que habita en la mente de personas que sí creen en él y que en el fondo es una limitante en el actuar y pensar de cada uno de ellos.
P: ¿Quién es el responsable de la composición musical?
R: Todos, aunque mayoritariamente es Rodrigo Poblete, nuestro guitarrista, pero yo tengo también gran responsabilidad en esta parte. Nosotros llegamos con las bases y vamos “rellenando” el tema entre todos.
P: ¿Háblame del concepto lírico de la banda, qué tópicos son a los que más recurren y quién o quiénes están encargados de escribir las letras?
R: Las letras hablan de vivencias personales, de cómo vemos situaciones que nos van ocurriendo y cosas así, aunque en Beyond the Truth nos tiramos más por el lado anti-religioso como te comentaba anteriormente, ya que quisimos que las letras apuntaran en un solo sentido, y tomando en cuenta la forma de pensar de cada uno de nosotros y el significado del nombre de Lapsus Dei, pensamos que la dirección lógica donde apuntaríamos nuestras letras sería esta. Aunque debemos decir que no todas las letras que salen en el disco tienen este sentido la gran mayoría si lo tiene. Las otras lyrics apuntan a lo primero, o sea, experiencias de vida de cada uno de nosotros y cosas como esas. Cada persona que las lea les da el significado que quiera.
P: ¿Qué tipo de influencia literaria tiene cada integrante?
R: Básicamente ninguna. Esto no quiere decir que no nos dediquemos de vez en cuando a leer un buen libro. Personalmente leo solo novelas y revistas de conocimientos. Reconozco que he leído de todo un poco: ovnis, religiones, poesía, autoayuda (puaj!!), música, y por lo general es basura, por eso leo novelas y por supuesto Condorito, ¿lo conoces?
P: ¿Como intérpretes de doom supongo- deben leer buena y bien trabajada poesía, pero además de Neruda -ya un lugar común en toda Latinoamérica, sobre todo en el género romántico-, qué otros autores degustan, qué les sugiere la poesía de Huidobro o la 'antipoesía' de Nicanor Parra?
R: Aunque no lo creas no leemos mucho de esto. Es más; para mi Neruda es solo un poeta más, nunca me ha gustado su poesía y lo que se de él es por documentales que vemos en la televisión local, pero son cosas que van más dirigidas a su vida personal que a sus obras. Sobre Huidobro sé mucho menos de su vida personal pero su literatura me llama un poco más la atención. Su poesía en muchas oportunidades es oscura, llena de lamentos, algunas son una verdadera oda a la muerte, pero vista de un punto de vista realista más que romántico. Acá en Chile a Huidobro no lo reconocen mucho, me refiero a que es más conocido dentro del círculo de poetas y personas relacionadas con el tema, pero el común de la gente solo sabe de Neruda o Gabriela Mistral, incluso sin haber leído parte de sus obras. Sobre Nicanor Parra te podría hablar más, aunque no mucho. Me gusta la manera que tiene de ver la vida reflejada en sus escritos y me da vergüenza que este viejo loco, en el buen sentido de la palabra, no sea más reconocido que el mismísimo Neruda, por ejemplo. La poesía no es un género que me agrade, así que no creo ser la persona más indicada para hablar de este tema.
P: ¿El dolor, la decepción, sentimientos encontrados como hilo argumental en la mayoría de bandas de este género también es parte de su concepción ante una visión como agrupación- del mundo y de las experiencias personales?
R: Por supuesto. Estos conceptos están ligados queramos o no a la vida misma y hay que aprender a vivir con ellos. El que no los asume como tal está perdido. Yo veo que no solo está presente en el doom sino en toda expresión personal o colectiva de cualquier tipo. Creo que esto es más que el cliché de bandas que ocupan el doom como forma musical de expresión. Se trata de sentimientos que puede (y debe) llegar a sentir el más brutal de los death metaleros. Pero nosotros solo ocupamos estos conceptos en algunas letras, ya que creemos y sabemos que el doom es más que solo dolor y tristeza, sino que también es oscuridad, angustia, y brutalidad.
P: ¿Cómo les ha ido con la difusión de su música a nivel latinoamericano, ha que otros mercados han tratado de llegar con su propuesta musical?
R: Creemos que nos ha ido bien. Por lo general los comentarios que nos llegan son para decir que la banda es del gusto de quienes nos escriben y cosas como esas. Nos han encargado nuestro material de varias partes y hemos recibido excelentes críticas, así que supongo que en ese sentido nos ha ido bien. Anterior al disco no era mucha la promoción que podíamos hacer ya que como banda el dinero era escaso para hacer publicidad y promoción de manera independiente. Esperamos que con la reciente salida de Beyond the Truth y el respaldo del sello en que estamos ésta situación pueda ser distinta y que tome la dirección lógica que debiera tomar. A ver si alguien de afuera está interesado en distribuir nuestro material. Esto sería algo realmente bueno y positivo para las proyecciones de la banda.
P: Raíces perdidas (en vivo) y Feeling the Death son los únicos temas incluidos en CD's compilatorios de zines ecuatorianas (una en particular) que los han dado a conocer en todo el país, ¿cómo se dieron estas inclusiones de sus trabajos?
R: La verdad es que una persona de un sello de Ecuador, más específicamente Suicida Records, se contactó con nosotros vía e-mail para ver la posibilidad de incluir algunos temas nuestros en un zine que me imagino es de su propiedad. Obviamente aceptamos gustosos ante la posibilidad de participar en un compilado del exterior ya que como tú bien sabes siempre es una buena manera de difundir lo que haces participando de estos discos compilatorios, y como dije anteriormente sobretodo si se trata del extranjero, siempre es bueno dar a conocer tu música fuera de las fronteras. Ojalá los temas que están dando vuelta hayan sido del agrado de los metaleros ecuatorianos, sería bueno que nos comentaras como fue la recepción de estos temas.
P: ¿Qué conocen de la escena doom death y gótica de Ecuador?
R: La verdad es que no conozco ninguna banda de estas características. Los grupos que conozco de allá son mayoritariamente death metal y black metal, como Abismo Eterno y NB-604, por nombrar algunas, pero de doom nada, menos de gótico.
(Bueno al parecer a nuestro amigo Rodrigo le hace falta conocer a bandas representativas en el doom nacional como Total Death y desde luego en el gótico como Lago Gris y Dark Heaven, dos grandes exponentes en este campo, sumados a ellos las nuevas bandas que cada vez tratan de incursionar con más originalidad en su música y propuesta escénica).
P: ¿Qué dificultades ha representado que la banda logre que una productora como Rawforce haya producido su trabajo oficial Beyond the Truth (2005), sobre todo al no ser el death doom un género metalero totalmente comercial?
R: La verdad es que hacia tiempo veníamos buscando un sello serio que se interesara en nosotros. Ofrecimientos tuvimos algunos, la mayoría de fuera de Chile, pero nada serio. Lo más serio que tuvimos fue un ofrecimiento de un sello mexicano llamado Doom Records que justo antes de la grabación del disco quebró, o sea, nos quedamos sin el dinero para la grabación. Posterior a esto apareció un sello chileno llamado OMG, que con su subdivisión Lost Horizon Records debió haber sacado nuestro disco. Las conversaciones estaban bastante avanzadas cuando estos tipos desaparecieron por completo. No enviaron nunca más un e-mail o una llamada telefónica…nada. Hasta que surgió la posibilidad de trabajar con Rawforce Productions, que siempre fue el ofrecimiento más transparente, así que después de meditarlo un tiempo aceptamos y listo. Está claro que la música que nosotros hacemos no es comercial, pero afortunadamente aún hay sellos dispuestos a trabajar con bandas como la nuestra. También es razonable, entendible y obvio el hecho de que ningún dueño de sello quiera perder dinero con alguna banda perteneciente a sus filas y si la incluye dentro de su catalogo de producción está claro que es por algo.
P: ¿No creen que tras la salida de su violinista y voz femenina se ha perdido mayor melodía o ese era un cambio necesario en la estructura musical de la banda?
R: La melodía no es una característica que busquemos en la actualidad dentro de Lapsus Dei. En el pasado quizás era algo que necesitábamos, pero afortunadamente la banda está enfocada a otro tipo de doom, mucho más agresivo y directo que en el pasado, explico esto con el hecho de que todos los integrantes que gustaban del doom más suave y melancólico ya se han ido de la banda, asunto que por lo demás nos tiene bastantes satisfechos a excepción de la salida de nuestro tecladista, ya que aún no hemos resuelto bien este problema. La salida del violinista y de la voz femenina era absolutamente necesaria para la estructura musical del Lapsus Dei actual. No veo donde podría ir el instrumento en cuestión y la voz femenina en estos momentos. Todo fue para mejor.
P: ¿No presenta problema para la banda que Rodrigo Poblete (guitarrista) tenga su proyecto solista Delirium, o siempre que haya un compromiso con la agrupación no existirá problema alguno?
R: Para nada. Como tú bien aclaras es un proyecto solista y él maneja sus propios tiempos, aparte que siempre le ha dado mayor importancia a Lapsus Dei que a Delirium, no se cuál será el motivo, pero veo que es así. Si él formó Delirium es por algo, por una necesidad de expresar algo que en Lapsus Dei no podía y punto. Yo siempre he considerado hacer nuevamente una banda Death Metal, porque es lo que más me gusta y no veo por que tendría que tener problemas mientras sepa hacerme el tiempo de estar en ambas bandas. Con Rodrigo ya hemos tocado juntos en otra banda teniendo la responsabilidad de estar en Lapsus Dei y nunca tuvimos percance alguno con esta situación. Todo está en saber organizarse, eso es todo.
P: ¿Ya hay suplente para Sebastián Rivas (tecladista) ahora que anuncian en su página Web su salida; deriva esto por un mayor compromiso con su proyecto solista Wangelen, el cual mezcla folklor y black metal, o es el resultado de otras causas?
R: Aún no, pero estamos tratando de resolver de la mejor manera posible esta situación, ya que en donde nosotros residimos no es fácil encontrar un tecladista, así que estamos viendo esta situación. Sebastián se fue por motivos personales ajenos a su proyecto solista Wangelen. Lamentamos su decisión, pero la respetamos ya que siempre fue muy responsable con nuestros compromisos, en los que en muchas oportunidades tuvo que priorizar la banda por sobre asuntos más importantes para él. Lo que si hay que dejar claro es que su salida de Lapsus Dei fue una decisión de él y que no tiene nada que ver con su proyecto Wangelen y las relaciones como amigos quedaron en inmejorable pie. De hecho, por lo que tengo entendido, Rodrigo con su productora, Black Garden Productions, será el responsable de la salida del material de Sebastián.
P: ¿Qué países visitarán en la gira de su disco oficial, o solo se dará una gira interna en Chile?
R: Haber, es difícil hablar de una posible salida fuera de Chile ya que nunca se ha dado muy a menudo que una banda de acá tenga la posibilidad de hacerlo. Por supuesto que hay excepciones, pero es algo que cuesta mucho que se de. Nosotros solo una vez hemos salidos a tocar fuera de Chile, esto fue en Argentina, específicamente en Bariloche y ojalá se pueda dar nuevamente esta posibilidad, pero siendo realistas suponemos que solo haremos presentaciones dentro de Chile. Ya tenemos algunas fechas listas y otras que están por confirmarse, vamos lento pero seguro, ya que todavía tenemos que ver el reemplazo del tecladista, es por eso que las presentaciones que ya tenemos más o menos listas las hemos tirado para un poco más adelante.
P: Y para cerrar este diálogo a la distancia ¿qué otras bandas chilenas -según tu criterio- demandan mayor atención en el género death doom y gótico?
R: Te podría hablar de doom y death metal, ya que el gótico sinceramente nos apesta. Acá hay varias bandas que sobresalen del resto, por ejemplo está Mar de Grises, que hace muy poco tuvieron una exitosa gira por Europa; Decem Maleficium que está a punto de sacar un MCD, he escuchado un par de temas los que me dejaron gratamente sorprendido; Poema Arcanus que está que aborta su 3er LP; Aganice, que supuestamente también está editando material; y eso, obviamente hay más pero en este momento mi memoria está bastante frágil…
P: Bueno Rodrigo y Lapsus Dei, por ahora es todo, gracias por tu tiempo, y sigan adelante, si deseas argumentar algo más este es tu espacio.
R: Muchas gracias a ti por esta extensa entrevista, fue un agrado responderla, cualquier cosa solo escriban, un abrazo a todos por allá y escuchen Beyond the Truth, no se arrepentirán,…salud!!!.
(entrevista extraída de la edición número siete de la revista rock poética Marfuz)






Breve cronología de los medios de comunicación de Manabí



Si bien la provincia de Manabí no se ha destacado por el aporte a nivel nacional de sus espacios comunicacionales (escritos, radiales, televisivos y de internet) rockeros metaleros, es necesario rescatar del pasado y mantener vigente –por lo menos hasta que el medio donde aparece este escrito llegue a las manos del lector y quede para registro de los investigadores de la materia rock metalera nacional- la corta, pero valiosa, historia de estos espacios y medios difusores que han existido y otros aún intentan mantenerse.

Medios impresos
El primero en aparecer es el espacio en la prensa provincial. El Lado Radical editado por Fabián Menéndez (periodista de crónica roja). Es el pionero y hasta ahora el único que registra la historia manabita en el ámbito rockero metalero. Un portovejense que supo llenar las necesidades difusoras que carecía Manabí al respecto de información rockera y metalera.
El espacio apareció hace más de cinco años en El Diario que circula en todo Manabí. Este segmento rockero y metalero empezó a publicarse todos los viernes, ahora continúa pero sin un día establecido de publicación.
Seguiría luego la revista Marfuz (2002), hasta ahora con seis números publicados, y pionera en esta clase de formato. Surgida desde la ciudad de Manta y creada por Alexis Cuzme (periodista cultural de esta ciudad). Este pequeño zine (A5) ha salido fuera de la provincia, teniendo críticas justas a la medida de cada edición, aunque en los últimos número empiezan a darse cambios estructurales en el diseño, impresión y sobre todo en los contenidos.
Continuaría la revista Ad Perpetuam Rei Memoriam (2003) también de Manta, creada y dirigida por Juan Figueroa (guitarrista y líder de la desaparecida banda black metal Dagón). De este medio solo se publicaron dos números. Un zine que –por no tener nociones de periodismo su editor- careció de elementos básicos en la materia periodística.
Y por último aparece la revista de metal cristiano Inmortal (2004). Revista que solo publicó cuatro números todos fotocopiados y en formato A5. Procedente también de Manta y editada por Juan Pablo Trámpuz (estudiante de periodismo). Este sencillo medio se consagró como el primero en tratar y difundir rock y metal cristiano, nacional e internacional, en todo Ecuador, o específicamente en los nichos difusores de este movimiento.

Medios radiales
En cuanto a los medios radiales el primer programa de tendencia netamente rockero metalero fue el creado en Manta a mediados de los noventa por la gente que luego crearía el club Raza Metal. El programa se llamó Monster Awards, y era trasmitido dos días de la semana en la ya inexistente radio Ventarrón, que solo cubría el cantón Manta. El programa solo duró varios meses.
Continuó otro esporádico programa –menos meses que el anterior- creado también en Manta a mediados del 2001, en la radio de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manta. Este lo condujo Francisco Bedoya (vocalista de la banda black metal Beleth). La señal de la radio también era solo cantonal.
El tercero y más duradero programa –más de un año al aire- fue Enigma de la ciudad de Portoviejo, que diferente a los dos anteriores éste cubría con su señal a toda la provincia de Manabí.
Conducido por las portovejenses Monserrate Carrillo y Gisela Villamar (jóvenes universitarias). Este programa contó con la ayuda de la radio San Gregorio Stereo y su universidad particular San Gregorio que brindó todas las facilidades para que el programa se mantuviera al aire todos los sábados por más de un año.
Si bien los tres programas citados no destacaron por un periodismo radial de primer orden, se logró brindar mayor conocimiento de la materia rockera y sobre todo metalera nacional y mundial. Así como cada uno de éstos, supo en su momento, ampliar la legión de seguidores del rock y metal aún en crecimiento: movimiento manabita.

Espacios televisivos
En cuanto a espacios en la televisión manabita estos históricamente no han existido, salvo algunos pequeños segmentos como el que empezó a conducir hace más de dos años el baterista de la banda mantense Mísery (Hernán Mendoza) en un programa musical de alcance provincial (llamado simplemente Heavy Metal), donde todos los jueves incluye un reducido espacio dedicado al rock y metal (máximo dos videos y unas cuantas noticias de interés netamente provincial).
Contrariamente en el 2004 sale al aire un programa denominado Ruck and Roll en la ciudad de Portoviejo, el programa se trasmitía dos veces en la semana en el canal provincial Manavisión, de donde también sale el segmento anterior. Rock clásico y alguno que otro video metalero contemporáneo marcaron su listado semanal, este programa solo estuvo algunos meses al aire.
Actualmente en la misma ciudad de Portoviejo ha salido al aire el programa Alto voltaje en el canal de señal provincial Capital televisión. Este programa con mejor producción que los dos anteriores citados, pone videos de bandas clásicas y algunas contemporáneas, pero sin llegar a la difusión de agrupaciones encasilladas en el metal extremo. Lo que si sobresale de este joven programa es el apoyo difusor de bandas provinciales, además de que la producción y los libretos demuestran gran interés por brindar educación a los espectadores.

Medios en Internet
Y para finalizar el único espacio hasta ahora metalero en los terrenos virtuales es el creado por el editor de El Lado Radical, Fabián Menéndez. Esta página (www.ladoradical.tk) es la versión independiente del espacio nombrado anteriormente y que se publica en El Diario de Manabí.
Si bien es cierto la página no presenta nada novedoso ni en diagramación ni en información, puesto que su actualización es lenta, brinda la posibilidad de proyectar la poca información manabita a movimientos y escenas más grandes, del país y fuera de él.






Los Bajos Metal Fest



Concierto en febrero

La joven banda mantense Raptor (Thrash metal) organiza el primer concierto campamento denominado Los Bajos Metal Fest., el mismo se piensa realizar el próximo viernes 16 y sábado 17 de febrero del 2007 en la Finca de los Robles (propiedad de un integrante de la banda organizadora) en el sitio Los Bajos (entrada a Manta).
Las bandas ecuatorianas que deseen participar en este mega concierto –primero en su clase en Manabí- pueden llamar a los teléfonos:
098065396 / 2924-306 – Geovanny
084435535 / 2621-856 - Vanessa
Manta – Manabí – Ecuador

El Quirófano,alternativa literaria



En Ecuador la publicación de revistas de arte y literatura siempre han sido sinónimo de vida corta de circulación; pocos han sido los medios que han llegado al número tres, otros a penas al número uno, y luego la nada: un nuevo nombre engrosando la lista en el cementerio de revistas sin continuidad.
El Quirófano, del grupo cultural guayaquileño Buseta de papel y cuyo editor es el poeta Augusto Rodríguez, es el nuevo espacio para el arte y literatura ecuatoriana (aunque ya exista el antecedente en el internet, como el blog de la agrupación) que este colectivo propone. De formato A4 y con a penas 16 Págs. abarcan temas en torno a las preocupaciones de los escritores frente a la problemática de mercado y expansión de las obras literarias, artículos en el campo musical, creación literaria y un segmento de reseñas de libros. Las firmas que acompañan estos escritos son de conocidos en el campo de las letras ecuatorianas.
Para ser el primer número de este medio, su edición y contenidos están bien conjugados. Ahora toca esperar las próximas ediciones para ir confirmando que El Quirófano no es un síntoma de novelería en el campo del arte y literatura, sino que responde a una necesidad de difusión, donde nuevos enfoques del arte y literatura –valga la redundancia- son tratados por jóvenes escritores, cuyas preocupaciones van más allá de la mera figuración dentro del escenario de las letras en Ecuador.

El inagotable metal oscuro


Entrevista a la banda Legión

Legión es una de las pocas bandas representativas en Manabí y de las contadas entre las sobresaliente del Ecuador en el campo del black metal. Han editado el demo Ocaso de la luz y participado en el CD recopilatorio Ecuador subterráneo II y actualmente se encuentran promocionando su Promo 2006, con sus nuevos temas.
La siguiente conversación la tuvimos con su guitarrista y vocalista (cerebro fundamental en la banda) Dover Chinga, quien detalla los proyectos que la banda está preparando para complacer a todos sus seguidores.

P: Dover ¿Cuenta Legión en este momento con una sólida formación, a pesar del compromiso que tienen algunos integrantes con otras bandas?
R: Gracias por la oportunidad, efectivamente tenemos una alineación sólida y muy bien acoplada y todos los miembros, excepto yo, participan en diversos proyectos, pero todos estamos concientes de lo que queremos hacer con la banda, y la prioridad número uno es grabar el material de Legión.
P: La última vez que conversábamos me comentaste acerca de los últimos temas de la banda, ¿se tiene pensado grabar este material, creen que ya están listos para entrar a estudio o necesitan aún pulir los temas?
R: Aún estamos componiendo los temas pues queremos grabar al menos diez tracks para un CD y para un EP o split. Obviamente aún faltan hacer arreglos y por lo demás ya estamos acoplados con los nuevos integrantes, listos para entrar a estudio.
P: ¿Reeditarán Ocaso de la luz, teniendo en cuenta que la banda cada vez va teniendo mayores adeptos y la demanda de trabajos claves para la comprensión del metal extremo en el país se hace de urgente adquisición?
R: Ese es un viejo anhelo de mi parte y de los antiguos miembros de la banda, es también algo que debemos hacer aunque te repito lo prioritario para Legión actualmente es editar un nuevo material; algún momento habrá chance de hacerlo y será por nuestra propia cuenta.
P: Ya es un lugar común decir que son una banda de ideología satánica, pero lo que siempre me ha inquietado y de seguro a muchos lectores también, es saber: ¿la creación -porque es obvio que ustedes están detras de ella- de la Cruzada Pagana Horde fue antes o después de haber formado la banda?
R: Fue algo que nació con Legión, es nuestra ideología son nuestros principios; algún momento hablamos en nuestra biografía de los principios ideológicos de la banda plasmados en la esencia de Cruzada Pagana Horde.
P: Cambiando de tema, ya diez años en escena ¿no crees que necesitan dejar constancia de ese pequeño, pero satisfactorio y fructífero recorrido a lo largo de este tiempo; tal vez en un material impreso que pueda complacer a los seguidores de la banda que buscan conocer su historia al detalle?
R: Por supuesto que necesitamos dejar constancia de todo lo que hemos hecho y de lo que seguiremos haciendo pues tenemos para darle al mundo más de lo que podemos hacer.
Te repito que es nuestra prioridad editar un nuevo material y reeditar el “Ocaso de la Luz”, y a partir de aquello empezar una gira por todos los rincones de nuestro país y en donde quieran vernos en escena.
Además en este año se editará un pequeño libro de unas aproximadamente 40 páginas -o tal vez más- en el que se incluirá la historia completa de la banda, entrevistas y fotos exclusivas, reviews, comentarios, posters, entre otras sorpresas, esto saldrá bajo los sellos independientes Marfuz zine y Murmur Producciones. Solo saldrán 500 copias del libro, y la intención es darle a nuestro público un documento inédito, como homenaje por los 10 años de Legión.
P: Al ser una banda proveniente de una provincia que no ha tenido grandes representantes a nivel nacional en el campo del metal extremo ¿no sienten el peso de la responsabilidad cada vez que les toca subir a un escenario y saber que son la primera y tal vez la única banda de mayor peso en Manabí y una de las pocas reconocidas y valoradas en el país?
R: Hasta ahora sólo nos ha pesado, a mí en particular, el hecho de no haber editado algún material nuevo en tanto tiempo por diversas razones: nos halaga y tomamos con tranquilidad el hecho de que se nos reconozca quizás como la única banda representativa de Manabí pero en la actualidad están surgiendo proyectos muy interesantes en nuestra provincia a los cuales estamos apoyando de una u otra forma. Y más que nada nos llena como banda el hecho de que en Ecuador aún se nos reconozca como banda de metal extremo, y por todos ellos seguiremos adelante y editaremos nuestro material, denlo por seguro.
P: Un placer que hayas aclarado las contadas inquietudes y adelante con la banda, nos mantenemos en contacto, cualquier cosa que quieras argumentar este es tu espacio.
R: Fue un honor para mí nuevamente gracias en nombre de todos los miembros de la banda por la oportunidad de llegar a los seguidores de Legión, y sólo decirles que estamos trabajando duro para entregarles un material destructivamente poderoso y blasfemo que lo estamos haciendo por todo este tiempo que han esperado por nosotros.
Gracias a todos aquellos que nos han apoyado siempre, seguimos en pie de lucha pues en esto moriremos y nos condenaremos, contáctense con legion_cph@yahoo.com o legion_cph@latinmail.com
(entrevista extraída de la edición número siete de la revista rock poética Marfuz)




lunes, 18 de diciembre de 2006

Alexis Cuzme: el club del desenfado




Patricio Lovato*

La poesía según Lezama Lima: es el reto sagrado de la realidad absoluta. Como el poeta de los Premuertos y sus textos son sacrílegos; y, tienen su propia realidad para contar, vamos a tener una buena aproximación a esta definición.
Qué usa Alexis Cuzme para traducir la realidad, más allá de su realidad individual. Tiende puentes mediante el reconocimiento de imágenes y a través de estas con metáforas se integran palabras: duras, ásperas y hasta cínicas. Pero trabajadas con laboriosidad en un discurso desenfadado.
Pero qué hay con la credibilidad, la fusión de “ ver y creer” otro requerimiento que antepone Octavio Paz, para la poesía? Nos hace El Club...oír lo inaudito para ver lo imperceptible? Estoy seguro que sí. Sólo que entremos en su mundo, en su realidad con sigilo. Acerquémonos a su discurso sin ir de lleno en el análisis, no, como el viene a nosotros. Porque los formalistas dirán: qué raro. Los moralistas: qué procaz. Y los normales por lo menos diremos: qué anormal. (Le queda el consuelo de lo dicho por Caetano Veloso: visto de cerca nadie es normal)
Ante estas generalizaciones, otro punto de vista, ahora hacia la visión poética del grupo al que se pertenece el autor. Les denominan “los novísimos” y hablan de representar “una libertad del desencanto” rompiendo con estructuras pasadas e incluso cometiendo parricidio, que según el representante del Grupo, el poeta Xavier Oquendo Troncoso, consiste en matar a los autores que encauzaron sus textos, lo que lleva a crear su identidad. Ante esto hay que asegurar que ya otras generaciones anteriores a ellos “torcieron el cuello al cisne”.
Otro rasgo que lo identifica con el Grupo es la negación al nosotros y el sí al yo. El yo poético que sustenta su discurso.
Revisado el entorno, vamos dentro del texto. El sujeto poético de Alexis se proyecta sobre la objetividad externa, mediante su individualidad y se descarga en el amor y las rutinas normales básicamente. El poemario prácticamente se divide en dos corrientes con sus contenidos: la premuerte y la post muerte. Si hay vida en la muerte, en la antesala; esto es, la premuerte la actividad es intensa. El poeta ama el desamor, lo dice en dos versos: “salvo mutar en poema pisoteado / por amor al desamor.”
La primera víctima en esta premuerte; obvio, es el amor, veamos desde el epígrafe: “...ya que finalmente/ ningún amor funciona” Charles Bukowski.
En nuestros escenarios de amor normales, comunes y corrientes, ubicamos la cama desde donde pueda desenvolverse con naturalidad la imaginación. El poemario traslada estas formas para proyectarnos otras realidades, contempladas desde ángulos que estaban en la sombra y se iluminan, ahí abajo:
“...contemplarás hasta agotar / las colillas vetustas bajo la cama, / mis medias y botines jubilados / los últimos preservativos consumidos.../ ... el retrete donde paré el tiempo / para crear quimeras sin olor ni forma...”
Se puede pisotear a la ternura ? Sí, el poeta puede. El texto lo hace desde su solitaria compañía de premuerto: “ ...La ternura es una larva que debes pisotear, / rociar con esperma ácida / moscas productoras rondando tu cabeza...”
Nada es gratuito porque el amor reclama a lágrima viva la mezquindad del individualismo: “...yosoyyo, me digo / aunque desde lejos / la protesta lacrimal moje mis pies, / reclamando – sin vergüenza – el extirpado yosoytú, / sin escuchar el enfoque divertido / de mi carcajada múltiple pisoteando pretensiones...”

Alguien odia hasta aquí al poeta?. No debería, es un enfoque audaz de la realidad, con cargas de profundidad muy válidas en su expresión, hechas para el desamor que nos gobierna. Cuatro versos más: “ ... Mujer, no te amo / ...tu cuerpo es la barrera / ¿cuándo lo comprenderás?...recurrir a ti es un lugar común...”
Para la normalidad también existen contundentes cuestionamientos y cuando pone nombre a las sensaciones, salen tendencias agresivas que emancipan la soledad y el individualismo de su envoltura de compañía. Otra vez el lenguaje desenfadado con el cortejo de sinónimos en los poemas nicho y postmorten: “...que lo anormal nos recorra / sin pudorosos remordimientos...”.
Harto de mirarnos, Cuzme mira hacia sus interiores y también dispara, se retrata con lenguaje duro, del que saltan piedras como palabras afiladas a golpear-se: “...Rey / durante la estadía en mi oscuro templo. Y ahora bufón, / distracción desnuda / croquis indefenso.../ ...alimento intelectual para perros…”
Se avanza y ahora encontramos palabras que construyen pinturas de feísmo para mirarnos en nuestras gulas: “...embriagarse de grasa, / triturar tripas aliñadas. / Se emprende el curetaje al ano con los labios. / Masacre: / mosaico de caricias, sangre, fogón. / La vagina dental succiona el gusto de los dedos. / ...Imperan los asesinos. / Sin casta. Sin raza. / Con tridente y cucharón...”.
También hay cinismo al confrontar la relación entre víctimas y victimarios, el contraste expulsa la conciencia de las crónicas: “...Las niñas visten de viejas esquineras / y está bien, / sobreviven los pedófilos . / Prolongando pesadillas / a las madres.../ ...Está bien, sobreviven los pedófilos. / Víctimas / de la ofensa.”
El poemario está hecho, los poemas son estructuras osadas, para provocar sensaciones, para desatar animadversiones. Aunque pasados esos lodos queda la realidad intacta. Libro extraño, que produce un postizo alivio cerrarlo. Quedan como los efectos que dejan los malos sueños: queremos olvidarlos y nos gobiernan por un tiempo.
El poeta se hizo, tiene la confrontación de Bukowski en sus quehaceres y el piedrazo al protestar. La moral se protege bien, detrás de este escándalo habrá otro. A partir de este grito habrá silencio, todo podrá neutralizarse a partir de lo mediático. El desenfadado discurso se enfrenta a una atmósfera recreada para desvanecerlo. El poeta insistirá hasta sembrarnos a los moralistas, formales y normales, su visión, que no es si no su obra.
(texto leído en la presentación del libro Club de los premuertos)

*Escritor manabita.

No desvistas el maniquí




¿Qué demonios tramamos –y estamos pensando- desde nuestros clandestinos rincones solitarios, junto a un número, una bocina y una voz del otro lado que ignoramos si es sincera?, si todo lo fraguado se esfuma ante el enfrentamiento voz a voz. El laberinto resurge frente al rostro pensado, y entonces no nos queda más que improvisar, descartar las palabras, las oraciones, todas las frases prediseñadas dispuestas a soltar que se escurren ante el momento decisivo y... fallamos.
Después de eso la nada, el vacío sofocando los pensamientos, el peso existencial volviendo para sabotear las actividades, las acciones comunes logradas para autodistraer el peso impalpable que nos joroba más a cada instante, hasta que el último párpado baje la guardia y no nos queda más que la pesadilla aguardando con su infernal mezcla de escenas recogidas, devolviéndonos la idea de que los sueños no son más que fragmentos vivenciales descompuestos por nuestro inconsciente.
Y volvemos a nuestro estado natural: tristes esperpentos, entregados a desolados bancos de parques alegóricos (para hacer más evidente el desahucio), a lecturas abandonas días atrás por desalentadoras, resolviendo no alejarnos de la esencia oscura que no pretende liberarnos.
Y evitamos el enfermizo contacto colectivo –nada más chocante que otros rostros, otros cuerpos para profundizar la desazón que nos gobierna-: ese mundo rosa, fácil, colorido, sonriente, fanfarrón, placentero y abundante que se nos ha negado por dementes, extraños, simples y ordinarios criticones de lo inacoplable.
Y retornamos al tema depresivo predilecto, repetimos cada palabra, cada frase, cada susurro o grito demandado; imaginamos la absurda semejanza de las historias (de quien canta y la nuestra), subimos el volumen, apagamos las luces y nuevamente nos entregamos al vacío.
No somos más que un monólogo expuesto a lectores desconcertados, testigos de lo inatestiguable, necros individuos esquizoides, fantasmas sin un cuerpo complaciente, minúsculos brujos sin el bebedizo del “amor”, payasos llorones negándose a temas productivos y salvadores, poetas de lo trivial trasmitiendo versos mal logrados, pequeños y olvidados amantes oxidados.
Y continuamos el engaño: dejaremos creer que nos dijeron la verdad. Dejaremos creer que las palabras encontraron consuelo en lo distante. Dejaremos creer que desde ese instante nada cambió para el espacio actualizado, aunque en el fondo no hagamos más que mentirnos una y otra vez, como ha sido lo habitual.



Entre las obras de Woody Allen y Steven Spielberg



No recuerdo la primera vez que vi una película de Woody Allen, pero sí rememoro una imparable risa e intensas pausas de reflexión para intentar analizar qué mismo era lo que había pretendido decir el loco ese. Títulos específicos no atino, tal vez solo imágenes de alguna caracterización donde es un espermatozoide y se plantea -cruda y crítica postura- el sentido de la vida, vista desde luego como un espermatozoide poco privilegiado.
De Spielberg en cambio tengo más clara su producción en mis recuerdos, desde I. T. (que hasta ahora no me sigue agradando) hasta películas mejor logradas como Color Púrpura donde en verdad se pasa como director.
Ahora los he reunido en mi expectación, dos estilos y temáticas alejadas, disímiles en sus apreciaciones de la realidad, pero en el fondo semejantes, unidos por el talento de hacer cine; perdón, excelente cine.

Match point: amor y muerte conjugados
Match point (2005) de Woody Allen no solo rompe el esquema al que nos tenía acostumbrado el director, con la carga de humor negro y sarcasmo incontenible, sino que nos revela una nueva faceta en su cinematografía. Allen, en este film, recorre los oscuros sentimientos y realidades del amor y el deseo, donde la muerte resulta ser una opción salvadora ante estilos de vida cómodos, ante la negativa de estancarse en ambientes sin mayor encanto.
La frivolidad y comodidad de un mundo casi privilegiado es una parte de la muestra a la que el director pretende –y lo consigue- fraguar la trama espeluznante a la que enfrenta al espectador, así todas las intenciones y falsos símbolos de encontrarnos frente a una simple y trivial película de amor, deseo y traiciones se torna oscura y desesperante, hasta el punto que personaje apacibles como Chris (Jonathan Rhys Meyers) logran un giro aterrador; así el personaje protagonista, como centro atentatorio, nos muestra a lo que el fracaso en el tenis (o cualquier otro deporte y en lo que sea) puede llevar a encontrar en el amor un refugio complaciente, sobre todo cuando este amor ofrece una cómoda vida burguesa.
En cambio Nola (Scarlett Johansson, cada vez demostrando mayor talento en sus caracterizaciones) como personaje de peso en la película, es además del símbolo del deseo esa ruptura indeseable de una vida matrimonial aparentemente perfecta, la de Chris. Es el pandemonium que intenta lograr el amor y la estabilidad emocional a pesar de la desgracia de otros.
La película no solo que mantiene a la expectativa al espectador, sino que no defrauda por la inclusión de un humor negro –aunque bien disimulado-, burlesco y extremadamente sutil que aparece en las escenas de mayor importancia en el film, demostrando que el fondo es un producto de Allen, y no porque el espacio geográfico se desarrolle en Inglaterra necesariamente se recurre a ese humor tan falto de comicidad.

Munich: la guerra eterna
Espectar Munich (2005) de Steven Spielberg no solo es enfrentarnos a un tema de interminable polémica a nivel internacional, sino que es la oportunidad para conocer una ruda –y que vista desde los implicados podría ser hasta ofensiva- crítica del tema israelita y palestino, de esa interminable guerra por la tierra, por esa promesa de suelo bendito por el que se mata, no solo en los mismos territorios sino fuera de ellos.
Es precisamente fuera del contexto en conflicto donde el director desarrolla la trama de la película, reflejando toda la maquinaria de espionaje y terrorismo internacional que existe en el planeta. Spielberg arremete con su crítica al poner en su personaje protagonista Avner (Eric Bana) los cuestionamientos del absurdo de pelear por algo –para el personaje- vano, donde lo único que se gana es la demostración del más fuerte.
El film parte del secuestro y asesinato de israelitas por parte de palestinos en un hotel de la ciudad de Munich, donde por motivos de las Olimpiadas del 72 se habían reunido. Pero es a partir de allí que el director avanza, arremete y juzga las masacres en nombre de fanatismos y venganzas.
Una película no apta para apasionados por el tema, donde las escenas dan el peso necesario para comunicar la violencia representada. Los argumentos son directos y definidos, aunque ronde el desencanto de encontrarse con escenas donde se nos recuerda que la percepción del tema es vista por un estadounidense y que esa visión está lograda como producto comunicacional occidental y no desde el centro mismo de la problemática.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Garganta Profunda o mi experiencia poética



Karina Mera*

Y eso de encuentros poéticos era para mí toda una aventura de la que no tenía ni idea de cómo empezaría, se desarrollaría, ni en qué terminaría. Me le colé (con la condición de que reseñara el evento) a uno de los invitados, mi amigo, el flaco Cuzme. Y ambos nos dirigimos hasta Quito.
La organización del evento estaba a cargo de los colectivos literarios Machete Rabioso, Fe de erratas y Red Látigo de Poesía, puros mechones con pinta de rockeros malos.
La verdad, y esto solo entre usted lector y yo, ese tema de los “poetas” me altera mucho, pero como para superar los miedos hay que enfrentarlos y porque en el fondo cada uno lleva un masoquista incorporado, me fui para allá, bueno nos fuimos.
Los días programados para el encuentro “Latinoamericano” (así entre comillas, porque estando allá nos enteramos que ninguno de los dos invitados de Colombia y Venezuela, respectivamente, asistirían) fueron del jueves 27 hasta el sábado 29 de julio del 2006. Como el flaco Cuzme es responsable en su trabajo no pudimos llegar a la inauguración del encuentro, el jueves, así que lo hicimos al segundo día, viernes 28.
Un frío estremecedor nos recibió al bajar del carro y de ahí directos al cine porno Hollywood, no para entrar en calor (como de seguro estarán pensando), si no para presenciar el segundo día de lecturas y claro para que el flaco Cuzme se reporte y me presente la bola de amigos poetas (¡de miedo!, todos esos tipos medios rallados y rallados completamente, pero en el fondo poetas).
Entre cervecita y cervecita nos contaron de cómo el día anterior había estado la concurrencia, que los poetas invitados habían leído sin ningún problema, que eso de haber hecho la inauguración del encuentro en la Parada del trolebús en la Villaflora, era original y bueno...
De a poco la gente fue ocupando cada una de las butacas del cine (con la advertencia de que revisaran los asientos antes de sentarse, no vaya a ser que se encontrasen una sorpresita, ya que al ser un cine porno...) hasta casi llenarlo. Una vez dada la hora de inicio (8 PM) subieron los poetas quiteños Samuel Tituaña, Alex Tupiza, Edison Lasso, Enver Carrillo, Christian Arteaga y el guayaquileño Ernesto Carrión. No sin antes enterarnos de qué mismo era eso de Garganta Profunda (además de ser el título de una película porno antigua), para ello subió al escenario la actriz “Débora”, que le dio a la noche su toque provocador.
Sin duda los poetas más destacados en la noche –y eso que de poesía no se mucho- fueron Enver Carrillo, Samuel Tituaña y Christian Arteaga. Allí escuchamos poemas llenos de sarcasmo e ironía, como los del aparentemente adolescente (pero más viejo el tipo) Enver Carrillo, que dijo en su poema Supervivencia: “En el colegio / tocaba escupir el sanduche / para que no me lo arrebataran / ¿cómo defiendo hoy / a mi muchacha?”
Finalizadas las lecturas y tras despreciar el trago que nos invitaban, nos fuimos a descansar (¡por fin!).
Ya papelitos el día sábado 29 y luego de hacerle pata al flaco por ahí y por allá, llegamos al lugar donde se daría la tercera y última noche de lectura. Por fin podría ver en acción poética a mi amigo, el flaco Cuzme.
El lugar fue el bar La mulata de tal (bien aniñado para nuestra costumbre), donde a diferencia de la noche anterior la concurrencia era minoritaria. Igual tocó el turno a los poetas quiteños Fernando Escobar, Edwin Madrid, Susan Rocha, Jorge Gómez y Raúl Arias, también a el mantense Alexis Cuzme y riobambeño Víctor Vimos.
El quiteño Fernando Escobar arremetió con su poesía, cargada de humor negro a borbotones, así lo confirmó en poemas como La virgen: “Deja de masturbarme la boca / porque si no / voy a tener que violar / a todos tus osos de felpa / muñecas de porcelana / perros y gatos, / o ir a buscar a tu amiga / que aunque medio feíta / es más legal que vos.”
También el flaco Cuzme tuvo su parte, su poesía fue agradable (recuerden que no se mucho de poesía y otra cosa no porque sea mi amigo lo voy a alabar), en algunos casos sombría y en otros erótica, pero me impresionaron algunos versos, como los del poema Llamada sin efecto: “Ey, flaco de ojos rudos, / que más da si el mundo intenta conectarse, / nada desde afuera lo resuelve en un instante.”
Y sin duda el poeta que más me impresionó fue el riobambeño Víctor Vimos, qué fuerza expresiva la del tipo, de seguro pronto retumbará su nombre en todo el país. Una poesía fresca y sincera, que no busca estancarse en la simple pose de muchacho malo, sino que escribe a partir de la experiencia, y eso, para alguien como yo que no sabe mucho de poesía, es lo importante.
Terminadas las lecturas, los poetas –muchos agotados por las tres noches de poesía y amanecidas- se despidieron; el respectivo intercambio y obsequio de libros (de los cuales también me dieron algunos a mí), los fraternales abrazos en agradecimiento por la asistencia y bueno... al fin había enfrentado mis temores, ahora ya sabía de lo que mismo se trataba todo ese cuento de los famosísimos encuentros literarios, había estado en el centro del joven movimiento poético del país y no estaba nada mal, quizás me animase a escribir un poco.


*Estudiante de periodismo en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.


Capote: la sangre fría del escritor



Yo soy lo bastante humano como para sentir lástima de mí mismo.
Perry Smith

Argumento fílmico
Capote (2005) de Bennett Miller, es sin duda un film que a más de uno logrará erizar, tanto por la crudeza de las imágenes como por la radiografía de la vida de Truman Capote: escritor ícono de la cultura y sociedad norteamericana de los años sesenta y setenta.
La película recrea como el escritor inicia, mantiene y finaliza su investigación en torno al múltiple crimen acontecido en el pueblo de Holcomb, en el estado de Kansas; allí la historia nos va mostrando como Capote va penetrando en la vida de la comunidad y posteriormente en la de los asesinos, para ir dando forma a su novela más conocida y mundialmente famosa: A sangre fría.
Capote (caracterizado por Philip Seymour Hoffman, que logra darle toda la fuerza expresiva y emotiva del escritor) no hace más que mostrar los dos lados de su mundo: uno, donde es el escritor fanfarrón y alma de las fiestas (ver el film Estudio 54, que también lo muestra así), ególatra incomparable; y dos, el investigador sensible que conversa con los asesinos de la familia Clouters. El film dramático centra sus diálogos con Perry Smith (Clifton Collins Jr., un actor que hay que tomar muy en cuenta) quien reafirma su importancia tanto como asesino de los cuatro miembros de la familia, así como el más sobresaliente por la sensibilidad e inteligencia que demuestra para con Truman.

Los dos lados de Truman
El film norteamericano no deja de lado las excentricidades de Truman: su narcisismo y egolatría, su recurrencia excesiva a la bebida e inclinaciones homosexuales, que lo reflejan en la película como un escritor sobresaliente dentro del círculo banal de escritores, periodistas y artistas norteamericanos de la época; por otro lado el escritor es el niño desprotegido, deprimente, humilde y solidario que se entrega amistosamente en diálogos reveladores con Perry Smith (asesino de los Clouters).

Literatura de no ficción
La película logra darle el ya reconocidísimo valor a la obra de Capote. Su novela encasillada en literatura de no ficción (porque la historia y sus protagonistas son reales) consagra al escritor norteamericano como uno de los más importantes en los años sesenta y hasta la actualidad.
A sangra fría es el trabajo de más de cinco años de investigación y observación cercana de uno de los crímenes más sonados en un pequeño pueblo del estado de Kansas, en Estados Unidos. Allí el autor se dirige para convivir con los habitantes y ser parte de la conmoción colectiva. Así es como Truman logra trasmitir en su novela la carga psicológica no solo de los dos responsables de los asesinatos, sino de muchos de los habitantes y protagonistas del sangriento acontecimiento.
Truman y Perry: amigos por interés
Truman, en el film, encuentra en Perry “una mina de oro”, ya sea por lo emotivo del asesino o por la franqueza hacia el escritor. Además porque Capote ha comprendido que su libro necesita enfocarse en la vida de los asesinos, sobre todo en la de Smith. De igual manera Perry encuentra en Capote una ayuda para su apelación en los múltiples juicios que pesan sobre él y su amigo por los asesinatos cometidos.
Ambos intentan obtener algo del otro, pero es Truman quien logra extraer de Perry la información necesaria para la composición de su libro (tanto sus diarios como la declaración de autor de los cuatro asesinatos). Y esto lo va demostrando en el cuerpo del film y de la historia, ya que mientras en la cárcel junto a Perry desniega el haber escrito siquiera una página del libro que ayudará a Smith y su amigo para no ir a la horca; por otro lado ya se comenta el exitoso proyecto novelístico de no ficción que el escritor está escribiendo, donde consta de un título llamativo y cuyos fragmentos ya han sido leídos en público.

Truman: una mente brillante
Lo más sobresaliente del film es la información que se da acerca del escritor norteamericano. Como el hecho de afirmar que de todo diálogo siempre recordaba el 94 % (teniendo en cuenta que no usaba grabadora), cualidad clave al momento de cada una de las distintas entrevistas que mantuvo con los ciudadanos de Holcomb y con uno de los dos protagonistas de los asesinatos, Perry Smith; éste quien junto a su amigo Dick Hickock fueron condenados a morir a la horca la madrugada del miércoles 14 de abril de 1965, por el asesinato a sangre fría de los cuatro miembros de la familia Clouters.


Casi un poema




La idea, como en todo cuerpo necesitado, era emborracharla y poseerla hasta la saciedad. No era un tipo pilas, como los que solía ver en rincones públicos o clandestinos, capaz de engatusar con las palabras, menos caricias claves o detalles convincentes dignos para lograr aflojar unas cuantas víctimas. Solo tenía a la poesía y cientos de páginas borroneadas en espera de corrección (según cuentan algunos). Libros, recortes de periódicos, algunas fotografías, contadas películas y un repetitivo orgasmo perdido en las paredes de mi habitación. Pero ella, estaba seguro, caería.
El cigarrillo lograría dejarme sin erecciones, de eso estaba convencido. Era mejor actuar cuando aún podía lograr todo lo imaginado y me esperaba hasta lo inimaginado por experimentar.
La maldita discoteca de por medio, pero los sacrificios serían retribuidos. Algo de billete para la inversión, una hora fija para el encuentro, varios condones para no cargar con alguna sombra, litros y más litros de alcohol para el cometido.
Desde luego cabría la posibilidad de que nada sucediera. Que me emborrachase primero y estallase en ira. Que me emborrachase primero e intentara poseerla en donde sea. Que me emborrachase primero y que me dejara por otro. Que me emborrachase primero y que una vez en el hotel me poseyera. Pero desvariar en el último momento era normal en mí. Esperaría.
Bailamos, sería la segunda vez por alguien. Recité mis escasos poemitas rosas escritos para la ocasión, algún otro poema plagiado para enternecer el terreno; una caricia vaga, un toqueteo seudo descuidado, varios besos –con esa lengua calcinada y acelerada de tanta nicotina- confirmantes del “querer”.
-me quieres -la cagó.
-te necesito –respondí.
Con botella, del mismo trago, en mano –para asegurar la borrachera fraguada- nos fuimos al hotel más baratero de la ciudad. Dobló. El plan dio resultado.
10 AM, desperté. Ella aún yacía dormida. Recogí su pequeño interior oscuro y acerqué a mi nariz, aspiré hasta recrear lo ocurrido horas atrás.
Contemplé su delgado cuerpo desnudo sobre la cama, sus largas y blancas piernas, su pubis escaso, sus minúsculos senos de pezones puntiagudos, su boca semiabierta.
Los cinco condones sin usar, regados en la mesita adjunta a la cama, desencantaron la imagen.
Prendí un cigarrillo, hallé un lápiz y sobre papel higiénico empecé a escribir un poema que hablaría del amor libre y sin ataduras, del sexo desenfrenado y sin protección, de lo poético de los hoteles miserables, del licor como afrodisíaco, del olvido como juego, del aborto como opción salvadora ante la tristeza agobiante de nuevas vidas en este mundo. Escribiría del “amor”, ella entendería.

Rockeros, más allá de los mitos y prejuicios (ensayo)



Introducción
El rock en la sociedad ecuatoriana (como contexto dentro del cual nos desenvolvemos, interesa y analizaremos) continúa siendo un tema donde impera la tergiversación, los mitos y la desinformación, alrededor de lo que es un rockero y la cultura a la que pertenece. Los efectos negativos, desprendidos del desconocimiento, apuntan en varias direcciones, una de las más importantes y a la vez preocupante es la de la aceptación; y puesto que aún es difícil romper con los falsos mitos en torno al satanismo, violencia, alcoholismo y drogadicción –trasfondos que logran peso al momento de juzgar-, es urgente mostrar la otra parte del rockero y la cultura a la que pertenece, todo ese “submundo” al que aún se teme, porque se desconoce.
El siguiente ensayo tiene como propósito enfocar las otras facetas de quienes se identifican con el rock: rockeros. Adentrarnos más allá del cliché que medios de comunicación sensacionalistas han creado, para así lograr que poco a poco el rockero logre la definitiva aceptación que merece.

Rockero, sujeto de producción
El rockero como cualquier ciudadano (diferenciado por el gusto musical: rock) se encuentra inmerso en distintos campos laborales (así que a descartar la idea de que todo rockero es un parásito improductivo). Sería difícil y aburrido nombrar cada una de las responsabilidades laborales en la que se encuentran, puesto que las carreras universitarias son variadas, pero podemos decir que entre los rockeros existen profesionales desde médicos, pasando por comunicadores hasta ingenieros, sin obviar que muchos de ellos han dedicado parte de su vida a la creación artística, ya sea esta musical (la más abundante), pictórica o literaria.
Los medios de comunicación de rock dan testimonio de la variada producción y aporte cultural que muchos rockeros ecuatorianos han logrado, no solo en el campo musical donde se puede hallar a más de un músico de cámara, con la debida formación que un conservatorio puede brindar; también pintores cuyas temáticas, estrechamente ligadas al rock y su cultura, no pierden la sensibilidad del artista; comunicadores que han unido su formación académica con su gusto musical, logrando así un periodismo especializado: el periodismo rockero; diseñadores gráficos y publicistas, pilares esenciales para medios de comunicación y organizaciones de conciertos; fotógrafos, escritores, escultores, y una extensa lista de personas preparadas que demuestran que el rockero es más que un simple pelón vestido de negro. La formación profesional es una de las más sobresalientes características del rockero que debe pesar sobre los mitos.

El rockero y su acercamiento a la sociedad
El encasillamiento de cultura subterránea parecería estar quedando al margen, puesto que es notoria la preocupación de muchos rockeros al respecto de encajar dentro de la sociedad ecuatoriana, así lo han dejado claro en las últimas organizaciones de La semana del rock donde los foros, implícitamente, intentan mostrar a la ciudadanía y los medios informativos nacionales la validez e importancia de la cultura rockera dentro del país.
Los conciertos que cuentan con el apoyo de municipalidades es otro síntoma de que el acercamiento se está logrando, así lo han enfatizado organizaciones rockeras que han encontrado el respaldo necesario de las autoridades de sus ciudades.
No se diga de conciertos benéficos realizados más de una vez por motivos específicos, demostrando la solidaridad para con una sociedad que muchas veces intenta ignorar las buenas intenciones que se tiene para ella.

El rockero como analista de su entorno
Es poco o nada conocido que dentro del movimiento rockero nacional existen analistas de la misma cultura a la que pertenecen, todos ellos con claros objetivos de sacar adelante a una cultura manchada por el prejuicio y la represión, sobre todo en ciudades pequeñas que no tienen mayor perspectiva del mundo al que pertenecen y se estancan en localismos para nada favorecedores a la expansión del rock.
Comunicadores responsables de medios rockeros, sean estos radiales, televisivos o impresos, manifiestan en sus respectivos espacios la necesidad de acercar la cultura dentro de la sociedad ecuatoriana, quizás en unos casos el mensaje no sea dicho directamente, pero esa es la lectura implícita que habita en muchos de ellos.
Es apreciable encontrar entre los temas de revistas especializadas de rock en Ecuador la inclusión de ensayos en torno a la problemática hallada dentro del campo rockero: sectorización, vandalismo, alcoholismo y drogadicción (de lo que no se está exento); así como el análisis de tópicos que para el ciudadano común resultan aún inentendibles: conceptos líricos, imagen escénica, subgéneros dentro del rock y metal, etc. sin olvidar temas de mayor complejidad como los análisis de medios de comunicación (escritos, radiales, televisivos o de internet) que merecen todo el interés posible por ser los canales idóneos para la trasmisión y difusión del rock ecuatoriano y del extranjero.

Conclusiones
Como se ha podido apreciar –y leer- el rockero es más que un simple oyente y seguidor de una cultura tomada a menos. Su capacidad intelectual en muchos de los campos a los que está inmerso así lo atestiguan. Tal vez los prejuicios continúen teniendo el peso de hasta ahora, quizás se siga promoviendo una campaña desprestigiadora de parte de los medios sensacionalistas de siempre, a lo mejor no cambie nada a los ojos del ciudadano común y corriente estancado en estereotipos y modas, pero queda descubierto que muchos de los rockeros están ahí donde menos se los espera: oficina, dirección, supervisión, creatividad y eso para un sector cada año en expansión merece toda la atención posible.

(Este ensayo también aparece en la edición número ocho de la revista Marfuz)


Hostel o el gore hostigador (crónica cinéfila)




El cine gore es toda una empresa compuesta de sangre, vísceras, gritos y desesperación, con la muerte siempre alrededor de cada situación a la que los personajes se ven arrinconados. Hostel (2005) de Eli Roth está compuesta por todos los elementos conocidos en una película de esta naturaleza que sobrepasa el terror, pasea por el horror y se estanca en lo grotesco: fuente inacabable donde la sangre es el elemento más abundante.
Basta saber que en la producción del film ha intervenido Quentin Tarantino para imaginar la ultra violencia que el largometraje puede contener, aunque una vez finalizada la película nos queden inquietudes y varias interrogantes promotoras de la decepción.

Personajes desesperantes
El reparto flaquea en casi todo el largometraje, esto porque muchas de las escenas posteriores son predecibles de imaginar. Muchos personajes intentando ser siniestros a excusa de cualquier cosa y situación tornan al film tedioso. Sumado a todo esto que los diálogos nos remiten a cualquier película terrorífica norteamericana, sin nada de hondura en sus argumentos, y más bien demostrando superficialidad en lo que se dice, donde el sexo, mujeres despampanantes y la sangre son los elementos abundantes.

Sangre, gritos e ingenuos turistas
La historia, después de la infaltable dosis de sexo y cuerpos femeninos desnudos rondando en cada escena, es para público de estómagos fuertes. Porque eso de estrellarse con vísceras, sangre, imparables gritos, y, como si no fuera suficiente, vómito a borbotones, a pocos hará estremecer de gozo.
El espacio geográfico se vuelve clave para el desarrollo de los acontecimientos: una ciudad incrustada en medio de la nada, donde la mayor parte de la población vive del secuestro y venta de turistas a las mafias.
El director confabula a partir de esta realidad subterránea (porque según dice el mismo director la historia surgió de un anuncio en internet –de algún lugar remoto de Asia- donde se puede pagar por matar), para crear una más increíble de aceptar, donde la carnicería entre humanos es el oficio de mayor recurrencia y satisfacción.

¿Asesinos frustrados o mediocres consumistas de muerte?
El argumento sin duda posee bastante originalidad, puesto que parte de información basada en hechos reales (con otro contexto y situaciones distintas); así las leyendas urbanas se conjugan con datos verídicos y se complementa toda la ficción posible para lograr el resultado final en la película.
Pagar por matar: ese es el fin de todos aquellos miembros del club de asesinos frustrados que habitan en esta enfermiza película. Mediocres desadaptados que ante las complicaciones de asesinar como lo haría cualquier matón respetable, optan por comprar a sus víctimas y desatar su furia.

Escenarios lúgubres
Sin duda lo más sobresaliente del film son los escenarios sobrecogedores, donde objetos antónimos de vida son lo más destacable. La muerte así no es solo el hecho consumado que habita en cada uno de los asesinos frustrados, sino el testimonio material estancado en las paredes de las habitaciones-carnicerías, en los cuchillos, bisturís, sierras, machetes ensangrentados; en aquella terrorífica vestimenta de carnicero que recorre los pasillos tétricos y en los múltiples gritos que se apagan por las gargantas abiertas.



Safari



Por Marco Martínez*

Díganme cómo no iba a estar cabreado. Luego de casi dos años por fin el canal 2 iba a transmitir una nueva temporada de Los Simpsons (en televisión por cable iban dos temporadas adelante) y cuando me disponía a descubrir los encantos y tesoros de un capítulo totalmente inédito para mí llega Héctor y me pide que lo acompañe.

Ando con Bruno. Nos vamos de safari.

Me opuse con firmeza. Ni siquiera sabía qué era eso de irse de safari . NO. NO. NO. NO. NO. Cuando me di cuenta estaba yo subido en el carro de Bruno viéndole parte de la cara en el espejo retrovisor, camino a no sé dónde y para colmo ya medio borracho.

¿Qué es eso del safari?
Ya le vas a ver. Ya le vas a ver.

Estuvimos dando vueltas horas de horas, piropeando a cuánta niña bonita se nos cruzara, primero por Alborada y Sauces y luego por Urdesa y la Kennedy. Además de coca, había suficientes tranquilizantes en el carro como para ponerse una distribuidora farmacéutica. Bruno, al que todos llegamos a conocer por Ramón, tenía ya tres años entrando y saliendo de las clínicas de rehabilitación y se había escapado de la última clínica atacando al guardián con un cuchillo de mesa, dejándolo atado en una silla como se ve en las películas; él contaría que era un tipo medio físico culturista que tenía una 38 en el cinto, pero Héctor sabía la verdad: el guardia era un tipo maduro que se había quedado dormido y al que Bruno amarró sólo por molestar. Era un man demasiado drogo, y había prometido no sé cuántas veces dejar de usar sustancias prohibidas. Si lo mismo le da fumarse un bate que inyectarse cocaína. Sus padres, concientes de que Bruno no tiene remedio, decidieron subsidiarle sus extravíos. Para que te despejes, mijo, le había dicho el papá mientras le ponía seis mil dólares en la mano y por eso ahora andaba recorriendo el país en su Mercedes antes de irse para el Caribe. De eso ya hacían como cinco meses, pero había regresado a Guayaquil por una pelada y aprovechó la ocasión para irse de safari con su nuevo amiguito Héctor. A la una de la mañana íbamos por el Punte 5 de Junio a 120 kilómetros por hora.

Hoy tengo ganas de algo más exótico –repetía a cada rato Bruno-. Algo más tierno.
Ya vas a ver qué es el safari -decía Héctor.

Una línea de coca laceraba mis mucosas. No tenía ni idea qué podría ser irse de safari, pero sí sabía que tenía que ser alguna porquería.

Ahí está, con otro pelado- dijo Héctor, señalando a unos niños indigentes que arrastraban con esfuerzo dos mochilas llenas de fierros.
Posi.

Intempestivamente, sin preámbulos ni introducciones, sin diálogo o intercambio de señas o protocolos de saludo, se suben al carro dos niños cuyos rostros son una colección anárquica de rasgos mal dibujados: un cráneo rapado a mate lleno de gruesas cicatrices purulentas, un tabique desviado, las cuencas de los ojos vaciadas, unos puntiagudos dientes negros desiguales. De golpe lo entendí todo. Algo me había insinuado Héctor a veces, pero asumía que eran únicamente fanfarronadas. En el segundo siguiente los niños ya estaban sin ropa y empezaron a desvestir a Bruno; se notaba que esto no les era desconocido porque sus movimientos eran precisos, mecánicos a fuerza de repeticiones. Lo siguiente fue el nervudo miembro de Bruno penetrando el enmierdado ano de uno de los rapazuelos –dilatado, negruzco, hermoso, con pequeñísimos costras de sangre pegadas-; después los quejidos, el placer disfrazado de suplicio; el dolor que muta en regocijo, en satisfacción absoluta. Una boca infantil de labios gruesos y reventados lacta diligente otro falo, el de Héctor, que se ha quitado el pantalón quedándose en camiseta y hay un hedor a sexo sudado encerrándose dentro del carro y ahora la misma boca, otro falo embarrado de estiércol, el mismo recto atravesado, la cara de orgasmo de Bruno, el olor a cemento de contacto, a semen y parece que uno de los niños es por primera vez sodomizado porque sangra mucho, muchísimo, dejándole marcas de sangre en el pene a Héctor. Al ratito, un olor a semen distinto -un suspiro diferente-, casi a lejía, aplaca el olor a sangre. Alguien -ya no sé quién, creo que Bruno- me baja el cierre y me desabrocha el cinturón, pero me desembarazo y me refugio en la parte de atrás del carro. Desde ahí, cuando vuelvo a verlos, todo es muslos, barrigas abultadas, torsos planos, genitales revitalizados por la patología, unas gotas de semen que caen sobre una herida abierta, ojos desorbitados hasta la demencia. Yo también tengo los ojos abiertos, muy grandes, el pulso acelerado por la inmundicia, y Bruno me pregunta que por qué no me uno, que qué hago ahí atrás escondido, masturbándome. No sabes de lo que te pierdes, Nicolás, no sabes lo que te pierdes me dice mientras vuelve a eyacular exhalando un jadeo bajito y quejumbroso, ese olor a lejía de nuevo, como a pedo, a grajo, confundiéndose todo en una sola tóxica neblina.

¿Qué clase de monstruos eran estos tipos? Luego del festín llevaron a comer a los infantes a una fuente de soda que se mantenía todavía esa hora abierta. COKY en neón neón. No comieron tanto como me imaginaba –yo no probé bocado-, pero se llevaron varias fundas llenas de comida. Todo eso me parecía aberrante. Hubiera preferido que los bajen a patadas del auto, desnudos, sangrantes el uno, meado el otro, pero eso de darles de comer y regalarles un par de dólares después de lo ocurrido, así como si nada, me parecía más espantoso en sí que el hecho de recorrer la calle por las noches buscando indigentes para violarlos. Bueno, no tanto, pero igual. Safari Club.

Vamos para dejarte.

No dije nada de regreso a casa. Reconocí que me asqueaba más mi falta de contrición que lo que pudiera pasar o dejar de pasar al par de infantes. El camino hacia abajo es largo y yo lo recorría ávido, deseoso, raquítico y débil mi espíritu, más famélico que las exiguas carnes de esos dos miserables. De haber sabido hubiera llevado una cámara, pensé.


*Marco Martínez (vocalista de la banda Abismo Eterno y ex-vocalista de Misterio, ambas de Guayaquil) hace su incursión en la narrativa y sale totalmente librado. El relato que aparece en este número pertenece a su libro inédito Patéticas formas de evasión. Es un orgullo el contar con la participación de este joven escritor que muy pronto -de eso estamos seguros- dará mucho de qué hablar en el ámbito literario, sobre todo por todos aquellos que han experimentado y vivido los rincones más oscuros y siniestros de la subterráneidad.
Narrativa provocadora y extremadamente cruda, que no pasará desapercibida en el entorno ecuatoriano de las letras y la música.

(Este relato aparece también en la edición número ocho de la revista Marfuz)

Plátano Metal Fest y la esperanza de espectáculos rockeros (crónica metalera)



Organiza: Movimiento Metalero # 1
Ciudad: El Carmen (Manabí)
Cartelera: Legión, Aztra, Agonía, Resistencia, Beleth, Némesis y Crymen.
Fecha: 9 de diciembre del 2006

Para quienes conformamos el sector comunicacional dentro del movimiento rock metalero del país, siempre esperamos que un festival cumpla con el primer objetivo de entretener en lo musical y organizativo. El segundo gran festival denominado Plátano Metal organizado por el Movimiento Metalero # 1 del cantón El Carmen (Manabí), cumplió con el objetivo propuesto, y eso ya es garantía de que la organización va en serio, que los proyectos no claudican ante avatares comunes antes, en y después del festival.
El concierto inició a las 17h00. Rockeros provenientes de Manta, Portoviejo, el mismo El Carmen y de Santo Domingo, se agruparon a los alrededores del Recinto Ferial donde empezaba a sonar la primera banda llamada Neomaniasis provenientes de Santo Domingo, una banda que tocó un poco de punk, pero muy apacible, no logrando reacciones positivas en el público. Seguirían los riobambeños Crymen, que desde el primer tema engancharon al público que aguardaba pacientemente acordes, letras y toda la energía capaz de remover hasta el más estático cadáver; su música encasillada dentro del thrasth metal demostró a una banda acoplada, tanto en el desarrollo escénico como en lo musical, una banda que de seguro pronto empezará a ser más tomada en cuenta en distintos carteles nacionales; todos los temas pertenecieron a su producción, la misma que promocionaron sobre escenario. Una vez terminada la presentación de los riobambeños subieron los portovejenses Agonía, death metal denso, en la línea tradicional, que no solo impactó a la masa no tan acelerada del concierto, sino que dio más fuerza y creencia al metal, por lo que muchos habíamos ido hasta El Carmen; la banda arremetió en cada uno de sus temas, tanto así que el mosh resultó imparable, y la solicitud de más temas por ende necesaria; temas extraídos de su producción y alguno que otro cover se hicieron sentir en este cantón, no está demás decir que la banda tiene todas las garantías de ser un nuevo referente (por no decir único) en el campo del death metal manabita. Continuarían los mantenses Beleth, interpretando un black metal rústico, blasfemo y extremadamente provocativo; es notorio el mayor desenvolvimiento escénico de la banda, sobre todo de su vocalista que no para de recurrir a excentricidades un tanto típicas en el entorno black metal pero que para esta ocasión y el público y el espacio resultaron una combinación precisa, donde la transgresión masoquista (¿eso de darse a sí mismo con una cadena es de verdaderos amantes al metal oscuro o de simples adictos al dolor?) fue uno de los puntos más desgarradores, incluso más que la misma música. Una vez desconectados los mantenses subió al escenario una de las míticas bandas en el black metal no solo manabita sino nacional, Legión de Portoviejo, desde su legendaria introducción hasta temas de su Ocaso de la luz, pasando por los temas incluidos en el Ecuador subterráneo II hasta de su reciente producción, fueron parte de su repertorio que sin dudas tuvo uno de los mayores apoyos por parte del público; la banda a pesar de no haber contado con el bajista supo llenar este vacío con sus dos guitarristas, la imparable baterista y la característica vocalización que nos recuerda la fuerza de una banda madura y cada vez más sobria en sus presentaciones. Para cerrar la noche (puesto que la banda Némesis no acudió a la cita, tal y como la banda ) llegó el turno a otra de las bandas cabezas del cartel: los sobresalientes Aztra de Quito, que con su derrochador heavy metal de protesta complació a muchos de sus seguidores -eran pasadas las nueve de la noche cuando subieron a escenario y el público empezaba a irse-, la sorpresa sobre escenario era que ya no contaban con su vocalista femenina sino con un vocalista masculino que cumplió con talento su función, temas extraídos de sus dos producciones discográficas se hicieron sentir en el Recinto Ferial de El Carmen; bastante destreza en cada uno de los instrumentos de los músicos, y una vocalización acorde a cada uno de los temas que la banda ha sabido hacer llegar al público ecuatoriano.
Más allá de los inconvenientes casi de rigor -el casi es porque se puede superar- como el atraso en el inicio del festival, la acogida que a pesar de haber sido más concurrida se esperó más asistencia, y la problemática dada por algún desmán al final (nunca falta el borracho belicoso), la organización manabita es un ejemplo de coraje y tenacidad al momento de montar una empresa tan arriesgada como un festival metalero, donde las pérdidas siempre pesarán sobre las ganancias.
El necesario recalcar que la organización siempre estuvo detrás de cada una de las bandas para apoyarlas sobre y fuera de escenario, porque eso de que después de cada tema te lleven una botella con agua o en el hotel te traten a cuerpo de rey, no se ve en muchas organizaciones a nivel nacional. El apoyo a la prensa también fue uno de los puntos sobresalientes donde se enfocaron.
Ahora toca esperar el próximo Plátano Metal que el Movimiento Metalero # 1 piensa institucionalizar anualmente. Solo esperamos que en nuevos festivales se cuente con bandas responsables y serias que puedan llevar su música hasta El Carmen, donde desde ahora el metal se escuchará más fuerte que nunca.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Presentación del libro Club de los premuertos



La Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y su Editorial Mar Abierto, se complacen en invitar a la comunidad mantense y manabita a la presentación del libro de poesía titulado Club de los premuertos del autor Alexis Cuzme. La presentación oficial se realizará el próximo jueves 14 de diciembre en el Auditorio de la Facultad Ciencias de la Comunicación de la ULEAM; el acto se desarrollará a partir de las 17h00.
Los comentarios en torno al libro estarán a cargo de los poetas Horacio Hidrovo Peñaherrera y Patricio Lovato. También se contará con la participación del Director de la Editorial Mar Abierto, Ubaldo Gil, quién hablará acerca de los procesos de edición de libros y de los próximos títulos que se estarán publicando con el sello manabita. Además se contará con la intervención musical del concertista Xavier Cuzme.

Causa de adicción



El supermercado era un lugar que sólo el diablo había podido inventar.
Isaac Singer

Quién ha dicho que ir de compras al supermercado es cosa de mandarinas, nada, allá los acomplejados, porque cuando espera una revista para engordar las pupilas (si es que se puede decir tal cosa, claro), perforar los poros y alterar a todos los espermatozoides disponibles, toda clasificación y cliché están demás. Unas piernas, nalgas, senos y pezones apuntándonos directamente a los labios (ese es el punto preciso, ¿o no?), arrancándonos toda posibilidad de resistencia, extrayendo cientos de gotas de sudor, jamás de los jamases, podrán hacernos retractar.
Y en esas andaba, junto a Noemí, en una de esas sofocantes tardes soleadas de ciudad costeña, haciendo las compritas del mes. Mi objetivo: SOHO; mi estrategia: disimular y darle poca importancia a las modelos incluidas en la edición; mi compañía: colérica, a punto de estrellarme la revista en la cara; el ambiente: caliente, muy caliente (aunque el acondicionador de aire lo mantuviera a uno fresquito por fuera).
A la primera página (y con esa cara de ingenuo que ni yo mismo me creo) me he hallado con un cuerpo “prohibido” (solo para mí, aclaro), de nalgas, ojos, senos, pezones, labios, imposibles de describir sin atentar el honor de alguien (ya saben, así que no se hagan lo locos). Entre temblores he pasado la página, me he distraído en los títulos de los artículos, y luego procedido a soltar varias carcajadas (eso nunca falla). Y como el ambiente ha continuado caliente, muy caliente, he cerrado la revista y puesto en el carrito de compras antes de que de inicio la lid.
De la manito, como todo un mandarina hecho y derecho (solo de apariencia, así que no se lo crean) hemos recorrido los pasillos del supermercado. Noemí y su lista, la lista y Noemí, Noemí la lista, la lista de Noemí (que tonteras que se piensa para no dejarse atrapar por un trasero que se mueve junto a nosotros, que convive junto a las verduras, el yogurt, la mantequilla, jamón, leche. Y no me digan que todo eso no es sugestivo).
Hemos parado. Aguardo pacientemente en la fila de la caja, ella me abandona en busca de algo olvidado de la lista. Bajo la mirada, extiendo las manos, abro las páginas centrales de la revista (es ahora o aguardar hasta llegar a casa), el espectáculo me pertenece, me lloran los ojos, se altera el pulso, el sudor vuelve a aparecer, avanzo un puesto más cercano a la caja, la cajera me ve de reojo, la vecina de fila me sonríe y gira ofreciéndome una panorámica privilegiada, Noemí se acerca, cambio la página, intento serenarme, me estanco en cualquier cosa y empiezo a leer. Entonces me abordan escenas de pezones lamidos, sexos húmedos, nalgas enloquecedoras: Martha, en el hostal miserable junto a la terminal, sus piernas en mis hombros, sus senos en mi boca, el amor en espera. Claudia, en la playa, mi lengua en círculos sobre sus botones de carne oscura, su sexo mojando su interior, mis dedos secándola, mi olfato consumiéndola. Tamara, en mi habitación, atragantándose de mí, poseyéndome lentamente con su boca. Roxana, en el baño de la oficina de su trabajo, negándose al uso del condón, volteándose, abriéndose, extasiándome. Alexandra, solos en el departamento de su hermana, tocándome, besándola, creyendo tener el control al estar sobre mí. Isabel...
-estás bien, flaco -me dice Noemí.
Sí, respondo inmediatamente, antes de que el sudor y la mirada perdida me delaten. He cerrado la revista y puesto junto al resto de compras. La vecina de fila me vuelve a sonreír. Noemí en guardia. Empiezo a volver de a poco del trance.
Y en esas andaba, como en el principio dije si mal no recuerdo (¡es que una revista de esas puede alterar a cualquiera!), comprando material inspirativo, historias ligeras, cuerpos imponentes, rasgos arremetedores, y un largo etcétera, que el repetirlo puede ser causa de alarmante adicción.
(este relato es parte del libro de crónicas Desde un rincón olvidado de ciudad que en el 2007 se publicará)

FACCO EN CORTO, un acertado y necesario espacio



Estaba a la expectativa de la realización del primer concurso de cortometrajes, FACCO EN CORTO, que organizaba la Facultad Ciencias de la Comunicación, era necesario conocer la principiante producción de los estudiantes –compañeros- y sus propuestas audiovisuales. Así que el día programado (jueves 2 de diciembre del 2004) me dirigí a su auditorio para apreciar los trabajos, que previamente tenía conocimiento no presentaban mayor cosa. Además algo más emocionante me empujó a asistir, la proyección de los trabajos de los quiteños Sapo Inc. como mayores representantes en cuanto a cortometrajes se refiere, por sus temas y propuestas controversiales.
Con un auditorio –tal vez el hecho del compañerismo y morbo ayudó un poco- repleto iniciaron las proyecciones. La primera y sin participar, ‘Primer día de trabajo’ fue un mal comienzo, especie de vaticinio de lo que vendría. Un cortometraje un tanto exagerado en el tema tratado y con repetidas sobreactuaciones de sus personajes. Finalizado éste empezaron los cortos concursantes:
El primer cortometraje ‘Los visitantes de Patricia’ (Director Miguel Chávez) en un fallido intento de una obra de terror, no impresionó. Una trama carente de indicios, con personajes fantasmagóricos, pero al extremo de la comicidad. Con varias sobreactuaciones. Un corto con características más de video musical que otra cosa. La banda sonora estuvo presente en casi todo el trabajo, donde los escasos diálogos poco aportaron para rescatar esta obrilla.
El segundo cortometraje ‘El final del camino’ (Director Robespiere Vélez) no impresionó casi en nada, con una trama típica entorno a una estudiante y sus fracasos académicos y como remate víctima de un atropellamiento, con una historia muy predecible. Lo más detestable fue el guión ausente de propuestas e ideas. Un trabajo simple, con escenas increíbles de tolerar, como el atropellamiento del personaje protagonista.
El tercer trabajo ‘Frustración’ (Director Raúl Cedeño) estuvo mejor logrado, la trama entre humorística y conflictiva de su personaje protagonista es quien salvó el cortometraje; una historia con escenas un tanto atrevidas, pero bien logradas; lesbianismo, sexo y total provocación fueron algunas de las propuestas. Las tomas también sobresalieron en cada escena. Aunque el mayor error fue infiltrarse en temas donde sus realizadores no tienen conocimiento alguno: el rock. Escenas indignantes que empañan más la imagen de los rockeros. Lo de cruces invertidas y drogadicción excesiva muestra la ignorancia y falta de investigación ante temas no tan fácil de tratar.
La cuarta obra ‘No mercy’ (Director Gerardo Delgado) recrea una leyenda urbana: la del camionero que recoge a una tipilla y le presta su chompa y cuando intenta recuperarla se entera de que la susodicha estaba muerta hace tiempo. Un trabajo en una onda a lo ‘De la Vida Real’, con muchos recursos parecidos. Lo más sobresaliente es la fotografía en algunas escenas, bien tétrica. El personaje protagonista también le pone lo suyo, el manejo de la jerga ecuatoriana –sobre todo costeña- encaja a la perfección. Las tomas demuestran bastante profesionalismo. Aunque el ritmo lento restó mayor emoción a la historia.
Y el último y quinto trabajo ‘Las manos del mundo’ (Director Gerardo Delgado) no encajó en los cortometrajes, puesto que fue el relleno de una canción con escenas alusivas a los usos de las manos.
Se incluyeron al final dos trabajos fuera de concurso, el primero un documental y el segundo y mejor trabajo un cortometraje de terror, con muchas analogías a Góthika, El aro, y todos los elementos de un film oriental en materia terrorífica (cuidado con ese ego). Una trama interesante, con buenos efectos; la locación rural logró la recreación del ambiente sobrecogedor y arcano. Excelente trabajo.
El veredicto de los jueces (Mauro Andino, José Guadamud, Franklin Briones, y Jorge Bello), fue para ‘El final del camino’ en tercer lugar, ‘No mercy’ en segundo y ‘Frustración’ en primero. Aunque para la “cantidad” de trabajos presentados más bien parecería una designación casi obligatoria de los jueces al premiar al corto con menos fallas, ¿o me equivoco?.
Y aunque pueda parecer muy negativa esta crónica –con reducidos esbozos de crítica-, no todo fue así. La acertada realización de la especialidad de Publicidad de la FACCO abrió un espacio para el mejoramiento de la materia audiovisual. Es claro que muchos estudiantes tienen proyecciones de hacer cine, algo bien recibido, pero se necesita además de buenas intenciones mayor y especializada formación, sobre todo en una provincia sin cultura cinéfila. Lo más probable es que para los próximos años –si es que se continúa con este concurso- el mejoramiento de los trabajos alcanzarán un mejor nivel. Todo dependerá –desde mi perspectiva- del compromiso que tengan sus realizadores con este arte y de la formación que brinde tanto el taller de cine de la ULEAM como la FACCO.
Lo que si no habría que ignorar sería la proyección de los cortometrajes de los Sapo Inc. (Mapa para historia, Gallito y Cristo viene), trabajos y realizadores que pasaron casi desapercibidos entre la mayoría de la concurrencia. Una falta de respeto de parte de la organización del evento al no hacer una presentación –por lo menos semi formal- de los cineastas. Para quienes pudimos observar sus trabajos y conversar con ellos, logramos comprobar porqué son unos de los mejores en este campo. Quizás para la próxima vez mayor seriedad ante productores de alta calidad artística.
Es satisfactorio saber que justamente después de dos años de realizado el primer FACCO EN CORTO nuevamente se abre este espacio alternativo, ahora es el cuarto año de la especialidad de periodismo quien ha tomado la iniciativa; las exposiciones de los cortometrajes se harán en enero del 2007 y veremos como han evolucionado las perspectivas de cada director con anteriores experiencias y conoceremos de los nuevos enfrentados a este campo.





martes, 12 de diciembre de 2006

IV Encuentro Internacional de Poesía en Manta



Poéticos y bien despeinados, para variar, nos acercamos (con toda la curiosidad del caso y el inagotable asombro que cada año nos acompaña) a la Sala de Conciertos del Conservatorio de la ULEAM, para asistir al día de inauguración del IV Encuentro Internacional de Poetas (agosto del 2006) que año a año el Departamento de Promoción y Desarrollo Cultural de la Universidad Laica Eloy Alfaro viene realizando.
Noemí, infaltable a esta clase de eventos, toda la tarde molestando en que nos acercáramos allá, pero solo lo hicimos hasta que mi teléfono me mostró las seis de la tarde. El local casi lleno de docentes, escritores, periodistas y estudiantes universitarios y colegiales, que mostraron interés por el ya tradicional encuentro poético.
Con una breve introducción del artífice del encuentro, el escritor Horacio Hidrovo Peñaherrera, en torno al valor que representaba cada uno de los invitados, dio inicio el festival y las lecturas.
Noemí, tan poética la muchacha, como había oído que entre los invitados estaría Antonio Preciado, dale y dale con molestar que dónde estaba el poeta, que dónde se había escondido el cantor de la cultura afroecuatoriana, que dónde para por lo menos hacerle firmar unos de sus poemarios que había llevado consigo y me continuaba enseñando. Pero de Preciado solo quedaba el nombre en la lista negra de los poetas de peso nacional que en estos cuatro años de encuentros internacionales faltaban a la invitación, ¿por qué? eso no lo sabía Noemí y yo menos.
Los invitados provenientes de países como Perú, Chile, México y Argentina, además de los ecuatorianos y locales, no presentaron un buen nivel poético: redundancia en los argumentos y metáforas, con introducciones vanas y fuera de lugar, y propuestas que, con la excusa de la originalidad, no lograron el objetivo propuesto de llegar al oyente. Sin embargo destacó el mantense Víctor Arias (y para que esto hubiese ocurrido, ya debe imaginarse el lector perspicaz y amante de la buena poesía, como estaba el ambiente y resto de poetas, bueno por lo menos el lector manabita conocedor de la obra de Arias), que con su característica poesía cargada de humor y sarcasmo supo llevarse al público. Se extrañaron, asimismo, poetas locales de calidad (que no se nombran porque Noemí aún no quiere un novio lanza flores) que no asomaron para la lectura de sus obras.
En lo complementario el joven cantante Benjamín Banegas le puso todo el ritmo a la noche y al lugar poético. También el concertista Hugo Oquendo, guitarrista de técnica y sentimiento, en el complicado arte de interpretar el flamenco y música clásica, le dio todo el realce al encuentro.
Estaría demás hablar de cada uno de los invitados internacionales y nacionales, del nivel poético que alcanzaron unos y otros no. De lo cansado que se les apreciaba algunos al momento de leer sus poemas, etc.
Consuela saber, y eso es suficiente, que este encuentro con invitados internacionales, tal vez no tan poetas como se cree, continúe teniendo el apoyo necesario de la Universidad Eloy Alfaro, puesto que eso da la esperanza de organizar en algún momento un encuentro nacional de poetas menores de treinta, donde se pueda tener una perspectiva de la creación lírica de las distintas ciudades del país, sobre todo para dar a conocer al público joven los nuevos talentos que continúan en la clandestinidad.