lunes, 27 de diciembre de 2010

Valle Metal Fest: una excusa suficiente





Dejémoslo claro: Portoviejo, la capital de los manabitas, la ciudad-centro político de Manabí, me apesta, enferma, aburre y atemoriza (incluso más que la ciudad sangrienta en la que vivo). Sin embargo siempre vuelvo a sus calles con baches, a su calor, a contemplar desde lejos su “poshitivo” San Pablo, a padecer madrugadas en su terminal, pero sobre todo a sus conciertos, donde los panas (quizás el verdadero motivo de este masoquismo reiterativo) esperan con una buena cerveza, una conversación interminable y todo el metal inédito desde sus bandas.

Por eso el próximo 8 de enero del nuevo año, recorreré 45 minutos dentro de un bus interprovincial (donde se me atormentará con bachatas y regetón) para volver a transitar sus calles, pero más para retomar todas aquellas amistades alojadas allá. El Valle metal fest, es un buen motivo para el sacrificio.

No sé si Chubaca, Argentino, Tío Lukas, Polo, Colmillín, Chico Cobardía, y todos aquellos personajes de mi puerto me acompañen, pero sé que Legión, Agonía, Noctum, Morboviejo y El amo de las putas, son excusas suficientes para estar allá y viajar solano, absorbido frente a una ventanilla, contemplando el asfalto, recordando víctimas, sangre, carne, nombres e historias dejados para la crónica roja, pero animándome porque otras historias (las metaleras) cobrarán vida.

Valle Metal Fest
Sábado 8 de enero del 2011
Pucore, Av. Manabí y Paulo Emilio Macías
4 de la tarde
3 dólares

jueves, 23 de diciembre de 2010

Los engendros de la luna



Lo preciso de un libro construido por varias voces es aquella multiplicidad capaz de ofrecer al lector las disimilitudes, logros y también desaciertos de los autores integrantes. Con Los engendros de la luna (Taller Cultural Retorno, 2010) me pasa esto, hay relatos que despegan, se mantienen y logran un final idóneo, pero otros se estrellan, caen en picada a un olvido inmediato.

Entiendo (y esto gracias a la información de contraportada del libro) que los 11 cuentos y relatos agrupados son el resultado de una debida y exhaustiva selección de 57 trabajos presentados. ¿Cómo entender esta información? Leyendo el libro en su totalidad.

Pensando en aquellos lectores que ansían o ya tendrán el libro, resalto cuatro cuentos:

Te busco dentro del silencio de Cristian López: una letanía donde el amor (o la añoranza de este) es la fuente vital. Historia de construcción poética, recomendada.

Encuentro final de Juan Secaira: cuento donde el vacío existencial hace presa de sus personajes. Una historia con un desgarre emotivo de fondo que atrae y conmueve.

La rana de Rocío Soria: una historia siniestra, donde el “amor” y la “solidaridad” son asumidos desde valores invertidos. Morbo, sangre, y un tributo a la muerte vista desde un personaje perturbado.

El fin del cigarrillo de Edison Paucar: imágenes lúgubres acompañan esta historia, la muerte como un escenario de fondo: envolvente y crucial.

Felicitaciones al editor de esta obra, el escritor Oswaldo Mantilla, por la perseverancia y empeño en visibilizar desde el Taller Cultural Retorno, a nuevas voces de la literatura ecuatoriana.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Blasfemia: esparciendo muerte






Solo el profesionalismo y compromiso de una banda puede hablar por ellos, Blasfemia (Guayaquil) con su álbum debut Esparciendo muerte (Brutalidad total, 2010) confirma esta sentencia. Metal que despunta desde dos francos: la armonía y fuerza del thrash, y el desenfreno y brutalidad del death. Ningún tema, de los seis que contiene esta obra, se desperdicia.

Sigo aquí, Waiting the end (un intenso y arremetedor himno de guerra del metal), Beginning terror king come (acelerada, melodiosa; thrash de factoría excelente), Guerra eterna (imparable invitación al mosh), Guerreros de las oscuras hordas del sur (épico canto para cabecearlo de principio a fin) y Beginning terror king come (una versión demo y más densa).

El punto débil de esta joya metalera recae en la portada, un arte que nos habla de un guerrero esparciendo muerte a diestra y siniestra (¿con qué propósito?) entre humanos y una especie de humanoides cibernéticos. Desde una lectura personal se pudo lograr un mejor trabajo que denotara la fuerza de esta prometedora banda que desde ya es un referente del metal ecuatoriano.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Morboviejo: Sexo, alcohol y fútbol





Un trabajo que nos induce a preguntarnos ¿qué tan morbosos somos ante una banda que pretende dárselas de los mayores en el tema? Ya dice mucho de ellos, así encuentro el demo titulado Sexo, alcohol y fútbol (2010, independiente) de los portovejense (Manabí) Morboviejo. Cinco temas que arrinconan al oyente en un death extremo e insano, que desde su perspectiva lírica nos induce a un Manabí violento, sádico y totalmente autocomplaciente (¿podría no ser así el metal más enfermizo?).

Adicto al sexo, primer tema, además de los explícitos gemidos femeninos con el que abre, es puro y enloquecedor death intercalado entre cortes acelerados y rítmicos. Sadismo de Vallense es un tema más denso y técnico. Festín de vísceras en el cerro es death medular (aquel que desde su esencia convence a metaleros de cepa) propicio para cabecear. Masacre en el pastizal sin duda será un tema clave dentro de los headbangers más lorenzos, por su fuerza. El homónimo Sexo, alcohol y fútbol explora la fusión death gore: sucio y escandaloso, pero preciso en su propósito devastador. Finalmente incluyen el cover Majister Satán de Grimoriun Verum (con la participación vocal de Equidnos) tema amoldado a la línea de esta joven promesa manabita dentro del campo metalero más radical.




Y es que este trío de músicos (procedentes de bandas como Agonía y Noctum, ambas ya posicionadas dentro de su provincia y que de a poco van ganando terreno nacional e internacional) con este trabajo demuestran que una banda no es el acabose creativo, que se puede montar, sostener y perdurar proyectos paralelos. Morboviejo ha empezado con pie derecho, algo de alcohol, sexo, fútbol y mucho metal, lo que augura más temas y nuevas interrogantes ¿qué tan morbosos pueden llegar a ser ante su morbosidad pasada?




Machala rocker # 1






El que un informativo evolucione a fanzine es casi una regla establecida. Formato, redacción, diseño, muchos han dado cambios excelentes, otros no, no les ha interesado mayor cosa el concepto de evolucionar.

Han sido escasos los números que he podido apreciar de Machala rocker, un informativo que ha pasado por su edición número 50, y que ahora se ha decidido a evolucionar hasta el formato del fanzine. Así en esta nueva faceta aparece Machala rocker # 1, una revista sencilla, con diseño básico, y enfocada en metal extremo, donde se puede conocer algo más de las bandas Ecuador Cadáver, Noctum, Aneurisma, Protervia, Gastrorrexis, Vehementer, Biopsy, Evil, Desterrador y Misery index. Además de reseñas, comentarios, una sección de poesía y un editorial que le queda debiendo al lector una postura definida ante los múltiples temas que urgen tratar en el país, precisamente en el panorama rock metalero.

Más allá de que la revista posea un soporte impreso en fotocopia, interesa que la información sea capaz de ayudar en la formación del movimiento local al que pertenece y al que llegue. Machala rocker, en este primer número, tiene buenas intensiones al ofrecer lecturas donde el rockero se ve reflejado, pero aún falta más. Es tarea de cada editor utilizar adecuadamente su medio de comunicación como canal formador y por supuesto informador. ¡Adelante Machala rocker!.

Complementa la información un cd room con varias de las bandas participantes. Y para quienes no deseen acceder a la revista en su soporte impreso lo pueden hacer al digital descargándolo desde su blog.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Rise e-zine # 21






Quizás ya sea un lugar común cada vez que reseño esta revista digital, pero es cierto, se trata de un medio sobresaliente, donde hay escuela de periodismo rockero, donde los diálogos se dan con naturalidad y nos ofrecen argumentos vitales, que además de informarnos nos forman, enseñándonos a ser mejores rockeros, y a respetar a los músicos, trayectoria y obras.

La edición número 21 de diciembre está increíble (esa es la palabra) donde destacan las entrevistas a Dave Lombardo (Megadeth), John 5 (con un sobresalto al saber que también este metalero ha colaborado con Ricky Martin), Bill Ward (Black Sabbath, a propósito de los 40 años de salida de su disco homónimo), Therion, Lacrimosa, Tim Ripper Owens, Ácido, Sentencia, Accept, Bang Tango, Malsano, entre otras.

Sentidos homenajes a Dio, Peter Steele (Type o negative) y Paul Gray (bajista Slipknot) desde la apreciación de compañeros de bandas. Además de reseñas de álbumes, demos, dvd’s y libros; crónicas de conciertos; y su respectiva sección gótica.

147 páginas de información esencial, así que para todos los metaleros interesados en la buena lectura pueden bajar la revista gratuitamente desde www.risemetal.com

lunes, 13 de diciembre de 2010

Plátano Metal: un concierto de resistencia

Dark Anubis, luciendo una segunda voz innecesaria.



Es la cuarta timbrada de la alarma del teléfono, quisiera ignorarlo, seguir refugiado bajo una sábana, sobre un colchón, junto a la tibieza de un cuerpo femenino, pero persiste la vocecita maniaca: ¡Plátano Metal, rock, panas, trabajo por hacer! Cinco minutos más, lo juro.

Tres horas después de haber apagado la alarma, me encuentro saliendo de Manta. Son las nueve de la mañana del sábado 11 de diciembre. La doble cabina que avanza rumbo a El Carmen acoge a cinco cuerpos: los miembros de Aneurisma y un cronista somnoliento.

Cuatro horas y extensas hectáreas de plátano han bastado para reconocer nuestro arribo, donde Javier, Greñas (quien ha cortado su cabello y resulta raro llamarlo así), Beto, Cochi y otros más vuelven a demostrar que de la nada se puede construir un concierto que se sostiene por el amor al rock, sobrecargado (jorobado) de buenas intensiones, todo con el firme propósito de continuar siendo el referente, la tradición e historia de su ciudad y Movimiento Metalero.

El escenario elegido para el cuarto Plátano Metal ha sido la Plaza Cívica de la ciudad, un espacio amplio que vuelve mínimo al escaso público que ha llegado: metaleros de Santo Domingo, Pedernales, Manta, Portoviejo y los residentes de El Carmen.

Tres jóvenes han iniciado el concierto, su nombre se me ha perdido entre los acordes alternativos que sueltan desde el escenario. Recién empiezan, tienen fuerza, y una convicción en lo que hacen que probablemente los lleve a otros niveles, pero será el tiempo quien nos demuestre esto.




Impuros antes de su descarga blasfema.


Dark Anubis de Santo Domingo no han llenado todas las expectativas que tenía. Su música a medio camino entre el black y el doom es apreciada por sus seguidores, quienes corean y cabecean sus temas. Canciones densas, letras ¿blasfemas? y un desarrollo musical normal, pero me intriga el porqué de una vocalista que no aporta a la banda, cuando todo el peso y consistencia vocal se lo da el cantante oficial.

Los terceros en subir al escenario son Dogo (luego de una espera que a más de un asistente alteró), también de Santo Domingo, thrash desde covers que emociona a sus seguidores. Habrá que seguirles la pista.

Edison, vocalista de Impuros, ha dicho: “somos una banda blasfema”, y los primeros acordes de un black metal estridente dan inicio. Esta vez la pintura de guerra en sus rostros no los acompaña, pero la entrega enérgica se manifiesta en cada uno de los cuatro músicos y sus temas.




Morboviejo, previo a su primera presentación oficial.


El público de Santo Domingo empieza su retirada y con ellos las bandas visitantes. El espacio es más desértico, y un abandono invade a las bandas restantes, justo cuando una nueva propuesta debuta: Morboviejo de Portoviejo, quienes desde el primero hasta el último tema impresionan a los espectadores, quienes impasibles degustan aquella morbosidad extrema y apasionada que no flaquea, porque hay experiencia y madurez en sus integrantes (bajista y baterista integrantes de Noctum y guitarrista de Agonía.

Por su parte, Aneurisma de Manta devuelve los movimientos de cabeza a una docena de espectadores, quienes aplauden cada tema, y siguen atentos el desenvolvimiento escénico de los cuatro músicos. Army of apocalypse es su primer álbum de thrash y el que presentan junto a temas inéditos que a muchos impresionan por la madurez musical.




Óscar de Aneurisma, junto a su amada Alexia.



Finalmente Agonía de Portoviejo no se bajonean ante el paupérrimo público que los acompaña, que disfruta y cabecea su brutal death metal. Baldemar, su vocalista agradece la invitación por tercera vez consecutiva a este concierto, para seguir descargando sus temas insignes como Ritual sadismo o Asfixiado.

Las luces se han apagado. Diez y media de la noche. No hay borrachos belicosos provocando desmanes, drogadictos infiltrados dando una imagen errada del rockero, insultos, peleas, nada. Tranquilandia Metal podría ser el nuevo nombre para el Plátano Metal, y todo porque al tratarse esta vez de un espacio público las condiciones de prohibir venta de alcohol han sido acatadas. Cito: “Mala shuerte” Chubaca.

Sobrio he llegado y sobrio regreso. Las extensas hectáreas de plátano despiden a la doble cabina, y a sus ocupantes. Algo ha fallado, me vengo repitiendo, algo semejante como a aquella vaca tirada a un lado de la carretera y a la que una docena de gallinazos devora. Quizás la analogía esté en que el público son esos mismos gallinazos, pero despreciando a la presa-concierto agónico que cada año intenta sobrevivir, pero algo falla, y ese algo debe corregirse a tiempo para no ser culpables de haber creado un nuevo recuerdo metalero en Manabí.




Baldemar al frente de Agonía.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El Méndez del pasado siempre será mejor





Desde el inicio he abogado por la poesía de Rafael Méndez (Guayaquil, 1976) por su perspectiva y discurso sostenido desde el margen, alejado de convencionalismos y modas repetitivas en un país donde es tanto lo que se escribe y publica y tan poco lo que queda y puede reconocerse como poesía.

Ahora me encuentro con esta Selección Natural (CCE, Núcleo Guayas, Extensión Naranjal, 2010) antología personal donde Rafael intenta develarse en su totalidad, además de la complementación de poesía reciente. Sin embargo esta Selección Natural me ha dejado con interrogantes a cuesta ¿Se trata del mismo Méndez que leí con emoción en sus libros anteriores? ¿Qué problema tiene el Méndez actual con el Méndez del pasado (un pasado donde el trabajo poético ha reflejado más compromiso)?

Principio de caos jamás acaecido (2004) Nadie es poeta en su tierra (2006) y Que mi alma se la lleve el diablo (2008) son poemarios a los que siempre vuelvo, no solo para entretenerme por la realidad disparatada que el poeta presenta (y que divierte tanto porque resulta el reflejo de una patética verdad) si no por la calidad de análisis y crítica que se trasmite en cada verso, en las figuras directas y estremecedoras con las que Rafael ha sostenido su poética.

La poesía es una revelación que subyace irrelevante, se titula la primera parte de esta Selección Natural, donde se agrupa poemas que sí han brotado del Méndez de siempre, donde los argumentos mordaces vuelven a la marcha de la sátira más descomplicada pero no por ello carente de interés social:

Arte efímero
Surgió en el final del tiempo
parecía entonces
que nada más habría bajo el sol
Al principio fue agreste, predecible
y pereció finalmente
de polución
canibalismo económico
guerras globales
y cicaterías confidenciales

de todos los términos posibles
“civilización” fue, sin duda
el que más grande le quedaba.

La sociedad, esa masa multiforme, uno de sus temas recurrentes:

Mesías
Cuando se despertó
también estaban allí
raperos, telepredicadores
estrellas del fútbol, terroristas
y hasta mequetrefes que habían
tropezado con sus quince minutos

Pero Selección Natural, más allá de los tres poemarios anteriores nombrados y de la primera parte, no intenta superarse, ser la obra insigne de este autor, menos la más representativa. Trabajos como Flamboyanes y Nonconsumatum son la materialización de un poema del mismo Rafael:

Hacer poesía Light es tan fácil
que en tres líneas más
este poema
habrá
terminado

y este facilismo (¿cabría la palabra descuido?) de parte del autor es preocupante, porque si Méndez que tanto ha criticado lo desechable de la poesía es seducido por este “lado oscuro”, otros (que hasta ahora se han mantenido incorruptibles en su obra) podrían caer. Porque la fama, la payasada desde las redes sociales, vivir el momento, y todas las banalidades de paso, ya están acabando con poetas y sobre todo con su poesía.

Rafael Méndez es un poeta que puede sostenerse, hasta ahora, solo con sus tres primeros poemarios, sin necesidad de una Selección Natural que contrariamente lo desnaturalice de su esencia lírica.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El Quirófano # 9






Para quienes hemos estado desde principio como lectores fieles a El Quirófano, es justo reconocer la frescura de este nuevo número (su diseño y distribución de los espacios). No ha perdido su personalidad artística y literaria, de compartir el trabajo de nuevas voces y sobre todo de ofrecer argumentos claves y valederos para todos quienes recorremos sus páginas.

Esta edición contiene un diálogo descomplicado y necesario, casi urgente, de entender y en lo posible asimilar, sobre todo cuando es el contexto literario ecuatoriano el que se trata. Así recomiendo la entrevista al poeta Ramiro Oviedo.

Otros textos importantes son: las muestras poéticas de Agustín Vulgarín, poetas colombianos, un cuento de Leonardo Valencia, la entrevista a Jorge Bocannera, el análisis de Fernando Itúrburu en torno a los jóvenes colectivos literarios y reseñas.