sábado, 30 de agosto de 2008

Las chicas de Jordi




A Jordi Sierra i Fabra, español, periodista rockero de vieja guardia y escritor de una larga lista de títulos, le vengo siguiendo la pista hace rato. No es que haya leído gran parte de su extensa bibliografía, pero lo poco me basta (además no se puede exigir más cuando se habita en una ciudad donde las librerías y por ende los buenos libros -que no necesariamente los conseguimos en ellas- son escasos) para saber que el tipo me ha pegado. Es un escritor que sabe llegar y eso es lo importante cada vez que se agarra un libro suyo.

Lo último que he leído de él ha sido Las chicas de alambre, una novela que en dos escasos días he consumido hasta la saciedad. No he quedado defraudo, tal y como lo esperaba. Ya antes Mis salvajes rockeros me entretuvo, me dio mayor energía para dedicarme con responsabilidad a mi tarea de periodista rockero, y mucho antes (quizás en mis años de adolescencia) Cadáveres bien parecidos fue un descubrimiento que me dio -a pesar de tanta muerte impregnada en las páginas- ganas de vivir. Ganas de ser uno de aquellos rockeros que habían alcanzado la gloria haciendo música, su música, aquella que no pude también lograr, porque mi banda se fue a la eme meses después de grabado el promo casero, que en la actualidad nadie conserva.

Las chicas de alambre. Sí un título sencillo, pero con mucho significado, el mismo que vamos aceleradamente conociendo gracias a la incursión del protagonista: un periodista de revista cuyo propósito es descubrir si una modelo, parte de las tres chicas que hace diez años fueron las top model más famosas en el mundo del modelaje y la farándula y por ende de cuanto país Occidental y Oriental estuviese en onda, continúa viva. Jordi logra con su personaje reportero mostrarnos la frivolidad y desencanto detrás de las pasarelas, las enfermedades que esconden la delgadez de los cuerpos, la madurez alcanzada para sobrellevar la presión y las responsabilidades, y sobre todo el ambiente pútrido al que se ven envueltas quienes alcanzan la gloria del modelaje.

Luego de terminar la última página, en la que el autor advierte que ha demorado diez años recopilando información para redactar finalmente esta obra y que la mayoría de los datos son basados en hechos reales, me ha llegado la imagen Angeline Jolie. Fue una top model famosa, alcanzó la gloria, vivió con frenesí, se entregó al consumo de la coca, de tanto frecuentar con drogadictos y compartir jeringuillas se infectó de sida, su madre la acompañó en el final y contempló cuando la cama donde yacía se empapó de sangre que brotó de su ano, tal vez de su vagina; eso fue todo para ella. No recuerdo el título de la película, pero me impactó.

Jordi no es tan crudo en su narrativa, nos acerca al submundo que habita fuera de la pasarela y sesiones fotográficas, más allá del poster idolatrado que yace en cientos y tal vez millones de paredes contempladas por cientos o quizás millones de jóvenes. Es una historia descomplicada, de narrativa absorbente, con harta reportería, un tanto de amor y mucho de obsesión por parte del protagonista, quien sueña con encontrar viva a la modelo que hace aproximadamente diez años (y luego de que sus dos amigas, y modelos famosas, muriesen) huyó de todo el caos que la rodeaba para encontrar paz o tal vez morir negándose a una cámara fotográfica.

No puedo pedir más. No miento, necesito continuar leyendo a Jordi, quizás en el momento menos indicado logre encontrarme con alguna otra de sus obras (yal y como me ha sucedido con sus libros hallados). Mientras tanto Las chicas de alambre -o por lo menos Vania, la modelo dada por muerta y refugiada en una isla de Latinoamérica- permanecen a mi lado, solo hasta que me enganche a otras historias. La vida y las lecturas continúan.

lunes, 25 de agosto de 2008

Una madre macabra




Me horroricé, no, no fue eso simplemente, sentí mucha ira, pero en el fondo pena por saber que dos niños de apenas cuatro y cinco años eran brutalmente agredidos por su padre (un borrachín al que habría que darle una lección). Eran mis vecinos.

Ha pasado quizás más de un mes desde que vi aquella escena, pero suelo recordarla cada vez que miro a mi hijo sonreír y me repito que jamás seré como aquel salvaje (u otros peores). Tampoco como mi madre, que puede pasar fácilmente de la alegría a la ira con una desesperación asfixiante.

Mi madre. Las madres. Nuestras madres. ¿Cuántos no sentimos un buen golpe emocional o físico de su parte? desde luego siempre el amor volvió a la normalidad el cause familiar, borrando cualquier daño. Pero los recuerdos están ahí archivados y amontonados, siempre estorbando.

Baby blues, una cinta estadounidense de terror, me ha regresado a mi infancia, a la de mi hermano, a la de aquellos miserables niños atemorizados. Todo porque el film narra la historia de una madre que bien pudo ser una de las nuestras, aquellas con depresión post parto, nervios alterados y esquizofrénica. Nadie niega que en nuestro país -así como muchos otros- se ame la violencia. Hemos sido criados (por lo menos una mayoría) con la enseñanza del garrote. Hemos aprendido a punta de nalgadas, cocachos, reglazos (los más consentidos); también a punta de puñetazos, patadas (los menos consentidos); y, cuando la violencia ha sido extrema: cuchillazos, asfixias y balazos.

Y es en esta última lista de agresiones alejadas de la normalidad que se centra Baby blues. La madre en un punto determinado pierde el control de su vida y de la realidad, los resultados: tres niños muertos y uno sobreviviente, huyendo de la casería de la mujer enferma que intenta castigarlo de la única forma sangrienta que ha encontrado.

Cinematográficamente no es una maravilla, hay escenas absorbentes, pero de ahí a que sea una cinta importante de consumir quedan muchos peros. Es quizás ese horror tan común dentro de un hogar lo que la vuelve a ratos interesante, aunque estorben los lugares comunes del cine de terror.

Un film que a muchos hijos con historias de maltratos intrafamiliares estremecerá. Hay terror, sin duda, pero no el que se espera.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Los cazadores capitalinos



Entrevista a la banda quiteña Likaón


La primera vez que los escuché en directo fue hace poco, en el concierto realizado en Montecristi (en Manabí), hasta donde acudieron para formar parte del cartel de ese histórico día.
Formados en 1995, con más de ochenta presentaciones en distintos espacios geográficos del país, dos trabajos publicados y uno nuevo en camino, y la característica de poseer dos vocalistas, son una de las bandas posicionadas en Ecuador, tanto por su música como por el enganche que logran en directo.
Actualmente la banda la conforman Boris Vizuete (Guitarra) Juan Vizuete (bajo) Marco Pintado (batería) Marco Valladares (voz) y Jorge Viteri (voz).
Conversamos con Juan Vizuete (bajista) y Jorge Viteri (segundo vocalista) acerca de la banda: su pasado y presente. Sin más, con ustedes Likaón.


ALEXIS: Likaón en el contexto nacional -y en parte internacionalmente- es una banda de peso, así lo han demostrado sus trabajos y sus presentaciones en distintas partes del país ¿cómo ve la banda estos trece años de carrera musical?
LIKAÓN: Han sido trece años de constante crecimiento y aprendizaje. Likaon ha sabido mantenerse, a pesar de las limitaciones inherentes al medio, gracias al compromiso de sus integrantes y a la regularidad de su alineación, en ningún momento se ha pretendido ser una agrupación que va con la moda, sino al contrario, lo que se busca es manifestar de manera honesta y directa nuestros ideales y tendencias musicales. La banda ha trabajado con un estilo independiente e incansable, a lo que se debe sumar la energía de las presentaciones en vivo, con lo que se ha logrado un posicionamiento en la escena metalera y podemos decir que estos trece años hemos estado destrozando cerebros.
Sin duda han existido momentos difíciles que hemos sabido sobrellevar y actualmente dedicamos nuestros esfuerzos en la edición y lanzamiento de un nuevo trabajo. (Jorge Viteri).

A: Hasta ahora tienen grabados los trabajos Likaón (demo, 1997) y Acorralados (CD, 2003), sé que actualmente están por editar otro CD ¿cómo se titulará, cuántos temas contendrá y en qué se diferencia de los anteriores?
L: Nuestro tercer hijo se llamará “Soy el enemigo, él es el peligro”, el mismo que consta de trece temas, que coinciden con nuestros trece años de existencia, dos cortes son reediciones de canciones del demo Likaon (El Loco y Futuro Incierto).
En este CD regresamos a nuestras raíces mindscore y grindcore de los 80’ y 90’. Tampoco hemos dejado de lado los otros géneros que nos apasionan (death, hardcore, thrash).
Existen otras diferencias con los trabajos anteriores, como la adición de una segunda voz y un sonido mejor logrado y más compacto. (Juan Vizuete).

A: ¿Líricamente este nuevo trabajo mantendrá la misma línea de crítica social que han llevado adelante?
L: El nuevo trabajo es incluso mucho más frontal, crítico y anárquico en sus líricas y a pesar de haber escrito muchas de las canciones hace algún tiempo, éstas no han perdido vigencia y se puede decir que las coyunturas actuales provocan aún más el lanzamiento del disco. Hablamos de la unidad latinoamericana, del reconocimiento y defensa del medio ambiente, de la diversidad cultural y étnica de nuestra gente, de la agresión abusiva de multinacionales y gobiernos extranjeros, de la intolerancia social y policial y de otros temas cotidianos pero no por eso inadvertidos de la realidad ecuatoriana. (Jorge Viteri).

A: Para quienes por primera vez conocen a la banda ¿qué significado tiene su nombre y cuáles son los objetivos trazados desde su creación?
L: LICAON es una animal que pertenece a la familia de los cánidos (perros, lobos, etc.) con una etología (comportamiento) muy especial, lo llaman también Perro salvaje o Lobo africano. Vive en las sabanas africanas y es uno de los predadores más eficaces debido a que caza estratégicamente en grupo y comparte sus capturas entre todos sus miembros, teniendo un comportamiento muy solidario con todos y todas los que integran su jauría (algo con lo que nos identificamos). Pero en si, LIKAON significa trece años de trabajo duro, de estar en las tablas, de cabreaderas y alegrías, de dar todo y sacarse la puta cuando tocamos.
Desde nuestros inicios, nuestro objetivo principal fue hacer música propia, rápida, potente, agresiva y con mucho sentimiento. (Juan Vizuete).

A: Empezaron como cuarteto y hace pocos años incorporaron la segunda voz ¿qué otros recursos y personal planean incorporar para desarrollar su música?
L: La inclusión de Jorge “gordo” Viteri en la segunda voz ha permitido dar mayor fuerza y versatilidad musical dentro del estilo en el que se ha desarrollado Likaon, debido a que se han podido combinar vocalizaciones guturales graves y agudas e incluso voces limpias.
En determinadas oportunidades (en vivo) se ha agregado vocalización femenina y alguna ocasión hemos utilizado sintetizador, megáfono, scrash y ciertos instrumentos de tipo tribal, sin embargo la estructura básica de la banda es la que se ha mantenido y no hay planes para variar esta situación porque así estamos satisfechos.
No se sabe que pueda ocurrir en el futuro, pero si se llega a incorporar más personal con otros instrumentos serán como artistas invitados, no como parte de la banda. (Juan Vizuete, Jorge Viteri).

A: Casi ochenta presentaciones a lo largo de su carrera como banda ¿cuál ha sido su visión para mantenerse activos y creativos sin bajar la guardia?
L: No ha sido fácil, ya que esto es como un matrimonio, si entre dos a veces las cosas se complican para lograr un consenso, imagínense entre cinco, cada uno con diferentes experiencias y criterios. Sin embargo todos tenemos algo muy en común que nos ha mantenido unidos y es el compromiso con la banda, la satisfacción espiritual que da la creación musical y el hecho de poder expresar ideas y sentimientos con la música (Juan Vizuete).

A: ¿Es cierto que el éxito de toda banda, más allá de su creatividad musical e intensidad en las presentaciones, depende de la promoción adecuada que logre?
L: Si vemos al “éxito” como el lograr que la música y las propuestas lleguen a la mayor cantidad de gente posible, entonces si se necesita de una adecuada promoción y mucho más en un mundo “globalizado”, de cambios rápidos, de alta tecnología, de información en segundos. Se debe utilizar de una manera apropiada la gran cantidad de medios que están disponibles en la actualidad, tanto tecnológicos (internet, mp3, redes virtuales, etc.) como comunicativos (en especial medios radiales, televisivos e impresos de contrainformación).
Pero aquí lo importante es no olvidar el sentido underground o de contracultura en el que nos desenvolvemos, el cual crea espacios alternativos y trasgresores a esta sociedad de consumo que nos invade cada vez más. (Juan Vizuete).

A: Su música es una fusión de algunos géneros dentro del metal pero ¿existe una clasificación personal con la que identifican lo que hacen?
L: Al referirse a la música de Likaon, el público ha mencionado que se trata de thrash, death, metal core, power y un toque hardcore. El estilo es particular sin duda y esto es debido a la conjunción de nuestras influencias (Sepultura, Fear Factory, Sociedad Alkoholika, R.D.P., Deicide, D.R.I., etc.), de nuestras líricas y de nuestras propias realidades creativas. Ahora hemos evolucionado hacia sonidos más crudos y rápidos, por lo que ahora se podrá decir que somos hasta un chance grindcore otra vez.
No nos gusta encasillarnos, lo que si sabemos es que es música extrema, sincera, independiente con mucho sentimiento y energía (ñeque). (Jorge Viteri).

A: Este año ha sido de acontecimientos desfavorables para el movimiento rockero a nivel nacional, se ha hablado sobre los rockeros y su inclusión social, pero contradictoriamente han vuelto a presentarse los prejuicios de siempre y la represión absoluta parece aguardar pacientemente el momento indicado para imponerse ¿qué proponen como músicos y artistas a la vez ante esta problemática? ¿es necesario, como creen algunas personas, vincular al rock con la política para hallar soluciones?
L: La música puede expresar una ideología social como en nuestro caso, sin que ello nos comprometa con ningún partido o líder político, los cuales suelen velar por sus propios intereses.
En la tragedia ocurrida (incendio en Factory. N. E.) es lamentable que existan quienes intenten sacar provecho en base a la sangre de otros. Algunos han hecho plataforma, alzándose como los representantes incuestionables de todo el movimiento, cuando en realidad siempre lo dividieron al segregar a la gente seguidora de otros estilos (como el gótico), que no son de su gusto.
Ciertos medios de comunicación también hicieron buen negocio al tratar la desgracia con distorsiones descaradas y abusos morbosos del dolor ajeno, fue así como reportajes, programas de opinión, farándula, encabezados y fotografías escandalosas fomentaron la intolerancia hacia todo tipo de rockero, hasta que se terminó la novedad y se olvidaron del tema. Hasta ahora no hay culpables y todo parece que va a quedar así.
Sin embargo el rock se ha desarrollado y mantenido a pesar de los enemigos internos y externos; siempre que el músico y el público rockero muestren actitud e irreverencia, mientras haya unión y tolerancia dentro del mismo movimiento y se luche constantemente contra sus malos elementos y contra las amenazas externas, el rock se mantendrá vigente. (Jorge Viteri).

A: Un gusto que se hayan tomado el tiempo para contestar estas inquietudes, si desean argumentar algo más este es su espacio.
L: Gracias por el apoyo a ti y a Marfuz, es nuestro deseo que esta publicación siga adelante para ayudar a apuntalar el movimiento metalero de Manabí y del país. Esperamos visitar y tocar en tu ciudad y en otros sitios de la provincia muy pronto en la gira del nuevo CD “Soy el enemigo, él es el peligro”. Y un saludo para toda la gente que apoya al movimiento. (Juan Vizuete).

Para conocer más de la banda pueden visitar los siguientes link:
www.myspace.com/likaon
www.hi5.likaonmetal.com


martes, 19 de agosto de 2008

El rock que identifica




Entrevista a la banda Los Pescados

Cuando Joselo, pana rocker y colega de trabajo, me pasó el disco de Los Pescados, no creí engancharme a la primera escuchada, pero ocurrió. El año del pescado es la primera producción de esta banda portovejense cuyos dos miembros radicados en Quito (Juan Fernando Andrade en la batería y Nelson Coral en la guitarra y vocalización) han demostrado que el rock manaba cada vez tiene mejores representantes a nivel nacional.
Reina es su primer video, por estrenar en los próximos días. Y como no podía ser de otra forma, conversamos con ellos a lo lejos y a lo seco (por mail y sin bielas).

A: El año del pescado es un disco fresco, que sabe llegar al oyente, tanto por lo musical y lírico. ¿Cuánto tiempo les tomó la creación, grabación y publicación de este trabajo?
P: La creación empezó el momento en que decidimos escribir canciones, hace unos dos o tres años. De hecho, dos de los tracks (Todo El Día y El Muerto) ya los tocábamos cuando éramos un trío y nos llamábamos Los Tres Pescados. El resto de temas, entre muchísimos otros que ojalá vean la luz algún día, se compusieron ya en, digamos, el formato dúo. Hacer un disco fue siempre la meta. Nos demoramos porque a las canciones hay que dejarlas crecer, madurar, y también dejarlas dormir. Muchos de los arreglos que se escuchan en El Año... salieron tras tocar los temas mil veces en vivo. La grabación fue un acto suicida, improvisamos un estudio en la casa de Carlos Terán (el productor) y grabamos dieciséis temas en un fin de semana. De esos, doce quedaron para el álbum, que se mezcló y masterizó en cuestión de meses.

A: ¿Por qué decidieron ser solo un dúo y no un cuarteto, o trío como nos han acostumbrado la mayoría de bandas rockeras?
P: Como decíamos arriba, en algún momento fuimos un trío (oscuro pasado, Andrade tocaba el bajo y un amigo nos acolitaba en la batería) que tocaba covers y alguna que otra propia. Pero los dos hemos estado haciendo música desde los trece años, y ya en la mitad de los veintes, te miras al espejo y dices: bueno, loco, o sigues tocando canciones de los Stones, o te lanzas con todo, y claro, nos lanzamos con todo. Gastamos mucho tiempo buscando un bajista, pero simplemente pasaban los días y no lográbamos conectar con nadie. Así que hartos de esperar, con varias canciones en la puerta del horno, nos convertimos en un dúo. Fue como aprender a caminar de nuevo, después de un terrible accidente, pero aquí estamos, de pie.

A: Algún momento escuché que el nombre “Los Pescados” surge porque su propósito como banda era ser un referente manabita a nivel nacional.
P: Sí, siendo manabitas viviendo en Quito, queríamos un nombre que nos identificara con La Tierra Prometida.

A: Las letras son envolventes, porque tratan aquellas historias que la mayoría de veces nos pasan ¿quién es el encargado de escribirlas?
P: Las canciones empiezan siempre con la música y la melodía, que vienen del lado de Coral (que sólo Dios sabe cuántas canciones hace al día). Andrade lanza frases basándose en esa melodía, frases que, en la más ping pong, son editadas por Coral, que es el que canta, el que tiene que sentir todo lo que va a decir. Así se van ensamblando las letras definitivas, entre idas y venidas. Es un proceso bastante democrático.
Queremos escribir como hablamos, es decir, sin poses, con ironía, sí, con humor y a veces hasta con sarcasmo, pero jamás aparentando ser lo que no somos: dos tipos de un pueblo a los que les gusta el rock y sienten que hay que combatir al sistema establecido, a los que te quieren decir cómo vivir hasta que te mueras. Nos metemos con la cotidianidad porque la vida se hace día a día, no cuando estás con un pie en la tumba y miras para atrás buscando consuelo.

A: Hay en la atmósfera de la banda un aire a mar, como si lo surfer estuviera implícito ¿a qué se deberá esto?
P: Coral es un surfer entregado a la causa, un indie soul surfer, por decirlo de alguna manera, y ya que es el guitarrista y vocalista, imposible que no se filtre ese aire de mar del que hablas. Por su lado, Andrade también goza de la playa, pero bajo la sombra, con una cerveza fría y un libro, más nerd.

A: Sé que actualmente están preparando su segundo disco ¿qué nombre llevará, cuántos temas, será el concepto lírico semejante al de El año del pescado?
P: Por ahora, el nombre tentativo es TODOS SOMOS PESCADOS. No sabemos cuántos temas tendrá ni cuándo será lanzado oficialmente. En cuanto al concepto lírico, todavía está en gestación, en borradores, en hojas sueltas, pero el título sugiere la idea de la vida en plural. Tocando por allí y por acá, nos hemos dado cuenta de que somos muchos nadando en esta corriente, ahora sabemos que en algún momento de la vida, todos somos pescados.

A: Al ser parte de la ola de jóvenes bandas rockeras del país ¿cómo ven el desarrollo de esta escena, qué se está logrando musicalmente en el Ecuador?
P: Parece que por fin, el reino de las tinieblas ha terminado. Con las facilidades de producción y, sobre todo, de distribución musical en nuestros días, los músicos la tienen más sencilla que antes. Todavía es prácticamente imposible, por lo menos en nuestro lindo Ecuador, dedicarte exclusivamente a tu banda y tener con qué pagar luz, agua y comida. Pero es mucho más fácil llegar a la gente, gente como nosotros, que no se resigna a los menús ejecutivos de las radios locales. El fenómeno My Space es, hasta próximo aviso, lo mejor que le ha ocurrido al rock ecuatoriano en toda su historia. Las bandas de nuestra generación son más sinceras, menos complacientes. Ya no importa caerle bien a todo el mundo, y eso es un progreso enorme.

A: ¿Cuál es la diferencia entre el público manabita y el de otras provincias y ciudades donde han tocado?
P: Una sola: el público manabita es el mejor, no le tiene miedo a fundirse con la banda y se juega la vida en cada concierto.


A: En la parte final ¿hasta cuándo tendremos a Los Pescados, para continuar sabiendo que mediante su música no estamos solos en nuestras catástrofes personales?
P: La música la tendrán siempre, así que nunca más estaremos solos. La banda, como cualquier otra, puede acabarse en cualquier momento.

lunes, 18 de agosto de 2008

Secretos en el mail




I
Después de eliminar mails que no podrían interesarme ni en lo personal ni laboral, me centré en aquellos que tendrían algo para contar. Pablo, desde Guayaquil, me escribía acerca de que su historia con Rebeca había terminado la semana pasada, pero antes de ayer nuevamente eran novios, pero que anoche definitivamente ya no volverían ni siquiera a ser amigos; era un asunto divertido el suyo, pero por el momento no me interesaba, todos padecíamos de amor, cada uno a su manera. Dejé el mail para después, ya habría tiempo de responder de la mejor forma a su pedido de ayuda, aunque en verdad no tenía ni idea de cómo aconsejarlo cuando mi situación era peor.
Cerrado el mail de Pablo, revisé fugazmente otros envíos de conocidos, para céntrame en el hola de un tal Miguel Ángel. Hasta donde sabía ninguna de mis amistades y con quienes mantenía correspondencia laboral, osaba llamarse -para que a su vez lo llamaran- con sus dos nombres, era como si algún personaje de culebrón venezolano se hubiese escapado de la ficción y venido a parar justo en la pantalla que contemplaba.
El tipo era directo:

Hola pana. Sé que te gusta armar bastante bulla cuando se trata de noticias buenas. Tengo una historia que de seguro te interesará. Se trata de la reciente electa Virreina de la ciudad y las cositas que la muchacha hace en corto. Adjunto una foto donde se podrá apreciar a que me refiero.
Si te interesa este notición escríbeme lo más pronto para darte detalles.
m. a.


Pendejo. Quién se creía para afirmar que me gustara armar bulla, no era mi culpa que la información que investigaba y difundía lograran un efecto masivo en los lectores de una ciudad pequeña y sorprendida por la mínima tontería que incluyera los temas justos: sexo y violencia; con merecidas fotos de sus implicados. Quizás el tipo me confundía con una de esas especies raras dentro del periodismo sensacionalista, como Jonathan Carrera: a él no podría negársele ninguna de las certeras notas como la del “perro gallina” que jamás tuvo mutación alguna sino que se negó a pelear con otro perro; o aquella “zorra traga huevos” que para desencanto de muchos no resultó ser la morena buenota del prostíbulo de Montecristi sino un pobre animal que se alimentaba vorazmente de las crías de gallinas. Si de escándalos se trataba, estaba con el hombre equivocado.
No niego que la foto adjunta me sorprendió, aunque en el fondo esperaba encontrar otra clase de información más allá de la que el tal Miguel Ángel me anunciaba, no sé, al alcalde dentro de un baño de Conga prendido en la entrepierna de un salonero; algún rockero abriendo a punta de cuchillazos a una adolescente en algún rincón del cementerio general; o quizás el prefecto de la provincia junto a todos los alcaldes de cada cantón tatuándose colectivamente la marca de la bestia en sus nalgas derechas, en estos días cualquiera podría ser un Creciendo en gracia en potencia. Esta no solo sería una foto donde abriría la boca, sino donde los nervios se me descompondrían al desconocer qué haría con ella.
Pero si resultaba auténtica la foto que contemplaba, estaba ante una noticia seria y arriesgada, tal y como las había vivido en estos últimos meses. Parecía tan real. Su cabello negro y lacio, sus ojos café oscuro, su estatura mediana y piel blanca; sus senos grandes, eran los mismos. Si no fuera porque su vagina resultaba ser una ostra inmensa, que mostraba los labios siendo acariciados por sus dedos, no pondría objeción alguna. Reconocía que me chocaba que aquella mujer sensualmente abierta, que simulaba masturbarse, fuera la misma que una semana atrás había entrevistado, luego de haber obtenido su galardón. Entonces era una adolescente de diecisiete años que soñaba con cumplir su papel debidamente, interesada en la ayuda social que el municipio y organizaciones privadas podrían aportar.
Cerré el mail, la calle me esperaba.

II
T.:
Después que lo malo ha pasado no te pediré perdón. Hay cosas que no se pueden perdonar y esta es una de ellas. Quisiera disculparme con don Carlos, él siempre fue amable conmigo y de seguro el escándalo le afectó bastante; con tu mamá no, no me importa.
Aún no me acostumbro a esta ciudad. Casi no salgo y mis amistades se han reducido a un par de amigos por internet. Como has de imaginar continúo solo, y no es que no pueda conseguir un remplazo para ti (sabes que no existen imposibles en mis conquistas) es solo que por ahora prefiero la soledad. Me conoces, pronto me estabilizaré y seré nuevamente yo (aunque sé que en el fondo desearías que fuese otro).
No te miento si te digo que la fama me ha agarrado de las orejas y me ha dado un buen estremezón. Me gustó al principio cuando los mails no pararon de llegar, luego las semanas fueron volviendo el asunto pesado: las mismas y aburridas felicitaciones con interrogantes al final; los insultos y amenazas jamás imaginados (que al principio me atemorizaron, pero ya vez…desde acá la realidad es serena) y hasta esa cómica carta que firmaba tu mamá, motivo por el que te escribo.
Una de las ventajas que tienes es que estás allá, tan lejos al igual que yo de esa ciudad de mierda, mientras tu madre se encarga de revolver todo hasta crear un vómito espeso que después de haberte embarrado, intenta dirigirlo hacia mí. Solo te aclaro que desde donde estoy, tu historia (y sobre todo la que la desgraciada de tu madre ha inventado) es un cuento común que se ve y escucha todos los días, con niñitas de mami a las que en familia les cuesta pronunciar la palabra SEXO, y sin embargo junto a amigos, novios y hasta desconocidos relatan -y recrean- todo un cuento tres equis. Entonces para qué continuar con tanto alboroto.
Sabes bien porqué ha pasado todo esto. Tuviste la culpa, acéptalo, porque si no hubieras estado con el marica de Juan Carlos nada hubiera ocurrido. Crees que no supe que cuando te llamaba para que vinieras a mi casa y me decías que andabas de compra con tu mamá, o con alguna de las alcahuetes de tus amigas, era que estabas en el departamento de ese infeliz -o en el mío- mamándole la verga y hasta dejándote tirar por atrás (el muy desgraciado me ha enviado unas fotos que adjunto para que me creas). Cuando a mí me tenías a raya diciéndome que te dolería y tantas otras huevadas. Resultaste ser una sorpresa desagradable.
Ahora no entiendo porque chucha tu mamá tiene que poner una demanda en contra mía. Por qué no aceptas que todo lo que registran las fotografías fue con tu consentimiento. Eres una víctima a la fuerza, que la bruja de tu madre manipula sin control. Que no siga con el cuento de que la honra de la familia y el apellido son cosas que deben nuevamente estar impunes, porque la verdad ni ella mismo se lo cree (cuéntale de cuando tiramos en su cuarto y después sacaste de su closet aquella licra negra de randas que tenía un orificio en medio de las piernas).
Quisiera anunciarte, para que no te tome nuevamente de sorpresa, que todas las fotos están en ecuatorianasdesnudas.com, pero tranqui tu nombre no aparecerá, porque todo el mundo lo conoce. Debes reconocer que aquellas sesiones en mi cuarto pasaron a la historia.

Tu mejor amante.

III
Noemí es un nombre melancólico que me envuelve hasta la asfixia, mientras el bus avanza y me aleja de la casa. Extraño su sonrisa, hacerle amor por las mañanas, salpicarla de sudor y semen al final. Todo queda en el pasado: sus labios prendiéndose de los míos, sus manos materializando el amor en una caricia que podía durar horas antes de borrarse en el trabajo. Ahora las marcas en mis muñecas y brazos, aquel molestoso ardor en mi pecho, solo son señales de que todo ha acabado definitivamente. Por eso si el bus chocara y un cuerpo saliera despedido por el parabrisas, quisiese que fuese el mío. Entonces sentiría los vidrios incrustándose en mi cabeza, cara y brazos. Rebotaría sobre el pavimento, con los ojos abiertos, contemplando el charco sanguinolento en que me convertiría en instantes, y allí, todo desbaratado pronunciaría mis últimas dos sílabas: Noemí. Luego la nada como final de mi sobrecargado drama.
Eres una perra y punto. Si agregara más a esta frase sería darte más importancia de la que ya te doy. Acéptalo, pudiste ser más discreta, continuar siendo una putita en cubierto hasta que haya desaparecido de tu camino, pero no, tuviste que soltarme todo tu asqueroso rollo como si nada, así de fresca como siempre has sido, así como si a mí también me importara un pepino lo que hacías al salir de casa.
Hubiera sido sencillo haberle soltado todas estas palabras, pero ahora que no está no me queda más que tragarme todo, tanto o más como me la hizo tragar cuando después de decirme lo que tenía que decirme me dio la espalda y se largó como si nada, no, miento, como si nada no, porque en el fondo le divirtió ver mi sorprendido rostro con esta bocota cerrada que no encontró las palabras adecuadas para estrellárselas en la cara o las fuerzas suficientes para agarrarla del pelo y arrastrarla hasta recordarle mi rostro enfurecido. No, nada fue oportuno, porque mientras huía no solo se largó con toda aquella parte de mi vida que le había dado, sino que también lo hizo con los discos preferidos que jamás volví a reclamarle.

IV
En mi regreso, la plaza cívica resultaba un escenario chocante ante la información que continuaba rondándome desde que me marché del diario. Su destacada figura y nalgas bamboleándose sobre la pasarela pudieron darle fácilmente el reinado, pero no fue así, su contrincante menos agraciada se apoderó de la corona. Era viernes en la noche, el reportero de sociales tenía permiso por compromisos mayores (el muy gil se casaba), así que como el editor suponía por mi cara que no tenía nada que hacer con mi vida los fines de semana, me designó ese trabajito extra.
Después de tomar fotos a ellas, jueces, público y autoridades; conversé con las electas. La reina y virreina no tenían nada que envidiarse, ambas resultaban unas idiotas desgastando el anhelo de acabar con la pobreza y desnutrición de la ciudad.
El recuerdo de sus piernas paseándose aceleradamente frente a los espectadores de la noche, y su cara inocentona, de no atreverse ni siquiera a darle un beso con lengua a nadie, era lo que más recordaba.
Ya en la oficina, después de terminar el trabajo que debía enviar al editor, decidí responder al imbécil que me anunciaba tener una noticia bomba. Quería saber hasta dónde podría llegar el tipo y cuáles eran sus verdaderos propósitos para proporcionarme información de tan baja calaña.
Una vez que, entre otras cosas, le dije que para tomarlo en serio, necesitaba saber su nombre y apellido, la relación que tenía con la muchacha y finalmente cómo pretendía que le ayudase a difundir esta información, me decidiría si prestaba atención a la información que me compartía o la ignoraba. Fui específico, porque si buscaba alguna especie de ayuda para creer lo que pretendía, debía decirme la verdad y responder todas mis inquietudes, sino simplemente podría enviar su dudosa información al Extra o cualquier otro medio venido a menos en el país, estaba en juego mi reputación y eso era motivo suficiente para tener cuidado.
La respuesta fue inmediata, como si Miguel Ángel o quien quiera que se escondiera tras ese nombre, estuviese desesperado por dar a conocer lo que sabía. Y así era:

Bueno la intensión es sencilla, necesito que toda la ciudad conozca la clase de virreina que ha elegido, un angelito tres equis. No creo que por ahora mi nombre sea importante, pero si te consuela saber cómo obtuve las fotos -de la que solo te he enviado una- pues yo las tomé, fui el novio de ella hasta el mes pasado.
Sabes, pana, te estoy ofreciendo una historia demasiado interesante como para que te hagas el apretado en investigarla a fondo, pero si te sirve de algo no soy un mentiroso al que se deba desconfiar. Acepto que estoy cabrero porque la muy perra me dejó por otro y ese es un buen motivo para cobrar venganza. Y este asunto será lo peor que pudo haber imaginado.
Pero si no confías en mí no importa, igual tengo otra forma de lograr el efecto que lamentablemente no puedes crear para ayudarme.
m. a.

Notaba cierta sinceridad en sus palabras despechadas. Tal vez era cierta aquella foto y el resto que anunciaba tener. Tal vez estaba frente a otra de esas noticias que no solo elevarían mi nombre un peldaño más de esta competitiva y rapaz profesión, si no que me pondrían otra vez en la mira de cuanto golpeador anónimo se animase a trabajar sobre mi cuerpo algunos cuantos puñetes y patadas. Debía lograr que me concediera una entrevista, debía mirarlo a los ojos y descubrir si existía verdad en ellos o puro cuento.
Tenía que proceder como lo hice con doña Teresa y su increíble historia del profesor de secundaria metido en un cuarto de motel con una de sus estudiantes, que por poco dejo pasar. Así que volví a escribirle apresuradamente para entrevistarnos por la noche. Estaba dispuesto a prestarle mi ayuda siempre y cuando me permitiese todas las facilidades informativas para que el hecho fuera de interés general, le escribí.

V
Han pasado quince minutos desde que espero sobre una mesa del Five a que aparezca de una vez y me cuente todo lo que sabe. Me conoce, porque ante la propuesta escrita horas antes, solo había respondido escuetamente: “Five, ocho en punto”. Era evidente que me conocía, sino me habría pedido una descripción física para guiarse.
De una mesa contigua con tres bebedores, se ha parado un joven medio regordete, no mayor de veinte años, con una fina barba sobre su cara que le aparenta más edad de la que supone; se ha sentado frente a mí.
-Así que estás solo
-Supongo que eres Miguel Ángel
-Sí, aunque también podría ser cualquiera
-Bueno, dime todo cuanto pueda interesarme. Mientras más rápido me informes, mejor comprenderé el asunto.
-Calma, loco
Agarró la cerveza a medias que tenía en mi mesa y sirvió en mi vaso y en el que traía cuando se acercó.
-Todo es real, si es que aún dudas
-Dices que tienes más fotos, necesito que me las muestres, las cargas ahora?
-No, son solo archivos jpg
-Entiendo
No estaba ebrio, y eso era una garantía de que podría confiar en su versión. Su mirada era la de un triste despechado a quien el amor le había dado una patada dolorosa no solo en el corazón, sino también en las bolas. Sus palabras eran las de un resentido, dispuesto en nombre de la venganza, a proporcionar toda la información capaz de dañar a la muchacha.
Pasamos una hora dialogando al respecto. Entre otras cosas me había enterado que las fotografías eran el resultado de las fantasías sexuales que ambos tenían en común cada vez que hacían el amor. Todas las habían tomado en su departamento (estaba solo en la ciudad, su familia se encontraba en España trabajando, pero no como inmigrantes jornaleros, la pinta lo delataba aniñado). “No sé si alguna vez lo hayas sentido, pero eso de ver tu sexo y el sexo de la persona que amas, es lo más fantástico que puede haber. Recuerdo que la primera vez que la vi desnuda y luego tiramos, al otro día su cuerpo no era el mismo, había fallado la exactitud de mi recuerdo y ese fue uno de los motivos para pedirle después que antes, después o en el instante de penetrarla se dejase fotografiar. La constancia le dio seguridad y después de la cuarta vez su cuerpo se convirtió en una masa moldeable a espacios y posiciones. Su rostro una fiesta interminable de placer. Podía excitarme con solo ver su lengua fuera de su boca. La amaba, eso era lo que en verdad importaba cada vez que iba hasta mi departamento y pasábamos la tarde sin que su familia y mis responsabilidades nos estorbaran”.
Se trataba del típico caso del “enchuchado” al que habían engañado. No dudó en compartirme la ira que sentía al recordar como había logrado enterarse de todo:
Ese viernes tenía exámenes en la universidad, pero me la pasé tomando junto a algunos panas. Emilio, un compañero que nos conocía bien, la había visto llegar a mi departamento quince minutos antes de localizarme, ella no se había percatado de su presencia. Observó que el acompañante no era yo, así que llamó y preguntó dónde diablos me encontraba. Quince minutos después estaba frente a mí dándome la mala noticia. Quise sacarle la puta a él, por mentiroso. Pero la duda me envolvió y me dirigí lo más rápido hasta allá. Había luz en la sala, así que confirmaba lo que Emilio me había contado, ella poseía una copia de la llave, me gustaba que por las mañanas -y sin previo aviso- entrara hasta mi cuarto, se desnudara y tuviéramos un rapidito.
Abrí despacio y lo más silenciosa la puerta, me dirigí hasta mi cuarto. Sus gemidos inundaban todo el pasillo. La puerta no tenía seguro, así que cuando entré no pude contenerme, salté sobre ellos, logrando que el muy hijo de puta que la penetraba por detrás eyaculara fuera de su ano y ensuciara la colcha.
A él lo pateé varias veces, su cara sangró demasiado, tanto así que después las manchas fueron tantas y dispersas por distintos lugares. A ella la agarré del pelo y además de reputiarla por ser una perra, solo le di dos cachetadas, no se puede herir a quien se ama, o eso creía.
Hubo un lapso en que me desplomé, tanto por la impresión de saber que mi novia tiraba junto a otro en mi cama, como por el golpe que el muy hijo de perra ese (sé quien es y se la tengo jurada) me dio en la cabeza mientras estaba descuidado.
Media hora después solo lloraba. Entonces deseaba saltar por el balcón y dejar una carta que la culpara de todo. Pero no pude y aquí estoy, tratando de vengarme a toda costa de ella.
Como decía, un caso del típico enchuchado, al que para variar habían puesto los cuernos. No se trataba de información que me entusiasmara, sobre todo con lo que había oído. El tipo estaba adolorido y quería hacerla pagar, de la peor forma: desprestigiándola, haciendo que la corona y el logro obtenido la semana pasada le fueran retirados. Era un plan perverso pero justificado a sus ojos. Preferí no opinar.
Pasaban las nueve cuando nos despedimos. Tenía la dirección de la muchacha y en mi mente se maquinaba toda una historia de novela.

VI
Noemí no está en casa. Me ha llamado diciéndome que está donde su mamá y que mañana pasará recogiendo el resto de sus cosas. Siempre sufrió de mamitis, sobre todo cuando creía que su mundo se desplomaba.
No hay comida preparada, menos para preparar, serán días difíciles desde ahora.
Después de bañarme, la televisión ha sido un refugio inútil para relajarme. Allí la información de los noticiarios locales no me es desconocida, es lo mismo que he estado leyendo e investigando en el día. Maldita profesión, no da espacio a la sorpresa. Pero sigo con la mirada clavada en las imágenes.
El segmento de crónica roja me arrastra a un recuerdo:
“La ciudad ha enloquecido, cada escondrijo es un lugar incierto expuesto al horror. Las sombras y sus formas cambiantes; los cuerpos, sus posturas, emanaciones, antiestética”.
Es una excelente introducción, lo admito, pero no tiene fuerza, carece de los elementos precisos, el detallismo justo capaz de azorar.
Entiende esto: nacemos, nos reproducimos y morimos. Pero no nos interesa lo primero ni lo segundo, grábatelo, si no lo tercero: cómo, por qué y cuándo lo hacemos, esa es nuestra constante búsqueda y muchas veces ante la ausencia de esta: nuestra constante invención.
Te cuento algo: mi peor pesadilla es donde conozco el día de mi muerte, entonces en casa beso y abrazo a cada uno de mis hijos, resuelvo el problema de mis deudas y le hago el amor a mi esposa, para luego, en la cama, cerrar los ojos y desconectarme de todo. A pesar de la tranquilidad final a la que llego -en el sueño-, siempre despierto temblando y sudando; algo así sería el fin de nuestro imperio. Porque imagina que nadie tuviera el desenlace de morir atropellado, estrangulado, degollado, decapitado o en cualquier otra forma de muerte, estaríamos fritos, sin trabajo, escribiendo sobre la problemática social y económica, o sea escribiendo sobre las mismas tonteras de siempre que el público aborrece. Y tú crees que ellos lo que necesitan es un inacabable recordatorio de la decadencia de su país, de saber que cada vez serán más pobres; no, a ellos -o la mayoría- les interesa conocer qué pasó con el violador que cogieron en Tarqui, la madre perturbada que estranguló a su hijo de dos años, o la niña ensacada que abandonaron detrás de La Dolorosa. Esas son las historias que venden, porque más allá de informar necesitamos vender, y ese es mi lema y por lo tanto debe ser el tuyo y el de todos quienes trabajan aquí.
Ahora deja la mariconada poética y escribe algo así como que los cuatro decapitados en la vía circunvalación tenían rastros de semen en sus anos o que habían violado a una prostituta de El Imperio, la cual escapó y en próximas entregas se publicará una entrevista exclusiva. Así muchacho, así...
Renunciar fue lo primero que se me ocurrió tras lo dicho por mi editor, pero no podía hacerlo, no cuando me había sacado la puta cinco años en una facultad. Era cuestión de adaptarse o morir de hambre. Preferí la segunda opción.
Las noticias han acabado y extraño a Noemí. Quisiera llamar donde su madre para preguntar cómo está, si podríamos conversar un rato o mañana cuando venga. Soy un estúpido, nada puede remediarse, ambos -pero creo que más ella- hicimos lo posible para que todo se fuera por un tubo.

VII
Después que salió del colegio, fue hasta su casa y luego al Patronato Municipal. Nadie, más allá de su madre, se le ha acercado. La información de Miguel Ángel fue de gran ayuda, el resto fue parte de mi trabajo. Rubén, mi editor y jefe en el diario, estaba de acuerdo con la propuesta para seguirle la pista a esta historia y a su implicada, hasta que sacara algo en concreto, tenía dos días para recoger la mayor cantidad de datos y en lo posible el testimonio de ella. Eso sí, dependiendo de la historia el diario me respaldaría o se negaría a publicar cuanto hubiese hecho.
Nada extraordinario, además de su belleza, se encontraba en la muchacha. Era como cualquier otra encantadora mujercita a quienes las puertas se abrían con solo verla. Un encanto natural que sabía como explotar. Nuevamente me había sentido cautivado por sus piernas y nalgas, sin menospreciar sus senos que daban la medida justa para chuparlos, sin sentir que fueran dos reducidos limones. Pero cada vez que trataba de hacerme una imagen cándida e inocentona de su vida, llegaba como un vómito implaneado, la foto donde aparecía desnuda, con las piernas abiertas y tocándose. Era un choque muy fuerte y tenía que acabar pronto.

VIII
Chuta mi pana, no sé que está pasando, se suponía que darías a conocer los secretos de la niña, pero nada pasa y eso me impacienta. Porque si te he dado la primicia, es porque confío en tu escandalosa labor (disculpa que te lo diga, pero eso es lo que haces, aunque lo niegues).
Ayer la volví a ver, y andaba con aquel hijo de puta, del que seguro, si has hecho bien tu trabajo y confío que sí, sabrás su nombre. Los odio, pero más a ella. Entonces no me explico por qué chucha no has publicado nada.
Creo que debí tomar las riendas y responsabilidades desde el principio.
m. a.

IX
El mail de Miguel Ángel me ha dejado preocupado: “La virreina de la ciudad en pelotas”, dice. Tras abrirlo veo que va dirigido a cincuenta personas más. Me aterro.
Está de espaldas, luce una licra de randas negras que la cubre casi por completo, menos el agujero que descubre su vagina. Sigo bajando. Miguel Ángel está con ella, desnudos, luego él mostrando su pene, más abajo los dos nuevamente: ella montada, penetrada y besándolo.
Toda la ciudad conocerá el secreto. Lo ha logrado, el muy infeliz, ha cobrado su venganza sin importarle el trato entre nosotros.
Su vagina es un trozo de carne casi palpable en la pantalla, quisiera acariciarlo y luego lamerlo. Pasarle el hielo que ella posa en su abertura, arrancarle con los dientes la bolicha que luce metida en el ano. Desquitarme con ella de la mala jugada de su ex. Pero algo me preocupa, más allá de verla en la pantalla. La primicia, la maldita primicia que aún no lograba.

X
La información recolectada fue suficiente para publicar una historia que dio al diario un tiraje superior. Porque más allá de difundir que el responsable de las fotografías era un tal Miguel Ángel (nombre con el que protegimos al verdadero responsable) ex novio dolido de la implicada en el escándalo, estaba el hecho de que una figura recientemente pública tenía un pasado que manchaba la moral ciudadana y deshonraba el cargo ganado.
Nuestra labor como medio de comunicación se centró, más allá de la polémica en la que nos metimos, en el aporte social y cultural por la conservación de las buenas costumbres de nuestra ciudad, descubriendo y difundiendo esta clase de comportamientos inadecuados. Y eso precisamente fue en lo que trabajé toda la tarde y parte de la noche de un miércoles, después del mail de Miguel Ángel y de que hubiese conversado urgentemente con mi editor.
No tuvimos la frialdad de publicar las fotos más llamativas, optamos por las que aparecían ella y Miguel Ángel abrazados en un mueble, ambos en ropa interior y con los rostros desfigurados para no causar mayor conmoción en los familiares de la virreina.
No volví a mantener correspondencia con Miguel Ángel, no después del colérico mail que le envié a penas me llegaron las fotos. Puso en riesgo mi empleo y por poco manda a la basura dos días de intenso trabajo, porque no fue nada sencillo seguirle la pista a la muchacha, y sobre todo descubrir cuál era el amante.
Sí, descubrir el nombre del galán de la virreina fue cosa de niños. Saber que después de que su madre la acompañaba por última vez a sus labores diarias de soberana siempre hubo un tiempo, no tan prolongado, en que se encontró con ese alguien que gustaba penetrarla por el ano y quien se jactaba de haber soñado a ese panzón estúpido y cachudo. Todo eso descubrí, pero nada de eso publiqué, preferí estrellárselo, a manera de venganza, al propio Miguel Ángel en mi último y colérico mail.
Ambos han huido del país. Él buscó refugio donde sus padres en España, ella prefirió Estados Unidos, donde su hermana mayor. Ha pasado un mes y las fotos me han llegado dos o tres veces en mails reenviados, los que abro para recordar sus secretos.
Recientemente Pablo, mi amigo de Guayaquil, me ha escrito diciéndome que Rebeca es solo un recuerdo vago que lo acompaña, que está mejor, bueno aunque no sé si beber tres veces a la semana y fumar toda la marihuana posible sea sinónimo de mejoría. Rebeca también es mi amiga, y me dice que lo odia, más que a cualquiera de sus odiantes. De locos.
Noemí volvió donde su madre. Ya no pienso mucho en ella, salvo cuando intento escribir poesía (alguien me dijo que escribir versos aleja a los demonios personales). Acabo de crear el primer poema, pensando en ella, siempre en ella, pero supongo que no le gustará…


Anal

A Noemí

La virreina de la ciudad
colgó un chorizo
en su retaguardia
para sentirse segura
antes de que su novio
iniciara y fotografiara
el reto.

Ahora que nosotros
el país,
el continente,
y probablemente
el adolescente pajero
de Japón
lo sabemos,
es mejor continuar como siempre.

Ceremonia / Mutilando a Cristo




El título de “malditos” está gastado. El black metal en crisis creativa. Estas son las ideas que me han llegado después de oír a los cuencanos Ceremonia. Mutilando a Cristo es un trabajo que no denota ningún aporte al black metal. Sí, son temas sucios, blasfemos, chocantes contra el sistema religioso, pero musicalmente limitados, girando en el mismo círculo de muchas otras bandas ecuatorianas y hasta latinoamericanas.
Este trabajo conmemora los cinco años de creación bandística, años que deberían reflejarse en los diez temas que presentan, cosa que desde una lectura individual no ocurre. Pero no todo es negativo en este demo, tienen un punto a su favor: una portada original con la que enganchar al público.
Habrá que esperar los próximos trabajos de esta agrupación, para conocer como han evolucionado creativamente.

jueves, 14 de agosto de 2008

Ese vacío persistente




desearía no saber ahora

lo que nunca supe entonces...

una retrospección

los recuerdos me castigan una vez más

a veces recuerdo todo el dolor

que he visto

a veces me pregunto

qué pudo haber sido...

Anathema, Regret

Recuerdo haber leído que Dylan Thomas en cada uno de sus recitales dejaba confirmada su labor de poeta, que Bukowski antes de subir al escenario prefería vomitar un poco para aplacar los nervios y ser el tipo que era frente a los demás. No puedo ni lo uno ni lo otro. No busco ni lo uno ni lo otro.

Solo es el vacío persistente que está antes y después de leer en público, lo que me marca; esa nada absorbiéndome lenta y desesperadamente hasta prenderme de un cigarrillo (al que ya he dejado en paz y al que sin embargo vuelvo de vez en cuando) o de alguna botella al primer ofrecimiento. No son nervios, menos el llamado pánico escénico. No, es algo más, un absurdo que convive a mi lado, una sensación asfixiante que la realidad no puede aplacar.

Dejaré de leer en público. Quizás sea la solución a no sentirme tan desdichado una vez que bajo del escenario, que los aplausos se apagan, que me sumerjo nuevamente en el asiento en el que estuve antes de partir y salir de mi anonimato poético.

¿Que por qué tan depre a estas alturas de la semana? porque desde anoche que leí en el Banco Central de mi ciudad, el insomnio no ha dejado de agarrarme los sesos y machacarlos cruelmente, porque anoche ese vacío, esa nada, ha vuelto a prendérseme como siempre de las reservas casi agotadas de positivismo (ello explica mi escaso aparecimiento en público). No hubo ofrecimiento de botellas, solo cigarrillos, muchos cigarrillos contradiciendo mi adicción abandonada.

Ahora solo tengo ganas y fuerzas para sumergirme en las voces que brotan de dos parlantes: Anathema, Katatonia, Antimatter, My dying bride, Lucybell…mis lugares comunes, mis esperanzas comunes.

Dejaré de leer en público. Lo cual puede ser que ya esté ocurriendo, porque de las tres invitaciones en estos dos últimos meses, solo me he decidido por la última. Quizás mi despedida. Porque al final de cuentas lo que busco es ser un poeta y no un declamador ni lector frente a un público que espera magia en la poesía.

lunes, 11 de agosto de 2008

El sentido de auto gratificación




Entrevista a la banda mantense Aneurisma

El thrash metal en Manabí ha sido uno de los géneros de aparente predilección, y digo aparente, porque no ha habido banda que haya durado desde su creación hasta nuestros días (actualmente existen cuatro bandas nuevas). Han sido proyectos que no han llegado lejos, de corto tiempo, con apenas algún material testimoniando su existencia o dejando el género inicial para radicarse más allá: en terrenos extremos.
Una de estas nuevas bandas impulsadoras del thrash metal en Manabí es Aneurisma, creado en el 2002 por jóvenes mantenses que se aferraron a la idea de hacer la música que tanto los ha influenciado (quizás esta era una de sus manías de tocar en sus repertorios más covers que temas propios). Seis años de recorrido en su hoja de vida, los mismos que han ayudado a madurar las ideas y los objetivos, tanto así que por fin decidieron grabar su primer demo: Beast of destruction.
Actualmente la banda la integran los hermanos Pillajo: Damián (vocalista) y Oscar (segunda guitarra); también los hermanos Rodríguez: Félix (bajista) y Arturo (primera guitarra); y Luis Soledispa (batería).
Conversamos con todos ellos para conocer más de su reciente trabajo y sus expectativas en cuanto a la agrupación.

Alexis Cuzme: Es evidente que ustedes han sido una banda que, como muchas otras bandas, no empezaron haciendo lo que hacen ahora, si no que han evolucionado hasta dar con el género adecuado para expresarse ¿cuánto les ha costado todo este proceso musical?
Aneurisma: ¿Hemos evolucionado? tal vez, de manera espontánea y natural. Lo que si hemos notado es un cambio en nuestra mentalidad. Mayor madurez y lo hemos reflejado en la composición de nuestro demo en el cual tratamos de expresar nuestro coraje, odio y oposición a los estándares sociales.

A.C.: Beast of destruction es su primer demo, el mismo que escuché una y otra vez por varios días y me agrada, hay en él un aire (demasiada atmósfera) de Metallica, Megadeth y algo de Over Kill que lo vuelve por ratos interesante ¿por qué han debido esperar seis años para al fin tener un registro propio?
A: Es muy obvia la influencia de estas bandas en nuestras composiciones. Pero, si remontas a la historia de Aneurisma, te darás cuenta de que justamente estas bandas son las que nos dieron la pauta para sembrar las bases de nuestra música. Hemos tardado mucho tiempo, casi tres años pensando en componer, y solo un par de meses en hacerlo y grabar. Hemos cambiado varias veces de músicos, hemos variado en estilos (hasta heavy) pero el tiempo también equivale a experiencia, y llegó el punto en que dijimos, ya es hora.

A.C.: No se puede negar que todas las bandas de metal son influenciadas por otras bandas más antiguas, en Beast of destruction es fácil identificar a las agrupaciones citadas en la anterior pregunta: los cortes de guitarra, batería, bajo, los registros en la voz, en los coros, así lo testimonian. Sí, se trata de thrash, un género, que como todo género dentro del metal posee una estructura establecida, pero ¿acaso el fin de una banda no es el de intentar dejar para la historia musical un trabajo sobresaliente?
A: Hay dos cosas interesantes en esta pregunta muy capciosa. Primero que como banda hemos apenas iniciado con este demo, aunque tomó tiempo, y el mismo no representa que la línea Metallica-Megadeth será una constante en próximos trabajos. Y segundo que si preguntamos cuál es la finalidad de cada banda podrás encontrar tantas ideas como bandas haya. Para nosotros hacer música tiene un sentido de auto gratificación, principalmente, más que marcar hitos y lo que venga después se da por añadidura.

A.C.: Desde su perspectiva ¿cuánto daño puede hacerle a una banda el dejar que las influencias musicales se apoderen de su sentido creativo?
A: ¿Por qué preguntar sobre el daño? ¿por qué no preguntar cuánto favorece la influencia de bandas que ya han marcado un camino? de ahí en adelante, pensamos desviar un sendero propio.

A.C.: Reafirmo: Beast of destruction es un demo agradable porque proviene de una escuela del thrash no clásica, si no más bien tradicional. Hay armonía y agresividad concatenadas, ¿fue este el objetivo que buscaron desde el momento en que se propusieron grabar este trabajo?
A: Bueno, esencialmente las bandas que nos han influenciado concadenan esas dos características como base de su música. Esto es lo que hemos aprendido, y en la búsqueda de “el sendero propio” estos dos aspectos seguirán siendo constantes.

A.C.: Coméntenme sobre el concepto lírico en los cuatro temas que componen Beast of destruction y por qué cantarlos en inglés y no en español?
A: El Beast of Destruction, simplemente se resume en cuatro nos: no a la guerra, no a la traición, no a la manipulación, no al homicidio, una clara perspectiva e imagen del mundo, hipócrita, blasfemo y elitista, que circundamos.

A.C.: Corrosión, Zanjar y Aneurisma en Manta, y Barbarie en Portoviejo, conforman cuatro bandas que gustan hacer thrash metal ¿a qué se deberá que este género sea uno de los más practicados en Manabí?
A: Es simple, no solo el thrash es uno de los géneros que tiene pocos adeptos, al igual que otras bandas en la provincia, esto simplemente se resume en que, todo grupo tiene derecho a hacer la música que más le guste, los estilos y géneros son variados, a nosotros nos gusta el thrash metal, y no podemos exigir que a otras personas les guste, nosotros respetamos las inclinaciones de cada una de las bandas antes mencionadas aunque no compartimos su línea ideológica y hasta en cierto punto musical ya que una banda de Thrash Metal tiene que tener una base cimentada en un concepto más que ideológico, si no más bien sensitivo ante toda la problemática existencial del mundo que nos rodea, la música es más que abolición de religiones, y hablar del anticristo, es el derecho a expresar una idea fundamentalista, centrada y conceptual, de un mundo que se encuentra cada día más en decadencia.

A.C.: El thrash metal siempre ha sido un género que ha puesto de manifiesto una ideología en contra de la guerra y las perversidades humanas, como buenos thraser ¿comparten esta ideología? y si es así ¿cómo pretenden ayudar a que este planeta, o por lo menos su espacio geográfico, no sea tan enfermizo como lo es en la actualidad?
A: Si, lo necesitamos, no como integrantes de una banda de thrash metal, sino porque somos humanos. La perversión, como la conoces, es un rasgo de la personalidad de cada “ser humano”, es inevitable... innegable, esta ahí, y vivimos con ella día a día. Lo que viene de ella (inconciente), nos lleva a lo que es este mundo actualmente. En definitiva cambiar el mundo es una cuestión individual, empieza por cada uno y de cómo la culpa te pone en el plano de querer salvar el mundo. No queremos salvar nada, queremos ser mejores “humanos”, y tal vez vendrá de ello algo bueno.

A.C.: Manta en los últimos dos años se ha vuelto una ciudad violenta, con un promedio de dos acribillados a la semana ¿aprovechan esta problemática y la enfocan a su creatividad musical o simplemente son hechos que no les interesan ni sirven para sus propósitos?
A: Sobre los problemas de la sociedad, intentamos buscar más allá de los hechos y deseamos hablar de lo que creemos que son sus causas. Aunque el tema delincuencial no lo hemos tratado, si hemos hablado de factores que podrían influir en este tema: ocultación de la verdad, falsas doctrinas, aceptación de degradación como constante en la humanidad.

A.C.: Ha sido un inicio de año de productividad para la banda, poseen su primer demo y están moviéndose en la organización de conciertos dentro de su ciudad ¿qué más proyectos esperan concretar en este 2008?
A: Vamos a seguir componiendo y mejorando los temas que se tienen ya realizados. Estamos trabajando en contactos en ciudades de mayor salida y esperamos concretar por fin un concierto de lanzamiento del demo (esperamos que pare la discriminación al movimiento metal).

A.C.: Por ahora es todo amigos, volveremos a dialogar en su momento indicado. Mientras tanto adelante con la difusión de Beast of destruction y si desean argumentar más a esta entrevista este es su espacio.
A: Estamos agradecidos por sobre manera con toda esa gente que ha apoyado a la banda desde sus inicios: prestaron sus garajes, alguna vez acolitaron amplificadores, pusieron las cervezas, o al que simplemente dijo “Bien, flaco” etc... A los que critican y criticaron, ha aquellos habladores sin sentido, e hipócritas escondidos, también, pues gracias a ellos tenemos la satisfacción de decir “Cuando los perros ladran, avanzamos mi querido Sancho”. Saludos a nuestro ex baterista, Andrés Pillajo, quien grabó con nosotros este demo, éxitos en tu carrera, y a Lourdes, quien nos ha colaborado sin ser metalera.
El metal no solo es la visión de un futuro más real, altivo y prometedor, ante nuestra propia perspectiva, es la esencia misma del espíritu, orgullo y sentido que ha perdido el ser humano ante su propia involución, el sendero mismo de la vida.

lunes, 4 de agosto de 2008

Los versos que nos anidan




“Las mujeres duermen con las manos en su sexo”, es una afirmación provocadora, proveniente de una poeta provocadora. Y es que Pravda (2007, Drugos de la naranja) de Andrea Samaniego (1985), es un canto prohibido, un grito ensordecer para cuantos mojigatos aparezcan en su onda destructiva. No es poesía para leer y dejar apaciblemente en un espacio, estrujada junto a otros libros. No. Es poesía para consumir una y otra vez por las distintas lecturas que sugieren sus versos eróticos y hasta transgresores: “descuelgo nuestra araña y la anido en tu sexo”.

Samaniego se adentra en aquella naturaleza humana donde los cuerpos desarrollan su propio lenguaje y las palabras quedan en segundo plano, aunque en su poesía ocurra todo lo contrario, logrando que sean las palabras quienes trasmitan el lenguaje que los cuerpos continuarán: “se impulsa con todos sus brazos y todos / sus años para arrojar la mano inerme hacia un / encuentro con su sexo”. O también cuando nos recrea este cuadro: “Él abstraído en / la / temperatura del coito. / Ella acomodándose la pelvis”.

Pocos serán los lectores que soporten figuras tan chocantes en su poesía como: “(…) después de absorber mil olores; el olfato se muere con la memoria saturada del recuerdo del sexo que por primera, tercera y última vez frotaste contra la quijada.” O cuando revelando sus secretos (que son los secretos del colectivo, encerrados con llave para continuar clandestinos) nos dice: “Jugueteo con los pliegues de mi clítoris, / para que se te pudran los silencios en el / calabozo que dejaste en mi nuca”.

Pravda es un testimonio voyeur: “Siempre me entretengo en el caminar de la / gente que no sospecha que la observo”, y del ahora, que retrata la contemporaneidad en su esencia, más allá de las luces de un escaparate en un centro comercial, un antro de mala muerte, un club privado, una cena glamorosa. Pravda es un poemario que comprueba la labor poética de esta autora, porque hace de la infructuosidad de las relaciones y la convivencia cuadros pausados y reales, capaces de hallar nuestro punto débil y corroernos hasta sentir muchos de estos versos anidándonos.

A continuación algunos de los poemas pertenecientes a Pravda.

Escenario 80
Vuelvo a suspenderme de la palabra fakir, la
tarea de la “maga” a desarticularte,
desarticularme, en minúsculas piezas
de dominó.

Soneto1/3
Hace cuarenta kilómetros
tal vez, antes de que la lengua se me
cayera en tu garganta, hubiese
dicho:
-La mía, la tuya.

Toma 15
Algún día se me ocurrirá pintarte sin boca,
para que ni los silencios se te escapen.