lunes, 30 de abril de 2012

La Culeka # 1


“Sexo, un deporte de contacto”, “Expiando culpas”, “Historias de moteles” y “Cines pornos” son los sugestivos e impactantes títulos de La Culeka, la reciente y alternativa propuesta proveniente de Quito. Una revista enfocada en darle voz a personajes que han permanecido relegados, a recorrer escenarios que la suntuosidad y el espectáculo ha olvidado, pero sobre todo a valorar el trabajo de la escritura desde los márgenes (entendido como la carencia de espacios a nuevas voces).

Múltiples artículos componen este primer número (mayo, 2012), entre los recomendados constan: “Tirar sin culpa” todo un alegato al sexo, a su plenitud, a su regocijo, sin aquel moralismo impuesto por la tradición. “Ese negro te va a romper” texto imperdible, que va directo al cliché del negro aventajado. “En un pequeño motel” donde varias de las tácticas de persuasión sexual quedan al descubierto, y el humor no logra cubrir totalmente el dolor del narrador. “Dos novatos en un cine porno” testimonio descarnado de dos infiltrados en un terreno ajeno, dos voces en la oscuridad registrando a decenas de sombras absorbidas por un pantalla y una vagina que hipnotiza.

Este primer número de 36 páginas denota el trabajo y la responsabilidad del enfoque, que este grupo de culekos y culekas (refugiados en el anonimato) han decidido emprender. Recién es el primer número y ya se espera (al final de tres meses) su continuación.

Contactos:
laculeka@gmail.com

martes, 24 de abril de 2012

Augusto Rodríguez: “No creo que sea un negocio publicar a escritores ecuatorianos”



 
El escritor Augusto Rodríguez (el encasillamiento de poeta le ha quedado corto en estos últimos años de productividad literaria) cada cierto tiempo da a conocer nueva información relacionada a la literatura, sea como autor, compilador, o editor. Una multiplicidad centrada en el fomento poético, narrativo y periodístico que no se puede dejar al margen.
En este contexto logré contactar con él y hacer un balance de todo el camino que ha recorrido en los últimos años (sobre todo el año pasado y este 2012) desde su posición de escritor. Un diálogo ameno, y aunque algo escueto, interesante desde su postura.

¿Qué tal la experiencia en la FIL de La Habana?
Fue una experiencia gratificante. Es la segunda vez que voy. Siempre es bueno volver a La Habana, un lugar tan lleno de vida, de historia, de libros. Tengo buenos amigos y amigas. Acabo de sacar la primera antología de la nueva poesía cubana, siglo XXI, en El Quirófano. Libro que seleccionó e hizo el prólogo, la poeta y editora Lizabel Mónica. Un libro hermoso.

¿Cuál será el próximo lugar al que te llevará la poesía en este año?
No lo sé. Puede ser Chile o México (otra vez).



 
Desde el año pasado tus actividades literarias han aumentado considerablemente ¿Qué factores son los responsables?
Nada en especial, sólo que varios proyectos que se han juntado y madurado a la vez. Seguiré viajando pero con más calma.

Palabras para abrir un mundo, fue la muestra poética de 23 autores ecuatorianos ¿Cuáles fueron los propósitos de este libro?
Es realmente mi muestra, mi selección final de la nueva poesía ecuatoriana, siglo XXI, no creo que haré más antologías. Ahí está la definitiva. Antes salieron muestras o adelantos de ese libro en Paraguay, Argentina, Bolivia y México.

También el año pasado se publicó Apartar lo blanco de la luz, muestra bilingüe: español – francés, junto al poeta Ramiro Oviedo ¿Cuánto tomó el proceso de recopilación, aceptación de autores y textos, traducción y posterior edición? y ¿Cuánto ha sido el interés de los lectores franceses por conocer la poesía ecuatoriana?
Tomó muchos años. Si mal no recuerdo esa antología nació en un café por el año 2005. De ahí quedó postergada, tuvo varios cambios, pero están todos los que deben estar. Fueron muchos años y mucho trabajo pero por suerte, el libro salió muy bien, creo que todos están contentos. En cuanto al interés es excelente por parte de los lectores franceses.




 
¿Cuánto ayudan las conexiones a nivel mundial, de un poeta con sus semejantes en el proceso de visibilizar su obra? y ¿una manera adecuada respondería la existencia de libros como Del otro lado de la ventana (2011) y Voy hacia mi cuerpo (2010), ambos editados en Perú?
Vivimos en una era más tecnológica, las redes sociales, la información es más veloz. Eso ayuda a comunicarnos y conocernos entre todos. No tengo conexiones mundiales, puede que otros sí. He tenido suerte que se publique en el extranjero mi obra solo por su valor, para empezar el Ecuador no es país interesante para nadie y no creo que sea un negocio publicar a escritores ecuatorianos. Y mi interés de publicar en el extranjero es porque veo que el mundo editorial en el Ecuador es limitado y pobre. En otros países se valora el trabajo del escritor, acá poco y nada. Me interesa tener más y nuevos lectores. De paso se lee muy poco, en definitiva, estamos mal.

Más allá de ser autor también te has dedicado a la edición ¿a qué responde la creación de El Quirófano ediciones?
Como ya lo dije antes, el mundo editorial en el Ecuador es limitado y pobre, por eso mismo mi interés de que los nuevos autores y no tan nuevos, puedan publicar prácticamente al costo para dar a conocer sus trabajos. Me interesa apoyar el trabajo de nuevos escritores y poetas que tenga proyección y talento. Y de esta forma le doy un puntapié al resto de editoriales que muchas veces sólo lucran y publican lo que sea, a cambio de dinero.




Generación espontánea, editorial mexicana, publicó a inicios de año tu obra La enfermedad invisible, un trabajo, a mi juicio, maduro y que no abandona los temas de tu poética ¿Cuánto representa este poemario en tu vida y oficio de escritor?
Mi primer cuarteto fue: Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005) y Cantos contra un dinosaurio ebrio (2007) y el libro que recopila los cuatro es Matar a la bestia (2007).
La enfermedad invisible es parte de un segundo cuarteto que se inició con Voy hacia mi cuerpo (2010), La enfermedad invisible (2012) y sigue con dos libros más que espero salgan entre este año o el próximo: El beso de los dementes y El libro del cáncer y todo cierra con El libro de la enfermedad, libro que recopila los cuatro. Son trabajos que se unen para profundizar el tema de la enfermedad y del cáncer. No creo que un libro pueda entrar tan profundamente en un tema a menos que el autor sea Rimbaud o Kafka. Este nuevo libro suma y muestra mi trabajo nuevamente en México, país que me ha acogido muy bien y que me gusta mucho.

Por otro lado Abya Yala, sello editorial de la Universidad Politécnica Salesiana, acaba de publicarte simultáneamente tres obras. Entrevistas, narrativa y poesía ¿no te parece un riego saturar al mercado editorial con múltiples propuestas a la vez?
Son trabajos distintos, uno es una antología de poetas no videntes, trabajo que hice en el 2008. El otro es de cuentos inéditos y el tercero es de entrevistas. No creo saturar un mercado editorial que prácticamente no existe y es imaginario.

Para finalizar este diálogo me gustaría saber ¿Qué hace un poeta cuando no escribe?
Vivir y leer mucho.

domingo, 22 de abril de 2012

Poesía dominicana actual


La revista Punto de Partida de la UNAM siempre preocupada en la poesía y sus autores, dedica su reciente edición número 171 a la Poesía Dominicana, donde he encontrado a autores interesantes en sus propuestas. 

Alejandro González (Santo Domingo, 1983) aporta a esta muestra con poemas centrados en la urbe, donde las escenas nos hablan de violencia: 

esta tarde 
la ciudad es un ángulo: 
desde aquí ya se ven las luces de tu barrio 
al fondo, a lo lejos, donde 
suenan los disparos 
(Garabato, p. 20) 

frente a la casa 
la ensenada se quiebra 
y la noche derrama su cauce 
coagulado. 
(Esta ciudad ha sido tomada por las piedras, p. 21) 

Luis Reynaldo Pérez (Santo Domingo, 1980) desde una posición más existencialista, aporta y enriquece esta muestra con poemas envolventes. Hay un favorito, por su puesto: 

soñé que era un poestar
un rockstar de la poesía
y que las grupies me enseñaban las tetas
y los muchachos vestían camisetas con mi rostro
moviendo la cabeza
drogados con las palabras que salen de mi boca como cucarachas
(Poestar, p. 41)

La sangre como un torrente de luz
recorre los túneles que reptan bajo mi piel
y se apila en mis ojos plagados de asfalto
(Punto final, p. 44)

Encuentro en Argénida Romero (Caracas, 1980) un poema arrasador, inevitable de no sentir retumbar dentro de uno: Mamá.

Mi mamá me ama
mi mamá me mima
mi mamá cerraba las puertas en la tarde
mi mamá planchaba sin pestañar
sin voltear la cara
las camisas de papá
los pantalones de papá 
(p. 57)

La urbe y su crudeza está latente en esta muestra. La violencia atravesando de principio a fin a la poesía reunida, denotando su impacto en versos y voces. Frank Báez (Santo Domingo, 1978) cargado de un humor negro no deja de lado esta realidad: “Los vecinos sueñan conmigo baleado” dice en su poema Autorretrato. Pero me quedo con aquella figura sugerente:

Todos hacen el amor
y sobre todo ahora
cuando se pone el sol
y sus rayos parecen buscarte
por las calles del barrio italiano.
(Uno para Alexei Kolesov, p. 66)

Habitan más poetas en esta muestra, pero cada lectura primero está regida por el gusto, y no he querido alejarme de este primer paso, por ello, y para todos aquellos interesados, comparto el link donde se puede descargar la revista y engancharse a su modo particular, tal y como lo he hecho.

sábado, 21 de abril de 2012

María llena o take me to the limit one more time (capítulo 1, parte 3)





Desde que la conoció, hasta los tres meses después, cuando finalmente se casaron de civil y de eclesiástico en la iglesia católica de su barrio, Pulido no dejaba de llamarla por teléfono a la casa y al trabajo. Cada vez que podía la iba a ver a su trabajo en el Ford Mustang de su padre. Aquel Ford Mustang duró en aquella casa hasta que se quedó indefinidamente parqueado en el garaje porque le faltaba una pieza de repuesto muy difícil de encontrar en el mercado nacional. Los ratones hicieron pedazos el tapizado y por último una asfaltadora del municipio se le vino encima convirtiéndolo en tatuín de lo apachurrado que quedó. De esa manera el Ford al interponerse en el impacto de la asfaltadora y el pilar de la casa salvó de una muerte segura a la anciana madre de Pulido y el recién nacido Danni Pulido.
 La ceremonia religiosa de su matrimonio con Penélope fue humilde y como Pulido se la había sacado a la fuerza de la casa de los padres de Penélope, la persona que la entregó fue el tío William. Así había ocurrido todo: Pulido la fue a buscar a Penélope y armó un escándalo en la calle porque le prohibían a Penélope ver a su enamorado y cuando un familiar amenazó a Pulido con una pistola, Penélope salió corriendo y los dos de la mano se fueron huyendo por las calles, perseguidos por los familiares, hasta que la pareja de prófugos escaparon al subirse al vuelo a un colectivo.
Con el tiempo aquel recuerdo provocaría carcajadas nerviosas en Penélope porque cuando llegaron al barrio donde vivía Pulido, entraron por una parte remota y subiéndose por un muro, toda la operación estaba envuelta en un sigilo infantil y cómico. Penélope
 vivía con su abuela y ésta no quería que su nieta se casara con un tipo como Pulido, que era un verdadero enigma, un desconocido. Ella necesitaba de Penélope para vivir y cuando vio que todo estaba perdido y que Penélope había decidido que se iría, se desmayó y Pulido podía oír los latidos del corazón que bombeaban como un tambor. En esa pequeña iglesia católica del barrio, Joey Pulido le prometió a Dios que iba a cuidar para siempre de Penélope. 






Allí en el trabajo de Penélope, Pulido conoció y trabó amistad con uno de los choferes de la compañía, que más tarde trabajaría de chofer de la línea 54 en la que siempre se embarcaba Pulido, y el chofer al reconocerlo no le cobraba el pasaje. Penélope trabajaba en el departamento de contabilidad de una distribuidora de embutidos. Tenía poca salud y lo más terrible de su trabajo era meterse en el gigantesco congelador para hacer inventario de los jamones y mortadelas y sufrir, con su precaria salud, el tremendo frío agarrotante del cuerpo y del ánimo.
A la hora del almuerzo, la compañía le brindaba un sánduche de mortadela, por lo que Penélope ya estaba hasta las narices de los embutidos. Ella se había graduado de bachiller contable en el colegio República del Ecuador. Pero Penélope vivía mal. De entrada le advirtió a Pulido de su mal carácter y ¡cosa tan rara!, le dijo que si quedaba embarazada se iría a vivir a Montañita con su hermana. Esa fue una señal que Pulido no supo detectar tal vez por el efecto idiotizante de las malditas pastillas del psiquiátra: Penélope como nunca tuvo una familia siempre quiso ser madre soltera. Esto a la larga sería una falla catastrófica para la salud mental del pobre Pulido.
Así era Penélope, siempre triste y deprimida, siempre pensando en escapar, caminando por la playa durante los hermosos atardeceres rosa, sintiendo en sus tobillos las lenguas del mar helado, para luego encerrarse en su casa y asomarse por la ventana para mirar pasar a los turistas, mientras escuchaba en un casete, una melodía depresiva de Lupita D’Alessio. 



Esta advertencia de Penélope de irse a Montañita en cuanto quedase preñada le causó grandes desasosiegos a Pulido, que siempre temía las peleas con su esposa porque ella siempre tenía en la mente irse y llevarse a su Danni, que tanto amaba. Muchas veces Joey vivía mal, con la eterna pesadilla paranoica, agravada por el bombardeo radial de la música salsa y latinoamericana, de regresar a su casa y no encontrar a Penélope porque ésta se había ido a montañita. Este bombardeo radial surgía como consecuencia de la actividad política de Joey. Pulido escribía análisis políticos y los enviaba a EL GLOBO y luego a EL PANFLETO RADICAL y lo más probable es que este bombardeo radial sea la consecuencia de alguna venganza contra la salud mental de Joey. Esta música odiosa, utilizada con fines perversos, inducían a Pulido a pensar que Penélope se había ido del trabajo a Montañita y que lo había abandonado o que lo traicionaba con otro y en otras ocasiones lo inducían a pensar que Penélope era una espía de la Democracia Popular. Este bombardeo radial hizo crisis una noche en que Pulido, completamente loco, subió las escaleras hasta el cuarto donde estaba recostada, descansando Penélope preñada de Danni y le puso un cuchillo en la cara mientras le interrogaba, diciéndole:
-¿Dime para quién trabajas?