lunes, 27 de diciembre de 2010

Valle Metal Fest: una excusa suficiente





Dejémoslo claro: Portoviejo, la capital de los manabitas, la ciudad-centro político de Manabí, me apesta, enferma, aburre y atemoriza (incluso más que la ciudad sangrienta en la que vivo). Sin embargo siempre vuelvo a sus calles con baches, a su calor, a contemplar desde lejos su “poshitivo” San Pablo, a padecer madrugadas en su terminal, pero sobre todo a sus conciertos, donde los panas (quizás el verdadero motivo de este masoquismo reiterativo) esperan con una buena cerveza, una conversación interminable y todo el metal inédito desde sus bandas.

Por eso el próximo 8 de enero del nuevo año, recorreré 45 minutos dentro de un bus interprovincial (donde se me atormentará con bachatas y regetón) para volver a transitar sus calles, pero más para retomar todas aquellas amistades alojadas allá. El Valle metal fest, es un buen motivo para el sacrificio.

No sé si Chubaca, Argentino, Tío Lukas, Polo, Colmillín, Chico Cobardía, y todos aquellos personajes de mi puerto me acompañen, pero sé que Legión, Agonía, Noctum, Morboviejo y El amo de las putas, son excusas suficientes para estar allá y viajar solano, absorbido frente a una ventanilla, contemplando el asfalto, recordando víctimas, sangre, carne, nombres e historias dejados para la crónica roja, pero animándome porque otras historias (las metaleras) cobrarán vida.

Valle Metal Fest
Sábado 8 de enero del 2011
Pucore, Av. Manabí y Paulo Emilio Macías
4 de la tarde
3 dólares

jueves, 23 de diciembre de 2010

Los engendros de la luna



Lo preciso de un libro construido por varias voces es aquella multiplicidad capaz de ofrecer al lector las disimilitudes, logros y también desaciertos de los autores integrantes. Con Los engendros de la luna (Taller Cultural Retorno, 2010) me pasa esto, hay relatos que despegan, se mantienen y logran un final idóneo, pero otros se estrellan, caen en picada a un olvido inmediato.

Entiendo (y esto gracias a la información de contraportada del libro) que los 11 cuentos y relatos agrupados son el resultado de una debida y exhaustiva selección de 57 trabajos presentados. ¿Cómo entender esta información? Leyendo el libro en su totalidad.

Pensando en aquellos lectores que ansían o ya tendrán el libro, resalto cuatro cuentos:

Te busco dentro del silencio de Cristian López: una letanía donde el amor (o la añoranza de este) es la fuente vital. Historia de construcción poética, recomendada.

Encuentro final de Juan Secaira: cuento donde el vacío existencial hace presa de sus personajes. Una historia con un desgarre emotivo de fondo que atrae y conmueve.

La rana de Rocío Soria: una historia siniestra, donde el “amor” y la “solidaridad” son asumidos desde valores invertidos. Morbo, sangre, y un tributo a la muerte vista desde un personaje perturbado.

El fin del cigarrillo de Edison Paucar: imágenes lúgubres acompañan esta historia, la muerte como un escenario de fondo: envolvente y crucial.

Felicitaciones al editor de esta obra, el escritor Oswaldo Mantilla, por la perseverancia y empeño en visibilizar desde el Taller Cultural Retorno, a nuevas voces de la literatura ecuatoriana.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Blasfemia: esparciendo muerte






Solo el profesionalismo y compromiso de una banda puede hablar por ellos, Blasfemia (Guayaquil) con su álbum debut Esparciendo muerte (Brutalidad total, 2010) confirma esta sentencia. Metal que despunta desde dos francos: la armonía y fuerza del thrash, y el desenfreno y brutalidad del death. Ningún tema, de los seis que contiene esta obra, se desperdicia.

Sigo aquí, Waiting the end (un intenso y arremetedor himno de guerra del metal), Beginning terror king come (acelerada, melodiosa; thrash de factoría excelente), Guerra eterna (imparable invitación al mosh), Guerreros de las oscuras hordas del sur (épico canto para cabecearlo de principio a fin) y Beginning terror king come (una versión demo y más densa).

El punto débil de esta joya metalera recae en la portada, un arte que nos habla de un guerrero esparciendo muerte a diestra y siniestra (¿con qué propósito?) entre humanos y una especie de humanoides cibernéticos. Desde una lectura personal se pudo lograr un mejor trabajo que denotara la fuerza de esta prometedora banda que desde ya es un referente del metal ecuatoriano.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Morboviejo: Sexo, alcohol y fútbol





Un trabajo que nos induce a preguntarnos ¿qué tan morbosos somos ante una banda que pretende dárselas de los mayores en el tema? Ya dice mucho de ellos, así encuentro el demo titulado Sexo, alcohol y fútbol (2010, independiente) de los portovejense (Manabí) Morboviejo. Cinco temas que arrinconan al oyente en un death extremo e insano, que desde su perspectiva lírica nos induce a un Manabí violento, sádico y totalmente autocomplaciente (¿podría no ser así el metal más enfermizo?).

Adicto al sexo, primer tema, además de los explícitos gemidos femeninos con el que abre, es puro y enloquecedor death intercalado entre cortes acelerados y rítmicos. Sadismo de Vallense es un tema más denso y técnico. Festín de vísceras en el cerro es death medular (aquel que desde su esencia convence a metaleros de cepa) propicio para cabecear. Masacre en el pastizal sin duda será un tema clave dentro de los headbangers más lorenzos, por su fuerza. El homónimo Sexo, alcohol y fútbol explora la fusión death gore: sucio y escandaloso, pero preciso en su propósito devastador. Finalmente incluyen el cover Majister Satán de Grimoriun Verum (con la participación vocal de Equidnos) tema amoldado a la línea de esta joven promesa manabita dentro del campo metalero más radical.




Y es que este trío de músicos (procedentes de bandas como Agonía y Noctum, ambas ya posicionadas dentro de su provincia y que de a poco van ganando terreno nacional e internacional) con este trabajo demuestran que una banda no es el acabose creativo, que se puede montar, sostener y perdurar proyectos paralelos. Morboviejo ha empezado con pie derecho, algo de alcohol, sexo, fútbol y mucho metal, lo que augura más temas y nuevas interrogantes ¿qué tan morbosos pueden llegar a ser ante su morbosidad pasada?




Machala rocker # 1






El que un informativo evolucione a fanzine es casi una regla establecida. Formato, redacción, diseño, muchos han dado cambios excelentes, otros no, no les ha interesado mayor cosa el concepto de evolucionar.

Han sido escasos los números que he podido apreciar de Machala rocker, un informativo que ha pasado por su edición número 50, y que ahora se ha decidido a evolucionar hasta el formato del fanzine. Así en esta nueva faceta aparece Machala rocker # 1, una revista sencilla, con diseño básico, y enfocada en metal extremo, donde se puede conocer algo más de las bandas Ecuador Cadáver, Noctum, Aneurisma, Protervia, Gastrorrexis, Vehementer, Biopsy, Evil, Desterrador y Misery index. Además de reseñas, comentarios, una sección de poesía y un editorial que le queda debiendo al lector una postura definida ante los múltiples temas que urgen tratar en el país, precisamente en el panorama rock metalero.

Más allá de que la revista posea un soporte impreso en fotocopia, interesa que la información sea capaz de ayudar en la formación del movimiento local al que pertenece y al que llegue. Machala rocker, en este primer número, tiene buenas intensiones al ofrecer lecturas donde el rockero se ve reflejado, pero aún falta más. Es tarea de cada editor utilizar adecuadamente su medio de comunicación como canal formador y por supuesto informador. ¡Adelante Machala rocker!.

Complementa la información un cd room con varias de las bandas participantes. Y para quienes no deseen acceder a la revista en su soporte impreso lo pueden hacer al digital descargándolo desde su blog.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El Méndez del pasado siempre será mejor





Desde el inicio he abogado por la poesía de Rafael Méndez (Guayaquil, 1976) por su perspectiva y discurso sostenido desde el margen, alejado de convencionalismos y modas repetitivas en un país donde es tanto lo que se escribe y publica y tan poco lo que queda y puede reconocerse como poesía.

Ahora me encuentro con esta Selección Natural (CCE, Núcleo Guayas, Extensión Naranjal, 2010) antología personal donde Rafael intenta develarse en su totalidad, además de la complementación de poesía reciente. Sin embargo esta Selección Natural me ha dejado con interrogantes a cuesta ¿Se trata del mismo Méndez que leí con emoción en sus libros anteriores? ¿Qué problema tiene el Méndez actual con el Méndez del pasado (un pasado donde el trabajo poético ha reflejado más compromiso)?

Principio de caos jamás acaecido (2004) Nadie es poeta en su tierra (2006) y Que mi alma se la lleve el diablo (2008) son poemarios a los que siempre vuelvo, no solo para entretenerme por la realidad disparatada que el poeta presenta (y que divierte tanto porque resulta el reflejo de una patética verdad) si no por la calidad de análisis y crítica que se trasmite en cada verso, en las figuras directas y estremecedoras con las que Rafael ha sostenido su poética.

La poesía es una revelación que subyace irrelevante, se titula la primera parte de esta Selección Natural, donde se agrupa poemas que sí han brotado del Méndez de siempre, donde los argumentos mordaces vuelven a la marcha de la sátira más descomplicada pero no por ello carente de interés social:

Arte efímero
Surgió en el final del tiempo
parecía entonces
que nada más habría bajo el sol
Al principio fue agreste, predecible
y pereció finalmente
de polución
canibalismo económico
guerras globales
y cicaterías confidenciales

de todos los términos posibles
“civilización” fue, sin duda
el que más grande le quedaba.

La sociedad, esa masa multiforme, uno de sus temas recurrentes:

Mesías
Cuando se despertó
también estaban allí
raperos, telepredicadores
estrellas del fútbol, terroristas
y hasta mequetrefes que habían
tropezado con sus quince minutos

Pero Selección Natural, más allá de los tres poemarios anteriores nombrados y de la primera parte, no intenta superarse, ser la obra insigne de este autor, menos la más representativa. Trabajos como Flamboyanes y Nonconsumatum son la materialización de un poema del mismo Rafael:

Hacer poesía Light es tan fácil
que en tres líneas más
este poema
habrá
terminado

y este facilismo (¿cabría la palabra descuido?) de parte del autor es preocupante, porque si Méndez que tanto ha criticado lo desechable de la poesía es seducido por este “lado oscuro”, otros (que hasta ahora se han mantenido incorruptibles en su obra) podrían caer. Porque la fama, la payasada desde las redes sociales, vivir el momento, y todas las banalidades de paso, ya están acabando con poetas y sobre todo con su poesía.

Rafael Méndez es un poeta que puede sostenerse, hasta ahora, solo con sus tres primeros poemarios, sin necesidad de una Selección Natural que contrariamente lo desnaturalice de su esencia lírica.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El Quirófano # 9






Para quienes hemos estado desde principio como lectores fieles a El Quirófano, es justo reconocer la frescura de este nuevo número (su diseño y distribución de los espacios). No ha perdido su personalidad artística y literaria, de compartir el trabajo de nuevas voces y sobre todo de ofrecer argumentos claves y valederos para todos quienes recorremos sus páginas.

Esta edición contiene un diálogo descomplicado y necesario, casi urgente, de entender y en lo posible asimilar, sobre todo cuando es el contexto literario ecuatoriano el que se trata. Así recomiendo la entrevista al poeta Ramiro Oviedo.

Otros textos importantes son: las muestras poéticas de Agustín Vulgarín, poetas colombianos, un cuento de Leonardo Valencia, la entrevista a Jorge Bocannera, el análisis de Fernando Itúrburu en torno a los jóvenes colectivos literarios y reseñas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Entelequia # 3



De los actuales y más extremos zines de Ecuador Entelequia (proveniente de la ciudad de Cayambe) ostenta el título de primero y original, buscando polemizar no solo desde sus entrevistas si no desde todo su concepto gráfico y textual. Una revista para estómagos fuertes y metaleros radicales, aunque a veces esta radicalidad se incline al absurdo, como lo deja leer el integrante de Carcinomatosis al decir que: "valen verga aquellas personas que [...] escuchan heavy metal [...] un género de quinceañeras y que ahora se creen las estrellas del death y brutal death metal, de igual manera a los Papis del heavy, los blackys, y los que lastimosamente no se quemaron en aquel concierto..." Palabras de antología... a lo absurdo y elitista.
Pero más allá de páginas y argumentos prejuiciosos este zine contiene diáologos interesantes con las bandas Hemocromatosis genital, Psicovomitosis Sadinecrotitis, Chancro duro y Eutanos; biografías de las bandas Lord Chacal, Spellcraft, Infiltro y Esmegma. Su espacio fijo Humor gore (con chistes ni acto para moralistas), reseñas, crónicas de conciertos y el infaltable segmento de asesinos en serie, esta vez dando a conocer la hambrienta vida de Dorancel Vargas "Comegente".
Un medio que complementa su información con un afiche y un cdr que incluye 11 videos en vivo de bandas ecuatorianas.
Por eso si la intensión es buscar metal extremo, crudo y fácil de asimilar desde su visión mórbida y caótica (cuando se comparte la misma), esta es la revista recomendada.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Flores de Muguet





Cuando se vuelve a un libro, a sus páginas, a sus historias, a sus conflictos, es cuando se puede asegurar que se ha llegado a algo relevante y envolvente, un objeto-obra fascinante al lector, así contemplo a Flores de Muguet (Ministerio de Cultura del Ecuador, 2009) un alucinante, poético y perturbador libro de mini ficciones.

Su autora Silvana Amoroso (Cuenca, 1986) explora, desde una particularidad poética por demás, conflictos de interrelaciones, donde las voces femeninas tanto como las travestis destacan más que las masculinas.

Los títulos de estos relatos parten de personajes vinculados a la literatura, cine, cómic y demás. Todos ligados a lo extraordinario, porque desde ahí se desarrollan sus tramas, a ratos coléricas, otras veces amorosas y resignadas.

Flores de Muguet es un libro que atrapa, sus páginas son un laberinto para recorrer sin desesperación, a continuación algunos fragmentos:

A veces veo un estallido de manos cogiéndote el rostro, manoseando el falo pequeñito que escondes entre las piernas, agarrándote, y me vuelvo loco, como cuando mis muñecas no querían jugar conmigo y torcían los ojos y se volvían bálsamo; ellas hicieron lo mismo que vos, me dejaron, el espacio está vacío, por las rejillas de las tablas se derriten tus retinas de aceituna; tu pubis mordido me encierra en un armario de franela, aruñando un nuevo día en tu traje de mujer, tragando cobarde la habitación donde cocimos con tu piel el piso, las galletas de avena, la mugre de las uñas.
Augusto, p. 19

A mi hombre le rompieron la cabeza, tenía una corona de botellazos adherida al cráneo, más adentro del hueso, donde ya no duele y la sangre es una manguera taponada, tuvo espejos trizados deslizándose como verano por su pequeña mandíbula (…)
Calisto, p. 22

En domingo tus niños oxidados son sarpullido de sed, de sal, de manteca líquida en mi vagina, confundiéndose con el cuerpo empinado, envejecido por tus encías, ventosas de carne succionándome, despellejando carcajadas anónimas, suspendiendo el ruego.
Frederik p. 34

Los duendes no tienen novia, se enamoran de sus pasos estrechos, consumen orgías chillonas en los altares de la capilla, beben níspero y hacen gestos de vejiga repleta, amanecen con cara de momia, me visitan, se van orinando en mis platos de miel, durmiendo en mis zapatos, jugando en los graderíos, nunca crecen, en su pretexto, me manosean las tetas, abren y cierran mis muslos, son unos dementes con la nariz desaguada, danzan junto a los helechos, ingresan sus falos chiquitos en mis orejas, mi fosa les da miedo, podrían perderse. Sus himnos a la luna son asquerosos zumbidos de colores. Van por las carreteras, confundiéndose con payasos gordos, se sacan los sueños y se los dan a los chanchos.
Julia p. 40

Yo quería ser un niño, con los ojos grandes, blando, que me digan mariquita; quería ser un niño de pantimedias, usar un abrigo rosado y mover mis caderas imitando a Marlen. Ser un fugitivo, fumar las colillas de mi hermano mayor y que me golpeen por nerd en la escuela de hombrecitos donde estuvieron los padres de mi padre.
Susana p. 64

martes, 9 de noviembre de 2010

Un abismo engullendo con desesperación





¿Por qué las bandas buenas (aquellas que nos remueven desde ese adentro emotivo) deciden traicionarse a sí mismas para desaparecer? A veces intento creer que el tedio invadió sus objetivos iniciales, que la desidia y el mandar todo al diablo fue una razón suficiente para el término final. A veces.

La primera vez que escuché Abismo Eterno (banda guayaquileña, para quienes no se han encontrado con su música) supe que entre ellos y yo había una conexión impalpable, ligada desde la poesía irradiada, desde el odio y desesperación más acérrima que desbordaba desde sus líricas y acordes asfixiantes. Melodías cortantes que entraban para no abandonar. Eso era su música, eso fue desde la primera vez y eso continúa siendo desde el recuerdo interminable de mi reproductor.

La última elegía del guardián (Black Castle, 2001) es un trabajo único, no por ser el primero y último de su producción, si no por el sentido poético-trágico-existencialista donde persiste un lamento agónico y enfurecido ante la impotencia de los sucesos vividos, donde la añoranza es vista desde una perspectiva lúgubre, donde la ira se regocija desde una ganancia sexual y donde cada acorde es orquestado desde una melancolía oscura y penetrante a los sentidos. Es un abismo engullendo con desesperación.

He podido acceder a los ensayos del 2005 (una especie de borrador de lo que iba a ser su segundo álbum) y los he imaginado como los temas que consagrarían a la banda, por superar aquella emotividad inicial, por ser más profundos en su concepto sombrío, donde un grito de dolor inmaterializado se escapa y cala. ¿Qué pasó? Aún no lo sé con certeza. Sólo sé que una banda y un segundo trabajo quedó en el limbo desamparando a quienes creímos desde el inicio en su obra, a todos nosotros se nos traicionó de la peor forma: dándonos la espalda como público. Pero la traición ha sido para ellos mismos como artistas. Un final que pudo ser mejor, sin duda.
Actualmente la banda (y esto por referencias de videos) ha vuelto, no ha formarse si no a reformarse, y es que la diferencia radica en que ya no me suena igual, otro vocalista intenta emular el dolor ofrecido desde un micrófono (y esto va más allá del lazo amistoso que pueda tener con Marco Martínez, primer vocalista). Hay temas nuevos pero no he logrado la afinidad pasada. Réquiem por Abismo Eterno (los viejos y primeros). Se vistió de rosas este silencio...

lunes, 8 de noviembre de 2010

III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010






Se viene el III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010, los días 23, 24 y 25 de noviembre del presente año. Este Festival nació para homenajear y recordar el legado poético de la gran poeta guayaquileña Ileana Espinel Cedeño y a la vez para reunir a las voces emergentes de la nueva poesía ecuatoriana.

Los poetas convocados para esta tercera edición vienen de todos los rincones del país como Manta, Loja, Milagro, Cuenca, Tulcán, Zaruma, Alausí, Latacunga, El Oro, Manabí, Chone, Otavalo, Quito, etc.

Muchos de ellos no han tenido la oportunidad de leer en Guayaquil y no han tenido el suficiente espacio y apoyo de difusión como otros poetas de las ciudades principales. Por eso existe este festival, para dar espacio y escuchar a las voces que están emergiendo a lo largo y ancho del país.


Lista de poetas invitados al III Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2010:


Carmen Jaramillo (Otavalo, 1974)
Beatriz Viteri Garcés (Guayaquil, 1974)
Alex Tupiza (Quito, 1975)
Rafael Méndez (Guayaquil, 1976)
Siomara España (Manabí, 1976)
Edison Lasso (Piñas, El Oro, 1977)
Diego Cazar (Quito, 1977)
Xavier Hidalgo (Guayaquil, 1977)
Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979)
Luis Alberto Bravo (Milagro, 1979)
Rocío Soria R. (Quito, 1979)
Carlos Luis Ortiz (Alausí, 1979)
Johanna López Santos (Quito, 1979)
Alexis Cuzme (Manta, 1980)
María de los Ángeles Martínez (Cuenca, 1980)
César Eduardo Galarza (Guayaquil, 1981)
Natalia Enríquez Pozo (Tulcán, 1982)
Andrés López (Guayaquil, 1982)
Ana Minga (Loja, 1983)
Freddy Ayala Plazarte (Latacunga, 1983)
Dina Bellrham (Milagro, 1984)
Laura Nieves (Guayaquil, 1984)
Cesibel Ochoa Pineda (Zaruma, 1985)
Cristian López (Quito, 1985)
Andrea Samaniego (Quito, 1985)
Carla Badillo Coronado (Quito, 1985)
Tyrone Maridueña (Guayaquil, 1986)
Adolfo Santistevan López (Guayaquil, 1986)
Lis Quezada (Guayaquil, 1986)
Yuliana Marcillo (Chone, 1987)
Tamara Acosta (Guayaquil, 1988)
María Fernanda Campos (Guayaquil, 1989)
Lucero Llanos Orellana (Guayaquil, 1990)
Giovanni Bayas (Guayaquil, 1990)


Cronograma del III Festival de Poesía Joven
“Ileana Espinel Cedeño” 2010



Organiza la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo del Guayas y el grupo cultural Buseta de papel.

Martes 23 de noviembre (Auditorio de la CCNG)

19:00 Inauguración y palabras de bienvenida por parte de la poeta Rosa Amelia Alvarado en representación de la CCNG y palabras de Augusto Rodríguez por parte del grupo cultural Buseta de papel.
19:30 Lectura de Dina Bellrham, Tyrone Maridueña, Siomara España, César Eduardo Galarza y María Fernanda Campos.
20:00 Intervención musical y fotográfica de José Núñez del Arco.
20:30 Alex Tupiza, Alexis Cuzme, Edison Lasso, Rafael Méndez, Giovanni Bayas y Adolfo Santistevan López.

Miércoles 24 de noviembre (Auditorio de la CCNG)

19:00 Palabras de bienvenida
19:30 Lectura de Yuliana Marcillo, Freddy Ayala Plazarte, Ana Minga, Lis Quezada, Xavier Hidalgo, Cristian López y Andrés López.
20:00 Presentación de las Memorias del II y III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2009-2010
20:30 Lectura de Johanna López Santos, Luis Alberto Bravo, Lucero Llanos Orellana, Beatriz Viteri Garcés, Cesibel Ochoa, Carmen Jaramillo y Andrea Samaniego.

Jueves 25 de noviembre (Auditorio de la CCNG)

19:00 Palabras de bienvenida y premiación al poeta joven ganador(a) del III Premio de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño 2010.
19:30 Lectura de Laura Nieves, Carla Badillo Coronado, Carlos Luis Ortiz, Diego Cazar, Natalia Enríquez, Tamara Acosta, Rocío Soria, María de los Ángeles Martínez.y Augusto Rodríguez.
20:30 Despedida y cierre del Festival.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Una lectura personal y breve del encuentro Jorge Enrique Adoum


Con César Carrión, Paúl Puma y Juan José Rodríguez en el stand de la Fanzinoteka (que dirige Diego Lara)




Como participé sólo jueves 28 y viernes 29 de octubre, no pude ser testigo de la inauguración (que oportunamente una de las poetas invitadas dio a conocer mediante el poema titulado Ambato) ni de la reunión del segundo día donde se confraternizó con litros y litros de alegría, menos de los anteriores eventos: presentaciones de libros ni lecturas.

Pero del jueves y viernes puedo asegurar que la productora (a pesar de inconvenientes casi de rigor en todo evento) cumplió con su agenda y con el compromiso adquirido con cada poeta invitado, al igual que el curador (Juan José Rodríguez) y los compañeros y compañeras que formaron parte de este Encuentro Internacional de jóvenes escritores Jorge Enrique Adoum.


En la entrada principal de la UTA donde se anunciaba el encuentro literario.


La Universidad Técnica de Ambato (UTA) fue la sede donde nos reunimos, allí un considerable público conformado de niños y adolescentes nos escucharon e interrogaron (lo mejor después de las lecturas) en conversatorios que despejaron muchas dudas a los espectadores.



Junto a Juan José presentando el proyecto Marfuz Ediciones.


En lo personal la presentación del proyecto Marfuz Ediciones tuvo su respectiva acogida, se presentó tanto la revista Marfuz (que tiene como característica hermanar metal y literatura) así como las publicaciones independientes hasta la fecha publicadas. Se anunció las próximas novedades.




Junto a Diego, César, Benjamín y Paúl en el stand de la Fanzinoteka.


Pude compartir con amigos como Diego Lara (a quien conocí hace algunos años desde su Eva Medusa) con Benjamín Chávez (boliviano, con quien departimos una brevedad junto a una Pílsener), a Eduardo Carrión, Paúl Puma (y su esposa), Javier Cevallos, entre otros. A todos un gusto encontrar y saludarlos.


Judith, Paúl, Samy y Kary en el cierre del encuentro.

martes, 26 de octubre de 2010

Encuentro Internacional Jorge Enrique Adoum




Hoy (10 am) empezó el Primer Encuentro Internacional de Jóvenes Escritores en la ciudad de Ambato en Honor a Jorge Enrique Adoum. Esta iniciativa de gobierno cuenta con el apoyo de la Ilustre Municipalidad de Ambato, Consejo Provincial de Tungurahua y la Universidad Técnica de Ambato.

El Encuentro Internacional, que durará hasta el próximo viernes, tendrá una intensa agenda cultural como recitales, performance, talleres literarios, presentaciones de libros, conversatorios; se contará con la presencia de poetas de los países de Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Venezuela, Cuba y Guatemala en un total de ocho escritores internacionales. A nivel nacional se tendrá la presencia de catorce escritores desde varios rincones de la provincia.

El encuentro contará además con varios espacios donde los visitante podrán debatir sobre distintos temas con cada uno de los escritores ya que está dirigido para niños, jóvenes, adultos y adultos mayores. Además tendrá la presencia de varias empresas editoras las cuales pondrán a disposición del público presente cada uno de sus libros, revistas, folletos, etc. producidas por las empresas.

viernes, 22 de octubre de 2010

Murcielagario y Sexo idiota

Pablo de Sexo idiota observando a público interesado en la propuesta de su colectivo.


El pasado miércoles, y esto por andar rodando en la feria de la PUCE, pude ser testigo de un mano a mano, o mejor dicho un verso a verso, entre dos jóvenes colectivos quiteños: Murcielagario de la Universidad Central y Sexo idiota de la Universidad Católica (lo curioso es que acá los colectivos se distinguen por sus instituciones, aunque algunos de sus integrantes ya hayan egresado).


En primera fila integrantes de los colectivos Murcielagario y Sexo idiota.


Un recital que además contó con la participación de los poetas Simón Zavala, Manuel Zavala y dos autoras más. Propuestas interesantes, poesía que intenta salir un poco de la cotidianidad, aunque está demarcada por ese “estilo” quiteño que muchos poetas presentan en su obra. El recital terminó con un polémico foro donde algunas integrantes de Sexo idiota dejaron claro que ya debe dejarse de etiquetar a los poetas por el género al que pertenecen, no existe poesía femenina ni masculina, solo personas que escriben poesía.




Agustín de Murcielagario.

Pude compartir, después de este evento, con los Murcielagario, quienes demostraron ser además de un sólido colectivo, amigos sobre todo. Esa camaradería entre ellos me hizo pensar en los colectivos literarios y culturales que existen, sobre todo, en la Costa, donde las rencillas y envidias entre ellos es una constante.

Bienvenidos amigos Murcielagaraio y Sexo idiota, esperemos que sus similares de otras ciudades y provincia puedan lograr una socialización y más unificación entre los colectivos de Ecuador.



Escritores ecuatorianos invitados al verso a verso.

lunes, 18 de octubre de 2010

Un espacio menos para los rockeros de Manta


Esperamos que esta imagen se vuelva a repetir en los próximos conciertos en Manta, y no la desfachatez reciente.



Creímos, desde hace dos años, haber logrado que Manta contase con su concierto insigne, aquel que caracterizaría desde una fecha específica a la ciudad (como ocurre con otras ciudades del país) en una que da cabida a la expresión rockera de sus habitantes. Sin embargo hemos retrocedido en nuestro sueño. Ya no hay concierto, ya no hay fecha que nos pueda respaldar, ya no hay una autoridad municipal (menos allegados) que crea en el rock como una cultura que necesita de un espacio para que sus involucrados y el público relacionado puedan armonizar y socializar.

La Plaza Cívica de la ciudad ya no es más nuestro espacio, ahora (y tal como ocurrió el pasado jueves 14 de octubre) le pertenece a grupos seudo rockeros, a organizadores que no han entendido aún la cultura rock metalera de la ciudad en su total dimensión. Y aunque esperamos -según los rumores que circulan- que el 30 de este mes se nos reivindique en parte con un concierto gratuito y público que tendría como cabeza de cartel a los quiteños Chacro duro, la comunidad rockera local no se quedará en el simple lamento, se actuará, buscará solución para no depender de un Municipio que alega banca rota ante propuestas culturales alternativas.

lunes, 11 de octubre de 2010

La otra ciudad




Mercy, el Cholo, el Abogado, el Iguanero, son personajes acartonados; el retrato de sus vidas son las que pululan en las telenovelas, y mini series quisquillosas y apabullantes, pero más allá de esto la historia que presenta La otra ciudad (El ángel editor, 2009) de Lenin Lara Rivadeneira (Esmeraldas, 1979), es conocida en nuestro país, donde la corrupción, prepotencia de la policía y el silenciamiento de contrarios es una norma oscura a la que se sobrevive y es mejor adaptarse o simplemente huir.

Mercy desde el inicio es un personaje condenado, porque además de ser un travesti (habitando aquella ciudad prejuiciosa, violenta, accidentada desde sus habitantes) tiene principios y ética, lo que podría leerse como un vicho raro sobreviviendo y caminando sobre una cuerda floja. Su búsqueda no es carnal, si no idealizada, lo que en nuestro contexto resulta un peligro latente.

El Cholo además de ser la representatividad común, el arribista, enamoradizo, soñador con un futuro material, es quien resulta el personaje mejor logrado de la trama: negándose a sí mismo su anhelo material para centrarse en su anhelo emocional, donde el amor termina salvándolo de una “desaparición” segura junto a Mercy.

El Abogado, quien al inicio se nos presenta como un preocupado por la causa social, los ideales, la justicia y la verdad, la presión, las circunstancias y hasta una avaricia oculta termina demostrando lo contrario. Y aunque el personaje termine aceptando su error, su arrepentimiento es apenas una pequeña brisa fuera de aquella “otra ciudad” que él mismo se prestó en darle forma.

La otra ciudad no es una novela revelación, su estructura, economía de lenguaje, y personajes pudieron ser mejor delineados, pero su valor está en ser un recordatorio de la falsedad, hipocresía, injusticia y formas de callarnos, a las que acuden quienes ostentan alguna clase de poder. En nuestro país esta prepotencia está demás ejemplificada en cientos de casos oficiales y aislados.

La otra ciudad puede tener un fin dentro de la trama de Lara Rivadeneira, pero sabemos que la historia continúa, porque esa otra ciudad la encontramos desde los arrabales urbanomarginales hasta las metrópolis construidas desde una argucia desleal y de fondo sanguinolento.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Quirófano # 8



A veces uno tiene la impresión de que al empezar una revista tardará algunos días en consumirla totalmente, pero cuando este inicio y final se acorta a pocas horas nos queda la pica de continuar internado en sus páginas. Esto me ocurre cada vez que abro y cierro (con un “¿ya?” a cuesta) el Quirófano.

En su reciente edición me he enganchado con aquel brevísimo tributo post mortem a Fernando Artieda, la muestra de cinco poetas venezolanos, las entrevistas a Fernando Nieto Cadena y Óscar Hahn. Pero como lector hubiera querido consumir más información, ver interminable su contenido, y es quizás en este punto donde su editor debería enfocarse en los próximos números. No con esto intento decir que la revista desperdicie sus páginas en banalidades literarias, al contrario cada espacio tiene su peso y coherencia. Tal vez ha llegado el momento de que cada número no deje a sus lectores con hambre si no verdaderamente satisfechos.

Este número lo terminan de completar los textos Despedida y no: Jorge Enrique Adoum de Augusto Rodríguez (editor), La intuición es poesía de Xavier Oquendo, Isadora (fragmento) de Rocío Soria, Temporada baja de Eduardo Varas y la sección fija de reseñas.

martes, 28 de septiembre de 2010

Revaloración de Hugo Mayo

Escena de El zaguán de aluminio

Hugo Mayo es, para muchos de los poetas que se consideran como tal, un referente obligado de la literatura ecuatoriana. La tarde y noche de ayer el escritor Freddy Ayala Plazarte, a excusa de la presentación de su obra La metálica luminosa, le refrescó la memoria a todos los asistentes, mantenses y sobre todo manabitas, de la magnitud y representatividad poética de Miguel Augusto Egas, no sólo en el contexto ecuatoriano si no Latinoamericano y mundial.
Previo a la presentación oficial del libro, la actriz mantense Rocío Reyes (Integrante de La Trinchera) presentó el monólogo El zaguán de aluminio, obra teatral basada en la vida y obra de Hugo Mayo (cuyo texto dramatúrgico es de Arístides Vargas), donde la idea del niño interior que siempre guardó y evidenció Mayo junto a sus más allegados, se deja traslucir.



Oswaldo Mantilla


El escritor Oswaldo Mantilla (quien mediante el Taller Cultural Retorno auspició la publicación de este libro) fue el encargado de resaltar la labor investigativa de Ayala Plazarte, y de como este trabajo ha empezado a repercutir favorablemente en los distintos escenarios donde se ha presentado, logrando el interés, tanto para otros investigadores, educadores y sobre todo estudiantes, que por primera vez conocen de Hugo Mayo.





Freddy Ayala Plazarte

El autor fue corto pero preciso en su intervención, puntualizó los motivos que lo llevaron a desarrollar esta investigación y análisis crítico de la obra de Hugo Mayo; lo identificado que se sintió desde su primer encuentro con esta poesía "que no ha envejecido con el pasar de las décadas y se mantiene fresca". Sus más sentidos agradecimientos a la ULEAM y a su Departamento de Cultura que acercó este ensayo a la tierra natal del poeta estudiado.
Finalmente el escritor Ubaldo Gil, como parte del público, fue invitado a compartir unas cuantas palabras en torno a esta obra y sobre todo de Hugo Mayo, quien alcanzó a conocer aún en vida.



Ernesto Intriago, Oswaldo Mantilla, Freddy Ayala y Horacio Hidrovo.

La obra presentada tuvo acogida, por ello no sorpredió que muchos estudiantes univesitarios se agolparan alrededor del autor buscando el respectivo autógrafo que certificara que escucharon y conocieron a quien, desde la Sierra, revalorizó mediante una lectura particular al poeta insigne de Manabí.




¿Quién dice que los poetas no la pegan?

viernes, 24 de septiembre de 2010

La metálica luminosa en Manta




Debo confesar que como organizador de eventos soy pésimo, con Freddy Ayala estuvimos planificando la presentación de su ensayo La Metálica Luminosa (ensayo en torno a la obra y vida del poeta mantense Hugo Mayo) hace un par de meses como mínimo y a la final nada pasó, por eso me alegra saber que Freddy supo moverse más allá de mis limitaciones organizativas, que encontró a las personas indicadas para que su obra sea conocida en nuestro puerto.

La obra se presentará el próximo lunes en la Sala de Conciertos “Horacio Hidrovo Peñaherrera” de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Y lo mejor de esta presentación, además de resaltar la labor del Departamento de Cultura de la ULEAM que con este acto demuestra una vez más su apertura a autores jóvenes, es que se podrá apreciar el monólogo El zaguán de aluminio (obra basada en torno a textos poéticos de Hugo Mayo), interpretado por la actriz Rocío Reyes perteneciente al grupo teatral La Trinchera.

Entonces ya saben amigos lectores, todos el lunes a la Sala de conciertos de la ULEAM donde podremos conocer acerca de este nuevo libro que analiza la poesía y vida de Hugo Mayo desde una particular lectura.

Día: lunes 27 de septiembre
Hora: 17h00
Lugar: Sala de Conciertos Horacio Hidrovo Peñaherrera
Gratuito





Rocío Reyes en una escena del monólogo El zaguán de aluminio

jueves, 23 de septiembre de 2010

Una revista ante pocos lectores


Marfuz, la revista que desde el 2002 me propuse crear y que en todos estos ocho años he mantenido, acaba de llegar a su número 15, una edición mejorada en su información, con un enfoque a la escena black death, tanto ecuatoriana, como latinoamericana. Sin dejar a un lado a bandas de otros géneros, que desde un inicio han tenido el apoyo necesario de difusión.


A estas alturas del recorrido periodístico de Marfuz me sigo preguntando ¿cuán importante será continuar editar un medio que desde su localidad es inexistente, a nivel nacional poco conocido y desde el exterior una rareza?. He llegado a barajar la posibilidad de distribuir la revista gratuitamente, pero ya no en su formato físico si no digital, pero aquella fidelidad por el papel me puede más.


Por ahora el consuelo que me queda es el trabajar en la nueva edición, en reafirmarme en el objetivo planteado años atrás: ser el canal idóneo entre bandas y público, y sobre todo ofrecer un producto comunicacional que además de entretener pueda formar, dar pautas para todos aquellos rockeros que día a día se integran a esta cultura.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Tus cuentos





Las óperas primas de autores jóvenes hace un buen rato han dejado de considerarse borradores que jamás debieron publicarse, la realidad (sobre todo la ecuatoriana) nos está demostrando lo contrario, así lo confirmo en este sencillo compendio narrativo titulado Tus cuentos (Drugos de la naranja editorial, 2009) de Gabriela Cabezas (Riobamba, 1990). Una obra que por el título, ausente de originalidad, podría pasar desapercibido para muchos, pero que encierra pequeñas y a la vez sobresalientes historias (Ah, el amor…, ¡Poseeré!, El príncipe ladrón, Televisión, y Buscando ¿un final?). Aunque también se incluyen cuentos que no desarrollaron ni maduraron del todo.

La voz narrativa (casi siempre femenina) es una protesta constante contra el sistema y sus normas establecidas, de los ritos y mitos asumidos, y sobre todo de la crueldad y argucias a la que la humanidad acude para aplacar una violencia instintiva. Por eso para comprender la dimensión de estos cuentos hay que hacerlo entre líneas, buscando el mensaje oculto entre la aparente ligereza narrativa.

Cabezas desarrolla sus hilos conductores más allá de lo afectivo, priorizando lo corporal y visceral como modo expresivo de mayor fuerza, dotando a sus escenas de una mejor contundencia. Así lo demuestra en este fragmento donde el amor es llevado a un estado de insania:

“Estaba orgulloso de mí, por haber logrado sacar su corazón, por haber logrado que me lo de. Sonreía, casi de forma macabra, pensando en como serían las cosas de ahora en adelante, todo lo que tendría que perdonarme.” (p. 26)







Sus cuentos se tornan oscuros y macabros, como cuando nos habla de aquellos seres (que no logran una definición concreta de quiénes son) que desde el interior de los humanos pueden manipularlos a su antojo. Leamos uno de los párrafos más interesantes:

“Mi raza nació para triunfar. Pero es difícil llegar hasta un humano y no volverse loco, no blasfemar y no hablar en otras lenguas. Y ¿para qué? Para luego sufrir frente a un exorcista. Sé que encontraré un humano y lo controlaré. No perderé mi voluntad, controlaré la suya. Prometo ser el mejor de los titiriteros”. (p. 45)


La autora reconstruye leyendas urbanas (como la del tipo al que le lamen la mano y luego no sabe quién fue) y mitos mundiales como la de la existencia del Yeti (y su trasfondo criminal como advertencia de los fines sangrientos a los que la humanidad puede llegar para cumplir sus objetivos y perdurar una mentira) del que cito un pasaje tétrico:

“Volví a la foto del mono y esta vez hice un zoom en su cara: era una máscara. Pero el resto era real, probablemente el cuerpo de un gorila. Decidí buscar el lugar en el que se unía la máscara con el cuerpo y esta vez, necesité ir a la ventana a recibir grandes cantidades de aire. La máscara no estaba sobre la cabeza, estaba cosida al cuerpo”. (p. 99)


Tus cuentos es un título flojo, pero sus pequeñas historias lo salvan de yacer bajo una cama, de soporte para pata de mesa o en el lugar menos predilecto para los libros de cabecera. Gabriela Cabezas, una autora a la que debe seguírsele la pista.

martes, 14 de septiembre de 2010

Casa de Soledad




Casa de soledad (Drugos de la Naranja, 2009) es la ópera prima de Cristian López (Quito, 1985), un poeta que, como muchos nóveles autores, ha empezado a ser reconocido desde su obra antes de poseer una publicación independiente. Poemario donde la soledad como gobierno autoritario, se impone en cada uno de los poemas que agrupa este trabajo, divido en cuatro partes.

En Mis queridos muertos, el poeta se exorciza, analiza a la muerte desde su sentido existencial y vivencial, donde el recuerdo latente de un familiar, amigo o una experiencia cercana se vincula a su sentir. En Tú…el muerto, la voz poética nos acerca a una imagen caótica pero ajustada a la realidad violenta generalizada:

Siempre, cuando veas un charco de sangre
Aparecer por la puerta
No cierres los ojos,
Ni trates de nadar
Sumérgete,
Y siéntele,
Ahógate
Puede ser el lago de tus ensueños;
Ese laberinto de la muerte
Es parte del libreto de la vida.






Tanto en Génesis del poema, como en A la caza del verbo el poeta se aventura por un intento de poesía romántica y erótica, donde el anhelo femenino es la prédica conjurada. Así lo demuestra en títulos como Poema para un amor deshabitado:

Quiero dibujar tu rostro
Con el lápiz del tiempo
Mancillar tus alas
En mi noche de silencio
Esculpir tus besos
Luna fantasmal
Niebla obsecada
Te disipas en mis sueños


Finalmente en Progenie hay un discurso de fondo que reniega de la falta de fe, manifestada en el pecado, una iglesia vacía y la desesperanza habitada en la misma voz poética.

Poemario que encuentra mayor fuerza poética en su primera parte, donde la muerte (sí un tema común, pero que desde la perspectiva de este autor sale librada) logra una particularidad absorbente.

No está demás anunciar que el martes 21 de septiembre a las 19h00 se hará la presentación oficial de este poemario junto a 6 obras (poemarios y relatos) de reciente publicación en Drugos de la Naranja, la editorial alternativa quiteña. La cita será en el teatro Prometeo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión.

jueves, 2 de septiembre de 2010

El regreso de Caro





Carolina Patiño (tras sus tres años de ausencia) se ha vuelto para algunos una especie de fetiche al que se acude con desenfreno para alimentar el chisme del día; para otros continúa siendo una autora esencial de la poesía contemporánea de Ecuador, más allá de su decisión funesta (y el morbo que para algunos todavía representa la historia), o de haber pertenecido a Buseta de papel (quienes le dieron toda la motivación y empuje para desarrollar y difundir su poesía). Por lo tanto su obra va más allá del cliché de “poeta suicida”.

Ahora regresa en una ¿nueva? antología de su obra: Antología poética (2010, del naciente sello independiente de Guayaquil, El Quirófano Ediciones) que tiene el mismo contenido que publicó en su versión la CCE en el 2009. Lo sobresaliente de esta reciente publicación es la portada vital en la que aparece la autora mostrando aquella parte de su bipolaridad que muchos conocimos, pero no podría decir lo mismo del contenido, que al igual que la versión de la CCE no agrupa TODA su poesía, si no una selección. Hubiese sido más relevante que esta nueva antología haya sido la definitiva, agrupando todos los análisis en torno a su obra, incluyendo artículos inéditos, quizás borradores de poemas, testimonios de sus familiares, dándole -finalmente- un concepto más interesante.

Sin embargo esta nueva Antología Poética cumple un papel importante: acercar a más lectores a la obra de Carolina, esperemos y este acercamiento no sea con el afán de leer entre líneas sus motivos suicidas, si no el de encontrar y degustar POESÍA.



Hasta ahora toda la producción poética de Carolina Patiño.


lunes, 30 de agosto de 2010

Chiquita: alucinante y obsesiva




En los días cuando uno amanece minimizado, convertido en una partícula de carne, apenas un punto dentro de una multitudinaria comunidad de puntos, caemos en el juego existencialista de repreguntarnos sobre aquello que nos ha mantenido en vilo, ese algo despreciado y sin valor, del que respiramos, observamos y sentimos.

En esos días pocas cosas pueden reencontrarnos: una película, una obra de teatro, una canción, un artículo, un poema o una novela. Chiquita (Alfaguara, 2008) de Antonio Orlando Rodríguez ha sido mi salvación, Espiridiona Cenda la pequeña encargada de hacer que mediante lo increíble de su existencia me comparta su lección de vida: quien niega la importancia del ego y la superación personal jamás llegará a ningún lado.





Biografía novelada que parte de un artificio: la idea de hacerle creer al lector que todo cuanto se dice es real (aunque el mismo autor nos ponga en una encrucijada al asegurar que para él las cosas más increíbles fueron ciertas y las menos fantasiosas falsas). En esta tarea juega un papel importante Cándido Olazábal, el personaje e hilo conductor de la historia de la cubana Chiquita (por ser liliputiense), Olazábal como redactor de la biografía de la protagonista es el testigo clave del que se vale tanto el narrador como el lector para saber los pormenores de esta reducida Cenda, que desde su apacible hogar en la ciudad de Matanzas en Cuba emigró a Estados Unidos, donde su astucia, perseverancia y sobre todo su orgullo de saberse igual y hasta superior a los demás (más allá de su estatura) la convirtieron en un celebridad.

Chiquita, una novela alucinante y obsesiva, justa para cuando nos sintamos un punto dentro de una multitudinaria comunidad de puntos. El resultado tras leerla: sabernos un punto en negrillas junto a cientos y miles de puntos idénticos.

viernes, 27 de agosto de 2010

Fotograma: continuidad y exigencia



Cuando tenemos la seguridad de consumir un producto de calidad la espera se justifica. Fotograma en su tercer número se lo dedica a el Pescador, el nuevo rodaje de Sebastián Cordero, por ello el texto central de esta edición es la crónica ‘Una visita al rodaje de Pescador’, un escrito de tono humorístico que le da menos desencanto a la ingenuidad y experiencia narrada.

Entre lo mejor de esta edición (porque también aparecen textos que podrían haberse excluido, pero claro esta selección responde a una lectura individual) están: ¿Hay siquiera una pregunta? de Pablo Hurtado (un interesante análisis en torno al film A serious man); la entrevista a Béla Tarr: la poética de la melancolía y la condena de Christian León; Abuelos: entre la inmortalidad de Remo y la muerte de Juan de Marcelo Cedeño; Un cuerpo para el cine ecuatoriano de Federico Koelle (texto necesario para quienes desean entender mejor la situación legal del cine en el país); La actualidad de El gabinete del Dr. Caligari de Xavier Puig; y la reedición de dos textos considerados primigenios en la crítica cinematográfica a cargo de los italianos Giovanni Papini y Ricciotto Canudo.

Bien por Fotograma, en esta tercera entrega se reafirma como uno de los medios más comprometidos con la crítica cinematográfica joven de Ecuador. Lo mejor de todo es saber que el medio no proviene de alguna de las ciudades élites en la cultura del país, si no de Portoviejo, orgullosamente manabita de cepa.

jueves, 19 de agosto de 2010

Drugos de la Naranja o el ejemplo editorial alternativo





La importancia de las editoriales alternativas en Ecuador es que son una opción adecuada para todos aquellos autores nóveles que por distintos factores (económicos, geográficos y hasta de relaciones humanas) no pueden lograr que sus textos tengan el respaldo de sellos posicionados a nivel nacional.

Muchos de estos sellos no han pasado del quinto libro, y ahora sólo son parte de un recuerdo grato para sus responsables; otros en cambio fueron visualizados por sus editores como proyectos más rentables y optaron por cambiar de nombre e incluso la independencia (esto ante proyectos colectivos).

Tirajes cortos, escasa distribución y comercialización, son parte de sus características. Lo que contradictoriamente no ha afectado a que los autores publicados logren una promoción que en muchos casos ha servido para que lleguen a editoriales grandes.






En este panorama Drugos de la Naranja, sello editorial quiteño, ha logrado acoger a un grupo de poetas y narradores que de a poco van logrando un justo reconocimiento de sus obras. Más allá de ser un sello nacido de un colectivo literario (que debería centrarse en sus integrantes, tal y como ocurre con otros colectivos a nivel nacional) sus responsables han dado la oportunidad de integrarse a su proyecto a jóvenes escritores cuyas propuestas literarias empiezan a interesar a los lectores.

Desde el 2008 en que apareció este proyecto editorial hasta la fecha llevan 20 títulos, entre libros de poesía, cuentos y una novela. Un ejemplo de autofinanciamiento, calidad y responsabilidad editorial para quienes anhelan la creación de su propio sello.

martes, 10 de agosto de 2010

El esperado Kamastro de matuta




Kamastro de matuta de Freddy Ayala Plazarte ha sido un poemario esperado (por lo menos para quien escribe). En diciembre del 2008 recibí de parte del autor un demo de este libro, creí ingenuamente que su edición sería igual, pero me he sorprendido al comprobar que su reciente y definitiva edición goza de una excelente calidad. Un poemario a la medida de este poeta comprometido con su escritura.

Sólo puedo repetir lo que ya escribí en su momento: Kamastro de Matuta es una obra mística, sin pretensiones exageradas de poesía intelectual. Sus elementos y metáforas han logrado que sea un libro para elegidos por la paciencia, o sea para todos aquellos que no esperan leer y entender poesía al instante, si no que comprometidos con la labor desentrañable de las palabras, volverán a ellas en un constante vaivén.

La obra viene respaldada por el sello independiente Drugos de la naranja, un proyecto editorial que ha madurado exitosamente, agrupando y publicando propuestas literarias interesantes, tanto narrativas como poéticas (basta con leer los títulos publicados para darse cuenta).


No está demás informar que Freddy estará como invitado en el Festival Internacional de Poesía “Mercedes Sosa” 2010 (del 16 al 20 de agosto), que el escritor Horacio Hidrovo Peñaherrera, con el auspicio de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, desarrolla anualmente.

Comparto dos de los poemas que componen esta obra:

II.
En el cráter lunar de la pared
se aparean las termitas
demonios se sueltan
de mi mano

un silencioso gusano ingresa
por la puerta
para devorarme
mi memoria se amontona en tarros con ceniza
de los ojos del alba escapan mujeres azules


X.

Me acecha la novia
que asoma en el desierto
con su arqueado cabello de olas
sacude la bandada de linces
que la persiguen
su labio despide
una espesa neblina
hacia el ocaso
ciegamente me sigue al olvido
en el estanque los helechos decantan nostalgias
husmea en el baúl de las muñecas
la faja tersa es una trepadora
en sus paredes
ajusta tanto su cintura
que termina adosada
a los muelles

La novia suspira
en la vestidura del azar
-nunca puedo salir
de su turbante franela-
ni abolirme en la helada cobija
en su ciudad viven tristes criaturas
que tiemblan en las fosas del mar


viernes, 30 de julio de 2010

Rockear es vivir



¿Qué hacemos cuando nuestra banda, panas con los que iniciamos un sueño-proyecto musical nos dan una patada en el trasero y nos relegan por fama, dinero y una vida frívola? Lo más correcto sería, al puro estilo Dave Mustaine, crear nuestra propia banda, más veloz, más original, superando en todo sentido creativo a la que nos rechazó. Eso sería lo correcto, pero cuando nuestra amenaza queda sepultada por 20 años de apacibilidad, de apegarnos a las reglas que tanto rechazamos en la juventud, es fácil decir: todo acabó.


Este es el prólogo en la vida de Fish, ex baterista de Vesuvios, banda de glam iniciada en los ochenta y de fama mundial. Fish los odia, detesta su gloria repetitiva y arte en decadencia, quisiera matarlos uno a uno, cobrar venganza, decirles que su vida es una basura, que sus sueños quedaron en la barra del bar donde el mánager le dijo que ya no era parte de la banda.






Pero en cambio decide ayudar a su sobrino en el “acolite” de la batería y este reencuentro que logra despertarle la bestia rockera que aguardó desesperadamente durante 20 años. Y ya no hay vuelta atrás, el rock vivió con él, se alejó dos décadas, pero nuevamente se encontraron. Es el ahora, aunque el cuerpo no resista los mismo embates de la juventud, o que la banda sea medio sopa y emo. Todo vale, está detrás de su máquina de guerra y quiere darle duro, reventar bombos, acabar con Vesuvios desde su éxito.


Así The Rocker (2008) de Peter Cattaneo es una película que nos habla en esencia de la fidelidad que cada banda pueda tener entre sus integrantes (lo que Fish logra en su segunda banda, A.D.D., donde intenta repetirse la historia de expulsión) de cómo el youtube puede ser una táctica publicitaria exitosa (lo es cuando el protagonista aparece desnudo tocando la batería) y como puedes hacer para que canciones creadas a lágrima viva tengan una mejor composición (la experiencia de Fish ante el talento y juventud de los demás).







Una película que va más allá del mero encasillamiento de comedia (porque si es así se trataría de un simple fiasco que no divierte) y nos presenta a los rockeros desde el lado más visible: el fracaso, pero también desde una perspectiva poco tratada: la recuperación y persistencia, donde todo es posible.