miércoles, 30 de mayo de 2012

XII Congreso Internacional de Poesía y Poética



Ya está abierta la convocatoria al XII Congreso Internacional de Poesía y Poética, cuyo tema es José Emilio Pacheco. El Congreso se llevará a cabo los días 24, 25 y 26 de Octubre del presente año en la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. México.

Conctatos y mayor información: 
Teléfono:  (222) 2-32-38-21 Ext. 104 
Página en Facebook Poesia y poetica Buap. 

martes, 29 de mayo de 2012

La excusa que llegó del mar



¿Qué hace de una película interesante dentro de la filmografía de su país? Distintos elementos: la trayectoria de su director, de sus guionistas, sus actores, el equipo de producción, los premios alcanzados... Esto ocurre con Pescador (2012) el reciente filme de Sebastián Cordero. Una intensa película donde su protagonista reafirma una idea: los perdedores también pueden reconocerse como tales y proseguir.


Un Ecuador marginal
Ratas, ratones, rateros y Crónicas, las dos películas rodadas en el país por Cordero, tienen un enlace con Pescador: todas transitan por el mismo espacio geográfico marginal, sean los suburbios de Guayaquil, las barriadas quiteñas o aquellos pueblos diminutos de Manabí, como El Matal.

En este contexto, donde la pobreza y sus códigos de sobrevivencia imperan, no es difícil reconocer en el protagonista, Blanquito (Andrés Crespo), al sujeto contrario, el enemigo implícito que busca ese algo que lo vuelva más diferente y lo reconozca como lo que siempre ha sido en su vida y en su espacio: un extraño. Un bastardo de alcurnia, un “blanquito” dentro de un pueblo de cholos pescadores que minimizan su condición de distinto.




Droga, colombiana, ricachones
Existe en Pescador un abuso de clichés relacionados al narcotráfico, por ello no es extraño que la coprotagonista, Lorna (María Cecilia Sánchez) sea una colombiana, que su machuchín y compradores de drogas sean ricachones, que aquel chofer-guardaespaldas-matón tenga la gracia y pinta de un asesino a sueldo… pero esta apreciación se confronta con una contradicción: vivimos en un país de clichés, de sicarios, narcos y drogos tal y como aparecen en el film: delatados en su andar, en su vestir, en su habla, en cada uno de los símbolos que los acompañan.







Blanquito, al límite de la decepción
A Blanquito no le importa nada, quiere salir de su pueblo, quiere vivir, encontrar el amor, llegar al límite de todo aquello que desconoce (lujos, vicios, traiciones…) pero no lo consigue, se enfrenta ante un sendero que a cada paso se alarga y oscurece, que va pudriéndose con la intensión de sacarlo.

Entonces la droga es la excusa perfecta para su plan, un plan a corto plazo, con pocas posibilidades, como para hacer que el sueño se prolongue brevemente.

Pero Blanquito es un perdedor, está en su naturaleza. Es un derrotista que en el fondo busca negarse como tal. Es un iluso que añora un pasado y raíces que lo niegan. Es un pelafustán que intenta alcanzar una cima, pero que va en dirección contraria, dando tumbos en una urbe que lo engulle, mastica y escupe.




Fuguet es mi pastor
Para quienes hemos seguido la trayectoria literaria de Juan Fernando Andrade (coguionista) no nos es indiferente la influencia de Alberto Fuguet en su obra, una influencia que deja entreverse en Pescador, principalmente en Blanquito, aquel personaje derrotista que no encuentra su norte, el perdedor hipócrita que intenta algo más allá de su designio.

¿Algo erróneo en Andrade? No, es un estilo, una marca que se ha personalizado dentro del país, que se reconoce y envuelve, y esos puntos son precisos para que el personaje funcione en el film. 

Pescador
Que Blanquito haya dejado a su madre, sus amigos, su “novia” y ese pueblo al que le era indiferente. Que se haya alejado de Lorna, su chulo y guardaespaldas, es una constatación de su derrotero, de su carga individualista, que no es asumida con pena, sino como el hecho mismo del éxito, de un éxito que desde el principio representó una travesía de dolor. Y él, a quien poco le importan los maltratos de la carne, está dispuesto a asumirlo.

Así Pescador, ese imaginario que parte de un punto real y que minuto a minuto nos va internando en una historia exagerada, va más allá del simple detonante del mar obsequiándole a pescadores ladrillos con droga, va más allá del retrato rural de un pueblo que llega a prosperar (tal y como se entiende a la prosperidad desde la pobreza: fiestas y trago) va más allá de Lorna y su tragedia común. De la búsqueda de clientes para deshacerse de la coca. Pescador es la soledad y el misterio, el desconocimiento total, la aventura a riesgo de todo, que representa Blanquito, y ese es el valor justificado de esta película.        

sábado, 26 de mayo de 2012

María llena o take me to the limit one more time (capítulo 1, parte 6)


Cuando Joey terminó los cursos de contabilidad en IDEPRO, el profesor le recomendó que se pusiera a practicar y a practicar o de lo contrario todo sería una pérdida de tiempo y por último le dijo que se olvidara de la contabilidad y que se dedicara a las letras o a la filosofía. Toda la idea de meterse en ese curso de contabilidad provino de la esposa de Pulido que era bachiller contable del República del Ecuador.

Los padres de Pulido le ofrecieron una cena de graduación, como si al acabar aquel curso de contabilidad hubiera terminado su carrera de filosofía en la universidad, que había sido abandonada por falta de dinero y problemas políticos.

Pulido hizo vanos intentos de buscar trabajo como asistente contable, pero la gente le preguntaba si tenía conocimientos en contabilidad bancaria e incluso cuando Pulido mentía y decía que sí, de todas maneras le negaban el trabajo porque cuando se graduó no se había especializado en contabilidad sino en filosofía.

Por aquella época Pulido se sintió muy afectado por la situación económica del país y en las noches se ponía a escribir a máquina, sesudos análisis políticos y económicos y en la mañana los enviaba a la dirección del diario EL PANFLETO RADICAL. Ellos, por supuesto, nunca publicaban nada. Esto indignaba a Pulido, porque él se esforzaba por hacerle comprender a los lectores, que la única salvación del país estaba en la agroindustria exportadora, que evitaría el colapso; que el intercambio comercial con los agentes económicos del exterior era una posibilidad riquísima para inundar de divisas al país, bajar las tasas de inflación y de desocupación.

En vista de que le censuraban sus cartas y que nunca se las publicarían, Joey se vengaba de la censura recordando sus dos últimas cartas enviadas que versaban sobre política exterior, pero después de un esfuerzo inútil se dio cuenta que él también se había olvidado de aquellas cartas y de aquellos análisis.




Sí, definitivamente Joey había escrito esos análisis, esas eran sus palabras inmortales que ya habían sido borradas de su memoria. Todo lo demás había quedado perdido en el olvido. ¿Por qué lo había hecho?, ¿por qué se esforzaba en vivir de esa manera, entregando escritos que al parecer a nadie le importaban? Tal vez esa era su forma de contribuir con un granito de arena al orden y la estabilidad mundial, su forma de decir que amaba la libertad y la paz. Era su forma de demostrar el amor y el interés por un país lejano que nunca comprendería su situación y que jamás lo ayudaría en nada. Tal vez esa era su forma de equivocarse radicalmente y de sufrir y entregarse a las lágrimas y pagar por sus errores. El creer en aquellos ideales era su forma de errar y de fallarle a todo el mundo. Era la manera que él había elegido para convertirse en el portaestandarte de la libertad, la democracia y la igualdad. Su forma de decir NO a la injusticia y a los abusos de poder de las clases poderosas y privilegiadas.

La segunda carta decía así, pero cuando trató de recordar su mente quedó en blanco, seguramente, estaba experimentando los síntomas del Alzheimer y no pudo recordar nada.

Aquí había otra muestra de su erudición y de su compromiso ideológico con la libertad. Pero, ¿para qué servían? Nunca le iban a dar una medalla por su valor ni por su honestidad ni por su entrega. Nunca nadie le reconocería que había ayudado a Corea del Sur ni a los Estados Unidos ni a la causa de la democracia, la igualdad, la paz y la libertad. Todo eso lo abrumaba sobremanera a Pulido. Al morir, sería borrado de la faz de la tierra y de la historia. Sus cenizas serían esparcidas en el mar. No quedaría nada qué recordar de él. Nada. Nadie iría a su entierro. Sería una destrucción cósmica que pasaría totalmente desapercibida. Polvo estelar que nunca fue ni nunca sería y que sería devuelto al suelo desértico de Engabao.

Pero Joey sentía que le había devuelto algo a la causa de la libertad. Sentía que todos esos años de felicidad viviendo con libertad y sabiduría habían quedado pagados, había saldado su cuenta con la libertad. De todas formas no podía hacer más. América se había metido en un problema y Joey la había sacudido, alertado, salvado de la muerte y de su desaparición. Pobre de él. Al mundo poco le importaba la causa de la libertad. Al mundo le importaba la política y lucrarse de la manera más tranquila y pacífica mientras tanto el planeta se podía ir al infierno.

Joey era un personaje que amaba la lectura, la poesía y el análisis político-económico, y era contemplativo, lento y dado a trabarse cuando lo sometían a presión. Por eso a veces no le daban trabajos muy bien remunerados, porque cuando le preguntaban si estaba dispuesto a trabajar bajo presión, Joey demostraba cierta indecisión, una especie de tartamudeo, no sabía qué contestar, le faltaba seguridad.

En una ocasión se encontró con una compañera de colegio y ella al verlo pensó que ya Pulido había sacado la licenciatura en la universidad y lo contactó con el ingeniero Leleu para que trabajara por un sueldo de tres millones de sucres mensuales en CEDEGE, pero cuando Pulido estuvo frente al ingeniero, le tuvo que decir que él no era licenciado y así perdió otra oportunidad de salir de la miseria económica. Lo mismo le ocurrió cuando se encontró con un ex compañero de trabajo de su padre y éste le ofreció trabajar tras un escritorio en la Junta de Beneficencia y Pulido, de manera incomprensible, tartamudeo, no podía creer la buena suerte que le abría las puertas y respondió que no porque por aquella época estaba intensamente sometido al bombardeo radial y estaba bastante paranoico y le entendió al amigo de su padre que él iba a trabajar de inspector en el Lorenzo Ponce y la sola idea de estar desequilibrado y trabajando rodeado de locos le pareció insoportable. Cuando se dio cuenta que el trabajo no consistía en eso y de la bestialidad que había cometido al negarse a la increíble oferta, regresó, pero ya era demasiado tarde y la vacante se había llenado o eso fue lo que le dijeron.

martes, 22 de mayo de 2012

Letralia celebra sus 16 años con libro sobre adolescencia y literatura





Letralia celebra 16 años de su primera edición, publicada en 1996, y lo hace con un libro conmemorativo que, titulado Letras Adolescentes, se enfoca en esa edad decisiva del ser humano. Con 26 autores de 9 países y 209 páginas, el libro ya puede disfrutarse gratuitamente en la dirección www.letralia.com/ed_let tanto en la Web como en formato PDF.

La adolescencia, y particularmente la relación entre el adolescente y la literatura, es el tema de este libro, el décimo de su colección “Especiales” y el sexagésimo de su andadura. Los textos que conforman el libro narran la aventura de la juventud desde diversos ángulos: recreando la revelación del amor y el sexo, denunciando situaciones de maltrato, diagnosticando y describiendo las particulares maneras del adolescente y su posición ante el mundo de los adultos.

“El 20 de mayo de 1996 apareció la primera edición de Letralia, Tierra de Letras”, escribió en la presentación del libro el editor de Letralia, el escritor venezolano Jorge Gómez Jiménez. “Desde entonces han transcurrido los años que ubicarían a un individuo en el centro mismo de su adolescencia. Y, aunque no es igual al de los humanos el tiempo de las publicaciones electrónicas, al arribar a sus dieciséis años Letralia ha querido rendir tributo a esa edad decisiva”.

Entre los autores venezolanos incluidos en el libro se encuentran Mario Amengual, Manuel Cabesa o Vanessa Estefanía Pérez Moreno, pero también otros que han desarrollado vidas y carreras en el exterior, como el aragüeño Wilfredo Carrizales, quien reside en China; los larenses Juan Carlos Chirinos y Juan Carlos Méndez Guédez y el peruano-venezolano Doménico Chiappe, los tres en España.

De la nación ibérica podrán leerse materiales de Miguel Aguado Miguel, Felicidad Batista Fariña, Alberto Bellido Esteban, Estrella Cardona Gamio, Rocío de Juan Romero, Marisol Llano Azcárate, Eva Medina Moreno y Alfonso Ramírez de Arellano.

Otra nutrida representación es la de la Argentina, con Milly Epstein Jannai, Julio César Parissi, Rolando Revagliatti, María Fernanda Rossi, Yvette Schryer y Fernando Sorrentino. Además, el uruguayo Horacio Centanino, la guatemalteca Tania Hernández, la panameña Isabel Herrera de Taylor, la mexicana María Celeste Vargas Martínez y el chileno Ulises Varsovia.

Creada en 1996 en la ciudad de Cagua, Aragua, Letralia es la primera revista cultural venezolana en Internet y la primera publicación literaria que se difundió por correo electrónico en todo el mundo de habla hispana. Su proyecto Editorial Letralia, que se inició en 1997, lleva a la Web libros digitales en español de acceso gratuito.

sábado, 19 de mayo de 2012

7mo maratón del cuento






Fecha: 19 y 20 de mayo de 2012
Lugar: Centro Itchimbía
Quito

lunes, 14 de mayo de 2012

Novedades desde Punto de Partida


La reciente edición de la revista mexicana Punto de Partida (# 172, marzo-abril, 2012) de la Unam, recopila los trabajos ganadores de los concursos literarios convocados por la universidad a finales del año pasado.

Entre los autores ganadores se encuentra el ecuatoriano Juan Manuel Granja con las crónicas Jarabe contra el acoso y Las drogas de mi patria, con las que obtuvo el primer lugar. Felitaciones al autor.

Para descargar este número hagan clic aquí.

sábado, 12 de mayo de 2012

María llena o take me to the limit one more time (capítulo 1, parte 5)


 
En uno de los últimos días de trabajo, Pulido se había metido en un gimnasio del barrio y le habían proporcionado un entrenamiento dirigido, tan bestial, que al día siguiente cuando fue a trabajar al banco, casi no podía mover las piernas y caminar de manera normal. Parecía como si todo un equipo de fútbol lo hubiera violado. También le daba a Pulido por golpear el saco de box, que tenían en el gimnasio, hasta cuando empezó a sentir fuertes dolores de cabeza, como si con cada golpe que le pegara al saco, se le estremeciera en el cerebro alguna placa de metal que un cirujano le hubiera colocado por causa de un accidente. Probablemente se trataba de algún ataque con armas secretas indetectables de P2 Inteligencia Naval para disuadirlo de que se entrene.

Cuando los recién casados llegaron a Playas a pasar su luna de miel, Pulido y Penélope se quedaron tristes, al ver que su cuarto de matrimonio no tenía baño propio sino que había que compartirlo con los demás huéspedes, que tenían que salir al corredor del piso para hacer sus más ínfimas necesidades. Pero lo peor fue cuando se acostaron a dormir en la cama después de caminar toda la noche por Playas y de ver una película italiana de vaqueros con Clint Eastwood. El colchón de su cuarto estaba repleto de chinches y no pudieron dormir en toda la noche. Apenas se habían acostado y entrado en calor con los besos y los abrazos apasionados, cuando empezó la microscópica picazón del cuello, que poco a poco se regaba por todo el cuerpo.

¡Menuda luna de miel! 

Ahora que Pulido había purgado, y alimentado con amor a Penélope, vivían juntos y pronto serían tres, porque Penélope estaba retrasada de la regla con cuatro semanas. Esto sucedió en una temporada que Penélope se había hartado de la chirés de Pulido y de su mal carácter, así que simplemente lo abandonó, y Pulido destrozado por su ausencia, la buscó en Montañita y en esa reconciliación quedó preñada de Danni.

Pulido había tenido mucho cuidado de no embarazar a Penélope mientras le administraba los purgantes, para que el feto no resultara afectado. La muchacha era más fértil que una gallina. 

Todas las noches, Joey llegaba fatigado del trabajo y de las clases de contabilidad en las que se había inscrito con valor, ya que de números, Pulido no entendía nada de nada. Y Penélope siempre lo estaba esperando con una taza de café. Después de atender a su marido, hacía que éste le pusiera la mano llena de esperanza en el vientre donde se estaba formando el pequeño Danni Pulido. 

Por aquella época, Joey trabajaba con el ingeniero agrónomo Desbles, y viajaban en un Susuki Forza a Quevedo, recorriendo todas las bananeras en busca de los dueños para persuadirles de que compren un estudio de riego por goteo, con planos arquitectónicos y proyectos hidráulicos para instalar sistemas de riego en las haciendas bananeras. En otras ocasiones salían a las tres de la madrugada para ir a una hacienda que cosechaba espárragos y de ahí los iban a entregar a una bodega de Mi Comisariato para dejarlos y recibir un dinerito. Durante aquellos viajes realizados casi de noche, Pulido iba hablando como loco con el ingeniero Desbles y éste lo escuchaba a Pulido hablar sobre filosofía política, luego acerca de la doctrina de los testigos de Jehová y sobre economía y se quedaba en silencio calibrando lo que escuchaba. Seguramente se daba cuenta que algo andaba mal en el cerebro de Pulido.




Pulido conoció al ingeniero Desbles mientras trabajaba de vendedor de seguros y en una ocasión se le acercó al ingeniero, todo trajeado y dando una excelente impresión, y le habló de las posibles contingencias de la vida y del mecanismo del seguro de vida para amparar a los seres queridos, pero el ingeniero Desbles ya había contratado un seguro en dólares.

Se metían en ese Susuki Forza por los terrenos selváticos de las bananeras de manera increíble, Joey no se explicaba cómo aquel pequeño carrito podía internarse en semejante jungla. La gente que trabajaba excavando la tierra para instalar los tubos de plástico vivían como pordioseros y la comida que ingerían era babosa y mala. Joey comprendió que la vida de los campesinos era muy desesperada, que vivían siempre de fiado en las despensas y trabajaban, sin ninguna otra distracción que el puro y el sexo, para luego, pagar las cuentas atrasadas de las despensas. El problema de trabajar para el ingeniero agrónomo Desbles era que él sólo reconocía la alimentación del trabajador, sólo pagaba la comida y nada de sueldo por lo que todo era una sencilla pérdida de tiempo para Joey.

En una ocasión el ingeniero Desbles le dio el volante a Pulido mientras el carro estaba parqueado a un costado de la carretera, y Pulido se descuidó al arrancar, y si no es por una maniobra urgente del ingeniero Desbles, aferrando el timón y virando para la derecha, los dos hubieran muerto de contado al ser embestidos por un gigantesco transporte interprovincial, que venía a toda velocidad en sentido contrario. A veces Pulido tomaba el volante y manejaba por horas y horas, desde las cinco de la mañana hasta las diez u once de la noche para hacer una única parada a las ocho de la noche, en el centro de Quevedo y comer una crujiente y asada tripa. Cuando Pulido comía mucha tripa asada le entraba el temor de contraer una hepatitis, la boca le quedaba llena de grasa y cuando defecaba sentía el ano grasiento. 

Por las noches Pulido y el ingeniero Desbles buscaban chicas y las metían en los hoteles, luego les daban de beber y fumar, se iban a comer arroz con cangrejo criollo y se mezclaban en unas orgías incomparables. Eran cuatro personas metidos desnudos en una cama, cada uno concentrado en su pareja y toqueteando a la pareja del otro. En una ocasión Pulido se metió a un hotel con el ingeniero Desbles con un par de putas y por más que trataba de mantener la calma, la puta le repetía a cada instante mientras subían la escalera del hotel:

-      ¿No tienes preservativo?, ¡no vas a terminar dentro de mí!, ¿ok?

 Y Pulido sufrió un ataque de impotencia y la puta tuvo que agacharse en la cama y pararle la picha con sexo oral y cuando Pulido se lo introdujo terminó rapidísimo y la puta le recriminaba que haya terminado tan rápido ¡y adentro!

A pesar de todas estas aventuras Pulido siempre tenía en mente a Penélope embarazada. En una ocasión, mientras inspeccionaba la salinidad de unas tierras donde se había sembrado limones, y donde se pensaba instalar un sistema de riego por goteo, cogió un poco de barro y lo moldeó como una pequeña estatuilla con la forma de Penélope embarazada, y cuando llegó ese día a la casa, se le formó en la mente la idea de hacer una escultura de yeso de una chica flacucha preñada de ocho meses con una barrigota. Joey se reía para sus adentros porque en el barrio las vecinas la molestaban a Penélope cuando llegaba del trabajo a la casa, porque le susurraban “piola con nudo”, y otras majaderías así por el estilo.

martes, 8 de mayo de 2012

Pescador llega a Manta y Portoviejo

 Afiche del film


Pescador, la reciente película de Sebastián Cordero, por fin se estrena en los cines de Manta y Portoviejo. Film con reconocimientos internacionales y una gran acogida en ciudades como Quito y Guayaquil.

El estreno será el jueves 10 de mayo, con una presentación previa para la prensa. A continuación comparto el cronograma de estreno y los invitados (coguionista, actores y equipo de producción) que estarán departiendo con el público.


 Blanquito (Andrés Crespo) en una de las escenas más significativas de la película


Cronograma de funciones
 
FUNCIÓN DE PRENSA Manta
10 de mayo de 10h00 a 12h30
SUPERCINES
Paseo Shopping Manta
Sala 4

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FUNCION PREMIERE Portoviejo
10 de mayo de 18h00 a 20h00
SUPERCINES
Paseo Shopping Portoviejo
Sala 3


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FUNCION PREMIERE Manta
10 de mayo de 21h00 a 23h00
MAAC CINE
Malecón Manta

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FIESTA Manta
10 de mayo desde las 23h00
BAR KRUG
Vía a Barbasquillo, frente a Plaza del Sol
Sector Hotel Howard Jonhson


Los actores Carlos Valencia y Andrés Crespo, en una de las escenas del film


LOS REPRESENTANTES DE LA PELICULA
que acompañarán todos los eventos de prensa y premiere:

Andrés Crespo - Actor - Blanquito
Juan Fernando Andrade - Coguinista
Carlos Valencia - Actor - Fabricio
Nelly Quevedo - Actriz - Yenni
Javier Pico - Actor - Brian
Hugo Tello - Actor - Cuervo
Morófilo Cedeño - Actor - Wilson
Ma. Antonella Alcívar - Actriz - Yaqueline
Lorena Mendoza - Actriz - Chica El Paraíso
Hector Moreira - Actor - Mafioso
Carlos Quinto - Actor - Hombre Gasolinera
Gloria Leyton - Actriz - Mujer Gasolinera
Sebastian Naranjo - Productor - Manabí
Robespierre Velez - Pasante de rodaje
Fidel Intriago - Pasante de rodaje

domingo, 6 de mayo de 2012

Fotograma # 7








Dejar de ser el medio local y el referente nacional, para convertirse en un medio de alcance iberoamericano, no cualquier revista puede lograrlo. Fotograma, en éste, su séptimo número lo hace, y de la forma más profesional y comprometida con la que debe proceder un medio especializado.

Y es que esta revista de cine, ha sobrepasado cualquier perspectiva y mal augurio de por medio (el de que toda publicación periódica con enfoque artístico no alcanza el segundo número). Avanza, y en su recorrido ha reunido múltiples voces, distintos enfoques y lecturas convergiendo en el mismo medio y con el mismo propósito: analizar desde el cine comercial y de momento, hasta el cine que perdura a través del tiempo.   

No hay duda que el trabajo de Fotograma, como medio y enlace entre cine y público, es serio, tanto así que el aumento de sus páginas denota la necesidad de aportar con más lecturas.

Por ello necesarias las entrevistas a los escritores Juan Fernando Andrade y Galo Alfredo Torres, así como el mítico diálogo entre el crítico Serge Daney y Jean Luc Godard. Los reportes de festivales de cine como el de Valdivia, Mar del plata y Tesalónica. O aquel breve y oportuno Ensayo sobre las artes. 

No queda más que felicitar al director, a los editores, al diseñador, y al resto del equipo que han logrado lo que pocas revistas en Ecuador han hecho (sobre todo si hablamos de cine): crear y mantener un espacio para la crítica, el diálogo y sobre todo el debate.