miércoles, 30 de diciembre de 2009

p-o-e-s-í-a

Hay poemarios y poemas que nos acompañan siempre, a los que acudimos con afecto, como si los hubiesen escrito solo para nosotros, pensándonos, hurgándonos, transcribiéndonos hasta el plagio vital. Esos poetas son los que cuentan, porque nos hablan de la vida, la muerte, el amor, el odio, y esos repetitivos temas eternos y lugares comunes (que en su creatividad superan esta base), tal y como nuestra emotividad los consume mordisco a mordisco.

Puedo pasar 24 horas respirando (como si se tratase de mi oxígeno salvador) dos o tres versos, incluso un poema completo. Inyectarme una dosis sin fecha de caducidad de algún poemario duro y conmovedor. Someterme a una diálisis creativa para que toda la poesía interna que me circula salga y vuelva renovada. Sufrir una metamorfosis ante la sola palabra p-o-e-s-í-a.

Pero hay días en que la poesía se vuelve difícil de tragar, como pescado con espina. Y preferimos dejar que el tiempo nos renueve, y nos sometemos a nuevas inyecciones, diálisis y metamorfosis, solo para descubrir lo que ya sabíamos: el problema no es el lector, es la poesía que leemos, una desahuciada masa condenada.




Así encuentro a los poemarios En el braille de tu piel (2008) y X mi derecho a decirlo (2009) de Darío Ramos. Libros condenados al anonimato, al fracaso global (aunque el éxito local nos diga y responda a otras cosas). El primero por presumir de erótico mientras cae en lo chabacano y trivial. El segundo por aproximarse demasiado a la poesía de cartel: aburrida para este siglo de intensidad en sus múltiples temas de espaldas a la política.

Ya Bukowski lo dijo en su poema A la puta que se llevó mis poemas:

…siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
“veo que he creado muchos poetas
pero no tanta poesía”.

Y el viejo sabía que cientos y miles de poemarios continuarían publicándose, después de llegar a su tumba, pero que solo los más destacados sobresaldrían.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Historias navideñas de alguien que no cree en navidad

Nancy me dice que hable, que ya deje “eso” de solo escuchar para después andar trascribiéndolo todo, así de crudo, con nombres y apellidos, sin censura, por pura joda, como Nicole Kidman en el papel de la escritora que chismea las intimidades de la familia solo para sobresalir.

Gustavo, el marido de Nancy, me vuelve a decir (es la cuarta vez, las he contado detenidamente) que ya deje de ser mandarina, que un esposo que se respete, jamás, nunca, debe hacer caso a su mujer, menos cuando esta le dice que ya es hora de dormir, que lo espera en la cama, que venga, que deje a esos borrachos bulliciosos sin importar que estos borrachos escandalosos sean tu familia política: tu suegro, los cuñados de tu suegro, las esposas de los cuñados de tu suegro, las amigas de las esposas de los cuñados de tu suegro… no, no se puede ser mandarina, a los sometidos no les pasa nada bueno en la vida. Mejor tómate otro trago y quédate.

Juana, mi suegra, ha llevado la cuenta de todos los cigarrillos que he consumido. Más de cincuenta, me dice, solo para recordarme de la última vez que aseguré haber dejado este vicio. Un mes atrás, quizás menos. Sus ojos están tras de mí. Es la extensión de mi esposa cuando está ausente. Diez minutos han pasado y su voz retumba nuevamente: cincuenta y uno.

Simón, mi suegro, recuerda una vez más de cuando me dejó botado donde sus compadres. Estaba ebrio pero conocía el camino a casa. Yo, también ebrio no conocía el camino a casa. El resultado: un escandaloso yerno regresando en primera clase sobre una carreta, dejando un rastro fresco por si al reaccionar decidía volver por más trago. No me río, se supone que soy el chiste, y los chistes no pueden reírse de sí mismos.

Aún no son los doce, nadie me ha abrazado deseándome Feliz navidad. No creo en ella, desde adolecente me repugnó su lado comercial y amoroso. Pero muchos de los que se encuentran junto a mí en el portal lo saben, y por eso a propósito me darán un beso en la mejilla, un abrazo y después de la feliz navidad complementarán un Dios te guarde, lo harán, solo porque saben que odio esto.

Diez, nueve, ocho…se suponía que el quinto vaso con whisky debía sacarme una sonrisa natural, anestesiarme para los apretujones y volverme parte de la onda. Por eso me sirvo el sexto, hasta el tope, antes de que lleguen al cero y sea tarde.

martes, 22 de diciembre de 2009

Un cadáver para la odiosidad


a Marco Martínez


La mañana apesta, y no exagero ni pretendo dármelas de deprimente subjetivo; en verdad apesta: Muermo ha muerto. He dado una mirada hacia el cadáver y está a punto de reventar. Todo porque la vaga de su dueña anda con no se quién, en no se qué hotel de Machalilla y lo peor, usando, de seguro, la tanga que hace dos días le enseñó a Noemí.

Mi deber como buen vecino sería recoger y meter el cadáver en una funda, pero para llegar a él debería cruzar hacia el balcón de la gorda Fausta, y hablando en serio aún quiero continuar viviendo; y, por último, quién le manda a ese gato cojudo morirse en un balcón del cuarto piso.

Mientras he salido del baño -para despistar al olfato de la peste-, lo primero que he visto es a Noemí en la sala leyendo el libro de Santos, un joven narrador guayaquileño del que siempre tuve fe en su novela aún estando inédita. Todo por la crudeza a la que se interna: explorando y explotando los rincones más subterráneos de las grandes metrópolis, como su ciudad.

No le ha gustado para nada el libro: que está muy espantoso, que no podría imaginar a un homosexual travesti -¡un hombre!- chupándosela a otro hombre, que el habla utilizada es muy vulgar, patán, asqueroso, desconocido para ella, entre otras cosas fuera de lugar; pero como ultimadamente ella no sabe de literatura, me importa poco lo que crea, esto no se trata de gustos, de adornar la realidad, de fingir que el pedo de la Reina de Manta no hiede; que el gay apodado Coquito permanece casto; que la gente evita mearse y hasta masturbarse dentro del transporte público; que los gomeros del puerto no ofrecen su ano por algo de dinero para su sustancia; que sicarios, violadores y narcotraficantes son pura leyenda urbana. No, esto se trata de un cruel retrato que muchos no soportarían leer y hay que ser francos, Noemí, como parte de ese todo, es de estómago débil.

La he apartado del libro y retomado la lectura de la noche anterior, nada más complaciente que encontrarse con historias de drogos en busca de brujos, anteponiendo sortilegios disparatados para no ser atrapados por los chapas; homosexuales victimados por sus mejores amigos; parejas adheridas a la circundante repetición del amor conflictivo; espectros al borde del suicidio rebotando en sus minúsculos infiernos; y una demostración interminable de análisis del tema rockero y metalero mundial, un verdadero manual de crítica musical.

-A qué hora piensas recoger a ese animal que ya hiede bastante -me ha abordado ella, como si a mis actividades de lector haya también que incluir recogedor de gatos en estado de descomposición.
-Pues ni ahora ni después, ese es problema del conserje -le he dicho, poniendo fin a tan casera y desesperante plática.

Ojalá Fausta termine asfixiada por la tanga reducida que de seguro osó ponerse, o por lo menos que padezca de algún derrame de nalga (cualquiera de las dos) y sin opción de terapia para la recuperación. Porque eso de que el cadáver gatuno haya aparecido justo después de irse me parece demasiada coincidencia, sobre todo un fin de semana que es cuando el trabajo es tema aparte y solo se intenta creer en el descanso.

Santos entiende eso, sus relatos giran en torno a la facilidad de un mundo alucinado, donde ni la legión demoníaca ni los parajes infernales pueden atemorizar, salvo el despertar y darse cuenta de la realidad en la que están acorralados y ahí sí someterse al terror, al verdadero terror. Bueno pues esta realidad: gato-hedor-mujer es toda una pesadilla ausente de fantasía, donde todo es palpable y oíble, arremetedor y sin salida. Solo espero que Fausta termine ahorcada con la tanga que de seguro osó ponerse, porque eso de que el apestoso gato haya aparecido a penas ella se marchó me sigue pareciendo demasiada coincidencia.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Uno de rock and roll




Qué tienen en común Elvis Presley, Chuch Berry, The Rolling Stone, The Beatles, The Who, The Doors, Bod Dylan…que todos conviven en la obra Rock and roll 1954-1969 (2009) de Carlos Manuel Reus. Un tributo nostálgico y muy personal sobre la evolución del rock desde dos centros claves: Estados Unidos e Inglaterra.


Esta compilación cercana a la biografía (aunque no lo esté del todo) y aferrada a la remembranza, tejida en torno a los recuerdos de adolescencia de su autor, más emotiva que racional, nos presenta historias entretenidas, donde la música y la añoranza de cada uno de estos músicos por alcanzar la gloria, se vuelve el eterno retorno.

Rock, baile, drogas, sexo y muerte, son los temas repetitivos relacionados a las vidas de sus protagonistas. Nada nuevo que escritores destacados no hayan tratado o que el cine no haya explotado. El mito sirviendo de sombra a pasajes entretenidos (si lo vemos desde una perspectiva morbosa) donde sus rock stars aparecen en sus peores momentos, tal y como nos gusta (lo que me recuerda Mis salvajes rockeros de Jordi Sierra i Fabra, un libro al que se vuelve).

Más allá de que el libro presente falencias en su redacción y se torne aburrido por su cercanía a las memorias (justificadas porque su autor no es un escritor de oficio si no un amante del rock cumpliendo su sueño de publicar lo que sabe sobre sus bandas favoritas) es aceptable. No le resta ni aporta nada a la bibliografía relacionada al tema del rock and roll, es otra obra del montón.


Así Rock and roll 1954-1969 al no es un libro necesario, fundamental o clave para el conocimiento del rock inicial, por su ligereza podría serlo, quién le ha negado méritos a libros que no lograron desarrollarse del todo y sin embargo tuvieron éxito comercial. Lo mismo podría ocurrirle a esta obra, recordemos que vivimos en un mundo con valores invertidos, donde lo peor -literariamente hablando- es un éxito y lo que debería serlo continúa en el banquillo de los suplentes en espera de su momento.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Una temporada sin repetición


Miguel podría ser mi pana, es el tipo aniñado al que le resbala serlo, el borracho con el que compartir litros hasta morir, el de la grifa y coca hasta que tu nariz sangre y te desplomes, el cinéfilo, el rockero, el vago especializado. Sí, podría ser un pana agradable con quien enfrentar el caos y el desencanto al que la vida nos reta.

Su historia es la típica del universitario enrolado en una carrera llevada por compromiso, que le apesta y termina con el mayor desgano posible. Su refugio ideal: el alcohol, con el mundo derrumbándose y él desde el centro girando hasta el cierre de una noche repetitiva. Es un chucha. Sus panas son dañados, y al igual que él rebeldes al programa que otros han intentado imponerle.

Clara es el amor platónico que lo utiliza para intentar ingenuamente una vida contraria a la que ha asumido sin chistar. Le ve las huevas, lo jode más, y justamente es el punto final para que tire la toalla.

Podría ser mi pana pero solo es el protagonista de Hablas demasiado (Alfaguara, 2009) la primera novela de Juan Fernando Andrade, que pega, retrata una vida en la que muchos (desde distintos espacios aunque similares tragedias) nos hemos refugiado, deshecho y reconstruido.

La voz narrativa de Andrade fluye con mayor intensidad en esta obra. Si ya nos habíamos enganchado con algunos de los cuentos de Dibujos animados (sobre todo de Love song) en Hablas demasiado aparecen los mismas preocupaciones (¿qué hago? ¿a dónde voy?) y temas (rock, cine, amor, desamor, alcohol, sexo) pero llevados al límite, tal y como nos gusta, o gustó, o gustará la decadencia de una buena temporada que definitivamente no debe repetirse.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Mi versión apurada del Ileana Espinel 09

Parte de los que estuvimos el día de la inauguración

Tengo sueño, mucho sueño. Ganas de cerrar la oficina, ir hasta mi casa y quedarme en mi cama para siempre, o por lo menos hasta que suene la alarma de mi teléfono y me recuerde que llevo una vida acoplada a horarios. Qué triste. Pero mientras espero a que en verdad decida hacer esto, es una especie de deber hacer una crónica sino de todo lo acontecido en el II Festival de poesía joven Ileana Espinel que continúa hoy jueves y mañana, por lo menos lo vivido ayer.

Hubo público, poco o mucho, a la final eso siempre se justifica si los mismos lectores se vuelven a su vez ese público ferviente con el que siempre se está a gusto. Esto más o menos fue lo que se apreció anoche. En la inauguración del segundo festival que lleva por nombre Ileana Espinel, en honor a este poeta guayaquileña.


José Núñez, Luis Bravo, Carlos Luis Ortíz (ganador del Ileana Espinel 2009) y Carla Badillo

La presidenta de la CCE, tras dar las respectivas palabras de bienvenida, agradecer a los asistentes (tanto poetas como espectadores) y acercarnos a todos a la vida y obra de Ileana Espinel, dio paso al representante del grupo cultural Buseta de papel, Augusto Rodríguez, quien enfatizó la importancia de contar con un festival de poesía joven ya institucionalizado en Guayaquil que reúne a muchos escritores que de a poco van sobresaliendo en sus respectivas ciudades y a nivel nacional.

Las primeras lecturas estuvieron a cargo de Rafael Méndez (Naranjal), Carla Badillo (Quito), Alexis Cuzme (Manta), Diego Cazar (Quito), César Galarza(Guayaquil) y María Fernanda Campos (Guayaquil). Lamentablemente no pudimos escuchar a poetas como Dina Bellrham (Milagro), Ernesto Intriago (Manta), Yuliana Marcillo (Chone) y Siomara España, que por distintos contratiempos no leyeron.


Dos bebedores alegres: Diego Cazar y Yuliana Marcillo

José Núñez del Arco complementó esta primera noche del festival con una muestra poético visual en torno a su arte fotográfico. Asimismo nos enteramos que el ganador del concurso de poesía inédita de este año fue el escritor Carlos Luis Ortiz, bien por él y por su obra.

Y mientras esta noche y la de mañana se vivirá toda una fiesta poética (con sus debidos excesos de botellas y humo) yo estaré en mi cama, en plan zanahoria, tratando de no olvidar la intensidad de recorrer las calles solitarias de un Guayaquil amaneciendo. Que otros beban por lo menos una pílsener en mi nombre.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Fotograma, la revista que esperábamos

Portada de la revista

Para quienes aprendimos a valorar una película más allá del gusto, buscar y rebuscar títulos, comentarlos entre amigos, recomendarlos para los que al igual que nosotros en el pasado andaban desorientados, le debemos mucho a los espacios de análisis y crítica cinematográfica con los que nos hemos encontrado. Pero para desdicha de cientos de cinéfilos son pocos estos espacios que se mantienen actualmente en el país (a diferencia de los virtuales que cada vez aumentan).

Porque ver cine, para miles de espectadores, significa conocer una historia, saber el género y esperar un final sensato que les haga saber con convicción cuanto gustó o disgustó la película. Casi nadie espera complicarse la vida analizando un diálogo, intentando descifrar los símbolos implícitos (que suelen pasar desapercibidos para este mismo público), respondiendo las interrogantes que los finales menos complacientes suelen presentar.

Y es en este panorama de contados espacios de análisis y crítica cinematográfica en nuestro país (a penas el suplemento cultural de La Hora; la columna Montaje de El Diario; el periódico del Ocho y medio; algunas páginas y blogs especializadas en cine) que surge Fotograma, la primera revista de cine de Manabí y tal vez una de las primeras de crítica joven actual en Ecuador.



El editor

Un medio refrescante que aparece justo en el momento cuando creíamos, todos los que nos complicamos la vida explorando una película más allá de lo que muestra, que los espacios para escribir y leer sobre cine continuarían apareciendo desde el centralismo cultural. Que bueno saber que estábamos equivocados.

Fotograma en este primer número ofrece una heterogénea acumulación de trabajos que van desde críticas, comentarios, entrevistas, crónicas, hasta sinopsis de films recomendados. Para ser el primer número (los que siempre suelen tener sus múltiples contras) se sostiene bien, tanto en diseño como en contenidos. Hay un equilibrio preciso entre el cine local, nacional e internacional que nos da una idea concreta: la revista tendrá éxito, por lo menos en los interesados en este campo.

Esperemos que la maldición “gitana” (aunque también podría ser de cualquier clase) no atrape a este naciente medio y lo haga sucumbir -tal y como la historia lo registra en nuestro país- en el segundo o tercer número; o que su joven editor tire la toalla porque la revista aparece en un contexto (Manabí) donde el cine es un mero entretenimiento, una excusa para estar con la pelada, pasar el tiempo e ignorar el mundo. Y en estas condiciones dirigir y editar una revista (y sobre todo esperar que tenga acogida) se vuelve todo un reto que obliga afrontar con convicción.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Ileana Espinel, segunda parte



Para quienes nos seguimos considerando poetas (aún cuando la poesía hace varios meses haya desaparecido de nuestra cotidianidad creativa) nos es grato saber que desde el próximo 9 hasta el 11 de diciembre se realizará el II Encuentro de Poesía Joven Ileana Espinel, la ciudad sede: Guayaquil; los invitados: una veintena de escritores que han logrado darse a conocer en sus ciudades, ya sea por sus obras individuales o colectivas.

Tres días donde se podrá conocer los avances poéticos de esta camada de autores procedentes de ciudades como: Cuenca, Quito, Naranjal, Manta, Portoviejo, Riobamba y Guayaquil. Así como se podrá acceder a las obras que varios de estos poetas recientemente han publicado.

En lo personal aún no es segura mi asistencia, las ocupaciones de sobrevivencia siempre son un ancla, pero se hará todo lo posible para estar junto a aquellos amigos y amigas a quienes debo una conversación compuesta de ficción, realidad, un cigarrillo y una cerveza.

Mientras y para todos los interesados en darse una vuelta por la Casa de la Cultura núcleo del Guayas, adjunto el cronograma que los organizadores me han compartido.


Cronograma del II Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2009
Organiza la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo del Guayas y el grupo cultural Buseta de papel.


Miércoles 9 de diciembre (Auditorio de la CCNG)
19:00 Inauguración y palabras de bienvenida por parte de la poeta Rosa Amelia Alvarado en representación de la CCNG y palabras de Augusto Rodríguez por parte del grupo cultural Buseta de papel.
19:30 Lectura de Luis Alberto Bravo, Dina Bellrham, Tyrone Maridueña, Solange Rodríguez, Siomara España, César Eduardo Galarza y María Fernanda Campos.
20:00 Intervención musical y fotográfica de José Núñez del Arco.
20:30 Alex Tupiza, Miguel Antonio Chávez, Diego Cazar, Ernesto Intriago, Alexis Cuzme, Tamara Acosta, Carla Badillo Coronado, Edison Lasso, Rafael Méndez y David Guzmán.

Jueves 10 de diciembre (Auditorio de la CCNG)
19:00 Homenaje a la trayectoria del poeta Fernando Artieda.
19:30 Lectura de Jairo Estacio, Yuliana Marcillo, Freddy Ayala Plazarte, Liliana Arcentales, Monserrate Delgado Perero, Ana Minga y Víctor Vimos.
20:00 Intervención audiovisual-poética de Luis Alberto Bravo y premiación al poeta joven ganador(a) del Premio de Poesía Joven Ileana Espinel.
20:30 Lectura de Rocío Soria, Natalia Enríquez, Santiago Vizcaíno Armijos, Jéssica Galán, Javier Cevallos, María del Carmen Zavala, Miguel Antonio Chávez y Augusto Rodríguez.


Viernes 11 de diciembre (Bar de Las Peñas)
20:00 Lecturas de varios poetas.
21:00 Despedida y cierre del Festival por parte de Miguel Antonio Chávez y Augusto Rodríguez.

Lista de poetas invitados al II Festival de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2009
Liliana Arcentales (Salinas, 1973)
Alex Tupiza (Quito, 1975)
María del Carmen Zavala (Jipijapa, 1975)
Jairo Estacio (Quito, 1975)
Javier Cevallos (Quito, 1976)
Rafael Méndez (Guayaquil, 1976)
Siomara España (Manabí, 1976)
Solange Rodríguez (Guayaquil, 1976)
Edison Lasso (Piñas, El Oro, 1977)
Diego Cazar (Quito, 1977)
Monserrate Delgado Perero (Manta, 1978)
Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979)
Miguel Antonio Chávez (Guayaquil, 1979)
Luis Alberto Bravo (Milagro, 1979)
Rocío Soria R. (Quito, 1979)
Alexis Cuzme (Manta, 1980)
David Guzmán (Quito, 1980)
Jéssica Galán (Esmeraldas, 1981)
César Eduardo Galarza (Guayaquil, 1981)
Natalia Enríquez Pozo (Tulcán, 1982)
Santiago Vizcaíno Armijos (Quito, 1982)
Ana Minga (Loja, 1983)
Freddy Ayala Plazarte (Latacunga, 1983)
Dina Bellrham (Milagro, 1984)
Víctor Vimos (Riobamba, 1985)
Carla Badillo Coronado (Quito, 1985)
Tyrone Maridueña (Guayaquil, 1986)
Ernesto Intriago (Manta, 1986)
Carolina Patiño (Guayaquil, 1987-2007)
Yuliana Marcillo (Chone, 1987)
Tamara Acosta (Guayaquil, 1988)
María Fernanda Campos (Guayaquil, 1989)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

“Manta: la cuna del verdadero y perfeccionista metal manabita”


Próximos a la presentación de su disco oficial Army of apocalipse (sábado 28 de noviembre en la antigua discoteca Kúpula en el centro comercial Manta shopping a las 18 horas en Manta) reproducimos la entrevista que aparece en la revista Marfuz zine # 13 (edición octubre del 2009), todo para que los lectores y quizás asistentes a este importante acontecimiento metalero manabita puedan conocer más de esta banda y su producción.

Saludos amigos ¿cómo avanza el proceso de grabación de Army of apocalipse su ópera prima y hasta ahora el primer cd profesional de una banda metalera mantense?
Jorge: Estamos avanzando de a poco pero con paso firme. Hemos tenido unos cuantos contratiempos pero vamos bien en las sesiones.
Félix: Descubrimos lo difícil que es grabar cuando es un trabajo independiente, no obstante, creemos que con mucho esfuerzo muchas otras bandas pueden hacer algo semejante, tal vez es un poco de apostarle al destino. Yo no diría profesional, pero si es un riesgo que estamos dispuestos a correr para “vivir siempre haciendo metal”.
Damián: Nunca hubiera pensado que grabar 10 temas para un disco sea tan difícil, sobre todo si quieres hacer un trabajo perfecto, el proceso de grabación ha sido duro más que todo por el hecho de trabajar en las noches en la grabación del disco es algo agotador, pero seguimos adelante con el fin de tener un excelente producto que sea del agrado de nuestros fans y a la gente que guste del Thrash Metal.

¿Para cuándo se tiene prevista la finalización de estudio y en qué tiempo estarían presentando la obra?
Jorge: Esperamos que las sesiones de grabación estén listas para mediados del mes de julio, pero aún falta la masterización, el DVD con el video de la sesión de grabación del álbum y tres videos de la banda, la producción del catálogo con las letras de las canciones y fotos de la banda.




Hubo un importante cambio en la banda, la salida del baterista Luis Soledispa (Medieval hammer) por la llegada de Jorge García (ex Blizzar) ¿cuál ha sido lo positivo de este nuevo elemento dentro de la alineación de la banda?
Félix: Cuando Lucho apareció en la banda fue lo mejor que nos pudo pasar en su momento para hacer una música con mayor fuerza; ahora intentamos incluir un poco más de técnica y estilo progresivo a los temas sin salirnos de la línea en la que estábamos. Penosamente, las diversas ocupaciones de Lucho hicieron que él tuviera que alejarse de la banda. Jorge no tuvo que componer mucho en los temas, pero intentamos aprovechar todo su talento en los arreglos de las canciones de Army of Apocalypse y en las futuras composiciones.

¿Qué representa Army of apocalipse dentro de su ascenso como banda manabita en un género tan exigente como es el thrash?
Damián: ¿Qué representa Army of Apocalypse? bueno este disco será el primer trabajo profesional de una banda de Thrash Metal a nivel manabita. Nuestro objetivo esencial en los 7 años que llevamos como banda, nuestra meta siempre ha sido dar lo mejor de nosotros y creo que lo hemos logrado primero con nuestro demo (Beast of Destruction) y ahora con nuestro disco el Army of Apocalypse, se ha llegado a un periodo evolutivo como banda que jamás pensamos que alcanzaríamos, ¡y aún falta más!, ese debe ser el verdadero objetivo de una banda, exigirse al máximo y no caer en errores que han tenido muchas agrupaciones, por ejemplo a nivel de las bandas de Thrash Metal de la provincia, tendrías que hacer un recuento de los grupos que han sido practicantes de este genero, evaluar cuál ha sido su herencia musical para los metaleros y para la escena manabita y hacer un cómputo de resultados, lo cual te arrojaría que ninguna banda ha hecho algo significativo o perdurable para el metal manaba, lógicamente, exceptuando a bandas como Alcohólica, que si bien nunca grabó dejó un legado difícil de olvidar para los metaleros manabitas, lógicamente una buena banda mantense.
Creo que el Army of Apocalypse tiene recabado dentro de sí todo nuestro intelecto musical, nuestra ideología, pensamientos, nuestros sueños, metas y más que todo queremos mostrar toda fuerza del exponente musical de la ciudad de Manta, a mi pensar la cuna del verdadero y perfeccionista metal manabita, este disco recoge toda esa fuerza y energía que tiene que tener una verdadera banda de Thrash Metal, que se arriesga como tú lo dices a tocar un género tan exigente como este.

Beast of destruction, su demo del 2008, no llegó a todos los metaleros a nivel nacional, sin embargo ha servido de catapulta para lo que se gesta en el estudio ¿piensan seguir la misma línea de distribución de su obra igual que como ocurrió con el demo?
Damián: No, Beast of Destruction fue distribuido libremente para poder darnos a conocer como una banda que quiere hacer las cosas bien, con canciones inéditas, pero Army of Apocalypse es nuestro primer álbum, y es por eso que su distribución será pagada.

La actualidad exige a una banda (si su propósito es darse a conocer más allá de su espacio geográfico) la creación de un blog, página web, o la inclusión en myspace ¿qué los ha detenido en este paso importante de difusión?
Damián: Desde algún tiempo se ha comenzado la promoción de la banda por medio de Myspace y de Youtube, pero aún nos falta la página web y el blog, aún no nos hemos asesorado en ese aspecto. Tenemos algunos amigos que ya son Ingenieros en sistemas que nos pueden ayudar con la promoción por internet.

Aún es apresurado hablar de una gira para promocionar Army of apocalipse ¿pero está en sus planes? ¿qué ciudades les interesaría para este fin?
Félix: Hay gente que nos está apoyando en la difusión y la inclusión de la banda en algunos festivales de rock del país. Esperamos que muchas de estas gestiones se concreten y poder realizar una gira considerablemente larga, ¿las ciudades? bueno el Ecuador es hermoso y si quisiera conocer turísticamente a mi país me alegraría hacerlo en una gira con la banda.




¿Cuáles son los títulos de los temas que contendrá su obra y cuál es la idea en general del concepto lírico?
Damián: Es un secreto hasta que el disco esté completo y salga al público, pero eso sí estén tranquilos que a su debido momento se irán enterando en próximos eventos y en el lanzamiento oficial del disco. La idea general del disco es hablar de cosas que a simple vista son superfluas, ignoradas y poco habladas por la gente, pero son analizadas más concienzudamente por nosotros. El hablar de guerra, religión, política, esperanza, futuro, sexualidad, vida y muerte de las personas, no es un juego está tu reputación expuesta dentro de sí, que quiero decir con esto, que como músico y compositor debes saber llegar a las personas y asimismo saber hacerles llegar el mensaje, eso es lo que buscamos con Aneurisma y muy en particular con nuestro primer disco, es buscar un equilibrio ecuánime entre buena música y buen mensaje, hay temas del disco que para su concepto lírico necesitan mayor fuerza en su música y otros temas una menor intensidad. No es solo el simple hecho de hacer música rápida y estruendosa, es crear una perfecta armonía entre música y lírica para alcanzar la perfección en nuestros temas.

Hasta hace poco eran un quinteto y antes de entrar a estudio volvieron a ser cuarteto ¿no ha representado esto un problema para la banda?
Oscar: En parte sí. Para nosotros era necesario rellenar el sonido con una segunda guitarra, especialmente en los sólos. Para esto Damián está volviendo a tocar la guitarra y así suplir la falta de un quinto integrante.

Por el momento muchos metaleros están atentos a la grabación y culminación de Army of apocalipse ¿qué le dicen en la parte final a toda esta legión de seguidores y lectores?
Damián: Bueno muchachos en primer lugar agradecerles todo el apoyo que nos han dado durante estos siete años, en cada evento, festival, cuando nos ven por la calle; les agradecemos por todo su aprecio. Decirles que este disco es de ustedes, gracias a su apoyo en cada concierto estamos aquí y que se preparen para el lanzamiento del disco porque habrá muchas sorpresas.
Agradecimiento a nuestro gran amigo y Directo, el Ingeniero Iván Villavicencio, guitarrista de Replika, por todo el fuerte trabajo que está realizando junto a nosotros para obtener un buen resultado en nuestro disco.


lunes, 16 de noviembre de 2009

Para lectores chiros


Antes de que lo que narre se vuelva una letanía berreada ya por Bukowski y por muchos otros autores, confieso que al igual que todos ellos, también viví días miserables donde mi objetivo diario era salir temprano de casa, olvidar el desayuno, olvidar el almuerzo y si era posible la merienda, caminar hasta el único sitio donde me sentía casi feliz y podía evadir la realidad: estudiante universitario, desempleado y estorbo de familia. Ese lugar era la biblioteca universitaria, ahí pasé mañanas y tardes leyendo con entusiasmo todo lo disponible y que me era imposible de comprar en mi situación. Ahí la vida pudo continuar.

Años después y por coincidencia mi trabajo se encontraría sobre la biblioteca que tanto frecuenté, en la que más de una vez me cabeceé del sueño y del hambre, ideé planes absurdos para salir de la pobreza y donde escribí muchos de mis primeros y mejores poemas (Complot ante el silencio surgió en este sitio). Desde entonces, con trabajo y dinero en el bolsillo, fue feliz a mi modo: entrando y saliendo con frecuencia de las librerías Sagitario y Científica, en los supermercados y sus secciones de lectura, acudiendo donde el pana pirata y su provisión de títulos precisos, preguntando hasta dar con las obras más baratas e interesantes en La Española…

Pero en estos días ante la imposibilidad de comprar nuevas obras, he vuelto al inicio de mis lecturas, al espacio gratuito que me permite prestar de uno a cinco títulos, autores nacionales que las librerías me niegan por los precios, autores internacionales en ediciones difíciles de conseguir. Llevarlos a casa donde el desayuno, el almuerzo y la merienda ya no son un problema, sino el caer (como ya lo hice en semanas de desesperación y decepción de lector) en las fauces de Paulo Coello (ligero) Yamile Humar (ridícula) y Deepak Chopra (insoportable).

Volver a la biblioteca que me acogió cuando el mundo a mi alrededor se derrumbaba, cuando mis zapatos soportaban horas de recorrido, y mi única esperanza era leer o desaparecer, es lo mejor en estos días que me cuesta escribir un poema, o abrir el libro en pdf de Paul Auster o de Stephen King, porque oscuridad y lectura no son compatibles.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El prejuicio hacia los skinheads


Como últimamente se ha hablado y escrito mucho en torno a los skinhead tachándolos de racistas, xenófobos, vándalos busca pleitos y agresores de rockeros. Me llamó la atención no escuchar de los quiteños Retaque líricas que hablaran de matar negros, rescatar la raza blanca y demás absurdos, sino más bien temas centrados en promover tolerancia entre las distintas razas y lograr una armonía social.
No fue hasta que finalizaron su participación (como una de las bandas invitadas dentro del cartel del
Portoextremo II, realizado el pasado 31 de octubre en Portoviejo) que logré conversar con Fabricio Domínguez, vocalista y voz trasmisora de los pensamientos e ideología de la banda.
No está demás agradecer nuevamente las facilidades para desarrollar todo este trabajo periodístico a la organizadora de este importante festival manabita, que en su segunda realización ha demostrado mayor profesionalismo.
En torno a Retaque, se trata de una banda formada desde 1996, en su discografía constan los trabajos:
Demoliendo el estado, Falsa ley, Renace la utopía y su última producción No habrá empate, no habrá indulto. Han tocado en distintos escenarios tanto nacionales como internacionales y musicalmente se los puede catalogar como punk antifascista.

¿Cómo consideran ustedes al skinhead?
Como la cultura de la sanación, como la cultura de las razas negra y blanca, de las culturas blancas de Inglaterra con la cultura negra de Jamaica. Fue una influencia directa de los negros jamaiquinos y ahí comienza la unión de esto de lo negro con el blanco y ver lo que nos une que es la música, los ideales de la clase obrera, trabajo, de la fiesta, de la diversión, el fútbol, las chicas.

Entonces ¿a qué crees que deviene el prejuicio por los skinheads a nivel nacional?
Venimos arrastrando ese prejuicio a nivel mundial, todo el mundo ve al skinhead como el ser nazi, el que lucha por la raza blanca y lastimosamente los medios de comunicación siempre quieren enfocar más eso porque, en Ecuador llegó lo mismo y también los medios de comunicación comenzaron a dar más prioridad y publicidad a los grupos fascistas que a los anti fascistas: Teleamazonas hizo un reportaje que dio fama al movimiento nazi y también medios alternativos comenzaron a victimizarse dando más fuerza al movimiento nazi en Quito. Entonces es lo que queremos frenar un poco y comenzar a hacer acciones educando a la gente y tratar de romper ese mito de que todo nazi es rapado; es un estereotipo que todo marca.

¿Cuál es su relación con el movimiento nazi, tienen alguna conexión con ellos?
No, ninguna, nosotros somos antagónicos a ellos, estamos contra ellos. No solo en contra del movimiento nazi como tal si no en contra de toda actitud racista, xenofóbica, homofóbica y de discriminación.

¿Más allá del contexto antirracista qué es lo que proponen en sus canciones?
Tenemos letras variadas, cantamos sobre lo que estamos en desacuerdo, como por ejemplo las últimas mentiras del gobierno, toda la farsa electoral que nos venden de la democracia, de las elecciones, del cuentito de que la patria es de todos. También cantamos cosas buenas: vivencias con los amigos de tardes buenas de futbol, de la lucha antifascista...


¿Se consideran una banda política o apolítica?
Política cien por ciento

¿En qué sentido?
Porque tenemos temas políticos y estamos dando un mensaje social o político. Somos apartidistas porque no estamos con los partidos de turno, estamos en contra de todos ellos sean de izquierda o derecha.

¿Cuál ha sido la aceptación de Retaque a nivel nacional?
En Quito ya tenemos tocando algún tiempo y estamos ahora con la gira del nuevo disco titulado No habrá empate, no habrá indulto. Presentándonos en ciudades a las que no habíamos ido, como Portoviejo donde nos hemos dado cuenta que mucha gente se sabe las canciones nuevas, y la verdad me sorprendió porque no hemos hecho mucha difusión del disco, ya que como no tenemos manager ni promotor.

¿Por qué canales o medios de comunicación se han difundido?
Por ahora los que nos están ayudando es radio La Luna con el programa No controles, nosotros con nuestro programa de radio in line Gente de OI y mediante las entrevistas donde se presentan. Pero hacer un material de “marketing” de la banda para promocionar a la banda no lo hemos hecho.

¿Qué tal aprecias el movimiento skinhead a nivel nacional?
Ahora está creciendo mucho, ojalá que no se desvíen por el lado del racismo y la xenofobia. Por ahí lo veo que se está incrementando con la presencia de la migración, mucha gente que viaja a España o a Inglaterra ya vienen con estas movidas, y ojalá se logre hacer alguna cosa unida y que no se separe de las otras escenas como el punk y el metal.

¿Cómo les ha ido con la nueva producción?
Bien. Hicimos el lanzamiento en varias ciudades del país, en Bogotá y seguimos dándole, las ventas siguen incrementándose. Afuera ya hemos vendido casi todo el material en especial en Francia y en México, nos siguen llegando buenos comentarios e invitaciones para tocar fuera del país.

¿Autoproducido o financiado por alguna productora?
Autogestión todo, trabajamos con la disquera Lucha libre de Francia, pero igual es autogestionado.

¿Cómo vez al movimiento rockero de Manabí?
Bien, he tenido muy buenas referencias del movimiento de acá. Veo que es un concierto que está bien organizado, buen sonido, nos han tratado bien.

El mensaje para el movimiento rockero manabita
Que sigan unidos

lunes, 9 de noviembre de 2009

Mortuum: “No estamos más doom”


Una de las bandas que más llamaba la atención en el cartel del Portoextremo II, realizado el pasado 31 de octubre en Portoviejo, era sin duda Mortuum. Melódicos, melancólicos y también agresivos, su show fue uno de los más aplaudidos de la noche, su puesta en escena (donde su vocalista lucía trajes alusivos al clero católico) llamó la atención, logrando que quienes por primera vez los escuchaban se engancharan inmediatamente.
No necesitan mucha presentación: provenientes de Atuntaqui, son una banda de reconocimiento nacional que desde 1996 vienen trabajando en un estilo particular que va desde el doom hasta géneros más extremos cercanos al black. Sus trabajos son
Dominius Joshep, Dominus Mortuum y Bajo el manto de la crueldad. Su participación en el compilado Ecuador subterráneo II (2000) logró que se dieran a conocer en todo el país.
Brevemente conversé con Cosme Yépez, vocalista, para conocer las nuevas de la banda. No está demás agradecer las facilidades para desarrollar esta entrevista a la organizadora de este importante festival manabita, que en su segunda realización ha demostrado mayor profesionalismo.


¿Cómo les ha ido en la distribución de El manto de la crueldad?
La distribución fue muy buena, se agotaron todas las copias en un lapso muy corto, ahora estamos viendo si sacamos un nuevo tiraje.

¿Han seguido el mismo concepto lírico de los anteriores trabajos?
Las líricas son todas iguales, el estilo también, la técnica ha mejorado mucho.

Verlos en vivo me ha dado la impresión de que están más doom ¿por qué?
No estamos más doom, estamos igual que los anteriores trabajos, si no que con un sonido más fuerte. No ha variado el estilo, las partes rápidas, los arpegios, los acordes que nos acompañan siempre estarán con nosotros.

Háblame un poco de la puesta en escena de esta noche: trajes tipo sacerdote, no negro, sino de colores y uno blanco ¿cuál es el significado?
Se utiliza los trajes según las letras, lo del sacerdote no va contra la religión si no acerca de un amigo mío que falleció sin creer en la religión, en ese sentido se escribió Hay amor sin Dios.

¿Cómo considera Mortuum la totalidad de su concepto lírico?
Las líricas son totalmente vivencias propias de cada integrante que se les plasma en una letra y canción para inmortalizar lo que hemos vivido.

Es la segunda vez que vienen a Portoviejo ¿cómo ven el movimiento que los ha acogido esta noche?
Es la segunda vez y hemos tenido una buena cogida, un buen público más extremo que la vez anterior. La gente ha coreado nuestros temas y estamos felices por eso.

Sin duda ha ayudado la página web
Claro, la página web es la que más está al tope promocionando el disco, los videos que se ha tenido en vivo y pronto estaremos también promocionando el video de Mortuum.

¿Qué programa la banda para el 2010?
Estamos preparando la gira de los 15 años de Mortuum en 15 ciudades, el nuevo disco, el recopilatorio y la nueva reedición de Bajo el manto de la crueldad.

¿Recopilarán los primeros trabajos?
Vamos a hacer un recopilatorio con los primeros demos, los temas que más se acoplan al público.

El final para los rockeros de Manabí seguidores de la banda
Un saludo muy especial a la gente de Manabí y la costa ecuatoriana que han estado apoyándonos siempre en nuestros conciertos. Mortuum les saluda a todos, muchas gracias por el apoyo.


jueves, 5 de noviembre de 2009

Basca


No puedo engañarme, me es imposible hacerlo, no cuenta que todos a mi alrededor coreen sus temas, giren en un mosh que simula un linchamiento, alcen sus manos y representen esa llamada cabeza del “diablo”. Pero es verdad estuve con ellos, canté sus canciones, les seguí la pista hasta que en el camino se interpuso el doom y con ello nuevas bandas, mejores emociones, una mejor identificación. Entonces llegó el final.

Basca es una banda cuencana que tiene su gente, no solo en Manabí si no en todo Ecuador, además de una sólida carrera de 20 años con más altos que bajos. Sus letras conviven en los diálogos de muchos rockeros, su actitud heavy es la mejor amiga de quienes crecieron con ellos y de quienes han empezado a engancharse con su historia que es su música.



Los respeto, pero entre respeto y gusto hay un camino bloqueado, muy separado y sin mejora. Ya no me emocionan sus temas sociales, o aquellos donde nos reflejan, y sacan la cara en nuestra defensa (Ándate, sin duda es un tributo a cada rockero del planeta). Prefiero nuevas propuestas y dejar que sean otros (tal vez el público que los acompañó el pasado 31 de octubre en Portoviejo) los que griten su nombre, pidan los temas que se saben de memoria, corran apresurados a meterse en el mosh porque la banda ha empezado el tema que estuvo con muchos de ellos desde adolescentes.

Aún conservo un casete pirata (tal vez dañado e imposible de escuchar) con varias de sus primeras canciones, el recuerdo de mis amigos de barrio soltándome sus temas en cada borrachera. La banda estuvo conmigo, pero ya no, ahora es parte de una comunidad cada vez más valorativa en sus artistas, los que han ganado el respeto necesario para moverse en el país y saber que siempre frente al escenario, en esa escandalosa oscuridad, habrá decenas de cuerpos forrados en camisetas negras, manos en alto, y un nombre aún vigente (recordándoles la rabia contra el sistema opresivo y decepcionante): ¡Basca!


jueves, 29 de octubre de 2009

"Poetas"


Hay palabras que continúan siendo imposibles de asociar: poetas y poesía, en una ciudad tan limitada en el campo literario como lo es Manta. Hay muchos, exceso de ciudadanos que se han titulado de poetas, y lo que para muchos es un síntoma de que se está creciendo en la lírica para mí no lo es, es un engaño, una farsa ridícula que no se desmiente porque ha venido gestándose desde hace muchas décadas atrás.

No hay muchos poetas, esa es la verdad, pero si hay muchos ciudadanos que erradamente sus amistades han tildado como tales, que son invitados con hartazgo a recitales, que cada vez se atreven a publicar sus cositas ingenuas y también ridículas con el afán de aportar “culturalmente” a la ciudad.

Son estos mismos ciudadanos y ciudadanas, a los que el título de poetas les queda grande, por ello mejor reconocerlos por lo que son: ingenieros, abogados, licenciados, doctores, profesores…

¿Que por qué vuelvo otra vez contra esta gallada influyente en una ciudad precisa en el crecimiento de su teatro y danza, pero decadente en su poesía? Porque el martes pasado, en un acto de masoquismo, me volví a juntar con ellos (la última vez fue en el 2005), compartí su escenario, soporté sus cursilerías, aplaudí sus rimas y reí de sus “ocurrencias”.

Desde el martes no he dejado de pensar que tal vez la poesía y yo, en una ciudad tan estrecha como esta, no deberíamos juntarnos. Que la credencial de poeta debería dejárselas. Porque la energía de hace ocho años ya no es la misma que me circula, persiste el desencanto; y el saberse abandonado entre ciudadanos que reconocen a la poesía como esa cosa deforme que ellos han construido y que se mueve, atrapando a la juventud, solo decepciona más.

Desde el martes me volví a prometer (y esta vez espero cumplir) no aceptar una invitación donde la poesía sea una broma de mal gusto, donde estos ciudadanos y ciudadanas se atrevan a decirse poetas. Es mejor continuar leyendo para una docena de amigos, que para ese público detestablemente feliz al que estos ciudadanos y ciudadanas para su bien han mal acostumbrado.

viernes, 23 de octubre de 2009

Rock y vestimenta


¿Por qué vestir de negro y no de rosa? ¿Por qué volverse un masoquista fúnebre paseando al aire libre y en días soleados? ¿Por qué en el supermercado, en los viajes familiares, en el trabajo, en casa de tus suegros y con tu pelada no variar con colores más vivos todo ese repertorio de camisetas negras? Porque así como los raperos necesitan su ropa ancha y gorras, y las tecnocumbianderas sus minifaldas y tangas estrambóticas, así el rockero necesita su vestimenta negra para identificarse y reafirmar su identidad.

Lo negro no es solo la oscuridad y maldad que muchos creen ver, la invocación inacabable de un rito viviente, la trasgresión estética en medio de la ensalada colorida de la sociedad, es algo más que tiene su base en el duelo social que provocan muchas cosas con las que no se está de acuerdo. Es el reclamo apacible, pero de onda significación, que circula en contra corriente en un mundo muchas veces distraído en la frivolidad de las modas y sus colores. Es ese estar fuera de onda, estancado, enraizado en una comuna global reticente al cambio.

¿Pero se deja de ser rockero si se viste de colores? No. A pesar de ser la vestimenta negra una de las características más visibles de reconocimiento de un rockero, esto no lo es todo para reafirmar su identidad. Porque el rock se lo vive interna (actitud) y externamente (vestimenta). No siempre el tipo que aparezca en un concierto todo de negro será el más rockero, y contrariamente el tipo que viste de colores a veces sí lo es.

La vestimenta negra en algunos podrá ser el disfraz para conciertos, el recurso de aparentar entre otros y no desencajar (evitando el prejuicio y la exclusión), un símbolo de rebeldía al que se pretende llegar, pero para muchos, esa masa que se esparce velozmente en todo el planeta, siempre será una parte normal de su existencia, su identidad evidenciada y asumida con orgullo.

martes, 20 de octubre de 2009

Una antología necesaria pero incompleta


La última vez que vi a Carolina Patiño fue a inicios del 2007, en Guayaquil, su ciudad. Meses después un amigo cercano a ella me escribiría al messenger que justo ese día y en esos instantes se realizaba su funeral. No le creí, el tipo era un bromista al que no debía creérsele nada. Me despegué de la computadora y corrí a las cabinas telefónicas más cercanas. Augusto Rodríguez, su novio y mecenas, me confirmó lo peor.

Dos años han pasado desde este trágico suceso. Dos años en que la obra de Carolina se ha difundido en más espacios dentro y fuera de Ecuador. Te Suicida (2008), su libro póstumo confirmaba -junto a su primera obra Atrapada en las costillas de Adán (2006)-la intensidad de su poesía.

Ahora me encuentro con esta Antología poética (CCE, 2009) que no le hace justicia a toda su obra: primero porque está incompleta y segundo porque se debió incluir un estudio exclusivo (sí, Fernando Nieto Cadena es, además de un poeta original, un crítico excelente, pero hubiera sido interesante conocer otras lecturas). Entiendo que el propósito de Augusto, como responsable de esta edición, es la de acercar la totalidad de la poética de Carolina a cuantos más lectores se pueda, perdurarla en la memoria de quienes la conocimos y de quienes no.

Como lector seguidor de la obra de Carolina esperé una antología más profunda en su concepto analítico (sin duda las colecciones de Antares me han mal acostumbrado) y más humana (acercándonos a la autora, a su vida, conflictividades emocionales claves en su obra, etc.). Esperemos en algún momento encontrarnos con esa ANTOLOGÍA para bien de las nuevas generaciones de lectores que deberán, obligadamente, conocer a esta importante poeta de nuestro país.

lunes, 19 de octubre de 2009

Revalorizando el rock ecuatoriano


Alonso, un gran amigo de Pedernales con el que ahora solo me encuentro en conciertos, me escribe preocupado de que los contados rockeros de su cantón prefieren espectáculos gratuitos a tener que pagarlos, que no hay valor para los artistas metaleros, que estamos de bajada, que valen todos esos pelafustanes tres atados…

Estoy de acuerdo con él: estamos mal, agobiados por una crisis no tanto económica (que continúa y cada vez se torna más desesperante para muchos) si no valorativa e irrespetuosa. Los músicos rockeros (ecuatorianos y de provincia, porque si globalizáramos el tema nos daríamos un estrellón al referirnos a bandas como Iron Maiden, Metallica, Megadeth, Slayer y toda esa élite privilegiada que agota taquillas) aún no alcanzan el estatus de artistas, su trabajo musical no es reconocido como tal: como una labor a la cual se le ha dedicado el tiempo necesario para construir no bulla si no toda una identidad capaz de retratarnos, de hacer del rock no un conjunto multiforme (punkeros, hard coreros, black metaleros, death metaleros, góticos, etc.) y problemático (alcohólicos, drogadictos, “satánicos”, etc.), si no toda una cultura central -rock, su esencia- que gana terreno en Ecuador.




Es a falta de desarrollar esta valoración en la población rockera nacional que los síntomas del quemeimportismo aparecen para entorpecer el avance de una cultura más sólida en sus objetivos de expansión: demostrar que más allá del mosh, de los saltos e insultadas sobre el escenario habitan propuestas sociales, sentimentales, fantásticas y arcanas, que a partir de la realidad nos ofrecen un mensaje (el que lastimosamente casi siempre pasa desapercibido). Sí, los conciertos gratuitos son una acertada forma de acercar más a los artistas rockeros con su público, de intentar que aquellos ciudadanos y ciudadanas que deambulan sin un estilo de música puedan sentir suyo, esa parte de sí errante que les faltaba, al rock.

Los espectáculos públicos son necesarios en nuestro país, sobre todo cuando una considerable población rockera de Ecuador la conforman jóvenes desempleados y aún mantenidos por sus padres, que ven en cada presentación gratuita de sus bandas la oportunidad esperada para confirmarse como rockeros (la socialización entre similares se vuelve necesaria en su crecimiento dentro de esta cultura).


Pero los conciertos gratuitos no lo son todo, porque así como respetamos al artista rockero y valoramos su trabajo mediante la compra de su demo o disco, asimismo debemos considerar el pagar por apreciarlos. Saber que nuestra entrada no logrará que las bandas se dediquen exclusivamente a la música, pero que tal vez sirva para alentar su capacidad creativa, su entrega en el escenario, y sobre todo hacer que se mantengan activos, que no renuncien a su existencia.

Conciertos gratuitos sí, pero negarnos a los pagados jamás. Nuestro movimiento a nivel nacional, nuestras bandas, nuestra identidad dependen del aporte que podamos ofrecer; el pagar una entrada para reconocer y valorar a nuestros músicos en vivo nos compete a todos.


lunes, 12 de octubre de 2009

El cine bajo tierra

Hace dos años, cuando compré por curiosidad cuatro películas en un solo dvd, sabía a lo que me metía: sicariato, sangre, lo rural como espacio geográfico recurrente, tramas simplonas y acción cruda. Había dado con el cine chonero, el de títulos sencillos (Avaricia y Sicarios manabitas) y misteriosos (El cráneo de oro y El destructor invisible), el de diálogos comunes, actores estereotipados, y luchas cada vez más increíbles y divertidas de aceptar. Ese era el cine chonero: facilón en sus tramas, pobretón en sus efectos especiales y exagerado en sus personajes (clones de Bruce Lee, ninjas ochenteros, y la sensiblería sirviendo de alimento en abundancia).

Acepto mi prejuicio inicial (el mismo que persiste en quienes por primera vez empiezan a llegar a este cine) la lectura desde la costumbre de un cine ecuatoriano de calidad, de ayuda estatal, de facilidad para difundirse en los medios de comunicación y distribuirse en el país. Ese cine me evitó apreciar estos productos desencantados, arriesgados, originales en sus necesidades (equipos y formación en materia cinematográfica) y sobre todo famosos en el estrato popular de nuestro país.

Mi primer paso, alejado del prejuicio, lo di gracias a unas amigas que me solicitaron les ayudara con su tesis, que precisamente trataba sobre este cine. El segundo y definitivo paso lo he dado junto al libro Ecuador bajo tierra, videografías en circulación paralela (Ochoymedio, 2009) de Miguel Alvear y Christian León, un trabajo que profundiza no solo en el aparecimiento y fenómeno en ventas del cine manabita, sino del producido en otros espacios geográficos de Ecuador, ese cine empalagoso, cercano a la realidad marginal de nuestro país, que no ha tratado de esconderse sino que contrariamente ha salido del closet, para calar con éxito en una considerable población de seguidores.

León y Alvear nos ofrecen un trabajo que se desarrolla en dos vías: una académica, que busca con insistencia el refuerzo teórico, el análisis exhaustivo del crítico serio en su oficio pero no cerrado en el entendimiento de productos hechos fuera de la esfera cinematográfica nacional, desconocido por cineastas de peso, ignorado en las salas comerciales; y otra más anecdótica, que se relaciona con cada uno de los mentalizadores de este cine, con sus vidas y tragedias que los llevaron de una u otra forma a retratar los problemas de su entorno y retratarse a sí mismos en sus miserias.

Libro que, por surgir de cineastas, no se presenta como el típico estudio formal y aburrido al que muchos autores nos han torturado (y en el que al principio creí enfrentarme), sino que es dinámico, visual y atractivo en su diseño. Reforzando sus planteamientos conceptuales con fotogramas de estas películas, buscando en el testimonio de los cineastas criollos un mejor entendimiento de su arte (aunque León explore más allá de los objetivos propuestos por estos realizadores) y mostrándonos a los implicados en la red de distribución y comercialización de este cine informal que a pesar de sus deficiencias se mantiene con éxito en un mercado que lo consume con avidez.

Para quienes hemos estado al tanto de este proyecto investigativo, varios de los textos de Alvear nos serán conocidos, algunos de estos ya publicados con anterioridad en el periódico del Macc cine, no así los de León (parte medular de esta investigación) inéditos y necesarios para entender este cine que ha estado cerca a nosotros y que no hemos querido ver y valorar.

El que a esta investigación la acompañe un dvd conteniendo dos películas (Sicarios manabitas y Antun Aya) entrevistas a los realizadores, trailers y video clips, refuerza el trabajo documental y crítico que representa en su totalidad la obra. Así este libro se vuelve urgente en la comprensión de este cine que ha esperado demasiado entre las sombras; su momento de ir más allá de los puestos de películas piratas ha llegado, eso nos dan a entender sus autores, eso esperan sus implicados y eso ansiamos como espectadores.


lunes, 5 de octubre de 2009

A mover cabezas

Aneurisma

El rock y metal en Manta siguen dando seguros pasos, enquistándose en la ciudad, al igual que lo han hecho otras manifestaciones culturales de mayor aceptación como el teatro, la danza y la literatura (¿poetas y narradores aceptados por acá? esa mentira nadie se la cree pero con algo hay que rellenar esta nota). Por fin las autoridades locales están entendiendo que el rock es más que solo tipos de mechas largas, vestidos de negro, acompañados de una chela, moviendo el cuello al compás de un ritmo indigerible (aunque también se lo haga con bandas sopas); que no tienen nada que ver con los regetoneros (por si se nos tacha de promover movimientos corporales obscenos) y menos raperos (por si nos fichan de pandilleros); que lo nuestro (lo reafirmo) es otro dato, más profundo y rebelde, antimoda (dedicado a los emos que pupulan sin rumbo en la urbe) y entregado a mantener a flote todo un movimiento en crecimiento porque sabe hacia donde va.



El año pasado se organizó La Gala del rock, fue un borrador bien hecho de lo que a partir de este año, esperamos todos los rockeros locales, se institucionalice anualmente dentro de la programación de Octubre Mes de las Artes, las fiestas que la municipalidad local promueve. Este 2009 la organización ha cambiado de manos, pero la energía continúa igual. Las bandas que participarán en este concierto son: Misery, Réplika, Aneurisma, Struiatus y Estela Medusa, que debutará (por Manta), Barbarie (por Portoviejo) y El destierro (por Guayaquil). La esperanza es que en los próximos años se incorporen bandas nacionales de peso y trayectoria que puedan darle mayor realce a este concierto.

Por el momento las bandas siguen ensayando, preparándose para destacar en sus presentaciones, algunas calentando para lo que se viene el 31 en Portoviejo (Porto extremo II que tiene como cabezas de cartel a Basca y Mortuum) y otras para lo que será el lanzamiento oficial de su trabajo (Aneurisma y su Army of acopalipse). La prensa especializada (Marfuz y Radio shock) cubrirá el evento, además se hará el pre-lanzamiento de Marfuz # 13 que cumple ocho años de informar a la comunidad rock metalera manabita y nacional.

Mísery

Así que todos los rockeros y metaleros mantenses y manabitas (y si hay turistas mejor) dense una vuelta el próximo viernes 9 de octubre en la Plaza cívica, el concierto empezará a las ocho de la noche. Pilas que las cámaras metaleras estarán registrando las actividades para promocionar el rock local a otros espacios.

Réplika




miércoles, 30 de septiembre de 2009

La peor historia de un cañero

Todo empezó cuando era pelado, quince, tal vez dieciocho, no tenía mucho que hacer por la vida, es más la vida se centraba en puntos específicos y poco productivos: los panas de barrio, el rock que se conseguía sufridamente, caminatas nocturnas en busca de peladas a las cuales tirarles los perros y las salidas a fiestas (sí, también estuve en ese ambiente) donde más panas de otros barrios nos esperarían.

La primera vez que sentí ese agrio sabor no lo tengo presente, pero sí las múltiples veces que sus efectos me atraparon. Nunca fui el mejor borracho entre mis amigos, porque mientras otros recién se “embalaban” y “picaban” yo era un trapo arrinconado en cualquier rincón sacándome la mugre conmigo mismo. Las historias son largas y lamentables, menos para los que las disfrutaron con la carcajada adherida.
Debí haberme reformado hace años, ser un borracho decente que aguante hasta que todos lleguen al mismo nivel, pero no, sigo siendo la vergüenza de muchos, el tipejo que con la saliva de otro empieza a babear hasta quedarse ruco en alguna vereda o en el mejor de los casos el mueble de la casa de algún pana, el que no llega a quedar bien con su suegro después que la botella de Grant's William se acaba y viene la Caña manabita o el botellón de tres litros de currincho, el que debe servirse de su mujer para que lo arrastre hasta su cama y no quede en medio camino estorbando la decencia. Ese soy, el peor manabita que no puede figurar de bebedor consumado sino consumido.

Y a pesar de todo no me avergüenzo, no nací para ser el mejor bebedor, o el mejor cañero de la ciudad. Y esta política la demuestra cada vez que puedo en los conciertos donde asisto, las fiestas y compromisos familiares, chupas laborales o improvisos decadentes de panas decepcionados. Ahí estoy, apoyando, poniendo el hígado y los riñones a la causa destructiva, pero siempre fallando, quedando inconcluso. Eso, estancado y sin conclusión de mejorar la imagen del peor entre los peores.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El regreso del trompo


A Samuel, cuando lo alcance la moda

El trompo jamás fue mi juego favorito, de niño siempre preferí cosas más arriesgadas como caerme de cabeza, de espalda o nalgas al intentar dominar una bicicleta, una patineta o un par de patines. La moda del trompo nunca me llegó, me mantuve a salvo. Pero no por mucho tiempo, porque el trompo siempre vuelve.

Han pasado tal vez cinco años, no lo había vuelto a ver cerca de mí, nadie recordaba sus trucos, los niños tenían cosas mejores que hacer como ver a Ben 10 en la televisión transformarse en algún alienígena de nombre raro, desgastarse en una lucha casi interminable en una obra surrealista de Play station, o como otras generaciones de niños volver a reírse de los chistes aburridos de El Chavo del 8.

Ha vuelto, lo vi nuevamente hace un mes en las manos de un pequeño vecino que torpemente me recordaba a mí, para entonces era todo un caso crónico quiñando constantemente su juguete recalentado. Ahora un mes después el trompo se ha multiplicado en docenas invadiendo las escuelas y barrios de la ciudad.



Un repetitivo “eres picado” me saca de mi casa, en el callejón cuatro niños, entre ellos mi vecino, disputan una competencia fugaz. Todos conocen el trompo y sus trucos, todos son expertos en su medida.

Isaac Véliz (7 años), mi vecino, dice saber más que el resto, me habla del “tira y jala”, del “dormilón”, del “baile en la mano” como si fuera su lección oral. No le paro mucha bola hasta que comienza a demostrármelo, entonces SÍ que le creo, con todo y su lámpara de ser el mejor. “Solito aprendí, solo practicando” me cuenta entrecortado mientras corre tras el trompo en el aire para hacerlo posar en su palma derecha.

Alexander Bonilla (8 años) le sigue, sabe los mismos trucos, pero es más veloz, yendo y viniendo con su juguete dando vueltas en el aire, recorriendo un puente delgado construido con la piola. “En mi escuela nadie me gana, a todos los apaleo” le dice a sus amigos y les suelta con toda su fuerza el veloz trompo sobre los suyos.

Las cosas han cambiado, los trompos de madera son objetos clásicos, el plástico también atrapó a este juguete, que luce colores vivos y distintas formas, y un precio cómodo para su masificación.




“Dale Manuco, cara de tuco” le dice Isaac a Manuel Holguín (10 años), que lía su piola rápidamente sobre su juguete morado, luego lo lanza y falla, la piola es un problema, tal vez la técnica, siempre hay excusas para no hacerlo girar como se quisiera. Y mientras intento aprenderme, de tanta observación, los movimientos de sus manos, Joel (7 años, que jamás entendí bien su apellido) lanza su juguete sobre los adoquines del callejón, baila a lado de mi pie derecho y luego se desvanece en una grieta repleta de arena.

Les digo que antes de que continúen jugando me regalen una foto de los cuatro, que los haré famosos en la prensa, que tal vez los haga publicar en un libro, o los difunda en internet. Se emocionan, me alisto, los atrapo en la pantalla de mi cámara, luego los sigo en sus peripecias. Liar, lanzar, protestar, volver a liar y lanzar hasta conseguir el éxito. Todo he fotografiado.

¿Hasta cuándo seguirán jugando al trompo? Le pregunto a los cuatro, “siempre, nunca me cansaré”, “¡uf! hasta grande” me dicen coincidiendo en sus respuestas, ignorando que este juego se irá o los aburrirá. Quizás el nuevo álbum de Dragon Boll Z les interese más, tal vez alguien como yo les cuente sobre patinetas y patines, a lo mejor (y si la crisis lo permite) consigan Monopolio Ecuador y cambien las tardes soleadas del callejón por una sombreada sala donde una tabla, un dado y una historia complicada de compra, venta y embargues los hará olvidar ese objeto que hasta hace poco veían girar y salpicar trozos de plástico.






miércoles, 16 de septiembre de 2009

El amor y la soledad desde dos polos


Rossana es una psicóloga, una intelectual que todo pretende teorizar: la existencia, el amor, el desamor, la soledad. Una lectora y también escritora, la típica mujercita formal y antifemenina a la que la razón y seriedad pretenden sepultar. Es lesbiana, pero además de su ex pareja y su mejor amiga, nadie más lo sabe. Es una escritora que analiza al matrimonio entre un hombre y una mujer como base fundamental de la familia.

Su mejor amiga es María Rosa, es todo lo contrario: mujer corriente, coqueta, muy femenina para los hombres, resbalosa, casi una perra (para los que busquen una idea más precisa), obsesionada por la preparación de un soufflé, por el amor, abandono y desamor de su esposo.



Ambas son las representantes del amor desde dos faces: el heterosexual y homosexual, que conviven en este melodrama del grupo teatral de Portoviejo Contraluz que ha titulado Soufflé de rosas. Una obra cargada de clichés y prejuicios que buscan acertadamente mostrarnos un campo conocido: la homosexualidad, su aceptación y convivencia.

Rossana (Melissa Muñoz) y María Rosa (Juana Rosa Zambrano) brindan a los personajes toda la carga emocional necesaria para debatirse entre amigos, pacientes y lectores (Roxana) y esposo, madre y amigas (María Rosa). Problemática desesperada donde el amor -del tipo que sea- intenta ser el ultimátum para el dolor existencial. Donde el silencio y los secretos no pueden mantenerse ocultos y se exponen en el peor de los circos: la televisión (mediante un talk show que devasta al personaje gay y lo arrastra al juego de la contradicción)




Entonces los símbolos como un paquete de barajas (representación de que ambos personajes juegan por el amor) un ramo de rosas (signo arraigado del amor y la esperanza) un soufflé (el cambio y la superación individual) vuelven a la trama fácil en su desarrollo y sencilla en sus elementos discursivos: un alegato en defensa de vivir como mejor le plazca a una, a elegir el tipo de sexualidad que desee.

Obra entretenida (que sí, no escarba tan a fondo el tema del amor homosexual desde lo lésbico) que nos invita a reflexionar, que en momentos claves nos escupe los prejuicios que mantenemos ocultos y listos para soltar y que deja ver aún la influencia de sus maestros La Trinchera.

Las fotos son cortesía de Francisco Camacho.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Esa blasfemia llamada Legión




Los conozco desde el 98, cuando los vi por primera vez en mi ciudad, entonces era un pelado, entonces ellos representaban toda la maldad acumulada que jamás había visto por estas tierras grounge y alternativas. Ellos fueron los culpables de que los panas de mi barrio decidieran aliarse a las huestes de Deicide, Morbid Angel, Death, Cáncer… para dar el paso a terrenos más “malditos” y “satánicos” (según la visión preocupante de padres y vecinos).

Desde entonces seguí la pista de Legión (portovejenses y manabitas sobre todo), conseguí su primer promo, luego el demo que los volvería una leyenda dentro del underground nacional Ocaso de la luz, después entusiasmado no paré de escuchar por un buen tiempo los temas incluidos en aquellos recopilatorios insignes del metal ecuatoriano: Ecuador subterráneo II (en el I participaban algunas de las bandas a las que también guardo respeto), después llegó el silencio para ellos, tres miembros se alejaron por distintas causas y cuando se creía que la banda sería un referente para nuevos proyectos aparecen con el Promo 2006, donde nos demostraban que aún había más fuego que necesitaba arder.


Han recorrido casi todo el país, tocado en distintos espacios, compartido escenario con significativas bandas Latinoamericanas, formado parte de un comercio pirata (tazas, gorras, camisetas, etc. del que no han recibido los réditos que les correspondería) publicado su biografía oficial (Legión: década pagana, lo que es considerado el primer material impreso de una banda en el país) y aún siguen, embarcados en perdurar su metal, por eso recientemente me hicieron llegar el promo avance Evocación del mal (del que se puede leer una reseña en www.radioshockonline.com) con el que presentan dos temas que serán parte de su primer disco oficial.

Como todo trabajo musical ha demandado esfuerzo y dedicación, y para Legión muchos años de madurez, de probar con varios músicos hasta dar con la alineación precisa, lo que sin duda le permitirá reafirmar su obra en los múltiples escenarios a donde llegarán.



Así como desde el inicio, cuando los vi en un concierto local dentro de un colegio, sigo prendido a su música, creyendo (al igual que una inmensa legión) que se trata de la banda más importante de Manabí y una de las sobresalientes del Ecuador metalero. Escuchen su nuevo trabajo y sabrán que no me equivoco.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Cine manabita bajo tierra


El reciente número (97) del periódico Ocho y medio, que por acá nos llega mediante el Macc cine, está reconfortante. Sí, por fin se está haciendo justicia con ese cine subterráneo realizado en distintas provincias y que solo se puede conseguir en los puestos piratas de cualquier parte. Es revelador este número que muestra a distintos productores y realizadores haciendo cine con presupuestos mínimos, conocimientos básicos de la materia y unas inmensas ganas. Así han funcionado muchas cosas en el país.

Me quedo con la entrevista a los cineastas choneros Fernando Cedeño (uno de los duros en aquel film popular llamado Sicarios manabitas) y Nixon Chalacamá (el Bruce Lee criollo -por sus actuaciones de lucha- que el mes pasado estuvo presentando en el Macc su película Tráfico y secuestro del presidente), con el informe de Miguel Alvear sobre el proyecto “Ecuador bajo tierra” (que presentará en Quito una muestra de este cine underground) y el acertado análisis de Patricio Burbano.




Cuatro películas Made in Manabí llegarán a Quito (que es como decir la cúspide de un trabajo nacido, sufrido, y desarrollado en provincia) Sicarios manabitas, El destructor invisible, Tráfico y secuestro del presidente y Barahunda en la montaña. Ahora lo malo es que estas mismas películas no tendrán su espacio en la cartelera local, me refiero a que en el mismo Manta (y por lo tanto Manabí) no se podrán ver estas obras. Es verdad que las dos primeras (Sicarios… y El destructor…) son best seller en los puestos de películas piratas y que una considerable población las ha visto, pero las dos últimas tal y como nacieron permanecen: subterráneas y desconocidas.

Lo que me hace recordar el trabajo de dos amigas titulado El cine en Manabí: una utopía con bases, que aparece en el próximo número de la revista libro Cyberalfaro, y que precisamente trata el tema de la fallida distribución nacional para películas de esta clase. De cómo se ha venido haciendo cine de bajísimo presupuesto y también como estos realizadores han encontrado las puertas cerradas en las salas que precisamente deberían darle el respaldo necesario.

Habrá que esperar hasta que la muestra de cine “Ecuador bajo tierra” se realice y nos enteremos del éxito o fracaso de las propuestas fílmicas. A que los trabajos investigativos en torno al tema empiecen a circular. Y sobre todo saber si las expectativas de estas obras calaron o no en el público.

Los fotogramas pertenecen a las películas Barahunda en la montaña y Un hombre y un río, cortesía de Carlos Quinto Cedeño.


jueves, 3 de septiembre de 2009

Soufflé para la tarde


Hace un buen rato que le sigo la pista (no tanto como en verdad quisiera) al grupo de teatro Contraluz, nacido en la UTM (Universidad Técnica de Manabí) y que de a poco va ocupando un lugar propio entre los otros dos exponentes representativos de la provincia: La Trinchera y Palosanto.

Tengo el privilegio de ser pana (de conversaciones, chupas y amanecidas) de una de sus integrantes, con quien al parecer me ha faltado más compromiso con su arte, puesto que la última vez que se presentaron en la ciudad no pude ser uno de los espectadores. Pero ahora no, estoy listo, armado de grabadora y papel para tragarme por entero el Soufflé de rosas (una obra a la que la inexistente crítica de Manabí no le ha dado el merecido trato) que presentarán a las 5 PM en la Sala de conciertos de la ULEAM.

Tengo unos datos breves de la obra: escrita por el dramaturgo guayaquileño Cristian Cortez, dirigida por Nixon García y Rocío Reyes. Y sobre todo que se trata de una obra galardonada con el Premio Nacional de Dramaturgia.

Mejor será que de deje de intentar analizar algo que aún desconozco y me vaya de una a ver la obra, tal vez mañana ya tenga qué decir. Aunque tal vez tenga demasiado que decir, porque en la noche Malayerba nos presenta nuevo trabajo y eso es otro acontecimiento para no dejarlo a un lado.

lunes, 31 de agosto de 2009

Los Pescados, todo un referente

Es bueno ser parte de acontecimientos que marcan la historia de una ciudad, que se vuelven desde el momento de su desarrollo en todo un antecedente al que nos aferraremos, para que nuevas propuestas musicales ocupen los mismos espacios y cuenten con las mismas oportunidades.

El rock en Manta ha dado importantes y seguros pasos en su desarrollo, en su propuesta más allá del cliché y el prejuicio de caos y autodestrucción que tanto se le culpa (tomamos, sí; fumamos, sí; nos aceleramos a veces, sí; pero somos más que eso). Los rockeros locales han demostrado ser organizados en sus actividades, dejando a un lado el absurdo encasillamiento de rock “suave” o “duro” y volviéndolo uno solo, con la variedad de forma pero con la misma esencia.



La presentación de los portovejenses Los Pescados (viernes 28 de agosto) en el Macc cine es una muestra de que el rock manabita cuenta con escenarios precisos y dignos para cualquier agrupación que demuestre talento y constante trabajo. El público ha entendido esto (por lo menos esa fue la impresión por la heterogeneidad de asistentes: desde profesores universitarios, pasando por rockeros veteranos y jóvenes, hasta los noveleros que por primera vez se acercaban a la banda).

El concierto no fue lo que se esperaba, superó las expectativas. Reafirmó a Los Pescados como una banda que sabe meterse en el bolsillo al público con cada canción soltada. Sus letras son las que nos rebotan dentro, castigan, alivian; sus ritmos los que nos producen movimientos de cabeza. Dos tipos desgarrándose, lanzando jirones de sus vidas, en cada canción, logran lo que toda una orquesta no puede: cautivar a una legión que se identifica con cada palabra y oración. Con esas historias que al fin y al cabo nos pertenecen.

No somos siameses (EP que se presentaba) no pierde el feeling de El año del pescado, pero hay más trabajo y entrega. Más espinas y escamas; más arena y mar. Varios, sino todos, de estos temas se volvieron -el pasado viernes- las canciones de cabecera, así como lo han sido (para algunos, y me cuento) Virus, Todos te miran, Verte y Superhéroe.
Las fotos son cortesía de José Márquez.