miércoles, 29 de febrero de 2012

ARENA ROJA (SEXTO ACTO-Fin)



El hombre no es más, por consiguiente, que disfraz, mentira e hipocresía para sí mismo y ante los demás. No quiere que se le diga la verdad, y evita decirla a los otros; y todas estas disposiciones, tan alejadas de la justicia y de la verdad, tienen una raíz natural en su corazón.
PASCAL

Cada animal deja vestigios de lo que fue; sólo el hombre deja vestigios de lo que ha creado.
Jacob Bronowski


Viste, sí, viste aquello que se había mantenido oculto.
Las oportunidades perdidas y todo aquel asunto de las sensaciones de 1982 hasta 1984.
Buscaste febrilmente una hermandad sin clases sociales y este era tu documento más político, más perfecto, habías leído mucho a Toqueville, Malthus, también habías tenido una visión en el desierto de Engabao y te convertiste en un maldito prehomínido y habías corrido desnudo, como loco, persiguiendo un chancho y lo asaeteaste y lo remataste con una gigantesca pedrada sobre los sesos calientes desparramdos sobre la arena del desierto.

Pero luego vino el accidente y te inhibiste de todo contacto con el mundo exterior y de aquellas sensaciones tan locas.
Era como si te hubieran secuestrado y te hubieran llevado a un gimnasio y te drogaran.
La razón del accidente fue una prueba de la inmensa sabiduría de Dios para dar un aviso y oportunidad a la vida de alguien. Había que salvarle la vida a una persona muy pecadora.
El destino decidió que ese día tenía que morir Wayne.
Sucedió algo como consecuencia de mi forma de ser. Era un fin de año muy hermoso con fuegos artificiales, años viejos y camaretas.
No sé muy bien lo que ocurrió, pero sea lo que haya sido, ocurrió en la camioneta de un agrónomo. El papá y la mamá de Wayne me lo encomendaron.
Wayne tenía la costumbre de llamar por teléfono a sus amigos para ir a farrear.
¡Cuando fuimos a la fiesta fashion y llegamos al Young Yep, resulta que no nos permitían el ingreso!, ¡y para rematar nos mandaron a otra fiesta que se estaba celebrando en el DRAGON DORADO!

Cuando por fin entramos nos damos cuenta de que éramos poseedores de muchos tickets de comida.
Esa noche de fin de año comimos, bebimos como reyes hasta la saciedad. A pesar de que la fiesta era de disfraces, nosotros vestíamos trajes formales de etiqueta y estuvimos comiendo y bebiendo como locos mientras nos rodeaban las chicas chinas más lindas de la Península de Santa Elena.
Cuando estábamos bien borrachos y locos nos dimos cuenta de que nadie podía manejar de regreso.
¿Quién maneja, ahora?
En esas situaciones las miradas entre los borrachos es bien jocosa, pero estábamos por acercarnos a la muerte.
Nos conocían de mala gana. No nos odiaban porque ya nos conocían pero no les gustaba que estemos en el DARDAPO. Éramos conocidos como la gallada de la academia de AIKIDO de la vuelta de la esquina.
Las pandillas se pelean también por las chicas, ese es un dato importante que no debes olvidar, brother.

La noche era bella, azul, una gigantesca luna grifota colgaba en medio de la negra noche, pero también eran las dos de la mañana.
Fuimos borrachos y locos, los tres, en el vehículo y nos enteramos que teníamos que cargar gasolina.
Mientras nos acercamos a la gasolinera a toda velocidad nos estrellamos borrachos y locos contra el poste de la gasolinera. El chofer se había quedado dormido en el volante.
Fue un milagro porque si nos hubiéramos estrellado contra la gasolinera habríamos estallado y después de incinerarnos, nuestras cenizas habrían volado al espacio exterior.
El conductor pensó que nos dejaba muertos, mejor dicho nos dio por muertos de tan terrible que fue el impacto.

La camioneta del agrónomo se estrelló del lado derecho donde yo iba y mi rostro se dio de lleno con la puerta y se me desfiguró completamente, al punto que cuando llegué a la Clínica de Los Ceibos no sabían si había perdido el ojo de lo hinchada que tenía la cara.
Durante el accidente, pasada la primera conmoción, me dí cuenta que el conductor había escapado creyéndonos muertos. Yo estaba atrapado con Wayne, soñado a mi lado.
Tenía que salir y la puerta estaba atorada y sólo podía ver con mi ojo izquierdo.
Insistí tanto, al golpear la puerta atorada con mi brazo derecho, que primero se me rompió un hueso y luego el segundo del brazo, radio y cubito marcharon y en la Clínica de Los Ceibos me tuvieron que poner unas placas que todavía las conservo, ¿ves?
Cuando al fin pude salir, un señor buen samaritano, se me acercó y pude sacar el cuerpo de Wayne.
Me llevaron a la Clínica de los Ceibos y a Wayne al Luis Vernaza.
Las malas intenciones si cuentan.
Y leíste un poema escrito por el loco Manuel que tenía por toda ambición en su vida convertirse en oficial del FEBI y que se titula: ‘Who is this guy?’.


Soy un ser humano de carne y hueso
No soy un buen ejemplo ni un mal ejemplo,
porque no soy un ejemplo de nada.
Tengo derechos, obligaciones y en medio de todo eso
tengo defectos y virtudes.
Y tengo todo el derecho del mundo a buscar tu amor.
Camino y camino y te busco en cada rostro.
Vivo prisionero, subyugado, obsesionado.
Por rendirme y hundirme en ese pequeño triangulito
negro que tienes entre las piernas.
Me siento un árbitro y un vigía.
Pero tengo que reprimir esos sentimientos
que sólo me conducen a mortales malentendidos, totales
frustaciones
Cometer los mismos errores
una y otra vez
Ya no tengo tiempo que perder
Camino en medio de este valle de sombras,
de dolor pensando en ti
Inútiles esfuerzos por mantenerte
viva en mi adolorida memoria
Pienso que si te olvido te puedes morir y me aferro
a tu cruel ausencia, que me desgarra el corazón
Al final nos quedamos solos
tú y yo
seas quién seas
No sé cómo dirigirme a ti
¿Por qué me persigues?
¿Qué quieres de mí?
¿Rectificar?
Mejor renuncia a la cordura
como lo hice ayer yo
Olvídate de rectificar y tratar de imponer o reparar
Mira adelante, el futuro de muchos cielos con estrellas
Desamparados y vagabundos acurrucándose
en una esquina oscura y cálida de la ciudad
Mira más allá
Que la vida no sólo se compone de
tierra, agua y lodo
No me arrastres hasta el fango
Yo me merezco a un trato mejor
Alza la mirada, compañero mendigo
Que el cielo se ha hecho para la contemplación
y la inspiración
Busca en otro lo que quieres de mi
Déjame en paz
No trates de organizarme la vida
Encuéntrame en el mar
En la arena por la que he andado descalzo
Soy arena y polvo estelar
Y en las noches frِías cuando te arropas
Y te escondes con hambre debajo de una sábana
Ahí estoy yo
Búscame en el mendigo loco y mugroso
que se te pega, te asusta y te molesta
por un mendrugo de pan
o que te suplica unos momentos de atención
para conversar
Ahí también estoy yo y Heráclito el oscuro
Y en muchas ocasiones
Me encontraba buscando
sentido a mi vida
Caminaba sobre la arena, mirando las olas,
escuchando el chillido de las gaviotas
Y las puertas se cerraban
Como un leproso me sentía sin auxilio
Y recordé cuando te conocí
Yo venía desterrado investigando el pensamiento
de muchos genios
Me daba de frente con tus prisas escolásticas
Te confieso que ya estaba a punto de tirar la toalla
Subí aquellas escaleras
con determinación heroica
e inaudita
Y al abrir la puerta, ¿qué me encuentro?
Tu rostro feliz con una sonrisa
de esperanza
y escuchaste una historia increíble
En todo momento dudabas de mi cordura
Yo te suplicaba, sudaba por todos lados
Estabas hablando con un desahuciado
Y decidiste apoyarme con muchas dudas
y te calmé con un poco de fe y un libro
negro que puse en tus manos.
Y te leí un par de párrafos escritos
para Doris…
Y dijiste: ‘ya no me leas más…tu libro
es un escándalo’
Ahora tienes un pie en la vida y otro
en el vacío oscuro de la muerte
Es una desatomización de la materia
y volvemos a ser tierra,
los gases de los intestinos nos
hinchan hasta convertirnos en monstruos
y luego la piel se revienta
para que escape un hedor putrefacto
en muchas tumbas del cementerio
se ve escapar la materia jugosa por la
esquina de un nicho
Es todo lo que hay en el más allá
La oscuridad, el silencio, la inconsciencia
de la inexistencia y el olvido de los que
una vez te quisieron, te amaron y te lloraron
¿En qué lotización terrenal vivirá tu alma
y en espera de qué?
Tú puedes ver el futuro y que yo ¿siento?
Los muertos suman y suman y cada día es una hecatombe
para los seres queridos




A la gente no le gusta escuchar la verdad.
La enfermera estaba histérica de nervios y no sabía qué hacer.
Yo soy un hombre semilla.
- ¿Un hombre semilla?, ¿me podrías explicar este asunto?
Ser un hombre de buena semilla quiere decir que en cualquier lugar que te siembren, incluso en un mal terreno tú floreces y das frutos.
Y yo le tuve que decir todo lo que tenía que hacer porque la enfermera estaba histérica de nervios.
Es fascinante el mundo de la cirugía nocturna en un hospital de turno en el departamento de emergencia.
La gente llega de accidentes de tránsito y todo tipo: infartados, agonizantes, heridos de bala, drogadictos con sobredosis, parturientas pobres y con niños atravesados…
Las operaciones de cirugía sin materiales y con una ausencia total de dineroson un acto heroico, pero nadie condecora con una medalla a los doctores.
Había que parar el sangrado de Wayne.
Y por otro lado está el asunto de que la cirugía plástica tiene que hacerse en seguida.
No se puede poner anestesia a alguien que ha perdido mucha sangre.
Yo había vivido la vida bien y estaba listo para recibir a la muerte. Decidido y pluto.
¡Bien!, ¡qué venga!
Haga Dios lo que tiene que hacer.
El doctor no sabía si había perdido el ojo.
Mientras estaba acostado tuve un presentimiento, que Wayne se había muerto en el Luis Vernaza y también tenía la convicción de que podía ayudarlo.
Yo estaba conciente de ser un buen tipo y de tener que hacer muchas cosas en la vida.
Siempre hay un drogadicto malo y uno bueno. Yo sentía que Wayne ya estaba pagando todos sus pecados en aquella cama de la sala de emergencia del Luis Vernaza.
Y le recé a Dios que se lleve mi vida por la de él, que haga un intercambio.
Me sentía bien con aquella decisión que había tomado.
Mientras tanto en el Luis Vernaza los doctores lo habían dado por muerto a Wayne.
Abandonado el cuerpo, ahí, al borde de la muerte es cuando la madre llega, se acerca y escucha los latidos del corazón, y recién empieza la labor de resucitación.
En el mundo material y espiritual las malas intenciones de cada hombre sí tienen sus consecuencias y tienen un valor específico, un peso atómico que determina el futuro.
Es algo así como el karma de los krsnas y la contabilidad de Dios de la que habla el profesor Updike en su novela LA FERIA DEL ASILO.

Después de tres semanas de recuperación y todavía vendados nos reunimos en EL MANANTIAL a tomarnos unas cervezas y celebrar que estábamos vivos.
Escuchábamos alegres una balada de los EAGLES, titulada: ‘All night lone’.

Existía un mundo de solidaridad y camaradería, una semilla puede ser mala o buena.
El árbol soy yo y este es mi gran testamento político.

Y aspirabas a una hermandad sin clases sociales porque habías leído mucho a Thomas Paine.
Debes aprender la lección de que no se pelea entre amigos.
El ser semilla es que tú puedes brotar en algo bueno aunque el entorno sea corrupto.
Los hombres semillas unen a los grupos de manera temporal porque todo tiende a la destrucción de la materia, la dispersión y la entropía.
Vivimos en los últimos días, es una teoría un poco apocalíptica, pero creo que se trata del fin del mundo.
Después de salir del templo Ksna, Wayne empezó a trabajar con Rod en la exportadora de palmitos y le fue bien hasta el punto de tener suficiente capital para independizarse y poner su propio negocio, pero Buchanan despilfarraba todo el dinero en farras con sus amigos.
Nunca había dejado de utilizar su agenda de farra, donde tenía apuntados los teléfonos de sus amigos.






Un día me llama a cabaretear en un bar de streap tease de negros por el Cristo del Consuelo, un barrio muy malo. Todos eran afroecuatorianos menos nosotros.
Lo acompañé porque quería saber en qué dato andaba y de pronto empieza a vacilar con una negrita que era la dura de un famoso atracante de la zona.
Él me decía que no me preocupe que yerba mala nunca muere, y yo le decía que no debía basurear así a esos tipos porque estábamos en su territorio y no en el nuestro, y había que dejarlos disfrutar y tener la percepción de que son dueños y señores de su mundo.
Wayne bailaba con la negrita bailarina de una manera muy provocativa, sacudía todo el cuerpo y se tambaleaba de lo borracho que estaba.
Ella disfrutaba el ver a dos hombres pelear y matarse por ella y sus encantos sexuales.
Entonces me dí cuenta que Wayne nunca cambiaría.

De pronto un afroecuatoriano de edad y en silla de ruedas se nos acercó y nos dijo que nos vayamos porque aquellos negros- un negro diciéndole negros a los otros-, estaban haciendo cerebro para apuñalearnos.

Cuando regresé a casa, volví a hablar con Dios y le pedí que deshiciera el sagrado convenio de ofrecer mi vida por la del descarriado Wayne.
Y en un sueño tuve una visión premonitoria en la que Wayne perdía la vida atropellado por un camión.
Una madrugada suena el teléfono y me dan una noticia gravísima y entonces me enteré que Wayne había muerto.

En una fiesta de fin de año en EL BUCANERO, Wayne había tenido una discusión con su padre por la forma en que manejaba la exportadora de palmitos y salió borracho y loco a la calle y un camión lo atropelló y lo mandó volando hasta que su cabeza se estrelló en la vereda, muriendo de contado.
Él siempre repetía que yerba mala nunca muere y en el funeral nadie creía que yerba mala sí muere.

En los 70’s existía todo un mundo de solidaridad y camaradería y nunca se peleaba entre amigos.
El ser semilla es que tú puedes brotar y dar frutos así estés rodeado de tierra mala.
Yo no creo que se pueda hacer algo por interpretar lo que alguna vez fue el espíritu playero.
¿Existió ese espíritu en la juventud?
¿Existe algo parecido a querer devolver el espíritu playero a la playa?
Los playeros no te botan.
Tienes que ser prudente y mantenerte en esa línea de cordura.
El que rompe botellas en la playa no es playero.
El hombre semilla sabe que un playero aunque te atropelle es tu amigo.
En el mundo de la playa un local no puede ser aburrido porque es alguien de la familia.
Nadie se inhibe contigo, nadie te juzga y todo el mundo te acepta tal como eres y como te presentas.
En la playa puedes experimentar el sentirte bien por las cosas que pasan tal como son.
Los guardianes de la Península de Santa Elena son un botón de muestra y en ellos puedes ver que comodidad y actitud no es lo mismo. El concepto de mantenimiento y control de las casas de la playa lo tienen ellos.
Ellos te cuidan la casa de la actividad destructora de la polilla, ¿alguna vez has visto lo que la polilla le hace a una biblioteca de madera?, se la come como el cáncer de próstata se come al hombre.
Los guardianes de la playa cuidan las casas de la actividad de la polilla, que haya luz y agua cuando los dueños llegan del Guayas.
No solamente están cuidando pocas casas. A ellos se les paga con dinero fresco del Guayas.
Ellos te enseñan lo que significa el espíritu de compartir.

Acá es la tierra de la ternura, te explico: un amigo se fue a trabajar a Alemania y en un encuentro de placer en la calle con otros amigos él comprendió lo asombroso que era para ellos que uno le prenda el cigarrillo a los demás, la cortesía es una cosa rara en los países altamente civilizados.

Los habitantes de la península no esperan nada de nosotros los guayasenses, no son ellos los que esperan por nosotros, somos nosotros los que esperamos ir allá a huir de la locura de la ciudad. Seguimos comportándonos como los primitivos Australopithecus en busca del Paraíso perdido de Adán y Eva.

Por ejemplo déjame contarte algo…, el boom de los laboratorios de larvas en la Península surgió de la idea de una cholita playera, estudiante de la Politécnica que descubrió unas larvas de camarón en el agua estancada de una piscina de laboratorio y ella aplicó el mismo principio en una piscina con un sistema de oxigenación de agua.
La chica descubrió que había larvas de camarones que se desarrollaban y entonces se produjo una retracción de información sobre los laboratorios de larvas de camarones.

Recuerda esto hermano un hombre semilla florece en cualquier parte aunque el medio que lo rodea sea corrupto.

En una fiesta de aniñados en Salinas me encontré con el abrumado padre de una futura cantante y le dije que no cometa el error de ir a las radios o a las disqueras nacionales porque le iban a robar. Lo mandé a las radios de MIAMI y de inmediato las canciones de la chica pegaron en la comunidad hispana de la pequeña Habana de MIAMI; en otra ocasión todo un proyecto de un estudiante de la politécnica de conseguir elaborar un pan de harina de plátano estaba al borde del fracaso porque el pan de plátano no tiene levadura como la harina, y no se inflaba, y yo vengo y lo invito a tomarnos unas cervezas en EL MANATIAL y le digo, entre trago y trago, a esa persona, que modifique la ingeniería del horno para que en un momento determinado de cocción del pan, la masa reciba unas gotas de agua y con el vapor la estructura molecular de la harina de plátano se hinche y pueda conseguirse el resultado que el ingeniero quería y el éxito fue inmediato.

En otra fiesta de aniñados en Salinas le demostré a Wayne que en la playa, todos éramos un grupo unido de gente playera con buen espíritu. Una fiesta de aniñados en la playa no funcionaba si no iban todos los playeros, y fui verdaderamente explícito: tenían que ir todos o no iba nadie.
La chica que organizaba la fiesta en Salinas estaba triste porque a su fiesta exclusiva no iba nadie y tienes que comprender que en la playa se fuma marijuana por el frío.
El escritor debe escribir lo que no puede ver, lo que la gente no puede ver para ser leído por la gente que quiere volver a experimentar aquella felicidad de caminar sobre un manto de arena roja. Un manto de arena roja…
Cuando la mamá de la chica salió en la camioneta recogiendo por el malecón a toda la gente que estaba parqueada escuchando música en el malecón, entonces la casa se llenó de gente y la fiesta fue un éxito.
Recuerda bien esta nota, brother, un hombre semilla crece, florece y da frutos en tierra mala o en el desierto o sobre las rocas o donde sea, brother…


FIN

martes, 28 de febrero de 2012

Los 12 años de Mar Abierto (aniversario)



Mar Abierto, editorial forjada en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam) celebrará el 1 de marzo su cumpleaños número 12 y lo hará con una jornada de trabajo como es su tradición. Ese ir contracorriente, esa tenacidad es la que hoy le permite contar en su catálogo casi un centenar de libros, el reconocimiento de la marca, el liderazgo editorial universitario de Ecuador. La cereza de este pastel es la revisión que la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española realizarán a 20 títulos de diferentes colecciones, dentro del proyecto Corpus del Español del Siglo XXI (CORPES).

Se tiene previsto que, el auditórium Héctor Uscocovich Balda de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Leonardo Moreira, vicerrector Académico de la Uleam, y Ubaldo Gil, director de Mar Abierto, inauguren la jornada a las 09:00. A las 09:30, del equipo profesional de la editorial, Alexis Cuzme y José Márquez compartirán sus experiencias en edición y diseño, respectivamente.

Se ha invitado a funcionarios de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senecyt) para una conferencia sobre las revistas indexadas. Guido Vásconez (Uleam) disertará sobre la Producción del libro universitario en la sociedad del conocimiento. En un foro se abordará el tema de revistas y libros universitarios, se espera la participación de representantes de varias universidades. Uno de los platos fuertes será la conferencia sobre Derecho de Autor.

También sesionará el Consejo Editorial del Departamento de Edición y Publicación Universitaria (DEPU) y se conformará el Consejo Editorial por áreas; se ha invitado a participar a escritores y académicos dentro y fuera del país. La idea es fortalecer la calidad de las publicaciones.

Ubaldo Gil señala que lo que vive Mar Abierto son los frutos de un trabajo hecho con pasión por las letras y lo académico. Resalta que no solo se pensó en Manabí, muestra de ello son los autores de otras provincias que ha publicado el sello, también la creación de la Red de Editoriales Universitarias y Politécnicas del Ecuador (Reupde), que nació en la Uleam en el 2010.

Lugar: Auditórium Héctor Uscocovich Balda (Facultad de Comunicación – Uleam)
Día: jueves 1 de marzo de 2012
Hora: de 09:00 a las 20:00
Manta

Uróborus Galería (lectura poética)



URÓBOROS es un café cultural, dedicado a la difusión de las manifestaciones artísticas. En sus instalaciones se mantendrán muestras pictóricas tanto nacionales como internacionales. Además, se efectuarán lanzamientos de libros, recitales de poesía, conciertos de música académica y popular, performances, representaciones teatrales, proyecciones de cortometrajes y películas, conferencias, conversatorios y tertulias. Todo esto acompañado de una cuidadosa selección gastronómica, el mejor café, cerveza y los más finos licores.
Nuestro objetivo es generar un espacio no convencional, alejado de los tradicionales centros de difusión de la cultura. URÓBOROS es el punto donde las ramas del arte convergen para propiciar una poética de la infidelidad, dictamen que transforma la palabra en fotograma y la música en color.

Poetas invitados:
Carla Badillo Coronado
Marcelo Villa Navarrete
Javier Lara Santos
Fernando Escobar Páez

Lugar: Uróborus galería (Wilson E-862 Y Avenida 6 de Diciembre, barrio La Mariscal)
Día: jueves 1 de marzo de 2012
Hora: 20h00
(Entrada Libre)
Quito

lunes, 27 de febrero de 2012

Rosas secas (presentación)


Lugar: Teatro Chusig
Días: 1 y 2 de marzo de 2012
Hora: 20h00
Costo: 5 dólares
Manta

miércoles, 22 de febrero de 2012

ARENA ROJA (QUINTO ACTO)




A veces pienso que si pudiera hacerse una película sobre la vida de uno, una escena de cada dos sería sobre la muerte. La muerte va tan rápida que no nos damos cuenta de ella. La destrucción y la resurrección, como latidos alternos del ser, pero la velocidad les hace parecer continuos.

Saul Bellow


No puede haber una filosofía, ni siquiera puede haber una ciencia decente, sin humanidad.

Jacob Bronowski


Debemos siempre tener presente que el verdadero contenido de la evolución (tanto biológica como cultural) es la elaboración de un nuevo comportamiento.

Jacob Bronowski

Tenía que ir a confesarme con un sacerdote porque estaba perdiendo el juicio.
El sacerdote recibió mi llamado telefónico y me concedió la entrevista, entramos en el confesionario, el sacerdote abrió la pequeña puerta de madera y después de una larga pausa de silencio, mientras yo trataba de poner orden a mis atropellados pensamientos y luego le dije:

- Padre, le dije-, todo comenzó cuando era un niño.

Tenía una amiguita linda que se llamaba Maggi con la que jugaba a los vampiros. Ella experimentaba un placer extraordinario cuando me viraba los párpados, me ponía colmillos de plástico y la perseguía por toda la casa con las luces apagadas y con una linterna en la mano, jugando a los vampiros y la correteaba por toda la casa.

El sacerdote riobambeño escuchaba tranquilo con la cruz de Cristo en la mano.

Todo se trataba de un juego inocente, al principio. Maggi experimentaba un gran éxtasis de susto cuando finalmente la alcanzaba y ya rendida se dejaba morder la yugular de broma.
Recuerdo que en algunas ocasiones, generalmente debajo de la cama, ella y yo experimentábamos verdadero placer sexual al tocarnos, ella tratando de resistirse y yo luchando con mis colmillos de plástico por consumar el sacrificio simbólico en que montado encima de ella la poseía, dominaba y le succionaba la sangre de su yugular.

Con el tiempo ella se fue a estudiar a Bulgaria y no supe más nada de todo este asunto.
Un fin de semana de esos en que me hallaba sentado bebiendo mi whisky, mientras observaba el show de una bailarina desnuda, saqué un poema del bolsillo de la chaqueta y lo leí, se titulaba: ‘EL FUTURO’.


Nacemos desnudos, marcados con el destino
De la muerte
Unos vienen al mundo con el crédito
De una botella de Champán como
Afirma William James
Venimos al mundo con frío
Unas veces anunciándolo a gritos
Nos alimentamos y crecemos
Pocos, son una minoría, los que tienen amor
Y compañía
Otros venimos con la soledad
De la muerte en el cuerpo
Nos desarrollamos con el lento
Transcurrir del tiempo
Nuestro cuerpo despide inmensas
Energías
Pero no son inagotables
Si los ríos se secan
¿por qué no el semen y la
energía existencial de los hombres?
Es el llamado de la muerte
Lo que nos pinta el pelo con canas
Y las arrugas de tu rostro
Aquel oscuro nicho vacío que nos
Espera a todos
La descomposición , los gusanos…
El no volver a ver, ni a oír
…ni a pensar…
¿Tal vez me encuentre con el
sufrido Lincoln y su asesino después de
mi refrescante lectura?
Pero el asunto del Paraíso me tenía
Preocupado…
¿Qué hacía la serpiente y el árbol
con aquellos frutos del conocimiento
en un lugar perfecto?
¿Qué sentido tenía la existencia de
la imperfección en la perfección?
Y aquella sensación de vergüenza cuando
Dios los encuentra desnudos al primer
Adán y a Eva, su mujer…
¿No sería la narración del primer
encuentro sexual del Australopithecus
sobre la tierra?
¿Y quién era la serpiente?
¿No sería una tercera mujer Australopithecus
representada simbólicamente en la Biblia judía?
En fin…
Debo alejar de mi pensamiento
Aquellos esquemas muy intelectuales
Hoy vi un partido de fútbol
Y conversé otro poco
Me rasuré la barba y me practiqué
Un corte de pelo
Caminaba con hambre, pero resistí
A la tentación de un bocado
Ofrecían encebollado fuerte
Por un dólar
Camino, subo y bajo por esta loma
Interplanetaria
Sin conocer a través de la lectura
De Carl Sagan y Discovery Channel
Qué es lo que pasa en otros espacios
Y órbitas alrededor de otros soles
Todo es tan pobre por aquí
Miro por TV
El sueño de una chica
Cuéntame algo de ti
Déjame verte y hablemos, ¿sí?
Me gustaría darte un libro




Cuando terminé de leer ese poema una mujer de belleza exquisita, pero tenebrosa se me acercó, me tocó el hombro y me dijo:

- ¡Hola, apuesto cien dólares a que no me reconoces y ya no te acuerdas de mí!

Efectivamente, Padre, se trataba de Maggi, que había vuelto de Europa con un título universitario y un profundo y desquiciado conocimiento en ciencias ocultas, demonología, hipnotismo y toda clase de locuras más.
Como al principio no la reconocía por estar medio borracho y porque se había cambiado el color de su cabello, la tomé por alguna show girl nueva del bar, y borracho y loco, me empecé a confesar con ella sobre el gran padecimiento amoroso por el que mi corazón atravesaba en esos momentos…

- ¡Estoy perdidamente enamorado de una negrita bella que administra un Cyber café y ella no me corresponde!- le dije-.

Y Maggi me contestó que eso no era ningún problema para ella, y que si yo quería, ella me podía ayudar a conquistar su corazón y de manera más enfática me dijo y me pronunció la siguiente frase:

- …Y también su alma…

Y luego se presentó:

Me dijo que era Maggi y que había venido de Europa por vacaciones. Y recordamos sin límite alguno, todos nuestros juegos de fantasía de la niñez y me confesó que cuando se sentía sola allá en la fría Europa, bastaba con recordarme para volver a sentir toda aquella loca felicidad y éxtasis sexual que sentía conmigo cuando la perseguía, le daba alcance y la sometía sobre la cama mientras le embocaba su frágil cuello.
Yo le dije que me había convertido en escritor y ella me respondió que en cierta manera sabía de mis grandes dotes literarias, que en Bulgaria había leído ‘PUNTA DE ARENA’ y que a pesar del seudónimo, había tenido la certeza psicológica de que yo era el autor, y me dijo de manera más enfática:

- ¡En cierta forma tú siempre has sido mi maestro!

Y luego mientras se bebía un Bloody Mary me dijo:

- Ahora háblame de esa negrita del Cyber y dime dónde vive…

Hablamos hasta que le conté con pelos y señales todo el rollo y a estas alturas ya habíamos pagado la cuenta y la invité a cenar de madrugada en el Continental.
Le invité una especialidad gastronómica alemana compuesta por grandes salchichas rellenas con papas al horno y todo regado con abundante cerveza y nos quedamos más borrachos.

A la salida del Continental ella se detuvo extasiada frente a la joyería Cevallos contemplando los hermosos anillos de oro que se exhibían y yo la tomé de la mano, entramos, y le dije todo alcoholizado a la vendedora de turno:

- Por favor, señorita, quiero que me venda el anillo de oro, para matrimonio más caro que tenga, que es para mi esposa- le dije casi balbuciando de borracho, mientras apretaba su mano y sentía que ella me correspondía-.

Y Maggi batió palmas de felicidad mientras sentía que el calzón se le empapaba de secreto placer.

Ella se probó el carísimo anillo de oro blanco de seiscientos dólares, le arrancó el precio y se lo llevó puesto.
Cuando llegamos a su departamento me dijo que en Europa había estudiado ciencias ocultas y un poco de cosas más a las que ya no le puse mucha atención porque con el exceso de alcohol me desmayé sobre la cama de ella y lo último que recuerdo es que de pronto me encontraba desnudo y muy cómodo, mientras Maggi me tapaba dulcemente con una colcha y me decía suavemente al oído:

- Duerme querido, que yo haré tus sueños una deliciosa realidad.

Pero Padre, aquí viene lo extraordinario, mientras dormía podía verla a ella como una tercera persona, como si no estuviera dormido, como si aún me hallara despierto con mis párpados abiertos, y vi que volaba junto a ella, y que viajábamos a una velocidad increíble a la casa de Fanny, la morenita que trabajaba en el Cyber y la vi a Maggi entrar, mejor dicho, convertir su cuerpo sexi de bruja súcubo, en materia invisible e incorpórea, penetrando paredes y todas las seguridades de la casa hasta llegar a la habitación de Fanny.
Luego con un gesto de sus manos y de su mente, hizo que la chica dormida en la cama, abriera sus ojos…eran unos ojos aterradores de ser muerto en vida y llenos de terror, como si ella estuviera inmovilizada compartiendo la misma terrible pesadilla y no pudiera gritar ni moverse ni hacer nada para impedir aquel asalto…

A estas alturas, Padre, yo estaba aterrado por el viaje astral y el realismo de esta pesadilla, y de todo este experimento, y trataba inútilmente, de despertarme del letargo del alcohol, pero un poder inexplicable hacía inútiles mis esfuerzos por revelarme de esta situación, y permanecí así, atrapado, en la cama bajo el poder oculto de Maggi, como testigo único de lo que me parecía un mal viaje astral de borracho y loco.

Luego Maggi desnudó suavemente a Fanny y con manos hábiles y diestras le sacó hasta la última prenda de la chica.

Después la bruja súcubo abrió su boca provista de labios de belleza exquisita y aparecieron unos bestiales colmillos de agudísimo filo como los de un guepardo.

Yo seguía siendo un testigo aterrorizado pero impotente de todo este drama y quería gritar y liberarme, pero era como si una mano poderosa me lo impidiera.
Luego Maggi fue penetrando sus afilados colmillos en la yugular de Fanny y empezó a succionarle la roja sangre de hierro y también Maggi había desnudado su cuerpo, dejando al descubierto su pecho izquierdo de cuyo rosado pezón fluía un líquido medio lechoso, medio sanguinolento y de color rosa, que flotaba en el aire y viajaba en dirección a mi boca.

Entonces, a estas alturas, Padre, sentí en mi paladar el gusto de la sangre de Fanny y la leche apasionada de Maggi, que me amamantaba en este diabólico ritual de locos. Estaba indignado y quería gritar, quería liberarme de esta fuerza sobrenatural que me sujetaba, pero todos mis esfuerzos eran inútiles…

Entonces desperté asustadísimo en la barra del bar de streap tease, todo empapado de sudor y salí a la calle corriendo como un loco y esperé estar lejos del bar para gritar con todas mis fuerzas, cuando mis pupilas irlandesas sufrieron el fiero contacto de la luz matinal, logré tranquilizarme.

Desde entonces padre, no puedo dormir y tengo miedo a soñar y no he vuelto a ver a Maggi, y Fanny ya no trabaja en el Cyber.
He dejado la bebida con mucha dificultad, pero tanto Maggi como Fanny siguen apareciendo en mis sueños, padre.

Maggi me invita a penetrar en el cuello de Fanny todas las noches, cada vez que duermo. Sus imágenes vibran de oscuro placer porque estoy muerto y no me reflejo en los espejos y ellas me dan su vida cuando mis labios succionan sus líquidos vitales por las heridas que Maggi abre en el cuello de Fanny. Y yo vivo en sus entrañas y ellas sienten verdaderos orgasmos con todo esto.
Padre, esto es serio, el otro día la niñera de la casa sufrió un accidente en la cocina al abrir una conserva de atún, hiriéndose en el dedo.
Y cuando ví brotar de la piel aquella sangre negra y humeante como el hierro fundido, utilicé mil pretextos y convencí a la niñera de que lo mejor para cerrar la herida y cicatrizarla era que me dejase chuparle la sangre del dedo.
¡Y qué cosa tan rara!
Era como si Maggi me hubiera traspasado sus poderes hipnóticos, ocultos, porque la empleada puso los ojos vidriosos como aquella primera vez que los vi en Fanny y se dejó succionar media pinta mientras sufría varios orgasmos sexuales.
¡Padre estoy perdido!, ¡creo que me estoy volviendo loco!

Noche tras noche, en mis sueños, comienzan los viajes astrales y ahora se aparecen las dos: Maggi y Fanny y la bruja súcubo de Bulgaria me enseña el anillo de matrimonio y acto seguido me ofrece la dulce carne del cuello de Fanny, que no sólo oculta la yugular de la morenita sino aquel placer secreto y prohibido por los dioses, que me devuelve la vida llena de energías y poderes cada vez más profundos.

En las noches puedo ver en la oscuridad con más agudeza, penetración y perfección que antes, escucho mucho más con la misma habilidad que un ciego, pienso mucho mejor y mis condiciones físicas son impresionantes.

Un día después de una sesión nocturna de orgía y sangre, me decidí ir a buscar a Fanny a su casa en Urdesa.
Salí temprano en la mañana y la hallé efectivamente desayunando en su departamento y me manifestó con gran sorpresa la felicidad de mi presencia.
Me hizo pasar y nos desayunamos juntos, ella todavía en pijamas y yo temblando de susto por la experiencia diabólicamente sexual de la noche anterior.
Cuando le pregunté el porqué ya no trabajaba en el Cyber, se rió a carcajadas y me dijo que por sus estudios, ahora trabajaba en el mismo Cyber, pero en el turno nocturno. Aquella respuesta explicaba muchas cosas entre ellas que yo estaba loco.
Luego de desayunarnos, Padre, vino lo extraño, me dijo enfáticamente que se iba a desnudar para bañarse, y dejando todas las puertas abiertas, como invitándome a que la siguiera, se metió en la ducha y entonces era una cosa rarísima porque yo aún seguía sentado en el comedor, pero era como si mi alma se desprendiera de mi cuerpo y le siguiera los pasos hasta llegar a ver su cuerpo moreno, completamente desnudo, con su pequeño triangulito de vello púbico, que flotaba en medio de sus piernas, ¡y qué horror!, en uno de sus dedos estaba ensartado el anillo de matrimonio de oro blanco de seiscientos dólares, que aquella noche le ¿había comprado?, a Maggi.

Es terrible Padre, terrible.
Entonces ocurrió aquello, mi mente podía oir la voz de Fanny, ¿o era su alma perdida que me aullaba desde el infierno?, que me imploraba, que me gritaba de pasión. Aquel vello púbico escondía unos pliegues de sexo ardiente e insatisfecho.
Y yo estaba listo para volver a morir, simplemente, no podía evitarlo…

viernes, 17 de febrero de 2012

Pedro Máximo y El Círculo de Tiza (novela)



Pedro Máximo y El Círculo de Tiza de Marcela Noriega, fue escrita, editada e impresa en España. Luego de ganar una beca en 2011 para ir a una residencia de escritores en Castilla-La Mancha, la autora estuvo seis meses en la madre patria escribiendo este libro que terminó en diciembre y que será lanzado al mercado en marzo bajo el sello de la editorial GEEPP, de Melilla. El libro podrá ser comprado en formato físico o e-book desde cualquier parte del mundo a través de una red de librerías on line en varios países (en librerías tradicionales, estará en Ecuador y España). A pesar de su producción y montaje español, el libro es profundamente ecuatoriano. Sus personajes viven y sufren entre los platanales de Los Ríos y los malos olores de Guayaquil. Pedro Máximo es el padre de Piedad, una niña que no entiende a este personaje atormentado y semi mudo, cuyo recuerdo la encierra en un bien tramado círculo.
Pedro Máximo y El Círculo de Tiza es una novela íntima, que se mece entre los retratos familiares y la marcada presencia de los sueños como intérpretes de una realidad, a veces, dolorosa.

El escritor español José Luis Navarro Lara, quien participó de cerca en la edición del libro, dice en el prólogo: “En un juego, que a mí me parece inédito pero quizá otros ya hayan ensayado, la autora juega con el tiempo. Futuro, presente y pasado se mezclan en una batidora, de cuyo jugo, jugo de papaya, color bermellón o sangre, beben todos, incluso los muertos; si bien no está claro si se trata de verdaderos muertos o son ánimas errantes que, en forma de mariposa negra, aletean en un mundo auténtico, real, no imaginado, pero igual de mágico, recluido en un círculo de tiza; no el caucasiano de Brecht sino de uso genuinamente latinoamericano”.





Marcela Noriega
(Guayaquil, Ecuador, 1978).
Periodista y poeta. Escribe poesía desde los 13 años. Con 19 años ganó el segundo lugar de la Bienal de Poesía Ecuatoriana, ciudad de Cuenca y en 2009 obtuvo el primer lugar del mismo certamen con el libro No hay que dar voces, editado por la Universidad de Cuenca, con apoyo del Ministerio de Cultura. En su haber cuenta con varios poemarios inéditos. En 2011, un cuento de su autoría fue publicado en la antología Todos los juguetes, que reunió a diez narradores ecuatorianos.
Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Católica de Guayaquil, ha trabajado como reportera política y editora en los diarios Expreso y El Telégrafo, en Ecuador. También ha hecho periodismo en Argentina. Desde 2009 publica crónicas, perfiles y reportajes para las revistas SOHO y Mundo Diners.
Varios de sus textos aparecen en su blog.

Premonición a las puertas



Premonición a las puertas
Reciente poesía ecuatoriana
(Autores nacidos a partir de 1979)

Estudio, selección y recopilación:
Freddy Ayala Plazarte



Por: Raúl Serrano Sánchez

ESTA ANTOLOGÍA, entre otras de sus razones de ser, está la de poner al alcance de los lectores y lectoras lo que son y representan las diversas visiones poéticas de aquellos autores ecuatorianos nacidos a partir de 1979; por tanto, se trata de autores que se han movido en las arenas sospechosas de los escenarios virtuales del siglo XXI.

En su armado, el antólogo y poeta Freddy Ayala Plazarte, ha privilegiado, así lo declara en el texto de apertura, a más de la calidad de los poemas, el que éstos pongan en diálogo, establezcan una serie de contactos y nexos en los que su riqueza simbólica, a la vez, sea evidencia de lo que representan los diversos “lugares de origen” de cada uno de los antologados, y la condición de pluralidad del tiempo y espacio que habitan. De ahí que este libro, con sus particularidades, se sume a los varios y variados textos plurales que se publicaron desde finales del siglo XX e inicios del XXI. Libros que, en unos casos, se planteaban como el anuncio o advertencia de ciertos grupos, más que generaciones, en los que los textos eran un manifiesto político, reformulando el juego y la práctica de las vanguardias de los años 20 del siglo pasado y de quienes vinieron luego.

PREMONICIÓN A LAS PUERTAS supera, también, la noción volátil, siempre difusa, de lo que en determinado momento se dio en llamar “novísima poesía”, olvidando que tan novísimo sigue siendo Vallejo, Villaurrutia como Hugo Mayo. De ahí que resulte más sensato para el antólogo definir esta selección como “reciente”, que apuesta y asume el albur de la transición y los desafíos de la ruptura. Pues, lo sabemos, la gran poesía siempre será “reciente”, esto es que en sus diversas estrategias expresivas comienza y recomienza sin concesiones; aventura en la que atenta contra lo hegemónico y sus trampas. Además, el tiempo de su desciframiento gozoso, que no excluye la ceremonia del dolor, está al margen de todo calendario o argumentos extratextuales.

Los 17 autores escogidos, entre mujeres y hombres, nos dan las claves de lo que significan aquellos temas y asuntos que siempre serán una constante, desde la experiencia y el descrédito de su realidad cotidiana, en la escritura poética: el sujeto inmerso en la tramoya del padecimiento urbano, el amor y sus cenizas que enceguecen, esclavizan y liberan, pero que también mata; la fe de los postmodernos que no se funda en la búsqueda de lo divino, sino en la legitimación de toda forma de alucinación y redescubrimiento del cuerpo y los paraísos gaseosos del deseo y el placer; búsqueda que está atravesada por las sombras despiadadas de la muerte que se convierte en un sicario de múltiples máscaras y promesas. Pero también están los fantasmas que nos devuelven a las aguas nada mansas de la memoria individual y colectiva, por donde se cuelan aquellas voces que dan cuenta de los orígenes heterogéneos de estos discursos, así como de sus diversos y ricos mecanismos expresivos.

Una antología que despertará –esperamos que así sea– múltiples acercamientos y debates, y de la que se dirá, es justo y necesario, que no están “todos los que son”. Aunque los que están, desde el desafío verbal, demostrarán por qué son y porque están entre estas páginas en las que sus premoniciones son el códice de un tiempo en el que todo se muestra como un laberinto en llamas.

Autores que constan en el libro Premonición a las puertas; Oswaldo Calisto Rivera Cachibache (Quito, 1979-2000); Juan Carlos Astudillo (Cuenca, 1979); Luis Alberto Bravo (Milagro, 1979); Johanna López Santos (Quito, 1979); Carlos Luis Ortiz (Alausí, 1979); Rocío Soria (Quito, 1979); Alexis Cuzme (Manta, 1980); María de los Ángeles Martínez (Cuenca, 1980); César Eduardo Galarza (Guayaquil, 1981); Santiago Vizcaíno (Quito, 1982); Fabián Darío Mosquera (Urabá-Colombia, 1983); Dina Bellrham (Milagro, 1984-Guayaquil, 2011); Wladimir Zambrano (Guayaquil, 1984) ; Andrea Samaniego (Quito, 1985); Víctor Vimos (Riobamba, 1985); Yuliana Marcillo (Chone, 1987); Sonia Montenegro (Tulcán, 1988).

miércoles, 15 de febrero de 2012

Hallado en la grieta (presentación)

Lugar: CCE Núcleo del Guayas (Auditorio Jorge Pérez Concha)
Día: miércoles 15 de ferbrero de 2012
Hora: 19h00
Guayaquil

ARENA ROJA (CUARTO ACTO)



Tal y como están las cosas, la gente se siente en libertad de conectar y desconectar, sea ello lo que fuere, se trate de quien se trate, es posible desconectar en el momento que se quiera. Cualquiera puede desconectar en cuanto piense que ya ha estado bastante tiempo pendiente del hombre, la mujer o la cosa de que se trate. Es una opción bastante sencilla, y al tiempo sumamente atractiva. Así es como se aprende a conservar la propia humanidad para uno mismo, que es quien mejor la aprecia…
Es la situación de autonomía, de distanciamiento, una especie de soberanía en la que todos estamos entrenados. La soberanía de los átomos…, o sea, de los seres humanos que se consideran a sí mismos como átomos de separación inteligente, pero todo eso ya se ha dicho muchas veces. Como, por ejemplo, lo esquizoide que es la personalidad moderna. La atrofia de los sentimientos, todo el asunto, tienes, por ejemplo, a ese…,¿cómo se llama…? Sí, Fairbairn y también a Jung, antes que Fairbairn, comparando la psiquis civilizada con una solitaria. Segmentos idénticos, sin terminar nunca. Es tonto, y, al tiempo, aburrido, sin acabar nunca. Y así volvemos al primer axioma del nihilismo…, los valores más altos que pierden su valor.

Saul Bellow




Sonó el teléfono y era una noche calurosa de un viernes de mayo en Salinas.
Mi cuerpo vibraba y vibraba de impaciencia.
Estaba ansioso porque quería vivir por anticipado todos los goces y la felicidad que una salida en el auto de mi padre me podía conseguir. Era un Ford Mustang del 70 y era una maravilla rodar por las calles de Urdesa en aquel vehículo.
Fue un gran salto, un éxtasis de alegría escuchar el sí de mi padre y el bueno de mi madre cuando les pedí permiso.
Cogí las llaves que se encontraban colgadas detrás de la puerta, y empecé a recoger a mis amigos predilectos, mi gallada: O’Brien, Mac Dougal, Rod, Russo, Buchanan, Phillipe, Tommy Robin y Johnnie Pick Up…

Ya en el primer encuentro nos dimos tiempo para fumarnos un grifito. Y todo empezó a tener sentido y a vibrar y vibrar de impaciente verdad y éxtasis angelical.
Los estornudos mentales EXESTER estaban a punto de manifestarse como la erupción de la lava volcánica y yo estaba tan grifote que manejaba despacito por la Víctor Emilio.
Entonces todo se definió, todo quedó absolutamente claro cuando fuimos a recoger a Claudia, que nos esperaba en el Super Burguer.
La pobre Claudia tenía terror a estas salidas tipo EXESTER en el auto de mi papá.
Ni bien entró al vehículo y vio mi cara congestionada por el éxtasis y la santidad, se dio cuenta que la cosa iba en serio, pero ¡qué cosa!, todavía no había ninguna manifestación de una crisis de EXESTER ni nada por el estilo, y todo seguía su curso normal en aquel vuelo.
Y Claudia también se puso en algo con la fumada de aquella yerba.



De pronto empecé a manejar a toda velocidad y empezaron los estornudos mentales EXESTER y yo gritaba durísimo, mientras mi cabeza se convulsionaba de un lado para otro, bajo los acordes de una canción de los Hall & Oates, Kiss in my list:

- ¡EXESTER!

Y así continuó la cosa durante seis cuadras más…

- ¡EXESTER; EXESTER; EXESTER!

Y entonces Claudia, completamente enloquecida, no lo pudo soportar más y le dio un ataque de pánico y forcejeaba con los demás muchachos y gritaba frenética y desesperada que pararan el auto y que la dejaran salir y gritaba fuertísimo:

- ¡Que me dejen salir que nos vamos a matar!, ¡déjenme bajar!
- ¡Uy, pero qué loca eres!-le gritaba Pick Up mientras la sujetaba fuerte para que ella no abriera la puerta y se lanzara mientras el vehículo rodaba a toda velocidad-.

Y todos los demás miembros de aquella tripulación se desternillaban de la risa y la cogían y la sometían para evitar que la pobre y aterrorizada Claudia no saltara por la ventana del vehículo en movimiento y se matara.
Y todo esto ocurría mientras las crisis de estornudos mentales ¡EXESTER! continuaban y todos le decían a Claudia que se calmara y ella me señalaba y decía:

- ¡Pero si está loco!, - y luego continuaba histérica y con los ojos desorbitados-, ¡nos vamos a matar!

Entonces el grupo decidió pararme, detener el vehículo, sacarme del volante y mandarme bien atrás y seguir el viaje con Pick Up en el volante, pero yo seguía con mis crisis de estornudos mentales de EXESTER y gritaba de vez en cuando, todo convulso:

- ¡EXESTER!

Y los tripulantes del auto trataban de seguir ignorándome como si yo no existiera y no pasara nada, pero era tan imposible, todo el drama estaba tan cargado de locura y pautado por los gritos ¡EXESTER!
Y así seguimos hasta que Pick Up detuvo el Mustang se metió en el Super Burguer y colocó al orejón Ormeño en el volante. Cuando el nuevo conductor empezó a protestar y a decir en coro junto a Claudia que:

- ¡Callen a ese hijoputa!

Entonces poco a poco se me fue pasando el efecto de aquella yerba alucinante y me quedé callado como un ídolo de piedra y el auto se detuvo en el Super Burguer y ahí nos bajamos todos. Para entonces ya todos nos encontrábamos de nuevo en el planeta Tierra.

martes, 14 de febrero de 2012

Incensario de amor



Escupir sobre el amor, en nuestros días, es cosa fácil para solitarios, abandonados, utilizados, patitos feos y toda la gallada resentida de no lograr sostenerse en una relación estable. Es cierto, más allá del amor, están los días donde todo sentimiento muta a ese monstruo desfigurado llamado sentimentalismo, donde la concentración de ositos Teddy, bombones, flores, serenatas y cantidades de promesas derramándose en habitaciones, conforman un todo abominable.

Y sí, nunca falta la poesía de aquellos autores entregados a la causa amorosa; de sentirse ligados a un sentimiento compartido. Pero escribir poesía de amor no es simplemente una transcripción de la realidad, no cuando tanta emotividad sepulta el trabajo con las palabras: las mejores figuras para que el amor posea fuerza, melodía y convicción.

En este escenario rojo, de corazones flechados, de manos enlazadas, de besos irrefrenables y ojos llorosos, aparece Incensario (2012) de Diego Rojas Arias (Pasaje, 1986). Un poemario inocente, apabullado por el sentimiento, por el mostrar, y con orgullo, que persisten los poetas creyentes en el amor.

Por ello la voz poética va contra todo, aflorando y moviéndose en puro y decidió amor (y debo decir que desde ahora es imposible no dejar de escribir esta palabra), sin posturas, sin ismos acompañando su decir. Lo suyo es un canto irrefrenable a lo emotivo, creado y aferrado desde lo vivencial:

“Es descubrir el color de tu pureza
en la transparente piel de los cristales,
es mirar tu rostro en cada gente,
es percibir tu aroma en toda brisa”
(Amarte a ti, p. 13)

“Por los caminos de tu piel
mis caricias van andando”
(Para tus ojos negros, p. 18)

No se niega amante-sufrido y amante-complacido, y en esta aceptación persiste la convicción por mantenerse ligado al sentimiento:

“Quisiera decirte cualquier cosa,
menos que te amo,
mi boca ya tiene miedo
de pronunciar tu nombre”
(El castigo, p. 28)

“(…) y voy a pelear
en todas las batallas
que sean necesarias
para defender
el reino de tu amor”
(Algarabía, p. 14)

“te amo tanto que hasta a veces creo
que tantísimo amor es imposible”
(Serenata, p. 17)

Y es que este Incensario agrupa (como bien lo advierte su autor) poemas primerizos, donde la veneración a lo femenino es una causa:

“Dentro de ti hay un océano de agua mineral.
Fuera de ti existe una selva de sonidos azules.
Tu sudor es el vino que me resucita.
Tu nombre es una mezcla de humedad
y de silencio”
(Pequeña canción en luna mayor, p. 21)

Aquí autor y voz poética son uno mismo; aquí amor, dolor, contemplación y deleite son una sola masa, que engulle:

“También te aman mis ganas de no amarte”
(El amor por sobre todas las cosas, p. 12)

“Llena los recipientes vacíos de mi memoria
con el líquido púrpura de tus recuerdos”
(Ámame, amor, p. 32)

“Ya no tengo ojos
porque se me perdieron en los tuyos”
(Pequeña canción para enamorarte, p. 39)

Muchas cosas le faltan a esta primera obra para denotar un compromiso del autor con la poesía, aún demandan mayor trabajo los versos, alejarse de los lugares comunes, de ese lamento adolescente por el que muchos poetas iniciados atraviesan, pero no se le puede negar que la entrega existe, y este es un gran indicio para la obra posterior de Diego Rojas.

lunes, 13 de febrero de 2012

Carla Badillo Coronado: “La poesía es un asunto de valientes”

Carla frente a mural en las calles de Quito (2011). Foto de Tarik Nuñez.



El año pasado el Ecuador recibió una grata noticia: Carla Badillo Coronado (Quito, 1985) poeta, narradora, periodista, bloguera, traductora, viajera y bailarina de danza tradicional, recibía el Premio Nacional de Poesía “César Dávila Andrade”, uno de los más prestigiosos del país, con su poemario Partituras Incompletas (apuntes de música y otras obsesiones).
A excusa de este antecedente, contactamos, fallidamente, a la autora mientras se encontraba recorriendo parte de Estados Unidos, ahora, nuevamente en su país, retomamos el contacto. El resultado ha sido un interesante diálogo donde las obsesiones, las rutas de viaje y las líneas de trabajo, denotan a una autora viviendo al cien por ciento la creación literaria, la única creación a la que se puede tener fe.

¿En qué momento aparece la Carla Badillo Coronado poeta, bailarina, documentalista, viajera y lectora compulsiva?
No hay un punto específico de quiebre, todo en mí ha sido siempre fragmentos, cúmulos, mutaciones. Creo firmemente que uno nace con una vocación, lo demás se va formando en el camino. En poesía, por ejemplo, de pequeña las palabras me parecían un juego, una aventura. Hoy lo siguen siendo, con la diferencia de que mis contrincantes son titánicos: la Memoria, el Tiempo, entre otros monstruos personales. Pero en general, mi apego por la poesía nace de la belleza, es decir del dolor, porque todo lo bello duele.

En cuanto a la danza empecé con ballet clásico a los 3 años y medio, bailé durante mi niñez y parte de mi adolescencia, luego pasé a la danza árabe, y desde hace varios años formo parte del grupo independiente de danza tradicional TULLPUCUNA (en quichua: colores), una experiencia bellísima porque además bailo con mi madre, con quien he compartido escenarios dentro y fuera del país.

Los viajes, en cambio, son para mí un sino, una necesidad de moverme constantemente de realidad a otra. ¿Pero qué es la realidad? me pregunto, entonces salgo en búsqueda de esa y otras tantas respuestas, aunque siempre acabe regresando con más preguntas de las que empecé. Ese círculo vicioso ha llevado a mi corazón errante a cruzar todo tipo de escenarios, desde la selva de los shuaras y de los kichwas hasta el desierto de Sonora, en Arizona; a recorrer España de sur a norte para luego saltarme a Portugal, Italia y Francia; a sobrevolar el Gran Cañón en helicóptero o a embarcarme, junto a Mark, mi compañero, casi 40 horas en un tren, de San Francisco a Colorado, atravesando ríos, desiertos y nevados, llegando a lugares no planeados como la primera taberna en Denver donde Neal Cassady solía escribir sus cartas a Jack Kerouac o a la cima de Lookout Mountain donde yace la tumba del legendario Buffalo Bill.

¿Qué tan difícil ha sido publicar tu obra en tu país?
En mi caso no ha sido difícil por una sola razón: nunca he publicado en mi país. Es decir, hasta antes del Premio Nacional de Poesía no había ni siquiera intentado publicar, por lo que no podría dar un balance real. No es que no hubiese querido publicar, lo que no quería era apresurarme. Y, paradójicamente, mientras aquí seguía trabajando silenciosamente en mis textos, afuera me pedían colaboraciones para publicaciones en revistas literarias o antologías de Estados Unidos, Italia o España, conexiones que por lo general se daban a través de mis viajes o de mi blog, por lo que tengo varias publicaciones colectivas y un poemario bilingüe: Belongings / Pertenencias, una edición muy bonita con traducciones del reconocido poeta Jack Hirschman y la portada a cargo de la pintora Agnetha Falk, que salió en California a propósito del Festival Internacional de Poesía en San Francisco, en 2009. Ahora, con el Premio Nacional “César Dávila Andrade”, espero que Partituras Incompletas (apuntes de música y otras obsesiones), vea la luz dentro de poco.


Carla en San Francisco (2011) por Mark Álvarez.


¿Cómo es tu relación con las casas editoras y editores de Ecuador?

Nula, en realidad no tengo relación con ninguna. Como te comentaba, hasta antes del Premio nunca intenté publicar. Así que desconozco como es todo el movimiento editorial ecuatoriano (condiciones, distribución, etc.) Sin embargo, debo destacar el surgimiento de nuevas editoriales independientes, de las que he visto con entusiasmo nuevas propuestas, dando importancia a la calidad de la publicación y a la obra en sí, más que al rédito que esta pueda generar. Cito, por ejemplo, el caso de Editorial Doble Rostro, en Quito, y algunas cartoneras como Matapalo (en Riobamba) y Camareta en Guayaquil.

¿Cuál es tu apreciación de la actual poesía ecuatoriana?
Mi proceso como lectora y escritora ha sido más bien solitario y autodidacta, por lo que no estoy muy al tanto de algunos escritores o grupos poéticos que han surgido en los últimos tiempos. Sin embargo, a pesar de ese margen, he tenido la suerte de encontrarme con voces potentes, cuyas propuestas resultan sumamente interesantes. Siempre he admirado a todo escritor que arriesga. Kafka decía: “Si el libro que leemos no nos despierta de un puñetazo en el cráneo, ¿para qué leerlo?” Estoy de acuerdo. Creo que la poesía -y la literatura en general- es un asunto de valientes, y afortunadamente veo que en Ecuador estamos viviendo un momento de nuevas poéticas. Hay que lanzarse sin miedo a jugar con la palabra, de eso se trata.

¿Será cierto que los grupos literarios han creado nichos herméticos y especies de hordas donde fuera de ellos no existe nada?
Nunca he sido parte de ningún grupo literario. No los critico, pero simplemente no ha sido mi opción, por lo que no podría hablarte “desde adentro”. Sin embargo, sí he sido testigo de los maniqueísmos, fundamentalismos, egoísmos, y demás ismos que pueden existir al interior de ellos o, en su defecto, con otros colectivos. Casi como si fuesen religión. Y yo, precisamente huyo, de todo lo que huela a dogma o religión. Pero bueno, en esto que llaman el ‘mundillo literario’, los chismes de vecindario se dan a todo nivel, sean o no sean parte de un grupo, y precisamente esa malicia es lo que asquea. Hay escritores que se dedican más a chismear que a escribir, y entonces ¿en qué quedamos?

¿Qué tal te ha ido en los encuentros poéticos, tanto a nivel nacional como internacional?
Para no haber contado con obras publicadas en el país, me ha ido bien. He participado en un par de eventos culturales aquí, y he sido invitada a varios de gran prestigio en el exterior como el Salón del Libro Iberoamericano de Huelva (2008), The Hispanic Heritage Festival (Universidad de Nevada, Las Vegas, 2009), y el Festival Internacional de Poesía en San Francisco (2009).

¿Cuánto ayuda el estar incluida en una muestra poética, sobre todo si esta logra salir del país o si es editada fuera de él?
Ayuda mucho, pero más ayuda saber escribir. Por más que una antología esté publicada en la Cochinchina, si el texto no es bueno, en algún momento caerá. Nunca hay que subestimar al lector.

¿Crees en los concursos literarios? ¿Cómo recibiste la noticia de haber ganado el César Dávila Andrade? Y ¿qué tanto ayuda este premio a tu trayectoria literaria?
La noticia me sorprendió mucho. En mi caso, más que creer o no en los concursos literarios, era una cuestión de ajustar tiempos. Confieso que soy caótica en mi escritura, acumulo versos, citas, espasmos, crónicas, desvaríos, en hojas sueltas, en máquinas sin respaldo, en servilletas manchadas de whisky o de café, y en diarios que a veces pierdo, por lo que este fue el pretexto para plantearme más organización y compromiso con mi escritura. Era la primera vez que enviaba mis poemas a un concurso, 'arriesgándome', además, al que creo el certamen más prestigioso del país en este género, y por lo tanto sabía, de antemano, que la posibilidad de perder era mayor. Pero me lancé, y gané. Recuerdo que entregué mi manuscrito el último día, apenas una hora antes de que se cerrara el plazo. Sin embargo, más allá del premio, que desde luego me place y me honra (porque además lleva el nombre de un gran poeta al que admiro), está la satisfacción de haberme obligado a mí misma a cerrar una etapa pendiente, y a trabajar a diario, con mucho más ahínco, en mi obra. Por otro lado, soy la primera mujer en recibir este célebre premio, y la más joven, lo que desde luego es un estímulo. Sin embargo, creo firmemente que más allá de cualquier género, edad o nacionalidad está la buena o mala poesía. O mejor aún: es poesía o no lo es.

¿Cuánto tiempo te tomó escribir y corregir tu poemario Partituras Incompletas (apuntes de música y otras obsesiones)? Y, desde una autocrítica, ¿qué propones en tu obra?
Es difícil poner un tiempo exacto porque siempre iba y venía de San Francisco, que fue donde escribí el noventa por ciento del poemario. Además, el libro incluye poemas de hace 3 años, así como poemas escritos 3 días antes de que lo enviara al concurso. Pero todos con un hilo conceptual muy claro. Emily Dickinson decía: "Si tengo la sensación física de que me levantan la tapa de los sesos, sé que eso es poesía". Estoy de acuerdo. Y quizá eso es lo que he intentado transmitir con este poemario, en el que la música lo constituye de principio a fin, bajo la estructura de una sinfonía demencial, empezando por el tiempo y acabando en el silencio, y cuyas partituras incompletas anuncian, una a una, muchas de mis obsesiones, sin las cuales, desde luego, esta obra no existiría.

¿En qué trabajas actualmente?
En mi libro de viajes por diversos escenarios de Estados Unidos y Europa, en otros dos poemarios, en el bosquejo de una novela, en la traducción de dos libros del inglés al español: “Thongs” de Alexander Trocchi y“The Walk (notes on a romantic image)” de Jeffrey C. Robinson y en la preparación de un par de lecturas que daré en la Universidad Politécnica de Valencia, en España, en un par de meses. Mantengo, además, mi bitácora personal.

viernes, 10 de febrero de 2012

Andrés Castro y su obra póstuma

Lanzamiento de la obra póstuma de Andrés Castro

editada por Yanko Molina.

Fecha: 11 de febrero de 2012
Hora: 19H00
Lugar: Naranjilla Mecánica
Quito

miércoles, 8 de febrero de 2012

Solos, presentación




Lugar: Teatro Prometeo CCE
Día: jueves 9 de febrero de 2012
Hora: 19H00
Quito


martes, 7 de febrero de 2012

Amor escupido (recital poético)


El 10 de febrero, a las 18:00, en el auditórium Héctor Uscocovich Balda, de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (FACCO), se realizará el evento literario 'Amor Escupido' poemas de no amor y cuentos sin finales felices.

Los poetas Ernesto Intriago, Yuliana Marcillo, Alexis Cuzme y la narradora Diana Zavala compartirán sus creaciones con el público. Además de cohabitar en el territorio de la literatura, ellos tienen en común haber egresado de la FACCO - de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

Las voces
Alexis Cuzme (Manta - 1980). Administrador del blog literario Ciudad Hecatombe. Ha publicado los poemarios Complot ante el silencio, Club de los premuertos, Bloody city y Cúmulo Sanguinolento.
Ernesto Intriago (Manta -1986). Autor de Gimen de Amor los muertos y Dedicadencia.
Yuliana Marcillo (Chone -1987) Coeditora del diario La Marea, autora de No debería haber mujeres buenas.
Diana Zavala (Jipijapa 1983), periodista freelancer, colabora para Dinediciones. Autora de Carne Tierna y otros platos.

En el evento se venderán los libros con descuentos.

Día: viernes 10 de febrero de 2012
Hora: 18H00
Lugar: Auditorio de la facultad Ciencias de la Comunicación - ULEAM
Manta

jueves, 2 de febrero de 2012

De un mundo raro, lectura


Lugar: Librería Rayuela
Fecha: jueves 2 de febrero de 2012
Hora: 19H30
Quito

CONFESIONES APOCALÍPTICAS , presentación


Hoy jueves 2 de febrero de 2012 se persente el libro
CONFESIONES APOCALÍPTICAS
(libro ganador del premio Jorge Carrera Andrade 2011)
de JENNIE CARRASCO MOLINA

Lugar: LIBRERÍA ROCINANTE (Tamayo y Baquerizo esquina)
Hora: 18h00
Quito

Presenta la obra el poeta Fernando Escobar Páez

miércoles, 1 de febrero de 2012

ARENA ROJA (TERCER ACTO)





Si tu alma pudiese proyectar un reflejo tan brillante y tan intensamente agradable, le pediría a Dios que le emplease en eso. Pero sería demasiado simple. Sería infantil tranquilizarse convirtiéndose en naturaleza. La auténtica espera no es tan límpida ni pura sino turbulenta e irritada. Hay siempre en movimiento una inmensa actividad humana que todo lo emporca. La muerte vigila sin cesar. De modo que si uno tiene alguna felicidad, más vale ocultarla. Y cuando nuestro corazón está pleno, más vale tener la boca cerrada.
Saul Bellow


Todas las noches, a la salida de mi trabajo, pasaba por el cine MAYA, y siempre veía una encantadora prostituta con la red de su seducción tendida en espera de que caiga un cliente.
Se llamaba Verónica, tenía cuatro hijos de diferentes padres, y los tenía que mantener ella sola ya que ella no creía en el sexo con preservativos ni en el aborto. Se trataba de una prostituta muy católica.
Cada vez que pasaba me miraba con aquella mirada que las mujeres tienen reservadas para los hombres desesperadamente solos como yo. Era una mirada profunda, insondable, desconfiada pero invitadora, inquisitiva, pero sexi, provocadora pero de advertencia…
De pronto me encontré haciendo maquinaciones para derrotarme a mí mismo y caer en su trampa, dejarme amar por aquella sacerdotisa del sexo y de la oscuridad.
Pero no fue necesario buscar un pretexto para acercarme porque ella advirtió mi indecisión de seguir caminando o detenerme y expresarle mi necesidad de hablarle y con un cigarrillo sin encender en la mano se me acercó a pedir fuego.
Su rostro era la cosa más preciosa de la raza negra que Dios haya diseñado en el mundo.
La invité una hamburguesa en el COLUMBUS y ella aceptó encantada porque estaba hambrienta.
Me confesó con una encantadora sensualidad, que le gustaba hasta la fascinación mi insolente apostura irlandesa, entonces me di cuenta que estaba doblemente hambrienta: era su estómago y su corazón los que yo tendría que satisfacer aquella noche. Ella también se sentía desesperadamente sola en esta sobre poblada y bulliciosa ciudad.
Mientras comía con verdadera satisfacción su gigantesca hamburguesa con ensalada rusa, hallaba tiempo, para con la boca llena, hablarme del acoso y mal trato a la que la sometía el último amante y padre de su hijo más pequeño.
Borracho o drogado iba a la casa para hacerle escándalo y cuando ella cansada y horrorizada le abría la puerta, la golpeaba porque ella no quería ceder en satisfacer sus necesidades sexuales.
Todo se trataba de una historia muy triste.
Como ella se negaba a tener sexo con el ex amante en esas condiciones, aparte de ser golpeada, el amante en pleno furor de borracho o de drogado la llamaba puta para arriba y puta para abajo.




Después de acabar con la hamburguesa me pidió otra y esta vez con queso y cuando llamé al camarero, aproveché para pedirle mi quinto whisky, con agua y hielo.
Me siguió confesando su vida como si yo fuera su sacerdote. Toda la vida de miseria que llevaba por la pobreza, la demanda de comida de sus cuatro hijos a los que consideraba como una bendición amorosa de Dios, y la tortura que significaba para ella el tener que vivir vigilada por su madre que no comprendía y no aceptaba que su hija, su negrita linda, tuviera que salir en las noches a vender fugaces momentos de placer a los hombres.
Se me quejaba con verdadera y desesperante amargura por la vigilancia y el acoso a la que la sometía la vieja puta de su madre.
Ella hizo una pausa y nos quedamos en silencio un momento. Momento en que aproveché para sacar un poema del bolsillo de la chaqueta y lo leí, estaba titulado:’ I feel inside in my hart’.


Camino y camino en medio del desierto
Y hoy vi un espejismo
Lo toqué y se volvió fría piedra
El dolor y el cansancio me invade
y sé que tengo que regresar
Allá al fondo tras la montaña
escucho el rugir de las olas
como leones encerrados en circo romano
Pero, me resisto a resignarme
o a conformarme con ser tu vergüenza
o tu pecado
Si vienes conmigo te luciré
como una preciosa joya
Aunque nos amemos en secreto
y en medio de tinieblas manchadas de sangre
No te preocupes, yo sé cómo…
El bombardeo radial es efectivo
Me mata como la kriptonita a Superman
No me deja pensar y me agobia
Era una mañana fría y dura
cuando te conocí
Soplaba un viento huracanado que
traía grandes gotas de lluvia helada
Y gritaste tu amor por mí
con toda la fuerza de tus pulmones
De desayuno te habías mandado un
batido con frutas
Tenías dudas de salir en medio de la
Tormenta
Recibiste una llamada telefónica
y supiste que ya nada sería igual
Contestaste, hablaste y te pusiste de acuerdo
Y saliste en medio de aquella tormenta


Después de la pausa se mostró interesadísima por leer el poema, pero yo no se lo permití y luego quiso saber sobre mi vida y le dije que me ganaba la vida vendiendo bienes raíces y vehículos en Punta Barandúa, y que hoy quería celebrar por haber vendido mi tercer terreno grande en una urbanización de la playa y mi segundo vehículo en Cuenca. Todavía no me habían acreditado el dinero en el banco, pero tenía suficiente efectivo en el bolsillo como para celebrar por adelantado.

Y ella abriendo los ojos llenos de felicidad y codicia, me dijo:

- ¡No te lo puedo creer!, ¿entonces estás lleno de dinero?

Le dije- con una sonrisa de oreja a oreja-, que en la billetera tenía suficiente dinero como para ir a la joyería de a lado y comprarle un broche de oro blanco de 600 dólares para colocárselo en el tobillo derecho en definitiva señal de posesión y dominio sexual.
Ella hizo una mueca de niña malcriada y me reprendió medio en serio, medio en broma y me dijo:

- No deberías pensar en gastar el dinero de esa manera.

Y yo le dije:

- ¿A sí?, ¿Y cómo te gustaría que lo gastara en ti?

Entonces me dijo que llamara al camarero para ordenarle que empaque lo que quedaba de la hamburguesa para llevar, y después de todo eso me cogió de la mano y nos fuimos caminando derechito al HOTEL LAS DUNAS que quedaba a la vuelta del cine MAYA.
Cuando entramos el guardia me recibió abriéndome la puerta con una sonrisa de complicidad.

Aquel cuarto tenía unas dimensiones lo suficientemente hábiles como para acostarse acompañado de dos putas, en un colchón recubierto de cuero, disfrutar de aire acondicionado, un baño desinfectado con cloro, sin cucarachas y la oscuridad necesaria para disfrutar del programa de televisión HAWAII 5-0, que pasaban por TV CABLE.

Si al principio su rostro me pareció de una belleza inimaginable, eso no fue nada cuando Verónica se desnudó y me enseñó su bien proporcionado cuerpo moreno y dotado de dos increíbles pechos, característicos de la raza negra y de remate, luciendo en sus entrepiernas un verdadero y seductor matorral de vello púbico negro como una noche sin luna, como el de una reina sudafricana.




Estaba nerviosa y pronto se disculpó y se metió en el baño para orinar.
La impresión fue tan fuerte que junto con todo el whisky que había metido en mi cuerpo y el frío del aire acondicionado tuve que sentarme para proceder a desnudarme calmadamente. Una vez desnudo aproveché el silencio de la noche y saqué otro poema de la chaqueta de pana, ahora tirada en el piso, y leí, su título era: ‘ALUCINACIONES’.

Querida Madison:

Es tan difícil vivir sin ti
Camino en medio de este desierto
y no encuentro el rumbo preciso
que me lleve a ti
Cuando estoy cerca del mar
sólo son instantes de pura poesía
Y beso tus ojos claros como rayos de sol
Es un frenesí, un debatirme como
cangrejo furioso en medio de las olas
Aferrarme con mis puntiagudas uñas a la roca
verde y salada
Te imagino desnuda, y mi mirada fija
en tu tierno pubis
Una ola gigantesca allá revienta
en medio del océano
A veces me olvido
que los pintores y los surfistas
están condenados, marginados,
confinados al territorio del no pensamiento
y de la omerta
Pero callo porque pienso
cosas difíciles de entender
como ver que de tus espaldas salen
alas y que te sumerges en el mar sin
ningún problema
En el siglo en que vivo
No se tiende un puente vivo, que rescate
mi contribución al mundo
Y sin miedo a utilizar grandes palabras:
Al Universo, al Cosmos
Tu sexo, mi sexo y el de los otros…
Ellos… los extraterrestres
¿Qué pensarán de nosotros y de la forma en que
nos amamos, engreímos
y nos damos placer debajo de esta carpa?
Aquel conocimiento es un viaje
De ida sin regreso y nadie
sabe el porqué
Las estructuras de la seguridad nacional
Se conmueven como los chicos del Sanedrín
ante un Jesús
Cuando oyen hablar de sexo interestelar
Carl Sagan se queda corto y Sthepen Hawking
no habla de ello
Alvin Toffler y Robert Nozick no profundizan
George Bush, padre
dice que no está en libertad para hablar de ello
Ya sabemos que con el papa no se puede contar para
salir del statu quo
Remolinos intelectuales
Hierven en mi cerebro y no puedo enviarte
Una foto
Que es lo que más me desespera
¿Quién eres tú que me sigues y
sabes con detalle todos los aspectos de mi vida?
¿Me amas?
¿Te escandalizo?
¿Me odias?
¡¿Me comprendes?!
Quiero verte
Yo sé que eres de otro planeta y de
sexo femenino
Por las señales que me mandas
No me secuestres ni me tomes por la fuerza
Respétame y déjame verte
Yo te puedo dar un amor, una sensibilidad
Que los de tu especie no conocerán
nunca
Infringiremos todos los códigos solares y
galácticos que nos separan
Te haré explotar y te convertiré en luz


Cuando Verónica salió del baño pronto me di cuenta que no tuve que preocuparme mucho por nada más en la noche, Verónica me iba a sacar el estrés de toda una semana de trabajo llena de problemas, incertidumbres económicas y felices desenlaces.
Verónica se me abalanzó desnuda sobre mi para sacarme toda necesidad de amor, comprensión y angustia por el futuro y lo primero que hizo fue aprisionar con sus labios de negra mi pequeño y asustado pipí hasta ponerlo verdaderamente tieso y en condiciones de mantener un coito saludable y equilibrante. Cuando la venía venirse encima, experimenté una alucinación bastante rara en medio de la penumbra de aquella habitación:

En medio de la oscuridad y el frío no era el rostro ni el cuerpo de Verónica la imagen que me asaltaba sino el rostro y el cuerpo pálido de la secretaria cuencana, Paula, de la oficina. Aquella imagen me desconcertó al principio, pero después me fascinó y me excitó mucho más, preparándome para lo que Verónica me iba a ofrecer. Cerré los ojos y al sentir el contacto de su piel era a Paula la que sentía acariciar mi flácido cuerpo de ejecutivo, eran sus senos los que me abrigaban, era el perfume de su cuerpo el que me envolvía, y era su voz la que me preguntaba si estaba bien, si le gustaba lo que me hacía, si ya no me sentía solo…

Cuando estuve listo la saqué de encima mio y la coloqué en la posición de misionero para poder devolverle el favor mamándole las negras y redondas tetas, que flotaban libremente en la oscuridad de aquel cuarto iluminado apenas por los rayos catódicos de la TV. Donde, ahora, pasaban un programa porno de la Playboy.

Esa noche tuve suerte al encontrar a Verónica, pues encontré a la mujer más dulce y complaciente que un ejecutivo de ventas se pueda imaginar.
En pocos momentos experimentamos las diferentes posiciones del coito ilustradas en el Kama Sutra. En un momento dado se puso en cuatro y pretendía, gritaba que la penetrara con toda mi fuerza una y otra vez.

Verónica, la prostituta santa poseía una habilidad para llevar a un hombre al borde de la eyaculación varias veces, pero sin dejarlo acabar, reservándolo de esa manera hasta un momento alucinante y mágico en que ella estaba ardiendo de tal manera que los dos terminaban al mismo tiempo, unidos en un solo grito de sudor, contorsiones musculares, semen y placer.

Generalmente soy hombre de un solo palo, pero con Verónica las cosas eran diferentes, era verdaderamente insaciable y en medio de cada crisis de placer gritaba que me amaba y que me necesitaba y después de un rato se propuso y se encargó de volver a atrapar mi pequeño pene, mamarlo hasta ponerlo duro y volver a tirar hasta llegar a una segunda eyaculación. Era como si ella fuera de una especie extraterrestre y quisiera quedar embarazada de mí.
Cuando terminamos quedamos rendidos y empapados de sudor en aquella cama en medio de sábanas revueltas e iluminados por el resplandor radiactivo de la TV en medio de unas penumbras oscilantes. Cuando la miré bien al rostro, ella era iluminada por los rayos catódicos de la televisión, que nuevamente presentaba el aburrido programa de HAWAII 5-0, pero ahora su rostro era el de Verónica, la cuencana Paula se había esfumado, llevándose todo mi semen y mi amor…