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miércoles, 12 de agosto de 2026

Luigi


El noticiero radial me dio su nombre. Lo pensé, recordé y comprendí: era él. Habían pasado tal vez unos cinco años desde la última vez que lo vi. Lo encontré en la terminal terrestre de Manta, en su local de venta de productos electrónicos y de entretenimiento. Nos saludamos y quizás nos alegramos de vernos. Esa tarde continué mi camino para enviar una encomienda a otra ciudad. Desde entonces no supe nada de su vida hasta la mañana del martes, cuando un locutor pronunció su nombre y agregó la fatídica noticia que lo vinculaba.

Fuimos compañeros de escuela. En ese tiempo, en los años ochenta, la institución educativa era única y regía en el sector conformado por varios barrios. Allí crecimos, estudiando y jugando hasta finalizar la primaria. El colegio nos distanció.

Lo volvería a encontrar, junto a otros, una tarde en que salí a patinar. En ese tiempo, recorrer las calles, saltar escaleras y provocarme toda clase de heridas era una tarea diaria de dolor y aprendizaje extremo. Nos volvería a juntar la música.

Fuimos los muchachos «rebeldes» que, noche a noche, con una grabadora destartalada, se arrinconaban en un espacio del barrio y, a todo volumen, manifestaban la música que los gobernaba. Y aunque él siempre prefirió a Guns N' Roses, nunca nos hizo mala cara ante nuestro esplendor por Cry y su Aracnofilia, ni ante los gruñidos de John con Obituary, y menos aún ante el enfurecimiento de Glen con Deicide.

Conciertos, bailes, cientos de borracheras absurdas y un recorrido interminable por otros barrios y sus calles. Las aventuras junto a él y los otros nunca faltaron. Y nadie —no recuerdo que alguien lo hiciera— dijo aburrirse, porque siempre había algo por hacer, cualquier estupidez que alegrara aquella descabellada juventud.

Ayer por la mañana, el locutor dijo su nombre, pero yo recordé cómo le decíamos: Luigi. Dijo que su cuerpo estaba dentro de su auto, como dormido, frente a un gimnasio. No sé si vivía por esa ciudadela o si continuaba en el mismo barrio del que todos habíamos huido. Nada sé. Solo queda el recuerdo de su nombre, escuchado desde unos parlantes.

sábado, 29 de marzo de 2025

La higiene que ignoramos


 

For Keeps? (1988, John G. Avildsen) no solo es la historia romántica y al borde del fracaso de dos adolescentes: Stan y Darcy; es también el retrato de las responsabilidades y la desesperación a una edad poco adecuada para la crianza y la independencia. Una película que fue el grito de una problemática norteamericana y que se replicaba en países como el nuestro.

Pero el film presenta un elemento que no tiene nada de romántico y que más bien lanza al abismo la idea de que el “amor lo soporta todo”, y que el “amor es lo único que importa en una relación”. Cuando los protagonistas, ya convertidos en padres, deciden vivir en un pequeño departamento de un solo espacio con una particularidad: el baño (el inodoro, la taza) queda en medio de la pequeña sala; ahí deben montar una carpa para lograr algo de privacidad.

El baño en la sala es solo uno de los muchos problemas que la relación de ellos presentará, pero este elemento: el inodoro, siendo un mueble en medio de todo, acentúa un tema que debería ser el interés de todos: la higiene.

Y es que un inodoro expulsando gérmenes en muchas de sus descargas, acentuando el mal olor en el espacio en el que se encuentra, acumulando papel alrededor (para los tradicionales) en tachos atestados…todo un escenario para que el amor empiece a diluirse.

Sumado a lo anterior la cultura antihigiénica que predomina en el ciudadano promedio: jamás lavarse las manos o hacerlo sin jabón (que vendría a ser lo mismo) y negándose a una limpieza más adecuada con lavado antes que una limpieza a media con papel.

El inodoro como el lugar de caos para arruinar todo amor naciente. y, aunque For Keeps? no va del tema tratado, ese momento, esa escena de Darcy enseñando una mano fuera de la carpa para anunciarle a Stan que está en el inodoro, y él denotando con su mueca el olor y desagrado del acto que sale del pequeño espacio, es solo uno de los múltiples problemas.