sábado, 3 de octubre de 2026

Caecus


 

Desdoblarse es uno de los recursos más idóneos para mirarnos desde la autoficción. A esto nos lleva Caecus (Off Editores, 2026), de Dalton Osorno, una novela íntima y bastante personal, donde el pasado —que bien podría ser una autobiografía— no es más que el entramado de una novela en la que el otro —del que se sospecha que es el mismo autor por ciertas señas— es un personaje al que acompañamos en su recorrido existencial.

No estamos ante una novela querellista; al contrario, hay vitalidad en las acciones de su protagonista, incluso en las escenas más crueles contra él, en el eco de la burlilla estentórea que acompaña su niñez. Pero no hay drama, sino la crónica de un niño contra el mundo conocido y, luego, de un hombre apoderándose de ese mismo mundo.

En esta historia, a modo de homenaje, una madre es el escudo contra el entorno canalla; y también la lectura es la construcción de un mundo mejor, una fuga ante el horror de los demás.