miércoles, 10 de agosto de 2011
IX Encuentro Internacional de Poetas, memoria fotográfica IV
IX Encuentro Internacional de Poetas, memoria fotográfica III
IX Encuentro Internacional de Poetas, memoria fotográfica
martes, 9 de agosto de 2011
Nuevas obras de Augusto Rodríguez
El libro de cuentos: “Del otro lado de la ventana” y el poemario “Voy hacia mi cuerpo” del escritor, poeta, periodista y docente de la UPS oriundo de Guayaquil, Augusto Rodríguez, en conjunto con el Centro de Investigación de la Teoría de la Comunicación de la Escuela Guayaquileña (C.I.T.C.E.G) de la Carrera de Comunicación Social, sede Guayaquil como corolario de la apertura del Área de Lenguaje y Literatura, y en conjunto con Ediciones Altazor y Ediciones Letra en llamas de Perú presentarán el libro de cuentos y el poemario el próximo miércoles17 de agosto en el aula magna a las 19:30. Hará la presentación de los libros el Director de la Carrera Lic. Patricio Rosas.
Comentarios sobre la poesía de Augusto Rodríguez:
“El beso de los dementes” es violencia pura y hermosa, cincelada como la piedra de una joya rara. Una sinceridad brutal y precisa, bella y dura recorre estos poemas en prosa, esta suerte de diario de la desesperación transmutada en metal nobilísimo, enfrenta el tema de la muerte para que sepamos la buena nueva de la vida. El lenguaje de Augusto Rodríguez impone sus manos sobre el rostro de la verdad y, como la mejor poesía, hace que resucite lo amado.
Rafael Courtoisie
Montevideo, Uruguay
He leído los últimos libros de Augusto Rodríguez. Me parecen tan diferentes a otros autores de su generación que me permití sugerir la inclusión de su nombre en una antología de poesía ecuatoriana que se publicará en el extranjero…
Jorge Enrique Adoum
Quito, Ecuador
Aquí está Augusto Rodríguez: Rápido y maldito, chispeante y justiciero, sensible y escéptico, fatalista y pop, más comunicativo que una web y puentes trasatlánticos, enérgico y de ternura solapada, pero sobre todo, original y fresco. Un poeta ecuatoriano para leer de mañana, como un café fuerte que nos deja levitando todo el día.
Antonio Skármeta
Santiago de Chile
Augusto Rodríguez escribe con rabia e ironiza con dolor. Dando otra vuelta de tuerca al malditismo dirty, nutriéndose de un escepticismo no por radical menos romántico, cada poema de este libro es una respiración ansiosa, un animal contradictorio. Todo lo que hay de extrema venganza en ellos, lo hay también de amor desolado, de emoción superviviente.
Andrés Neuman
Granada, España
Barridas por los fogonazos de las imágenes, las palabras que baraja en su despeñadero Augusto Rodríguez nunca llegan a posarse en el suelo. Hay un tono encendido. Hay algo arrasador en la secuencia de visiones, en el modo de enumerar, en esos sucesos que se imbrican conformando el puzzle de una pesadilla: “El hombre es una cabeza rota que se incendia por dentro y por fuera… El hombre es una cabeza que se incendia y que no puede apagar el infierno que lleva dentro (…) La palabra es un cuerpo enfermo que siempre expulsa frutas quemadas”. En la nueva apuesta de Augusto Rodríguez, la voz habla desde el centro del alud para hacer el relato del naufragio cotidiano. Hay vehemencia y lenguaje de riesgo -elementos infrecuentes en la poesía de hoy- en esta poesía cruzada por el relampagueo de las visiones.
Jorge Boccanera
Buenos Aires, Argentina
Las prosas poéticas de “El beso de los dementes”, tienen como eje temático a la figura paterna y son páginas trabajadas con verdadero oficio, cuidadosamente labradas sobre una verbalidad cadenciosa, es decir provista de ritmo versal, el que adopta una pulsión ansiosa cuando el poeta trata de revivir al padre muerto a través de la palabra. Un cordón umbilical de trasvases angustiosos parece unir al padre con el hijo, de manera indefinida: trasvases de sangres, pero también, trasvases de afectos extraños pero auténticos, demostrativos de una forma de amar “más allá de la muerte”.
Sonia Manzano
Guayaquil, Ecuador
Augusto Rodríguez (Guayaquil, 1979) trabaja lo que se podría llamar poesía urbana, donde la voz poética es polifónica. Ha creado, a la manera de Bukowsky, una poesía con visos desde lo marginal hasta lo escatológico. Es una voz desacralizadora, punzante, que casi no admite lo amoroso, excepto frente a la declaratoria de amor-odio con la figura del padre. Un estupendo manejo de la poesía en prosa ha hecho que Rodríguez se consolide como una voz significativa en la producción poética ecuatoriana.
Xavier Oquendo Troncoso
Quito, Ecuador
lunes, 8 de agosto de 2011
Mi padre en las rieles de Sumpa
Freddy Ayala Plazarte (Latacunga, Ecuador 1983) es un poeta que no se queda tranquilo, acaba de publicar su último poemario Mi padre en las rieles de Sumpa (Drugos de la naranja, 2011) que aparece con una gran introducción de Cristian Avecillas, la que comparto hasta suba la lectura de este interesante trabajo.
Por Cristian Avecillas
1. EL ASUNTO
En este verso, la quietud: allá donde el hombre reza bajo un poncho / y desaparece con su sombrero. En este verso, el viaje: A lo lejos rueda el vagón del horizonte. Y esa es la sustancia del nuevo poemario de Freddy Ayala Plazarte: “Mi padre en las rieles de Sumpa”.
Para la quietud, el ancestro: el padre y los Andes, el abuelo y el fuego, la madre y la nostalgia, y el silencio de la sierra ecuatoriana; para el viaje, Sumpa, Sumpa y sus amantes, Sumpa y los eriales frente al mar, y el mar.
Lo que hace Freddy, la gesta y el asunto de su trabajo de poeta, es crear los engranajes y las aleaciones líricas que integren y unifiquen y aseguren estas dos sustancias, estos dos paisajes: las rieles.
2. EL PRINCIPIO
Cada riel es un raíl. Y dos en disposición paralela son imprescindibles para el circular de los vehículos de fierro, desde Aláquez, rincón de los Andes próximo al volcán Cotopaxi, y además emplazamiento en donde está el origen del poeta, de su voz y de su sangre; hasta Sumpa, el lugar de los amantes sobre el verdadero nombre, por originario y ancestral, de aquellas tierras que conforman la actualmente denominada península de Santa Elena.
Estos dos escenarios nos son presentados, ya, desde aquella introducción que testimonia con realidad de historia fidedigna y comprobable, el discurso poético que vendrá. Allí, la voz poética nos dice: sombra de viscosos esternones y vértebra seca. Y ya en este decir se revela el primer extrañamiento. Leerse, puede, esta metáfora como una mera atribución de los amantes, sin embargo, la construcción en sí, nos depara un cuestionamiento: ¿Por qué dotar de viscosidad al torso y de sequía al dorso? ¿Por qué dotar de pluralidad a un hueso único y de singularidad a un hueso que es plural? ¿Y la sombra, por qué la sombra? ¿Acaso por su paredón de tiempo? ¿Acaso, sombra es lo que habita entre un esternón humano y su correspondiente columna vertebral, o acaso sombra es lo que habita entre dos amantes?
Posteriormente, el autor nos dispone una evidencia más de la disposición paralela con que ha sido construido su libro al presentarnos la dedicatoria: los números dispuestos gráficamente a manera de dos líneas paralelas, son otra vía férrea.
3. LA QUIETUD
Y entonces brota el poemario donde un verso que reconocemos brinda título al primer poema, de los doce, que abordaremos: “En el abrazo más antiguo de América”.
Este poema, proscenio, instaura ya en nosotros un espacio y un diseño: Y hacia Sumpa quisieron ir los primordiales / a amalgamar el fuego / cazadores de la luz orogenia / un escenario para quebrantar sus uñas con la madera. Este poema, exordio, prepara el ánimo oyente para un tiempo y un acontecer: Y su paleolítica angustia / manchada ya de silencio / cubiertos por la arqueológica sombra de la luna. Y es así como tenemos un espacio y un tiempo; podría, incluso, decirse, que tenemos un destino.
Pero del tiempo, no del espacio, brota el segundo texto del libro. “Doce edades sin abrir los ojos”. Y este poema nos trae el lenguaje, y más que el lenguaje como un sistema de articulación manifiesta de los hombres, este poema nos trae el evento de una voz poética pensándose y recordándose en el lenguaje. Cabe, ahora, notar que el número que califica a las edades es cifra de referencia biográfica: tenía doce años cuando surgió la fe de Freddy con todas aquellas vocaciones sacerdotales que impelen a los poetas:
La primera, la conciencia del poema -el manuscrito de los antepasados / reposaba sobre mis vértebras-, la segunda, la lectura del poema -algún tiempo me tuvo en la penumbra con sus letras / quería caminar hacia escalas del ciprés-, y la tercera, la evanescente consecuencia del poema -“Hablando con lo ausente”, que es el título del tercer texto del conjunto.
Entonces ya tenemos un emplazamiento. Y ya son dos las realidades -destino y emplazamiento- que en disposición paralela, el autor nos conferirá para el circular de los vehículos de fierro: sus poemas.
Y así arribamos a la estación del tercer texto del conjunto; probablemente el texto más dolido por lo vivencial y victorioso por las cometas, donde la paridad de las realidades se describe adentro, idóneamente, consiguiendo un mundo propio y doble: un mundo “real” aterrador ante los ojos del niño, y el mundo “poético” que el mismo niño crea y adentro del cual se salva: durante los madrigales / un niño / dejaba escapar una cometa de sus manos / y corría al regazo de su cama / a espiar el apareamiento de las luciérnagas.
Luego la cronología y el poemario nos deparan a una estación nueva: el niño ya es adolescente. El cuarto texto nos convida los descubrimientos de las otras oscuridades que posee una noche. Vemos, en el día, el recuerdo, el juego y el sueño de un niño todavía, y luego de la bendición nocturna de la abuela, vemos unas gradas, un zaguán, un camastro, y también vemos lomos, pezones, salivazos. Todo adentro del poema que es también memoria del poeta.
Desde esta memoria vemos a la madre y al abuelo. En el quinto texto, la madre aparece, y todo es nostalgia del mirar: ella, envejeciendo, mirando una fotografía, mirando archivos, mirando un espejo: temiendo al monstruo de sus ojeras. Es tanta la nostalgia que incluso María, la de los templos, la percibe o la ejecuta, aunque el poeta ya celebra otros templos y otros dioses: la Madona del altar dirigía su nostalgia al cielo / ignorando que otras vidas se exaltaban en mis edades.
En el sexto texto, cuando el abuelo aparece también está la historia del fuego: el abuelo recogía la leña y entonces: el fuego era su pasado; ceniza, sus cejas; el Fénix, su sombrero; el humo, los cóndores; las llamas, el ego de las aves. Tanta soledad, tanta pureza, parece pertenecer al tiempo de los Andes, cuando el fuego construía al hombre y a su cordillera, donde queda la sombra.
4. EL VIAJE
Entonces salimos. Dejamos la memoria, la nostalgia y la montaña, y vemos el camino férreo. Este es el recorrido a través del páramo: el niño en luces gélidas faja su rostro / ve que un pájaro gira la llave del ocaso / y cae en la intersección de una cruz / se agacha a recogerlo. Diríase que al bajar de la gélida montaña ya aparece el mar.
Y es verdad. De pronto, en el noveno texto, ya no hay cóndores, hay albatros y fragatas, la nostalgia ya no está en una mochila ni en un rostro ajado y solitario, está en el mar: los espectros del alba riegan / su nostalgia en el mar.
Y en estos versos: se acerca un deshuesado ejército de tréboles / a cubrir las letras del mármol; percibimos el tiempo pasado, y sobre los momentos de contemplación y quietud, sobre los Andes y la lápida, ha surgido ya otra vida: la vida de los tréboles.
Entonces se resuelve el poemario. Arribamos a Sumpa. El pasado, es al mismo tiempo; el paleolítico y la memoria del poeta: a veces el aire de mi difunto da vueltas como una bisagra / en mi paladar / un caballo desaparece de las rieles de Sumpa. El presente, en cambio, son las dos tumbas, la de los de Sumpa, y la del Padre; la tumba de los amantes al borde del mar, donde: atrás de la ausencia queda una fragata / a romper el siglo de las piedras; y la tumba del padre en la palabra: a veces el aire de mi difunto da vueltas como una bisagra / en mi paladar.
5. EL ARRIBO
Hemos llegado. Nos queda, entonces, el presente del poemario que es también un horizonte. Lo que hemos hecho los demás, los lectores, es seguir los rieles que el poeta ha creado para sí y para nosotros. Y así arribamos, desde el fuego del ancestro hasta el fuego en los amantes, y de alguna forma descubrimos que al tomar la decisión de leer y comprender este poemario, también, hemos sido primordiales. Y hacia Sumpa quisieron ir los primordiales / a amalgamar el fuego.
Allí ya está el poeta, con sus imágenes y sus recuerdos. Allí, su padre, Amante como los de Sumpa. Entonces creemos entrever en el occiduo instante del poemario, la respuesta a los cuestionamientos iniciales. Nuestro poeta ha dotado de viscosidad al torso porque en su verdad el pecho paternal sangraba. Y sabemos que deben ser plurales los esternones pues la suma de ellos constituye otra línea férrea. Y la sombra, que corresponde al secreto de las tumbas, es también su obrar: sobre mis labios se pudre el silencio que mantengo.
6. EL DESPUÉS
Y lo mejor de todo es que existe un después.
Más allá del hecho evidente y único de que “Mi padre en las rieles de Sumpa” es un libro logrado y hermoso, es que el gran poeta que lo escribió, a pesar de haber puesto los pies en el infierno, como nos refiere en uno de los epígrafes, es un hombre de fe, es decir de poesía; porque no existe fe si no hay poesía.
Este es el verso, casi el último del libro, que nos refiere esa fe, esa persistencia, esa continuidad en poesía. Nos dice el poeta: yo todavía continúo en las rieles.
Y al decirnos esto, al escribir esta palabra: “todavía”, Freddy Ayala Plazarte nos invita a un después.
Y no hay después que no sea viaje. No hay después que no sea quietud.
jueves, 4 de agosto de 2011
IX Encuentro Internacional de Poetas

Del 8 al 12 de agosto se realizará el IX Encuentro Internacional de Poetas, que anualmente el Departamento de Promoción y Desarrollo Cultural de Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, viene realizando. Este año el encuentro está dedicado al musicólogo ecuatoriano “Dacho Pablo”.
El encuentro se lo desarrollará en siete cantones de la provincia de Manabí, al mismo están invitados diez poetas eco hispanoamericanos, diez representantes de Ecuador y cinco de la región.
El resultado de este encuentro será un libro memoria que oportunamente el equipo de Editorial Mar Abierto recopilará (poemas y ponencias) y editará. Salud poetas, bienvenidos a Manabí.
Adjunto cronograma del evento:
Sábado 6 de agosto
Arribo de poetas al aeropuerto Internacional de Guayaquil y traslado a Manta
Domingo 7 de agosto
Arribo de poetas al aeropuerto Internacional de Guayaquil y traslado a Manta
18h00 Peña de fraternidad en la residencia de la poeta Sra.Bertha Mendoza de Tapia
Lunes 8 de agosto
10 am-12h00 Bienvenida, presentación de los poetas y rueda de prensa (Vicerrectorado Académico-ULEAM)
13h00 Almuerzo
14h00 Retorno al hotel descanso
16h00 Visita al Museo Universitario, y Bustos del señor Rector y Director de Cultura
17h00 Café Manabita con don Horacio Hidrovo Peñaherrera
18h00 Inauguración del IX Encuentro Internacional de Poetas (de Ecuador José Emilio Hidalgo, Paul Puma, Vladimir Zambrano, Freddy Ayala, Esther Trujillo, Cuba, Rocío Cardoso, Uruguay, José Reina Palazón, España y Norma Segades, Argentina) (Estamos sugiriendo a todos los asistentes y participantes venir vestidos de blanco. La actuación de los poetas será bajo un estilo de escenario performance (luces) y el tiempo de intervención será de máximo 3 minutos)
20h30 Cena
Martes 9 de agosto
09h00-12h00 Recital Poético y Coloquio con estudiantes de Psicología. Facultad de
Trabajo Social.
Conversatorio con estudiantes (20 min c/u): (Paul Puma, Vladimir
Zambrano, Alexis Cuzme y Emilio Hidalgo)
Lecturas: Nohad Atala, Enver Álvarez y Marcela Almeida, Juliana
Marcillo, Ángela Penagos, Colombia)
13h00 Almuerzo
16h00-18h00 Coloquio con estudiantes de Literatura y Comunicación. (Coordina Facultad de Ciencias de la Comunicación y Ciencias de la Educación)
Conferencia y Conversatorio (20 min c/u): (Eduardo Aramburú, Chile, José Reina Palazón, España Norma Segades, Argentina Alfredo Villegas Oromí, Uruguay).
Lectura: Yolanda Duque Vidal, Freddy Ayala y Carlos Ortiz, Carmen Rivadeneira
19h00 Tertulia en el teatro 1960. Coordina la señora Nora Escobar
22h00 Traslado al hotel
Miércoles 10 de agosto Fecha Patria en Ecuador (Coordina Corporación Ciudad Alfaro)
08h30 Visita guiada a Ciudad Alfaro, Mausoleo y Recital Poético. (Ángel Reina Palazón, España; Esther Trujillo, Cuba; Eduardo Aramburú, Chile; Rocío Cardoso, Uruguay, Yolanda Duque Vidal, Canadá; Damia Mendoza Zambrano, Fernando Saltos Molina, Betty Mendoza de Balseca y Carmen Rivadeneira)
13h00 Almuerzo (Presidencia de Ciudad Alfaro)
14h00 Recorrido por Montecristi, cuna del General Eloy Alfaro Delgado y
visita a los centros de artesanías
15h00 Viaje a Portoviejo (Responsable U.P.S.G.P)
16h00 Hospedaje en el hotel “El Principado”
19h00 Recital Poético en la Universidad San Gregorio de Portoviejo, y
Exposición de libros de los invitados. (Poetas locales ,Colombia; Paul Puma, Ecuador Carmen Vascones, Ecuador
Damia Mendoza, Ángela Penagos, Colombia y Alfredo Villegas Oromí, Uruguay)
21h00 Cena (Organiza Dirección de Cultura de la U.P.S.G.P, Poeta Horacio Mendoza)
Jueves 11 de agosto
06h00 Salida a El Carmen
09h30 Desayuno Campestre en el sitio “El Maicito” Organiza ULEAM Extensión El Carmen. Dr. Gonzalo Díaz Troya
10h30 Recital Poético y Encuentro con estudiantes Universitarios (Rocío Cardoso, Uruguay, Yolanda Duque Vidal, Canadá, Esther Trujillo, Cuba, Eduardo Aramburú, Chile, Freddy Ayala, Ecuador, Marcela Almeida, Ecuador y Vladimir Zambrano, Ecuador)
12h30 Salida a Pedernales
14h00 Recibimiento en La Ext. Universitaria Dra. Fátima García
(Alojamiento en Hotel )
14h00-18h00 Libre (Playa y descanso)
18h00 Comida
20h00 Recital Poético en el Parque Central del cantón Pedernales (José Reina Palazón, España, Ángela Penagos ,Colombia, Norma Segades, Argentina, y de Ecuador: Carmen Vascones, Nohad Atala, Enver Álvarez y Carlos Luis Ortiz)
Viernes 12 de agosto
06h30 Viaje a Bahía de Caráquez
08h00 Desayuno en el Puerto de Bahía, Organiza ULEAM Extensión
Bahía, Lic. Luis Eduardo Caicedo
09h00 Viaje a Santa Ana Organiza Alcaldía de Santa Ana, Ing. Fernando
Cedeño, Coordina Lic. Luis Prado.
11h00 Arribo a Lodana
Recorrido en “Chiva” por la ciudad de Santa Ana, cuna de Don Horacio Hidrovo Peñaherrera hasta llegar a la Comunidad de Sasay Adentro.
12h00 Tonga Campesina
14h00 Saludo al Alcalde de Santa Ana
15h00 Alojamiento y descanso en el hotel
19h30 Recital Poético y Clausura del Evento en el Salón Máximo del Municipio de Santa Ana y entrega de Certificados de asistencia al evento. (Por Ecuador: Carmen Vascones, Carmen Rivadeneira, Enver Zambrano; Rocío Cardoso, Uruguay, Alfredo Villegas Oromí, Uruguay, Carlos Ortiz, Colombia, Nohad Atala, Marcela Almeida, Paul Puma) Presentación del libro de la poeta Bertha Mendoza de Tapia
21h00 Cena
23h00 Retorno al Hotel
Sábado 13 de agosto:
07h00 Desayuno de confraternidad
08h00 Retorno a la ciudad de Manta
10h00 Entrega de Certificados.
11h00 Despedida y agradecimiento por parte de la organización
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