jueves, 25 de enero de 2007

Nadie es poeta en su tierra, cuando su obra reclama



Hablar de hallazgos poéticos en nuestro país resulta un poco peligroso, puesto que el comentarista puede equivocarse o malinterpretarse su lectura con la mera alabanza derivada del amiguismo, un lugar común en nuestro país. Sin embargo ha sido todo un hallazgo la obra de Rafael Méndez Meneses, nada sabía de él como poeta salvo del humor de sus escritos en su blog, pero su obra más allá de recordarme a poetas que marcaron una época en el país como Euler Granda o en Latinoamérica como Ernesto Cardenal, se presenta con fuerza y trabajo con las palabras. Su poética gira en torno a lo social: ese tema conflictivo que desemboca en contra de la política, dictaduras, genocidio, entre otras atrocidades que a muchos preocupan.
Nadie es poeta en su tierra (2006) es su segundo poemario y el primero que llega a mis manos. Un libro que no da respiro, donde el autor arremete con su crítica mordaz al sistema al que se ve atrapado como individuo. Rebusca, desenreda y expone mucha de la problemática mundial que resulta imparable, pero lo hace con un estilo muy particular; su materia es la realidad, esa cruda y lamentable verdad que sofoca.
Hay una constante en sus poemas: ir mostrando, con humor e ironía, los abusos del poder (militar y político), como cuando nos dice en estos versos: “Que le escriba algo lindo me dice / de primaveras del sentido de la vida / de mi urgencia / por su cuerpo cardinal / No de dictadores ni Cortes de facto / vendepatrias / gringos belicosos y otras metonimias” (Mala leche, Pág. 32). Escarba, trabaja con lo hallado y expone la podredumbre del sistema; lo vuelve arte con un sentido social modesto de forma pero de honda reflexión. El uso -y a veces hasta abuso- de la jerga urbana cotidiana logra darle mayor intensidad a varios de los poemas que componen este trabajo.
Pero el poeta no solo siente interés por la problemática nacional, a él también le preocupa el contexto internacional, y eso lo manifiesta en su poema Cuestión de Prioridades: “No le importó lo del 11M / ni se inmutó con lo de Cuyabeno / tampoco salió a las calles / a torturar cacerolas / eso sí / lloró cual magdalena / al descubrir una mancha roja / de labial en mi camisa” (Pág. 44). También este fragmento donde se critica a la potencia norteamericana: “Ahora sólo falta que a los otros / les dé vergüenza propia de lo de Irak / Afganistán el Plan Colombia / lo de Cuba lo de Kyoto / el modelo neoliberal / la impunidad para sus tropas / la extorsión las amenazas / y uno que otro detalle / que también los convierte en asesinos” (Vergüenza ajena, Pág. 38).
El autor interpone -lo que da mayor ritmo a sus poemas- al personaje femenino, enlace con las exterioridades caóticas que giran a su alrededor, así puede desarrollar argumentos que no pierden una tonalidad precisa. Por ejemplo: “Cuando ella me dijo / que me iba a dar lo que tanto he querido / me vino a la mente la paz mundial / un gobierno social sin corrupción / ver extraditados a esos ladrones / buenos libros al alcance de mi bolsillo...” ( Zona intangible, Pág. 21).
Nadie es poeta en su tierra es un libro de poesía dura, crítica ácida, ironía al extremo, y una muestra más de talento de la joven poesía ecuatoriana. La obra de Méndez Meneses no pasará desapercibida, hay trabajo y una línea argumental que no se pierde en el lirismo vano; lo suyo es ser conciso y preciso.
AFUERA
Afuera
mi esposa riega las flores del jardín
me pide que lave el coche, bañe al perro
me promete un baño de burbujas mientras yo
no hago más que sonreír aliviado
por no estar entre los escombros
percibiendo la carne chamuscada
el polvo de ladrillos derruidos
los gritos de los niños, el armagedón
las últimas señales de los tiempos.
Rafael Méndez


NADIE ES POETA EN SU TIERRA
Uno puede ser blogger
pro’eshor de literatura
o redactor de algún pasquín
Con algo de suerte,
asesino serial
o cuentero de burdel o ministerio
Uno puede publicar en SOHO mientras
mantiene la poesía como una identidad secreta
pues como dijo un sabio por acá
nadie es poeta en su tierra.
Rafael Méndez


2 comentarios:

kevinhurlt dijo...

hasta a mí me dieron ganas de leer el libro

Xena dijo...

Oee buen asesor te conseguiste, tambien me dieron ganas de comprarlo.
Muchos éxitos Rafael