lunes, 17 de mayo de 2010

Meretrices



¿Qué se puede pedir a una revista cultural en estos días? Nada más simple que ser heterogénea, con la mayor cantidad de espacios para expresiones artísticas. Capaz de fomentar a cuanto joven talento aparezca en su camino.

Meretrices es una revista mexicana que desde el año pasado le sigo la pista. Un medio que en sus tres años de creación ha logrado 33 números, todos sin perder la consigna inicial: apoyar.

Este apoyo se revela en sus páginas: creación literaria, artes plásticas, cine, etc. Una revista que, como muchos medios independientes mexicanos, intenta desde su nombre ser una roncha para los lectores acartonados.

Ser una revista “prostituta” en el sentido de difundirse, de llegar a muchas esquinas y todos los arrabales más underground posibles (y muestra de ello es que haya ejemplares en Manta).

Y aunque como lector desearía que cada número contenga más información, sé que la excesiva publicidad es necesaria para sobrevivir y mantenerse alejado de los fondos amoldadores. Nada más simple.

viernes, 14 de mayo de 2010

Novísima Poesía Ecuatoriana



Por: Alberto Hernández Vásquez


La revista Cultura de VeracruZ, en su número 55, de mayo de 2010, recoge la muestra Novísima Poesía Ecuatoriana, realizada por Freddy Ayala Plazarte; de quien puede consultarse su ficha bibliográfica en las páginas del número 52 de la revista Cultura de VeracruZ, en donde dio a conocer su profundo estudio: “El eterno retorno a la vanguardia ecuatoriana. Homenaje al poeta vanguardista Hugo Mayo”. Ahora, en esta ocasión realiza las notas, recopilación y selección de los jóvenes poetas ecuatorianos, como un importante y trascendental prólogo.

Se trata de una antología de poetas nacidos a partir de 1979, como Oswaldo Calisto Rivera 1979-2000, “Cachibache”. Una verdadera revelación y homenaje a este autor, casi de culto, entre las nuevas generaciones. Sin duda alguna, destaca la rebeldía y el atrevimiento por reformar el estilo literario. Puede apreciarse su fuerza arrolladora en el empleo de las palabras: “Vuestro espía acordona un veneno de espigada claridad Y el gafete de cándido murmullo apareja al reinado Pelirrójese, he aquí la victoria de tilos en vuelo ¿habéis preferido el álbum al farallón empotrado? ya os comenta el bravo relente que en lo alto mece al afrecho pues excelencias, a bien comprobar pueden los arcanos de una inmensa gloria Si, aquí vuestro caudillo hinca la mollera”.

Juan Carlos Astudillo (Cuenca, 1979), se permite continuar con la tradición de la lamentación: “¡Somos los elegidos! –recordamos–, los encargados de / embriagar, drogar y fornicar la fe…de patentar un nuevo. / Dios…una nueva religión…” En cambio, Johanna López Santos (Quito, 1979), lleva a cabo un recorrido hacia la desintegración de los sentimientos: “No sé qué valía representa la tristeza…. / ahora / cuando la soledad / cubre párpados disecados, / ojos desapacibles y mejillas mojadas; / no hay punto de llegada / ni de partida.”

Entre estas búsquedas extrínsecas de la forma poética destacan las imágenes de Juan José Rodríguez (Quito, 1979): “La vida prefiere perseguirse a sí misma / bajo lunas que sienten coronarse de yedras. / Yace el cuerpo en el claro distante.” La prosa poética de Carlos Luis Ortiz (Alausí, 1979): “Verter en la ruina de los espejos los escombros de una lágrima. Considerar al miedo como un parpadeo necesario e imposible, pedirle a alguien que detenga el cuerpo antes de la caída y si es posible que zurza las cicatrices antes de la lástima.”

Por Rocío Soria (Quito, 1979), se consiguió el extraordinario contacto y la promoción de las letras actuales de Ecuador. Lo cual permitió el encuentro con su propia poesía: “Dios arrojaba un vómito de sangre, / un vómito supremo, / hablaba con su habitual tendencia al secreteo / se visitaba con el espanto que producen las visitas inesperadas, / se rendía ante sí con el arte histriónico de su confesión. / Dios supremo, Dios de exterminio”.

Alexis Cuzme (Manta, 1980), colabora con algunos de sus versos. Es conveniente leer en voz alta el siguiente poema: “Soy un diario sin tachaduras / que no cabrá en tu entendimiento, / una pulcritud superior impenetrable, / una desleal combinación lexical / para arruinar la convivencia. / Y no hay remordimiento, / porque cada letra suturada / entre sí, / se volvió mi cédula / de invisibilidad”. En esta línea de búsqueda de la identidad, César Eduardo Galarza, (Guayaquil, 1981), propone que: “No ofendamos al encuentro de nuestras carnes / con glotonería lírica y estéril. / Ha cesado la etapa del cortejo / ¿por qué prolongar la falsedad?”

Dentro de estas reflexiones, David Sánchez Santillán, (Quito, 1981), contempla: “Día tras día, / un solo sosiego, / oscura aberración”. César Eduardo Galarza (Guayaquil, 1981), enfrenta convincente la objetividad de la: “Arena desvanecida / Atrás queda el puerto, / atrás los seres que exigieron tu presencia.” La necesidad vital del diálogo de Sebastián Lazo (Cuenca, 1982), quien narra un fragmento sentimental: “Apresuro estos días, lluvia y ciudad. / Siento en el aire un empujón de la vida / y aquel que mi pecho martilla / despierta con ansias de fuego.”

Sin embargo, Dina Bellrham (Milagro, 1984), intenta desafiar a la soledad: “Necia la médula / que fermenta mis pestañas / de buscarte a hurtadillas / cuando la noche muere / y tu voz disipa febrículas”. La señal del paso del tiempo deja sus huellas en la juventud de Andrea Samaniego (Quito, 1985): “He cronometrado mis movimientos por años, / hasta la música que ahora te explota en la nuca. / Apenas si te mueves hacia delante”. Las sentencias de Wladimir Zambrano (Guayaquil, 1985), definen la existencia de la creación: “Feliz sea el hombre que respira su ceniza, / que como una suerte de Dios”.

La tragedia de la caducidad permite a Tyrone Maridueña (Guayaquil, 1986), escribir los versos: “En esta hora / La verdad se convierte en una enfermedad de los dioses / Los hombres desean reconocer la cura. / Pero su cuerpo / No es más / Que carne y memoria.” La actitud del papel femenino como una lógica diversa y fundamental de Carolina Patiño (Guayaquil, 1987-2007): “Mujer de espíritu vaciado / por una pérdida /
algo lejano su rostro / abruma a mis pupilas / hechas piedra / débiles ojos cansados de llorar / evaporan su esencia.”

El papel trascendental de la función y el empleo exacto de cada palabra, con la cual Cecibel Ayala (Cayambe, 1986), expresa que: “Solo basta un momento para que la intensidad y la duración / liberando ese antaño grito contenido / en la garganta.” La indagación de Edison Navarro (Quito, 1983), sobre los principios, conocimientos y realidad, en la que: “Se ve a los ángeles fornicar, / ruedan botellas y retazos de alas con carne / la orgía se desató en el paraíso.” En este sentido lúdico, Yuliana Marcillo (Chone, 1987), consuma su visión literaria de vencedora: “Sin tetas ni caderas, / conquisto a mi modo.” Todo corresponde a lo que Ezra Pound solicitaba sobre que: “Los poetas son las antenas de la raza”, y antes Martín Heidegger planteó: “La poesía es la fundación del ser mediante la palabra”.

Se debe mencionar y destacar que esta entrega mensual de Cultura de VeracruZ, está ilustrada por el artista visual Pedro Herrera Ordoñez, Carchi, 1956. Dentro de las propuestas de esta revista independiente, la principal desemboca en la promoción de los jóvenes escritores de México, América Latina y España. Por lo cual, los lectores tienen la oportunidad de aproximarse a sus páginas en representación virtual, a través de su descarga en el blog: http://nuevaepoca.blogspot.com/, como una forma de enlace sin fronteras, ni aduanas o censuras institucionales, en la libertad única de las palabras.

miércoles, 12 de mayo de 2010

La Fanzinoteka Ecuador

Afiche de la Fanzinoteka


La Fanzinoteka es un novedoso archivo que nació el año pasado en Ambato a cargo de un grupo de artistas (escritores, músicos, diseñadores gráficos, etc.) que temiendo que las publicaciones al margen -como los fanzines- desaparezcan, crearon un espacio donde exhibir, intercambiar y comercializar todas estas publicaciones alternativas.

Recientemente el poeta Diego Lara (uno de los responsables de este archivo) me hizo llegar la convocatoria para este año. Así que para todos aquellos que en algún momento editaron y pusieron a circular en pequeños tirajes un medio, este es el momento y el lugar indicado para conservarlos.

La Fanzinoteka Ecuador es un espacio para poder conocer, valorar y expandir en el país la cultura del fanzine y la de todo tipo de publicaciones independientes y medios afines. Aparte de los fanzines hechos a mano estamos interesados también en recopilar información sobre publicaciones autogestionadas, libros de artista y cualquier medio de comunicación que parta desde la independencia.
Nuestro fin principal es enseñar a hacer fanzines y crear una base de datos de publicaciones alternativas que pueda interactuar con otras bibliotecas de publicaciones autoeditadas que existen ya en varios países. Para lograr esto estamos gestionamos un archivo digital con todas las publicaciones participantes y una muestra itinerante de fanzines, unos ya fuera de circulación, otros que se siguen editando y los que se siguen sumando con cada convocatoria.
Además del trabajo recopilatorio de información y de archivo la Fanzinoteka se encarga de impartir charlas y talleres sobre la confección de estos medios comunicacionales, tanto en la parte física como en la parte de contenidos. En estos talleres también se involucra otros medios de comunicación y artísticos como el stencil y los stickers, estos talleres paralelos son realizados por miembros del colectivo y artistas gráficos invitados pertenecientes a las ciudades que la muestra visita. Promovemos la autoproducción y el desarrollo del HAZLO TU MISMO. Así que nos preocupamos de que junto con los facilitadores y los talleristas se realice, in situ, un fanzine que lleva el nombre de la ciudad o lugar del evento. Hasta ahora se han realizado con éxito los volúmenes de la ciudad de Ambato (Ecuador) y Nueva York (USA).
Para cada muestra se realiza una convocatoria abierta en la que participan diferentes fanzines y artistas del país que realizan una publicación o libro de artista especialmente para la Fanzinoteka. Aparte, dentro del evento, los creadores de las publicaciones independientes tienen la oportunidad de instalar un pequeño stand donde pueden entablar relaciones con otros autoeditores o colectivos y distribuir o comercializar sus fanzines y otros productos hechos a mano.
Luego del trabajo de recopilación y organización se procede a digitalizar cada una de las publicaciones que luego se ponen a disposición del público en archivos pdf, que se pueden descargar sin costo alguno de la página web de la Fanzinoteka Ecuador.
Otra de las actividades paralelas del evento es una exposición de impresiones en gran formato de una selección de páginas tomadas de las publicaciones que conforman el archivo de la Fanzinoteka, que permanecerá abierta por varios días en cada ciudad. Nuestro catálogo comprende zines de todo tipo, para los de carácter musical, y que vienen acompañados con cds de audio u otro formato, hemos preparado un reproductor que permanecerá tocando una selección de temas extraídos de las publicaciones de la muestra.


martes, 11 de mayo de 2010

Lírica para Vagabundos



Están todos cordialmente invitados a la presentación del libro de poesía Lírica para Vagabundos, del poeta Carlos Luis Ortiz M. El análisis de la obra estará a cargo del librero Marco Gonzales. El acto contará con la participación del guitarrista Carlos Alberto Cajas. En está segunda publicación Carlos Luis Ortiz ofrece un díptico compuesto por Detrás de la música fui todos los hombres y El ayer impostergable. Títulos inherentes a la totalidad de la obra.

Lugar: Auditorio Grupo de Guayaquil. Casa de la Cultura Núcleo del Guayas
Día: Viernes 21 de mayo del 2010.
Hora: 7 pm.

lunes, 19 de abril de 2010

Una revista que da pelea


La persistencia y autocrítica para una revista es parte fundamental en su continuación, Fotograma, la revista de cine pionera en Manabí, lo está logrando. De a poco empieza a posicionarse como un medio alternativo que tarde o temprano llegará al lector del país, no para pasar fugazmente sino para quedarse.

Este segundo número además de aumentar más páginas, incorpora a su staff a críticos que ya han logrado hacerse de un nombre dentro del panorama cinematográfico de Ecuador.

Celebro su editorial frontal, ante la necesidad y justificación de continuar con un proyecto comunicacional que, en las condiciones socioculturales de nuestro país, es todo un reto. En lo personal -y sin desvalorar los aportes del resto de colaboradores- me quedo con los trabajos Avatar, no sólo el filme más caro de José Montalvo (excelente crítica) y Weewrasthakul: los pasados del presente de Christian León (esta es la guía que el lector interesado en el cine urge).

Si aún no han llegado a Fotograma háganlo, es una revista que no decepciona.

jueves, 15 de abril de 2010

“El resto lo ponen los personajes”

Portada de la reedición


El enemigo necesario ya fue noticia casi exclusiva en el 2007 para un buen grupo de relacionados a Marco Martínez Zúñiga (Guayaquil, 1979). Ese año su autor nos anunciaba que su novela, la primera oficialmente (aunque algunos privilegiados ya hubiéramos conocido Patéticas formas de evasión, que jamás se publicó y su autor terminó borrando de su bibliografía inédita) ganaba un importante concurso a nivel nacional. Ese mismo año apareció públicamente el Martínez Zúñiga novelista, que venía gestándose desde la clandestinidad hace un buen tiempo.
Ahora no nos sorprende con un trabajo nuevo, sino con la reedición y corrección de su ópera prima. Logramos contacto con él para conocer -aunque brevemente- más de esta versión más depurada de El enemigo necesario.


El 2007 fue un año clave para ti, ganaste el “Medardo Ángel Silva” con tu novela El enemigo necesario y lograste llegar a un buen grupo de lectores, por eso ¿qué necesidad has tenido al publicar esta segunda edición de tu obra?
Corregí un montón la novela y tenía varias ideas sobre la portada y los interiores de las páginas. Quería ver la obra publicada con todos estos cambios.

A diferencia de la primera edición (publicada por el Ministerio de Cultura) esta segunda es de autor. ¿Qué tan difícil es para un autor novel ser acogido por un sello editorial en nuestro país?
Hay muchos factores en juego: tener contactos, tener suerte y (por supuesto) tener talento y ganas.

Tres años desde que El enemigo necesario se publicó. ¿Qué ha dicho la crítica del país, cómo ha visto y aceptado tu obra?
No hubo mucha difusión en los medios. La mayoría de los comentarios que he escuchado son de los amigos a los que tuve oportunidad de darles una copia.



El entrevistador, Marco y Gloria (su esposa)


¿Te consideras un escritor exigente y obsesivo con tus escritos?
Reviso quinientas veces lo que escribo. Hay demasiadas cosas publicadas como para querer escribir algo que no me guste y me emocione de verdad.

¿Qué tan importante es la economía del lenguaje en tu obra?
Como dice uno de mis personajes: “No decir frases innecesarias, no hacer movimientos inútiles”.

En algún momento dijiste que jamás planeaste escribir una novela en plan sexo, drogas y rock n’ roll, pero todos estos elementos conviven en tu obra, desplazándose en una realidad marginal llevada al límite. ¿Qué motivos fueron la raíz de El enemigo necesario?
En realidad escribo sobre relaciones interpersonales. El resto lo ponen los personajes.

En esta nueva edición citas a varios poetas ecuatorianos contemporáneos a ti. ¿Se trata de una especie de tributo a tu generación?
Son escritores que me gustan. Inevitablemente, el que sean de acá y tengan más o menos mi edad hace que sean muy significativos para mí.

Como uno de tus lectores esperaba, después de tu primera novela, un segundo trabajo. ¿A qué has dedicado tu tiempo creativo?
Estoy escribiendo otra novela, pero es mejor no adelantar nada.

Un premio a cuestas siempre es boleto para publicar en revistas; aparecer en antologías; codearse con la “nata” literaria del país, pero en tu caso te has mantenido al margen de todo esto. ¿Por qué?
No tengo todavía nada nuevo que publicar. Además, las cosas caen por su propio peso, ¿no?

jueves, 1 de abril de 2010

Hugo Mayo desde la metálica luminosa


Escribir sobre la vida y obra de Hugo Mayo (recordemos que ya lo dijo en su momento Rodrigo Pesantes Rodas: “Miguel Augusto Egas Miranda ha muerto, no así Hugo Mayo”) puede resultar poco novedoso, sobre todo cuando varios estudiosos y analistas de la literatura de nuestro país han legado trabajos desde ya referentes obligados.

Con este panorama de fondo aparece La metálica luminosa (K-os editorial, 2010) de Freddy Ayala Plazarte (poeta constantemente destacando en su oficio) un libro que además de recordarnos -para quienes en algún momento nos acercamos a su poesía y biografía- el contexto histórico-social-cultural en el que irrumpe la poesía de Mayo, la incomprensión de su obra en un tiempo de creación modernista y romántico, la comprensión y valoración encontrada en otros países, sus amistades con poetas internacionales de su época (que al igual que él sufrieron el rechazo y luego la aceptación y exaltación de sus trabajos), sus anécdotas más comentadas (cuando su libro El zaguán de aluminio “desapareció” de la imprenta) y aquella aptitud por mantenerse fiel a su poesía que lamentablemente no fue pensada para los lectores de su tiempo, sino para los del futuro, plantea un dato curioso: Hugo Mayo a pesar de enrolarse en las filas del dadaísmo y el surrealismo, no estuvo influenciado por la obra de los poetas insignes de esta corriente literaria.


El autor autografiando uno de sus libros

Ayala plantea que Hugo Mayo jamás imitó a ninguno de sus contemporáneos, que desde otras geografías daban nombre y clasificación a sus textos, lo de él fue un acercamiento ideológico más que de emulación literaria (“[…] Mayo no tiene un conocimiento cabal de las poéticas de sus contemporáneos europeos […] conoce solo sus manifiestos, postulaciones y por esta razón es afín a sus principios”). Por eso su poesía fue rebeldía en estado natural, con causa y premeditación. Y es aquí donde radica la importancia de este ensayo, más allá de todo cuanto se sabe de la vida y obra de este poeta mantense (olvidado e ignorado por muchos, y recordado y palpitando en pocos).

El punto más alto de este ensayo se centra en los análisis a los poemarios El zaguán de aluminio, Chamarasca (los libros claves de Hugo Mayo) y Oxidación (conjunto de poemas recopilados de revistas editadas entre los años 20 y 30 y que hasta la fecha se ha publicado como libro individual). De igual forma la breve selección poética de estos tres libros. Y dos entrevistas realizadas al poeta en la década del ochenta (donde destaca la de Carlos Calderón Chico).

Así La metálica luminosa, se presenta y desarrolla como una obra didáctica que busca acercar, de una forma resumida, quien fue Miguel Augusto Egas (mantense radicado en Guayaquil, hermano de José María Egas: poeta romántico insigne de su época) y como llegó a ser y permanecer como Hugo Mayo (origen de su nombre, búsqueda poética), a una juventud -y también otros no tan jóvenes- que ignora a sus valores literarios.

Este libro se estará presentando el miércoles 7 de abril, a las 19h00, en la sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura ecuatoriana. Comentarán la obra los escritores Diego Velasco Andrade y Raúl Serrano Sánchez.