miércoles, 30 de septiembre de 2009

La peor historia de un cañero

Todo empezó cuando era pelado, quince, tal vez dieciocho, no tenía mucho que hacer por la vida, es más la vida se centraba en puntos específicos y poco productivos: los panas de barrio, el rock que se conseguía sufridamente, caminatas nocturnas en busca de peladas a las cuales tirarles los perros y las salidas a fiestas (sí, también estuve en ese ambiente) donde más panas de otros barrios nos esperarían.

La primera vez que sentí ese agrio sabor no lo tengo presente, pero sí las múltiples veces que sus efectos me atraparon. Nunca fui el mejor borracho entre mis amigos, porque mientras otros recién se “embalaban” y “picaban” yo era un trapo arrinconado en cualquier rincón sacándome la mugre conmigo mismo. Las historias son largas y lamentables, menos para los que las disfrutaron con la carcajada adherida.
Debí haberme reformado hace años, ser un borracho decente que aguante hasta que todos lleguen al mismo nivel, pero no, sigo siendo la vergüenza de muchos, el tipejo que con la saliva de otro empieza a babear hasta quedarse ruco en alguna vereda o en el mejor de los casos el mueble de la casa de algún pana, el que no llega a quedar bien con su suegro después que la botella de Grant's William se acaba y viene la Caña manabita o el botellón de tres litros de currincho, el que debe servirse de su mujer para que lo arrastre hasta su cama y no quede en medio camino estorbando la decencia. Ese soy, el peor manabita que no puede figurar de bebedor consumado sino consumido.

Y a pesar de todo no me avergüenzo, no nací para ser el mejor bebedor, o el mejor cañero de la ciudad. Y esta política la demuestra cada vez que puedo en los conciertos donde asisto, las fiestas y compromisos familiares, chupas laborales o improvisos decadentes de panas decepcionados. Ahí estoy, apoyando, poniendo el hígado y los riñones a la causa destructiva, pero siempre fallando, quedando inconcluso. Eso, estancado y sin conclusión de mejorar la imagen del peor entre los peores.

4 comentarios:

diegoLARAsaltos dijo...

JEJE...
SALUD ALEXIS, COMPARTO TU SENTIR DE SER DE LOS PRIMEROS EN CAER...
SIEMPRE RUCO, PERO SIEMPRE PACÍFICO

UN ABRAZO MAN

RENATO dijo...

OE ESAS CAÑAS SON DE UTILERIA PREGUNTALE A BOLOKS

RazaMetaL dijo...

Jua jua... oye, y esas cañas no son de utilería?

alexis cuzme dijo...

borrachos de utilería? eso quisieran je je